Esencia de Cicloturismo. Una manera de recorrer pueblos y montañas (Deportes)
Martes, 29/07/2008
Etapa 2 -30/06/08- Subida a Alpe D'Huez
Realmente no sabíamos que hacer, estábamos algo cansados después de la etapa del Agnel. La sombra del descanso rondaba por nuestro apartamento...
Hoy descansamos, decía Edu, yo en mis trece decía que no, que era una pena venir hasta aquí y no andar todos los días, además, el tiempo era buenísimo. Así que llegamos a un acuerdo, hacemos descanso, pero "descanso activo", como los profesionales, jajaja.
Y que hacemos? algo suave, corto, y toma, nos decidimos por hacer la subida a Alpe D'Huez, sí, donde Carlos Sastre sentenció este maravilloso Tour de France.
Primero hicimos unos kilómetros por la parte de abajo que es llano para calentar la "cachas" y luego ya todo para arriba.
Yo hice como Sastre, nada más empezar la cuesta pegué un arreón y allí deje clavados a mis compas. No había problema, es imposible subir solo, hay cientos de ciclistas subiendo y bajando contínuamente, es impresionante, de todas las edades, incluso chavales de 14 más o menos, de verdad impresionante.
Pues la subida no tiene comparación con nada, las famosas 21 curvas con los nombres de los ganadores, la pendiente, por donde se sube, es realmente fantástica.
Los 4 primeros kilómetros son realmente duros, las curvas es el único sitio donde se puede descansar, ya que son planas, no tienen desnivel, lo que ocurre es que al salir de la curva... joe!
Desde que se empieza la subida no se ve nada de por donde va la carretera, ni siquiera se ve Alpe D´Huez, está como muy arriba y metido para adentro, solo a mitad de camino más o menos se ve de frente y muyyyy alto en una recta y luego vuelve a desaparecer, de verdad, grandioso.
Yo tardé 1h y 15 minutejos en subir, y mis compas llegaron a 15 minutillos, allí estaba yo, esperándoles con una cocacola. Por comparar el señor Sastre tardó en hacer los mismo alrededor de 36 minutos, casi como yo....
Este es una foto que sacamos de un poster en una farmacia donde se aprecia un poco la subida.
Esta es la vista del pueblo Bourg D'oissans que está al pie de Alpe D'Huez, se ve pequeño... es que sube mucho...
En esta foto se pueden ver algunas de esas 21 curvas de herradura y apreciar el desnivel, la foto está tomada desde una de las curvas, no recuerdo, quizás la 9.
Hizo bastante calor, alrededor de 30º, pero como disfrutamos, tenemos fotos de la subida, en pleno esfuerzo. Allí hay fotógrafos profesionales que se plantan el las curvas y te sacan fotos, después te entregan un tarjeta con un código y las puedes ver por internet y si te gustan las pides y listo, maravilloso recuerdo, vaya que sí.
Al día siguiente a nuestra llegada a los Alpes nos decantamos por hacer dos monstruos como son el Izoard y el Agnel.
El Agnel lo suben este año los chicos del Tour, dentro de unos días.
Nos fuimos con el coche hasta la cima del Izoard, y allí, a 2.360 m. comezamos nuestra primera etapa.
Nos tiramos todo para abajo, así se empieza de cine, una bajada espectacular, con mucha precaución, si te vas en una curva... ala, te lo bajas todo de un tirón.
Son practicamente 20Km de bajada hasta llegar a Vieille, pueblo donde comienza la ascensión al Col Del Agnel, son 20,5 Km de ascensión, y te deja a 2.744m. de altura en la frontera con Italia.
Los 12Km primeros suaves y los últimos ya con rampas del 10%, 11% y 12%, como dice mi compa, parece que hacen los puertos mal adrede, es como si se les acabase el asfalto y ya los últimos kilómetros los hacen "rectos" hasta la cima.
