El ser vivo más grande de la tierra es un hongo bastante normal que se conoce con el nombre de «seta de la miel». En el Bosque Nacional de Malheur, en Oregón, estados Unidos, hay uno que está matando a los pinos y que ocupa un área de 890 hectáreas.
Tras haber hablado de la orquídea más pequeña y del monte más alto se me ocurrió comentar cuál era el ser vivo más grande. Lo primero que se me vino a la cabeza fue pensar en aquel árbol llamado baniano que forma un bosquecillo en Calcula que ya había comentado en una entrada anterior. Pero pronto descubrí que no, que había un ser vivo que ocupaba una extensión mucho mayor. Se trata de un hongo bastante vulgar, que se conocen como «hongo de la miel» o «seta de la miel». El nombre casi son seguridad se debe a su color.

(Armillaria ostoyae. Foto de W. J. Pilsak en Wikimedia. Licencia GNU Free Documentation)
En la foto vemos diversos «sombreros» (setas) pero no se trata de hongos diferentes, el hongo es el mismo. Las setas son una parte del hongo, un mecanismo de reproducción del mismo. Muchas setas, pero un solo hongo. En el Bosque Nacional Malheur de Oregón, en Estados Unidos, hay uno de estos hongos que ocupa aproximadamente 890 hectáreas. Es decir, que si la superficie fuera un cuadrado, éste tendría aproximadamente 3 km de lado. ¡Vaya hongo!
Seguía buscando más datos sobre este extraordinario ser cuando me encontré en el excelente blog de ARP-SAPC una entrada donde hablaba de él. Y allí estaban todos los datos que me interesaban.
Los hongos, como muy bien sabéis, no son plantas, no son capaces de sintetizar sus propios alimentos, por lo que dependen de otros seres para obtenerlos. Normalmente crecen en zonas donde hay materia orgánica en descomposición y viven de ella. En el caso del hongo que nos ocupa no solo aprovecha la materia en descomposición, también es capaz de alimentarse de árboles vivos y matarlos.
Hasta el año 2 000 se pensaba que el ser vivo más grande era otro hongo de la misma especie pero situado en el estado de Washington. Aquel hongo ocupaba una superficie de 600 hectáreas; pero el del Bosque Malheur le supera en un 50%.

(Lago de las Fresas en el Bosque Malheur. Foto gentileza del parque)
Tal como ya hemos dicho, este hongo es un asesino, mata árboles. No se conforma con nutrirse de restos orgánicos en descomposición sino que sus micelios –el equivalente a las raíces de las plantas– entran por las raíces de los árboles y se los van comiendo desde dentro. Llega un momento en que el árbol muere y el hongo sigue alimentándose de su cadáver.
Inicialmente pensaron que lo que estaba destruyendo los árboles del Bosque Malheur eran varios hongos distintos; de la misma especie, pero diferentes. Al hacer un análisis genético se descubrió que las casi 900 hectáreas son el mismo hongo. No se sabe con exactitud cuánto pesa pero se ha estimado que más de 7 000 toneladas métricas. Sin duda el ser vivo de mayor masa.
¿Y cómo se lucha contra él? Se hacen zanjas de medio metro de profundidad intentando que los micelios no sean capaces de atravesarlas, utilizando productos que impiden que se introduzcan entre las raíces de los pinos y cambiando algunos árboles por otros de especies más resistentes…
¿Quién nos iba a decir que esas inocentes setas que nos recuerdan a la miel son en realidad parte de un asesino en serie?

(Armillaria ostoyae comiéndose un árbol que todavía se sostiene en pié. Foto de lifebits. Flickr. Licencia CC)

(Armillaria ostoyae comiéndose un árbol caído. Foto de «Soggydan» Dan Bennett. Flickr. Licencia CC)

