Diario Vasco
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Autor: IvanCastillo
Tom Petty: deberían enseñarlo en los colegios
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Ivan Castillo Otero | 13-02-2018 | 5:35| 0

No sé si ocurre en otras profesiones. En periodismo puede pasarte que caiga en saco roto para siempre el mejor reportaje de tu vida, ese que llevas a la redacción tras nueve meses perdido en Oceanía, si el día en el que se va a publicar pasa algo gordo. A Tom Petty (Gainesville, Florida, 20 de octubre de 1950-Santa Mónica, California, 2 de octubre de 2017) le pasó algo similar con su muerte. Una súper estrella como él quedó relegada a breves menciones de prensa, radio y televisión. Nunca es un buen momento para morirse, pero es que él falleció en un año en el que otros grandes de la música también nos dejaron. Desde entonces, he tenido cierta sensación de injusticia que hoy quiero revertir.

Cuando estaba en la carrera, flipaba cantidad con los Traveling Wilburys, esa banda que tuvo con Bob Dylan, George Harrison, Jeff Lynne y Roy Orbison. Con el paso de los años, me ha dado tiempo a gozar poco a poco de los álbumes que publicó tanto en solitario como con sus inseparables The Heartbreakers. A lo largo de su carrera, logró vender más de ochenta millones de discos. Además de su indudable talento y su carisma, me gustaría destacar que envejeció muy bien. Las canciones de su primera época son tremendas, pero todo lo que hizo de más adulto también es canela fina.

Mi intención no es sentar cátedra sobre esta figura del rock. Simplemente quiero rendirle un humilde homenaje con sus composiciones. He escogido un puñado con las que cualquier seguidor de Tom Petty disfrutaría y con las que también confío en enganchar a algún nuevo adepto. En estudio sonaba de miedo, pero en directo tenía una energía que tumbaba. Brutal. Deberían enseñarlo en los colegios.

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Dos días tras Goran Bregović
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Ivan Castillo Otero | 30-01-2018 | 11:15| 0

Sábado, 27 de enero de 2018. Pueden imaginarse que en Burgos, pasadas las doce de la noche, hacía mucho frío. Recorríamos con paso ligero la distancia que separa la Sala Hangar y nuestro hotel. Acabábamos de ver por segunda noche consecutiva a Goran Bregović en directo. Todo comenzó la víspera, en el Teatro Circo Price de Madrid. Compré las entradas meses atrás, porque siento especial debilidad por este músico bosnio (Sarajevo, 22 de marzo de 1950) y nunca había vivido en mis carnes uno de sus recitales.

Llegaba a la capital tras triunfar el jueves en Barcelona, donde vendió todas las entradas. Su último álbum, Three Letters from Sarajevo (2017), es muy completo: contiene la fiesta de Champagne for Gypsies (2012), Alkohol (2008) o Karmen with a Happy Ending (2007), que son los redondos más recientes, pero esta vez ha puesto especial mimo en proponer un viaje por las tres religiones principales de Bosnia. En el álbum, Bregović muestra una realidad donde cristianos, musulmanes y judíos conviven en paz y armonía. Es una idea que puede extrapolarse a lo vivido en el Price, donde gente de todas las edades y diversas nacionalidades nos dimos cita para un espectáculo sublime y de hermandad absoluta.

Puntuales, se presentaron sobre el escenario con Goran Bregović una formación compuesta por cinco metales, Muharem Redzepi a las voces y al goc (bombo tradicional utilizado desde Irán a Turquía pasando por Serbia o Armenia) y las maravillosas Lyudmila y Daniela Radkova, también encargadas de las voces. La conexión con el respetable fue inmediata desde los primeros temas, entre los que estuvieron “Made in Bosnia”, “Presidente”, “Pero” o “Duj Duj”. Las más lentas se disfrutaban sentados o en pie, pero siempre en silencio, y en las más movidas se montaba la romería. Alcancé a ver que algunos de los presentes portaban banderas de Yugoslavia o Bulgaria, detalle que no pasó inadvertido para la banda. Mención especial a la solemnidad de “Ederlezi”, uno de esos momentos que justifican el precio de la entrada.

