Impuesto de Patrimonio, ese impuesto caduco

Mañana el pleno de Juntas Generales de Guipúzcoa debatirá, entre otros temas, una moción del Partido Popular en la que se propone la eliminación del Impuesto de patrimonio en nuestro territorio.


Somos el único Territorio Histórico del País Vasco donde aún existe este impuesto, somos el único llugar de España donde aún existe.


Me parece una vergüenza que por dogmatismos díficiles de justificar, el PNV y el PSE se empeñen, cada uno por motivos diferentes, en mantener en Guipúzcoa algo que en otros sitios (en todos) han promovido su desaparición. ¿Por qué somos paganos los guipuzcoanos una vez más?


El Impuesto de Patrimonio afecta directamente a las rentas medias, a los trabajadores que con sus ahorros han conseguido reunir un pequeño patrimonio. No nos engañemos, ni nos dejemos engañar con discursos demagogos.


Mañana veremos qué hacen el PNV y el PSE. Si algo es bueno para vizcaínos y alaveses, ¿por qué no es bueno para nosotros?

Alderdi Eguna en Guipúzcoa

El PNV celebrará su Alderdi Eguna (día del partido) el próximo día 27. Esa será la celebración oficial, porque los festejos ya han comenzado.


El Diputado General de Guipúzcoa en su discurso de ayer en el pleno de política general de Juntas Generales, ejerció de portavoz  radical de su partido en lugar de Diputado General de todos los vascos. Desempolvó el discurso más rancio, radical y trasnochado del PNV y se amarró con una fuerte soga al árbol más recio del monte.


“El pacto PSE-PP es un ataque directo al pueblo vasco”, fue una de las perlas con las que llenó de contenido su discurso. A estas alturas ya está todo dicho sobre este tipo de frases. Resulta cansino y perezoso que algunos nacionalistas sigan en su empeño de marcar una línea entre vascos con lábel y vascos de segunda en función de su adscripción ideológica. Aplican una sencilla ecuación: si eres nacionalistas, todo lo que hagas está justificado, porque eres nacionalista; si no lo eres, todo lo que hagas, será en contra del Pueblo Vasco, porque no eres vasco.


Pueril y trasnochado argumento, además de peligroso por justificador de quienes empuñan la pistola. Es decir, si el diputado General de Guipúzcoa dice estas cosas, ¿cómo le va a parecer mal a un enano mental del entorno batasuno quemar un autobús o insultar a un no nacionalista? Está defendiendo la “identidad vasca”… 


Pero hay otra cosa indignante. En un momento como el actual, de fuerte crisis económica, de gente jodida porque ha perdido su trabajo, de otra mucha preocupada porque lo puede perder, con una Guipúzcoa cada vez más atascada en debates eternos, con una Diputación que no ejerce de Gobierno, porque no sabe o porque no quiere, el Diputado General recurre a doctrina ideológica más rancia para tapar sus vergüenzas en la gestión, utilizando un discurso vergonzoso para cualquier persona con un mínimo de sentido común y tolerancia hacia el discrepante.


Lamentable.

LA ECONOMÍA NO IMPORTA


 


Hace unos días varios consejeros del Gobierno Vasco se reunieron con representantes de las tres diputaciones vascas y ayuntamientos. La cita era  para hablar de la crisis económica y, supuestamente, para adoptar medidas ante el desplome de la recaudación fiscal. 


 


Lo primero que sorprende es que a estas alturas de la película el gran acuerdo al que llegaron se limitara a “estudiar medidas concertadas para hacer frente a la crisis”. Y sorprende porque parece un poco tarde para “estudiar medidas”; parece un poco tarde para “ponerse a trabajar”; un poco tarde para reflexionar sobre cómo paliar un mal que a los ciudadanos nos afecta en los bolsillos desde hace mucho; y sorprende porque además todas las decisiones quedan aparcadas hasta después del verano.


