Madre mía, qué prisas que tenemos. No paramos. Y todo para llegar antes, por ejemplo, a casa, cuando en casa NO TIENES NADA QUE HACER. Entonces, ¿para qué esas prisas? ¿No merece más la pena tranquilizarse un poquito e ir más pausadamente por la calle disfrutando de... lo que sea (paisaje, el mismo paseo, ver la gente, admirar las estatuas y edificios...)? No me extraña que el cáncer del siglo XXI sea el estrés, el cual, aparece cuando el organismo no es capaz de adaptarse a la situación, de dar respuestas adecuadas a las demandas del entorno. Se produce una activación y ansiedad desmesurada, acompañada de incapacidad para centrarse eficazmente en las tareas.
Creo que ha llegado el momento de reivindicar un poco de tranquilidad para uno mismo y para el resto de la gente. Estos sofocos que nos metemos no son nada buenos. El estrés, la falta de tranquilidad y de paciencia, esas carreras que nos metemos tanto por las calles como por la carretera...
Esto no puede seguir así. ALTO TODO EL MUNDO. Tranquilidad, mucha calma, relax. Pónganse reuniones PERO CONSIGO MISMO. Digan que están ocupados. Que esta mañana se la toman libre. No tiene por qué ser durante la semana, puede ser la mañana del domingo, la del sábado. Que no les molesten. Un poco de paz en nuestras vidas, que no son normales algunas de las cosas que se ven por la calle. Para muestra, un trío de botones:
- llegamos a un paso de peatones y en lugar de pararnos, seguimos andando, sin mirar, como si estuviera prohibido parar. El conductor de turno que está llegando al mismo paso de cebra ve que el peatón ya está pasando y en lugar de parar decelera con la idea de que cuando entre en el paso de peatones, la persona ya ha dejado el suficiente espacio como para que pase el coche sin rozarle tan siquiera. ¿No sería mejor que la persona se parara y viera si viene algún vehículo? Y, ¿no sería mejor, también, que el vehículo parara para que el peatón pasara sin prisa alguna?
- vas por una calle que a su vez cruza con otra -como si de un cruce de coches se tratara-. Ves que por la otra viene otro peatón, te das cuenta de que vais a "chocar" y en lugar de parar y dejar que pase tranquilamente, vas y aceleras para eludir el "choque". ¿No sería mejor ceder el paso?
- ¿alguien se ha preguntado por qué cuando el semáforo para peatones está en rojo todo el mundo desea cruzar la carretera? ¿Por qué no esperamos a que se ponga en verde? ¿No nos sobra un miserable minuto? Y los coches, igual. Echan a andar cuando se pone en rojo el semáforo de los peatones, no cuando se pone en verde el suyo.
El estrés no sólo tiene repercusiones psicológicas, también afecta a nuestro estado de salud física:
a) aparato digestivo: el estómago segrega más ácidos. Si la situación se mantiene, las paredes se terminan irritando. La sangre se desvía del estómago y se altera el proceso de la digestión. Muchas úlceras gastroduodenales y la colitis ulcerosa están relacionadas con situaciones continuas de estrés.
b) aparato muscular: la tensión aparece en forma de contracturas a distintos niveles: mandíbulas, cuello, espalda, dolores en las piernas.
c) aparato respiratorio: la respiración se acelera y se vuelve entrecortada. Se tiene la sensación de que el aire no llena los pulmones. Sistema cardiovascular: se liberan adrenalina y noradrenalina, que hacen que el ritmo cardiaco y la presión de la sangre aumenten. Se produce una dilatación de los vasos sanguíneos y retención de líquidos.
d) la piel: aumento de la sudoración. Si el estrés es prolongado, pueden surgir patologías dermatológicas vinculadas a estados de ansiedad
Así que ya lo sabéis: dormid lo necesario, haced ejercicio físico, cuidad la alimentación, adoptar técnicas de relajación, organizad bien el tiempo, separad el trabajo de la vida personal, aprended a comunicar vuestras cosas y romped la monotonía.
Yo me apunto. ¿Y tú?
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