Para influir en la opinión pública, tener un mayor soporte social y transformar determinados modos de pensar, las organizaciones sociales tenemos que ser capaces de potenciar la comunicación:
argumentar mejor, aportar más conocimientos y hacerse escuchar.
Para hacerse escuchar hay que hacerse entender. Y para hacerse entender hay que escuchar. Buena parte de la población española conoce la existencia de las ONG, pero todavía frente a las desigualdades Norte Sur no tiene claro cuál es la responsabilidad del Norte, ni qué factores estructurales y macroeconómicos alimentan la desigualdad.
Ahí está el reto pendiente, abordable seguramente desde una reforzada defensa de los derechos humanos.
Jesús Barcos. Comunicación ASF |