 


De momento nos quedamos sin ninguna medida concreta, pero es cierto que algunos ya han avanzado cuáles son sus pretensiones: subir los impuestos, cómo no. También dicen haberse dado cuenta de que la medida de los 400 euros famosos (gran idea de Zapatero) ha fracasado estrepitosamente en su objetivo de reactivar el consumo, y que deja como lastre 114 millones de coste fiscal. Algo tarde.


 


Es verdad que los partidos que estamos en la oposición no debemos sólo criticar, sino que se espera de nosotros propuestas alternativas que validen y legitimen la crítica razonable y razonada. Por eso, el Partido Popular de Gipuzkoa propuso, presentó y repartió a todos los partidos políticos el pasado mes de octubre de 2008 una propuesta de reactivación de la economía con el objetivo declarado de servir de paquete global de medidas contra la crisis económica. Las medidas que en ese documento reflejamos son recetas que han funcionado en momentos de crisis, por encima de dogmatismos partidarios y partidistas y que pueden resumirse de manera sencilla: que el ciudadano tenga dinero en el bolsillo. Por lo tanto, menos presión fiscal y reactivación del consumo familiar; apoyo a nuestros emprendedores para la generación de empleo y reducción drástica de gasto superfluo en la administración.


 


A veces parece que quienes nos gobiernan están satisfechos con “hacer lo que pueden” y no son conscientes de que lo que hay que hacer es “lo que se debe”. No basta con el voluntarismo ni las fotos, hay que tomar decisiones y hacerlo rápido.


 


El Global Europe Anticipation Bulletin en su última publicación advierte que “…los dirigentes políticos del planeta nuevamente se verán sorprendidos, después del verano, al descubrir que todos los problemas del último año resurgen intensificados, pues no han sido tratados sino que solamente se ocultaron bajo inmensas cantidades de dinero público”. A algunos les parecerá una predicción excesivamente catastrofista, como por cierto les parecieron las advertencias sobre la crisis que el Partido Popular hizo en un pasado reciente, pero la mencionada publicación especializada añade: “…contrariamente al discurso mediático y político dominante […] no se prevé en absoluto el inicio de la recuperación después del verano de 2009, ni en los próximos doce meses. Al contrario, a causa de la falta de tratamiento de fondo de los problemas cuando comenzó la crisis, este verano se producirá la convergencia de las tres olas gigantes (desempleo masivo; quiebras en serie; retorno de la inflación)…”


 


Quizás la economía no importe demasiado, quizás sea mucho más urgente hacer buenas fotos para buenos titulares. Quizá la política de partido, el defender posiciones dogmáticas sea mucho más útil a corto plazo, más cómodo que adoptar decisiones y aplicar políticas inteligentes. Quizá sea así, pero para nosotros la economía sí importa, porque el bolsillo de la gente, que al final es la tranquilidad de las familias, es de lo más importante.


 



 


 

FIN AL MONOPOLIO DE LO VASCO

Hay quien dice que el día después de que Ibarretxe deje de ser lehendakari muchos dirigentes nacionalistas correrán a abrir el grifo para comprobar que sigue saliendo agua. Que no tendrán claro que la luz se encienda al accionar el interruptor. Que levantarán las persianas dudando de que haya salido el sol. Quizás la ironía sea exagerada, pero acierta en describir lo que pasa por la mente de muchos dirigentes del PNV.

 

Durante 30 años, el PNV ha gobernado Euskadi con un poder tan legítimo como absoluto. Con una u otra fórmula ha gobernado en las tres capitales, en los ayuntamientos más importantes, en las tres Diputaciones y en el Gobierno Vasco. Sería injusto no reconocer que en estos años se han hecho muchas cosas bien. Pero también es cierto que las asignaturas pendientes son tan importantes que no se aprueban en septiembre con un examen estudiado la víspera. Además, la incapacidad del PNV por liderar una sociedad necesitada de políticos que hablen menos de sus problemas y más de los problemas de los ciudadanos ha supuesto la puntilla de un proyecto agotado, antiguo y necesitado de una profunda reflexión. Dicho de otra manera: tienen que repetir curso porque han suspendido. Y esto, que es normal en cualquier sociedad democrática, moderna y normal, algo que les ha pasado a todos los partidos políticos a lo largo y ancho del panorama político internacional democrático, aquí parece que es como de otra galaxia. «¿Cómo no vamos a gobernar nosotros?», se preguntan aún gerifaltes nacionalistas.