Es un puerto precioso, como todos los Alpes, va por un valle largísimo hasta coronar su cima, nieve en las puntas, algún glaciar que otro y fresco, mucho fresco en su cima, a pesar de que hacia más de 35º en los valles.
Esta es una foto del valle, no tengo muchas, las tiene mi compa y aún no me las ha pasado, el sigue de vacaciones...
Cominos un poco y para abajo, deshaciendo el camino andado, en busca del Izoard, el que primero habíamos bajado.
En la bajada paramos a cojer agua en uno de tantos pueblos por los que pasamos, son pequeños, de cuatro casas contadas, pero todos tienen fuentes, con agua fresca y cristalina del deshielo, que pasada.
Hay rios, cascadas por todas partes y, los más peligroso, Marmotas, que cruzan sin mirar, algún que otro susto ya tuvimos, pero bajando con precaución todo se arregla.
Llegamos por fin al Izoard, sus 15km de subida se nos hiceron duros, hacía mucho calor y ya veníamos "tocados" del Agnello, suerte que a 2,5km de la cima tiene una bajadita y permite "recuperar" y ya pegarle un último "hachazo" al compa y coronar con unos metros de ventaja...
Allí está el recuerdo a Fausto Coppi, que grande Coppi...
Nos salieron unos 80Km, y para primer día más que servidos, en total fueron 5 horas y 20 minutos.
¡¡¡Qué placeeeeeerrrrrrr!!!, que disfruteeeeeeeee.
Aquí estamos de nuevo, dispuestos a contaros nuestra maravillosa semana de cicloturismo en los Alpes.
Comenzó a gestarse a finales del año pasado, buscamos información de alojamientos por internet, las rutas, etc.
Pensamos que por buen tiempo sería buena la primera semana de Julio, y realmente acertamos, fuimos del sábado 29 de Junio al sábado 5 de Julio, y tan solo nos llovió el jueves, que además nos vino de perlas para hacer descanso.
Alquilamos por internet un pequeño apartamento en Alpe D´Huez, 200 euros la semana, y con capacidad para 6 personas, eso sí, algo apretadillas, nosotros fuimos 3, fenomenal.
Salimos el sábado 29 de Junio a eso de las 9 de la mañana y para las 8 de la tarde ya estabamos allí, está algo lejos, unos 950Km, pero desde luego valió la pena.
La idea era poder hacer todos los días algunos kilómetros, aunque no estábamos seguros si el cuerpo aguantaría, pero ya que estábamos allí...
Los Alpes son impresionantes, que grande es todo, los montes, los valles, las distancias se hacen largísimas, cualquier cosa que quieras hacer es grandiosa.
Verlos por la tele es una cosa y estar allí es otra, los puertos tienen practicamente todos mas de 20Km de subida, suben por encima de los 2.000m. y algunos tocan techo por encima de los 2.500m. con glaciares y nieve, im-presionante.
Quizás pensaréis que hay que estar muy entrenado para andar por allí, sin duda que cuanto más mejor, pero os sirva como dato, que en el Galibier, puerto super mítico, había aitonas y amonas de mas de 70 tacos subiendo... os pasaré fotos ya los veréis vosotros mismos.
Sirva esto como entrante, os iremos contando etapa a etapa la verdadera "Esencia de Cicloturismo" que hemos llevado a los Alpes.
El año que viene haremos otra parecida, eso sí, si los dioses son faborables...
Caray!, como pasa el tiempo, he estado desconectado desde casi un año... la verdad es que con muy poco tiempo, aunque no hay excusa, si se quiere se saca tiempo...
Hemos vuelto a repetir este año la Quebrantahuesos, nos apuntamos por los pelos, ya que las inscripciones se hacen por Internet y tan solo duraron dos o tres dias, parece que la gente está muy decidida y se llena enseguida, parecido a la Behobia.
El caso es que allí fuimos, estuvimos en casa de un compa del currelo que tiene en Sabiñañigo una "segunda vivienda", que afortunado el tio... y por ende nosotros jeje.