Salimos del Price y sobre la marcha comenzamos a organizar el viaje para el próximo día a Burgos, última fecha de la corta gira programada por la península. Unas horas después allí estábamos. La burgalesa Sala Hangar presentaba una atmósfera diferente. El buen ambiente reinaba y la conexión volvió a ser inmediata con el público que abarrotaba el recinto, pero lo del viernes había sido muy especial. Añadieron algún tema más a los de la noche previa, como “So Nevo Si” o “Quantum Utopia”, pero la columna vertebral del repertorio volvió a estar compuesta por “Gas gas”, “Truckers’ Song”, “Mesečina”, “Hopa Cupa”, “Kallasnikov”, “Čaje Šukarije” o “Bijav”.

Ahora que han pasado algunos días, me doy cuenta de que me he quedado aún más enganchado que antes al mundo de Goran Bregović. Qué maravilla. No veo el momento de disfrutar de otro de sus directos. Es una experiencia digna de vivirse. Si no lo conocen, les recomiendo que naveguen por su vida y su música.

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Malcolm
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Ivan Castillo Otero | 04-12-2017 | 1:14| 0

La muerte de Malcolm Young será una de las últimas grandes noticias musicales de 2018. La semana pasada veía desde el sofá de mi casa la cobertura que hacía una televisión australiana del funeral, que se celebró en Sídney. Su hermano, Angus, abandonaba triste la iglesia, y Brian Johnson, cantante, no podía aguantarse las lágrimas. Acostumbrado a verlos dando botes por los escenarios, el contraste era enorme y empaticé con su pena.

Malcolm Young representaba una figura dentro del rock que me gusta especialmente. Él hacía el trabajo silencioso de tocar la guitarra rítmica en una banda que siempre ofrece grandes espectáculos (fuegos artificiales, atrezo especial para los himnos, las idas y venidas de Angus, etc.). Si AC/DC fuera un equipo ciclista, él hubiera sido un gregario de lujo, y siempre he sentido una conexión especial por los hombres y mujeres que cumplen este tipo de labores.

Navegando por Internet, he confirmado una sospecha que tenía desde el pasado 18 de noviembre, fecha en la que falleció. El último concierto en el que participó sobre el escenario con la mítica banda australiana fue en el 28 de junio de 2010 en el viejo San Mamés de Bilbao. Publicaciones como Rolling Stone o NME hacen referencia en sus páginas web a este asunto. Tengo el honor de ser uno de los afortunados que vivió tal acontecimiento.

Nadie sabía que Malcolm Young nunca más actuaría en directo y que el cierre de la gira de presentación del álbum Black Ice en el estadio bilbaíno sería su despedida musical. El día del funeral aproveché para revisar el concierto que ofrecieron durante ese mismo tour en el Estadio Monumental de Buenos Aires, que fue el que decidieron grabar para publicarlo posteriormente en un CD y DVD. Lo compartí en mis redes sociales y Endika, que fue conmigo aquella noche de verano a San Mamés, me escribió. Involuntariamente, creo que somos una milésima parte de la historia del rock.

Interpretando el “For Those About the Rock” terminaron el recital. Sin grandes aspavientos, ese día Malcolm Young abandonó los escenarios para siempre. Descanse en paz.

 

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Para preparar bien la Behobia-San Sebastián
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Ivan Castillo Otero | 06-11-2017 | 5:48| 0

El otro día hice cuentas y esta, la del domingo 12 de noviembre, es mi octava Behobia-San Sebastián. He tenido ediciones mejores y peores, he sufrido altas temperaturas, me ha granizado, algún año me he dejado llevar y otros, en cambio, he hecho buenas marcas. En casi una década hay tiempo para todo.