 

El gran drama para el PNV es que el cambio en Euskadi no sólo lo percibimos como normal los que nos dedicamos a la política desde posiciones no nacionalistas; que no sólo es natural para quienes defendemos la alternancia en el poder como un ejercicio de higiene política; el gran desconcierto en el PNV es que la sociedad, en su inmensa mayoría, lo percibe como algo natural y alejado del dramatismo que pretenden transmitir los nacionalistas.

 

Creo que estas elecciones han servido para muchas cosas, pero sobre todo el gran cambio en Euskadi se ha producido porque se ha terminado el monopolio de lo vasco. Tener el carné del PNV no otorga un lábel de vasco preferente. Las piruetas de antaño, los estériles debates sobre la condición de vasco en función de un Rh concreto, de una dimensión cranoencefálica determinada son eso, cosas del pasado.

 

Los vascos del siglo XXI vivimos nuestra condición de vascos sin exclusión y sin dramatismos. En la era de internet, de las nuevas tecnologías, en este mundo globalizado de los vuelos de bajo coste, la identidad no la otorga un lugar de nacimiento, sino la pertenencia a una comunidad libre e intelectualmente crítica, una comunidad de hombres y mujeres que rechaza la radicalidad y busca espacios de entendimiento cívico.

 

Euskadi será más normal cuanto más se gestione con la cabeza y menos con las tripas, porque los sentimientos son parte de nuestras más íntimas convicciones y ni se imponen ni deben de ser bandera. Euskadi será más normal cuando el debate no sea el de quién es o no es nacionalista, sino el de cómo hacemos para tener una sociedad mejor, más justa, más solidaria y más moderna. Y ése es el sentir de la calle. No conozco a nadie angustiado por el modelo territorial o las competencias pendientes (sin duda, cosas que se pueden debatir), pero sí conozco a mucha gente preocupada por la educación de sus hijos o por la necesidad de encontrar un empleo digno.

 

Por eso creo que la Euskadi de la calle es la que ha provocado el cambio, porque nunca el debate político de los últimos años ha estado más lejos de las necesidades y preocupaciones reales de la gente.

 

Quienes han pretendido ejercer el monopolio de lo vasco se han encontrado finalmente con la realidad: el presente y futuro de lo vasco está donde tenía que estar, que no es en manos de un partido concreto, sino en las de los ciudadanos; porque vascos somos todos y lo vasco lo definimos entre todos. Sin exclusivas, sin monopolios.

Euskadi y Libertad

Basagoiti está que se sale. Su intervención de esta mañana en el plenario de la convención ha sido cojonuda.

La parte que más me ha gustado de lo lo que ha dicho ha sido la que ha tratado de la libertad lingüística.

En Euskadi sobra imposición, sobran directrices y hace falta mucha, mucha, mucha más LIBERTAD.

A Ibarretxe se le llena la boca día si y día también hablando del derecho de los vascos a decidir, pero él a los vascos  no nos deja decidir sobre la lengua en la que queremos que sean educados nuestros hijos. De locos.

Nosotros creemos que el castellano es tan vasco como el euskera, y que el euskera es tan español como el castellano. Creemos que la imposición perjudica a la gente, pero también al idioma.

El PNV, con el apoyo del PSE, ha conseguido que muchos vascos sientan el euskera como una carga, no como una oportunidad, y eso es un problema.

Quiero que mi hijo estudie en euskera, pero también en castellano… y también en inglés, y eso ahora es imposible.

Es posible. 

Quedamos

Hoy escribo desde Madrid, en el Foro “Quedamos” que el Partido popular ha organizado para dar voz vía internet a quienes tengan algo que decirnos.


