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Las organizaciones deben ser más profesionales

2010 abril 14
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por Antxon Blanco

La privatización en parte de la organización del maratón de San Sebastián, el cross de Lasarte y la Pedestre de 15 kilómetros, es una noticia positiva. Hoy por hoy es muy complicado que una estructura federativa, con un limitado número de personal, pueda afrontar con máximas garantías competiciones, con presupuestos muy elevados y con un movimiento de participantes que crece día a día y que desborda el trabajo cotidiano de una federación, en este caso la Guipuzcona.

El caso más significativo en nuestro territorio es el de la Behobia San Sebastián. Una carrera que ya es un fenómeno y que se escapaba a la organización voluntariosa de un grupo de personas que desde el club Fortuna llevaron durante años las riendas de esta prueba. Hoy en día esa estructura organizativa está mucho más profesionalizada y los resultados son evidentes. Igual ejemplo el del maratón de Barcelona y la empresa de motor RPM que ha dado un giro absoluto a esta carrera que ha crecido como la espuma.

En el tema del cross de San Sebastián todos habíamos opinado sobre la necesidad de darle un meneo profesional, incluso por alguien ajeno al mundo del atletismo, en parte contaminado con la tradición de este cross, con su historial, y con menos maniobra para innovar, para aportar esas ideas que debían dar un vuelco para que la cita de enero sigua siendo un referente en el público guipuzcoano.

En los casos de las pruebas de ruta -maratón y Pedestre- los síntomas que obligaban a un cambio y una profesionalización eran diferentes a los del cross. Aquí el éxito podía matar la gallina de los huevos de oro. El fenómeno del atletismo popular comenzaba a desbordar los límites físicos y humanos de la propia federación. En la actualidad todas las federaciones buscan recursos económicos, es decir, financiación para abordar el atletismo de pista: competiciones, entrenadores, control, mantenimiento, secretaría… El mundo popular ha sido un tesoro en este aspecto.

Los números que se manejaban desde la Federación rozaban el medio millón de euros. Una barbaridad que, en caso de cualquier percance grave, podía poner en peligro incluso la viabilidad de la institución atlética.

El cambio en la gestión me parece positivo. Las conversaciones comenzaron hace meses, con varias empresas y clubes deportivos interesadas en llevar las riendas. El Fortuna quería entrar en la operación pero una de sus condiciones -cambiar de fecha el maratón por la cercanía con la Behobia y la imposibilidad de afrontar organizativamente ambas pruebas en tan corto espacio de tiempo- no fue bien visto por parte de la Federación. Finalmente la empresa Fly Group se hará cargo de la gestión. Reconocida en el mundo del motor pero sin experiencia, creo yo, en el atletismo. Esto es menos importante cuando la Federación seguirá con el área deportiva de las tres pruebas. Lo fundamental es que gente nueva vea las cosas con perspectiva más de espectáculo, de enganchar a la gente, de llegar a la sociedad, para que los eventos sean más atractivos, en una palabra, de modernizar las estructuras de las competiciones que quizás estuvieran algo rígidas.

En definitiva, se trata de profesionalizar la gestión para seguir creciendo. Compartir tareas con gente, con empresas, que tienen un mayor recorrido, una visión más clara de la jugada en el siglo XXI de lo que pueda tener un grupo de personas que trabaja en otros aspectos del deporte que no es el marketing, la comunicación, o la gestión financiera, por ejemplo… temas clave si queremos organizaciones rentables y con futuro.