Llegados a este punto, me veo con suficiente autoridad como para recomendar algunas canciones para esos últimos entrenamientos de esta semana. Prometo que activan las piernas. Para que se hagan una idea: el pirata que anima en el mismo punto del recorrido todos los años con la música de su furgoneta a toda castaña bien las podría poner. Denle al play:

Bon Jovi – “Runaway”

Airbourne – “Runnin’ Wild”

Sweet – “Fox On The Run”

Scorpions – “Rock You Like a Hurricane”

The Darkness – “I Believe In a Thing Called Love “

Helloween – “I Want Out”

Motorhead – “Ace Of Spades”

Metallica – “Fuel”

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Evaristo entre 2002 y 2005
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Ivan Castillo Otero | 16-10-2017 | 8:43| 0

Por si alguien aún no lo sabe, Evaristo Páramos fue el cantante de La Polla Récords. Su carrera en la música es extensa y conocida, pero me gustaría poner el foco en los proyectos en los que estuvo involucrado entre los años 2002 y 2005.

la_polla_records-el_ultimo_el_de_la_polla-frontalEn 2003, La Polla Récords, que llevaban en activo desde finales de los años setenta, lo dejaron. Antes de decir adiós, grabaron El último (el) de la Polla. Era la demostración de que el grupo había entrado en su ocaso en una etapa mucho más acelerada. El dúo “Bandejitas, latas y paquetes” y “Sin escrúpulos” marca el paso a un redondo en el que la velocidad es constante. Prueba de ello son “Punkyfer”, “Iros todos a la mierda” o “Control l’amour”. La bajada perfecta del telón es “A tu lado”, donde echan la mirada atrás para ver qué consiguieron y qué no después de más de tres décadas en la carretera.

the_kagas-nuevos_heroes_del_rock-frontalUn año antes, en 2002, Evaristo grabó con Jul y Txerra, de los RIP, y Jon, de Kañeria 13, el disco Nuevos Héroes del Rock bajo la denominación de The Kagas. En la promoción de aquel proyecto, decían que The Kagas era un antiguo grupo de Nueva Zelanda, de hijos de emigrantes vascos, que editó varios temas. Su trayectoria fue efímera: unos pocos conciertos y se acabó. Recuerdo la primera vez que me puse el álbum cómo aluciné. Qué brutalidad, qué poco filtro, qué cantidad de mala leche comprimida en 19 canciones. “De legal” o “Vomitando”, que son una ametralladora, quedan genial al lado de “Bobo” o “Underdog”, de corte más melódico. “Manolo Ascodas” tiene madera de himno, pero las joyas de la corona son “A comer” y “Día de limpieza”.

the_meas-buscandose_la_vida-frontalEl hermano de Nuevos Héroes del Rock fue Buscándose la vida, que salió en 2004 bajo el paraguas de The Meas. Repetían la formación que tan buen resultado les había dado para grabar otro redondo acelerado y con melodías punzantes. “Ja, ja, ja”, “N-N-N-N” y “Ponte wapa” son el tridente elegido en esta ocasión para romper el hielo y llegar a temas que suenan a clásicos sin serlo como “El sol sale por el este”, “Francamente” o “Sin sitio para vivir”. Al igual que en el disco de The Kagas, el final es apoteósico con las canciones “Kontaminación” y “Dinero y miseria”.

gatillazo-gatillazo-frontalDespués de estos dos proyectos paralelos, Evaristo formó Gatillazo, grupo con el que sigue en activo hoy en día. El buen trabajo realizado en los tres discos anteriores aquí mencionados se vio reflejado en su primera referencia, que vio la luz en 2005 y que lleva por nombre el mismo que la banda. Lo recuerdo como una nueva grata sorpresa. El inicio era otra vez vertiginoso con cortes como “Territorio cotilla”, “Lo daría todo”, “Ok portal” y “Santo Rosario”. Homenajeaban a Cicatriz en “Aprieta el gatillo” y lo bordaban en “Fosa común”, “SSegurataSS blindaoSS” o “Anorimia bulorexia”.

Fueron unos años de buenas cosechas.

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