Ya sé que por allí hay algo de viento y que las cosas están feas por el temporal, por eso este es un buen día para quedarse en casa calentito y navegar por Internet…


Os animo a que visitéis la web del PP y comprobéis cómo funciona este encuentro digital, y sobre todo, que aportéis ideas, comentarios, críticas y, por qué no, algún aplauso.


¡¡¡¡Gracias!!!!

Este sillón para ti, este otro para mi…

Parece que el PSOE y el PNV han acordado el reparto de cargos en importantes Insituciones del Estado.


 


Esto supondrá que el PNV volverá a estar presente en el Consejo General del Poder Judicial y en la Comisión Nacional de la Energía.


 


El PNV tendría que explicar por qué pretende romper con España los días par, pero acepta cargos de representación en las más altas Instituciones del Estado los días impar.


 


Y el PSOE debería de explicar, al menos a mi me gustaría que lo hiciera, por qué ofrece esos altos cargos a quien denuncia al Estado ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.


 


Curioso ¿no?

YO TAMBIEN ME QUEJO


Siempre he creído que uno de los principales males de la política es que en demasiadas ocasiones la mayoría de los políticos están más preocupados por sus problemas que por los problemas de la gente. Buena prueba de ello es la política vasca.

 

 

Así, nuestro lehendakari comienza el curso político anunciando que va a viajar por Europa, y mucho, para contar y reivindicar que los malos españoles no le permiten consumar su referéndum soberanista. Nos anuncia más de lo mismo, y además nos demuestra que el descanso de verano lejos de aportar sosiego le ha servido para recargar las pilas de la obstinación más rocambolesca.

 

 

Ante este panorama quiero confesar algo políticamente incorrecto: la política vasca es un aburrimiento y provoca una pereza abrumadora. Estamos atrapados en una especie de bucle donde los gobernantes, ¡vaya paradoja!, viven permanentemente en la queja. Utilizan como fuegos de artificio reivindicaciones particulares, exclusivas de su círculo más próximo, de su rebaño más fiel, y eso les sirve para no abordar los problemas que son incapaces de resolver. Con Ibarretxe a la cabeza, el PNV que no es cualquier cosa porque lleva gobernando ininterrumpidamente desde hace más de 30 años en las instituciones más importantes del país, elude los problemas más cercanos de la gente y renueva su esfuerzo por aburrirnos con «su problema» más grande, con su particular obsesión. Este más de lo mismo nacionalista, cada vez cansa a más gente y, cada vez, interesa a menos personas. Dicho de otra manera, el lehendakari cada vez se queja más, y a los ciudadanos cada vez les importa menos.

 

 

Basta mirar a nuestro alrededor para comprobar que en todas las sociedades modernas el debate político gira en torno a cómo ser más competitivos, modernos y solidarios. Aquí gira en torno a mirarnos el ombligo.

 

 

Aquí los problemas de la sanidad vasca, que cada vez funciona peor; o de la educación, que lejos de servir para preparar a nuestros hijos en un mundo cada vez más global y competitivo es utilizada como un banco de pruebas en el que restringir la libertad de enseñanza y de elección; o de nuestras carreteras y trenes, esas cosas que se pagan con el dinero de todos, pues eso, ¿quién está contento con ellas?; o de la economía, que es debate preferente en toda España porque las hipotecas nos asfixian, el paro se incrementa mes a mes y la cesta de la compra está por las nubes. Pues aquí no, aquí estás cosas no importan, parece que a nuestros gobernantes no interesan, no están en su agenda, que no les preocupan lo más mínimo. Aquí dale que te pego con la consulta. Y además, por si todo esto fuera poco, tenemos que soportar el gran problema, el verdadero conflicto vasco: seguimos soportando a los terroristas, sus amenazas y su chulería. Además, cargamos con ETA. La sociedad sufre y la convivencia se resiente, pero Ibarretxe prefiere viajar a Estrasburgo para denunciar ante el Tribunal de Derechos Humanos a España: ¿cabe mayor despropósito?