Sufrimos más que el año pasado, por un lado porque llevamos algo menos de preparación (no ha hecho más que llover) y por otro porque hacía un calor de la pera, al cual no estábamos acostumbrados.
Seguimos en nuestras 10 horitas y disfrutando del camino, hablando con la gente, vacilando por donde se podía y llegando que es lo importante.
Nos sirvió como medida para ver como estábamos de forma y, aunque algo justos, nos dió buena espina, así que nos dijimos que estábamos a punto para poder ir a los Alpes a rutear por los puertos míticos del Tour, Izoard, Alpe D'Huez, Telegraph, Galibier....
Bueno, eso es otra historia que a partir de mañana os iré contando etapa a etapa, tan solo ha sido una semana, pero que semana....
Hola de nuevo, ya estamos de vuelta de las vacaciones, hace dias la verdad, pero no he tenido tiempo de escribir las rutas que hemos hecho durante este tiempo.
Os cuento la que dimos el pasado 15 de agosto, día de la Virgen, o como pongo en el título, "virgen, qué día", porque fué una vuelta en la que disfrutamos mucho, aunque sufriendo. Es un cacho de una etapa del último Tour de Francia en sentido inverso.
Nos fuimos a Isaba (Navarra), una preciosidad de pueblo, a los pies del pirineo. Recomiendo la visita y no dejar de comprar queso de Roncal, uf! que bueno está. Siempre que vamos compramos en Burgi, que estará no sé, a unos 7km aunque no recuerdo en este momento.
Pues de Isaba salimos hacia el alto de Larrau, ya hacía calor, bastante calor, en la bajada hacia Tardets y concretamente en el pueblo de Larrau había 39 graditos... Está en un agujero y se concentra mucho el calor, además hacía bastante viento.
Esto es lo que se ve desde el alto, la primera es hacia Navarra y la segunda hacia Francia, espectacular Pirineo.
Ya de Tardets nos fuimos hacia la Pierre Saint Martin, no sin antes pararnos a cojer agua y pegarnos un baño en la fuente, qué calor...
La subida a "La piedra" es de muerte, son 18 Km. pero con rampas de 5%, 8%, 14%, 15%, y va a tirones, sin dejarte cojer un ritmo. Es decir, en un kilómetro tienes una rampa de 7% y otras del 15%, no hay manera de cojerle el truco.
En los primeros kilómetros hay una fuente en la pared, pues otra ducha y cojer agua y ala, tira para arriba.
Llegamos a la estación y desde ahí hasta la cima habrá 2 ó 3 km, duros de por si, pero con el viento que pegaba ya casi no podíamos subir, que afixie, pero na cabezones y para arriba.
Una vez arriba que vista, a uno y otro lado, allí está, la "Mesa de los tres Reyes" que cerca, que fácil se puede ir... y allí, ese pedazo de pico que se ve es el Anie...
Nos ponemos unos periodicos y bajando que hace algo de frio (nos perseguía una tormenta) y no hace falta cojer catarros. De aquí a Isaba ya cuesta abajo, que bien terminar una ruta cuesta abajo...
Nos salieron 126Km. y tardamos 6,5 horitas. Disfrutamos muchísimo, sufrimos algo por el calor, pero como nuestro ritmo no es de competición..., pues a llegar que es de lo que se trata.
Aquí dos cicloturistas de los de verdad, de los que disfrutan de cada kilómetro que recorren, de cada paisaje que dejan a ambos lados de la carretera, de la compañía del amigo, del esfuerzo realizado, y como no, de poder hacer cada día lo que más les gusta: andar en bici.
Os iremos contando un poco nuestras sensaciones en las vueltas que poco a poco recorreremos por nuestra maravillosa Euskal Herria, los días que el tiempo y la familia nos permitan, claro está.
Esperamos daros envidia, mucha envidia, sobre todo a las neskas, que apenas vemos disfrutando de este deporte por allá por donde vamos.