Diario Vasco

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El atletismo debería replantear su periodo de competición
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Antxon Blanco | 20-04-2010 | 17:28

Esa reflexión me la hacía durante la Asamblea de la Federación
Guipuzcoana -a la que por cierto acudieron muy pocos asambleístas-,
cuando se trató el punto del calendario de la nueva temporada.

La dificultad de colocar en el calendario algunas competiciones, el
inevitable choque de campeonatos demasiado seguidos, el comienzo de la
temporada al aire libre a mediados de abril y el fin de aquélla a
mediados de julio (y esto sólo la elite que acuda al campeonato de
España absoluto), provoca algunas consecuencias negativas, como por
ejemplo que hoy en día casi nadie tiene interés en defender la camiseta
de la selección de Gipuzkoa, o que a un campeonato de Euskadi de clubes
vayan equipos muy débiles, o que no haya apenas fines de semana para jornadas
de libre participación.

Este análisis me lleva a pensar que la temporada de atletismo es
excesivamente corta. Alguien dirá que la temporada de pista cubierta
completa estos tres meses justitos de pruebas veraniegas (el invierno
son sólo otros dos, y muchos renuncian al indoor). Pero la verdadera
pata
negra de este deporte llega -debería llegar- en verano. Y sin embargo
muchos atletas, entrenadores, familiares… tienen la sensación de que
el periodo competitivo se queda corto y muy apelmazado.

Es cierto que la propia sociedad ha modificado hábitos pasados cuando
los atletas,  tras el verano, realizaban una mini temporada en
septiembre, con un descanso en el mes de agosto, porque en julio
existía mucha actividad, actividad que ahora es mínima, excepto
campeonatos de España.

No veo muchas posibilidades de éxito ni en competir después del verano,
ni tan siquiera en programar pruebas en julio porque la búsqueda de las
mínimas para los Estatales marcan el fin de la competición para casi
todos los atletas. Se me ocurre, entonces, que la temporada al aire
libre debería iniciarse antes. Ya sé que las condiciones meteorólogicas
en algunas zonas no ayudan a hacerlo, pero con imaginación se podría
provocar un mes más de pruebas.

Otros deportes contemplan temporadas de ocho meses -octubre a mayo- más
posibles fases nacionales. Parece que tal planteamiento en estos
deportes provocan más atracción para escolares o federados. Cada
especialidad tiene unas necesidades de fechas en función del calendario internacional y nacional, cierto. Pero la reglamentación
también ha cambiado en muchos aspectos con el objetico de que el atletismo como
deporte llegue más a la gente. Pues al tema del calendario y su
duración también merece darle una vuelta.