 

 

El curso político que empieza será difícil, y lo que me preocupa es que el PNV pueda conseguir que cada vez más gente deje de interesarse por la política vasca ante el aburrimiento y sopor que provoca. Cuantos más ciudadanos hartos haya, más fácil lo tendrán quienes gobiernan para continuar con sus problemas y dejar de lado los de la gente. Creo que Ibarretxe representa el pasado, una forma de hacer política trasnochada y que no nos lleva a ninguna parte. Ibarretxe y el PNV han apostado por dejar de lado a los vascos, y se han convertido en los principales creadores de problemas. Dañan y perjudican nuestra imagen exterior y no hacen nada porque dentro vivamos mejor.

 

 

Pero tenemos solución, hay salida, hay esperanza. No será fácil, es verdad. Pero, ¿por qué no vamos a ser una sociedad normal que tenga políticos que se preocupen por las cosas normales, que para la gente son las cosas más extraordinarias? Aspiro a que Euskadi sea de una vez por todas normal, a que el debate político gire en torno a las necesidades de la gente y a que la regeneración política llegue a nuestra tierra para borrar de una vez por todas el victimismo irresponsable de un PNV que ha dado la espalda a Euskadi y a los vascos.

 

Interpelación sobre el Museo Balenciaga

Mañana tenemos pleno en el Parlamento Vasco. El punto 7 del orden del día es la interpelación que presenté a la Consejera de Cultura sobre el escándalo del Museo Balenciaga.


Lo cuento por si hay algún interesado que quiera seguir el debate en la página web del Parlamento.

Nuevo escándalo de corrupción en Guipúzcoa

Hoy quiero compartir con vosotros unas iniciativas parlamentarias que he presentado relacionadas con el escándalo de la sociedad encargada de promover el Museo Balenciaga de Getaria, denominada Berroeta Aldabar S.L.


 


Como muchos de vosotros sabréis, el consejo de la sociedad ha denunciado al que hasta hace poco ha sido su gerente, Joseba Camio.


 


La realidad es que la gestión no ha sido transparente y hay puntos demasiado oscuros en el destino del dinero gestionado por una sociedad que tiene capital 100% público, repartido entre aportaciones de la Diputación, el propio Ayuntamiento de Getaria, y el Gobierno Vasco.


 


Por ello, he solicitado al Gobierno Vasco la remisión de documentación de la sociedad, documentación en la que dicen haberse basado para actuar contra Camio. Hasta la fecha, toda la documentación que he reclamado me ha sido denegada. Podéis comprobarlo en mi ficha de la página web del Parlamento.


 


Los datos objetivos nos dicen que la sociedad empezó a actuar tras las denuncias efectuadas por Aralar en Getaria y en JJ.GG. de Guipúzcoa. O sea que, o no se enteraron, o conociendo una supuesta gestión irregular, no hicieron nada.


 


Que nadie, ningún cargo político ha asumido responsabilidades por la nefasta y oscura gestión.


 


Que ni el Gobierno Vasco ni la Diputación, con su Consejera y Diputada de Cultura presentes en el Consejo de Administración, mostraron nunca sorpresa ni interés porque de un presupuesto inicial de obra de 6 millones de euros se haya pasado a los 20 millones.


 


Que el Consejo de la Sociedad, desde su constitución en 2005, ha ido aprobando sin problemas las cuentas anuales, el encargo y redacción de proyectos, así como la adjudicación de obra. Es decir, nadie levantó la voz ni mostró disconformidad con ninguno de los pasos que se daban.


 


Que una vez destapado el escándalo, los responsables políticos limitan la responsabilidad a Joseba Camio y su gestión. Que el tema es que hay 400.000 euros de los que no se sabe nada, y que pidamos cuentas al gerente.


 


España es así, o así quieren algunos que sea. Es decir, cuando hay problemas, la culpa siempre es de otro y nadie asume responsabilidades. Parece que es consustancial a nuestra cultura política.


 


Recordar que Joseba Camio fue Alcalde de Guetaria por el PNV antes que gerente y que tanto el departamento de Cultura de la Diputación como el del Gobierno Vasco están en manos del PNV… Qué casualidad.


 


Seguiré informando.

Diario Vasco

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