Diario Vasco
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De cuando Max entro en la Piojita
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Maider Pérez | 11-04-2017 | 09:21

En mi casa nunca había entrado un perro. Ni si quiera de visita. De pequeña tampoco tuve buenas experiencias con perritos, y mi madre nunca nos dejó tener animales en casa, como mucho un canario, que por cierto se murió mientras estábamos de camping bajo el cuidado de mi abueli (o eso me dijeron).

El caso es que los perros no entraban en mis planes. Sin embargo veíamos que a medida que íbamos quitándonos el miedo de dormir en cualquier sitio con la piojita, veíamos la necesidad de dormir más protegidos. Nos dábamos cuenta que muchos compañeros llevan alarmas peludas. Y empezamos a pensar un buen chucho que nos cuidara durante los viajes. Pero claro, teniendo en cuenta nuestra nula experiencia, necesitábamos un perrito todoterreno, fácil de cuidar, no muy grande, perro guardián, paciente con los niños, pelo corto… madre mía demasiadas características.

Pensamos en boxer, en pastor alemán, en pitbull… todos esos me parecían realmente grandes tanto para un piso como para una autocaravana. Además para no conocer nada del mundo perruno me parecía empezar demasiado fuerte. No me veía capaz de convivir con un perro al que le tenía miedo.

Por casualidades de la vida, tuvimos la oportunidad de conocer a un perrito que no tenía casi ninguna de las características anteriores, no daba nada de miedo, no era grande, no parecía que fuese muy guardián, y tenía pinta de ser eléctrico y poco paciente con los niños. Lo único que sí cumplía que era de pelo corto. De cuando Max entró en la piojita

No tenía nombre, era realmente pequeño cuando llegó a nuestra casa, apenas tres meses. Y la verdad es que nos conquistó enseguida. Le pusimos MAX de nombre por tener pinta de ser muy grande, maxi. Aunque perfectamente le podíamos haber puesto Torrente o Houdini. Porque tiene una capacidad para coger la ropa interior y comérsela o de escaparse por una pequeña rendija.

Hechas las presentaciones, nuestro perrito viaja con nosotros desde el primer día. Ha aprendido perfectamente a viajar en autocaravana. A ladrar sólo cuando los ruidos no le son conocidos. Es un gran perro guardián. Y está pendiente de cualquier movimiento que pueda darse en el exterior de la autocaravana. Viaja en su camita atado y nunca se ha mareado. Yo creo que disfruta casi más que nosotros de nuestra casita con ruedas. Puede que haya varias razones para ello, pasa más tiempo con nosotros, duerme más cerca de nosotros, corre más, huele cosas nuevas, le dejemos solo en casa y se puede subir al sofá cuando no miramos. Ha encontrado un txokito de lo más agradable debajo de la mesa, junto a una de las salidas de calefacción.

Cuando le tenemos que dejar sólo en la autocaravana, hemos aprendido a dejarle atado porque sino llega a todas partes y nos da miedo que le dé al botón de abrir o que se coma la basura o que se suba al salpicadero y nos rompa algún sensor de la alarma. Asi pues, le dejemos atado en corto con su agua y comida y si hace bueno con la claraboya entreabierta y si hace malo o hemos ido a esquiar, con la calefacción bajita para mantener el calor. Sabemos que no llora porque nos quedamos un rato escuchando y no hace nada. De hecho yo creo que se sonríe cuando nos ve alejarnos y se alegra de tener toda la casita para él solo, aunque esté atado en corto.

De cuando Max entró en la piojita Cuando alguna vez hemos entrado a algún camping, le atamos al tapacubos de una de las  ruedas y así puede estar cerca nuestro, bajo la sombra del toldo y al aire libre. Aún no  podemos dejarle sin atar porque es un cachorro y creo que se escaparía. Es una pena que  haya campings que nos encantan y que no permitan perros. Ni si quiera perritos chiquitos  como este, ni si quiera atados. Esto nos genera un problema y quizá tengamos que cambiar  de destino.

La verdad es que ha resultado todo un acierto nuestro pequeño Max. Es un gran perro  guardián, y yo duermo a pierna suelta (antes también, la verdad) y salvo contadas ocasiones  casi siempre le llevamos a todas partes. Además al no ser muy grande duerme perfectamente dentro del habitáculo sin necesidad de adaptar el garaje.

A mi me gustaría saber desde aquí qué accesorios perrunos utilizáis en vuestras casitas con ruedas? Viajan en transportin? Viajan con algún arnés especifico? Tenéis alguna camita especial para él?

 

Y también me gustaría saber si alguna vez os habéis visto en alguna situación rara/difícil/complicada con vuestras mascotas en vuestras casas con ruedas. Podéis dejar vuestras respuestas en los comentarios.

Ya veis que me he adelantado un poquito a la publicación. Con este post damos paso a las vacaciones de semana santa, que se auguran maravillosas y en excelente compañía. Igual que se prometían las del año pasado y que acabaron en “tragedia”. Este año espero que no romperme nada. Nos vemos pasado el puente de mayo para contaros un montón de historias.

Felices Vacaciones. BidaiOn izan!

Sobre el autor Maider Pérez
Antes viajaba por los aires, en avión y ahora sobre ruedas en autocaravana. Viajo cerca y lejos con mi familia y en mi casa con ruedas. Me gusta recomendarte sitios aquí y allá y por eso he creado la marca #OnRoadBloggers. Aunque es un blog de viajes en autocaravana no descarto que se me vaya la pinza y te hable de la vida en general. Puedes seguir mis andanzas en Twitter @Bidai_On y en mi otro blog.