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Dopaje, el gobierno y el diván

2010 octubre 4
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por Antxon Blanco

He seguido muy de cerca el caso Alberto Contador. He debatido algo en
el muro de facebook con amigos. He escuchado opiniones de gente que
sabe mucho más que yo sobre dopaje. Prefería leer a escribir.

Sin embargo una declaración del presidente de la UCI (Unión Ciclista
Internacional), Pat CacQuaid, me ha movido a darle a la tecla. Él ha
dicho que “el Gobierno español debe admitir que hay un problema con el
dopaje y que debe tomar muchas medidas al respecto. El Gobierno
necesita trabajar con el mundo del deporte y admitir que existe un
problema”.

Interesante reflexión. Esas palabras me hacen pensar en el atletismo de
la antigua RDA, en la vieja URSS, en los países del Este y su dopaje de
Estado en los años 70-80; en la no política antidopaje de Estados
Unidos siempre mirando hacia otro lado hasta hace muy poquito; en la
caótica China; en el lema cubano “por Fidel”… Pero ¿existe en España
un dopaje de Estado? No lo creo en absoluto. ¿Que se da una laxitud en
algunos estamentos?. Sin duda.

La Operación Puerto ha sido uno de los grandes escándalos de este país.
Allí no sólo estaba implicado el ciclismo. Quizás por ese motivo no
salieron más trapos sucios. ¿Alguien quería esconder a figuras
relevantes de nuestro deporte? Se rozó el larguero al no poder
continuar ciertas investigaciones por motivos legislativos. Alguien
respiró tranquilo. También los políticos.

El problema es que sigue existiendo el problema. No se ha metido mano
con la profundidad deseada. Pero, repito, no es un dopaje de Estado, ni
desde el Gobierno, ni de una federación concreta. No. Es un dopaje
descontrolado. La culpa del Gobierno y los dirigentes de cualquier
color es no querer atacar con agresividad la situación. Legislando,
persiguiendo, investigando, señalando culpables.

El caso Contador es otro hachazo al ciclismo, al deporte.  En los
registros del caso Puerto aparecieron documentos con las iniciales A.C.
y fue detenido el entonces director del madrileño, Manolo Sáiz. El
ciclista salvó el culo pero tembló el listón.

¿Y ahora? Los que seguís este blog y mis comentarios desde hace años,
sabéis que mi tolerancia en el dopaje es cero, pero cero de verdad. Y
sin embargo creo que en este nuevo caso A.C. las cantidades de
clembuterol son tan bajas que yo no me atrevería a hablar de dopaje
-hablando en términos de mejora deportiva-… pero tampoco me creo lo
del solomillo de Irun.

Es posible que el ciclista salve el culo de nuevo porque esa ínfima
cantidad podría ser declarada no suficiente como para creer en un
rendimiento mejorado artificialmente. Pero alguien tendrá que
explicarme de dónde ha salido esa sustancia, aunque sea una billonésima
parte de un gramo, porque que sea poquito, poquito, poquito no
significa que no haya hecho trampa.

Lo que por ahora es una irregularidad en terminología normativa y una
intoxicación alimentaria como origen de la existencia de clembuterol
según el círculo íntimo de Contador, puede llegar a ser un positivo si
la investigación concluye que los restos de clembuterol y los de
sustancias asociadas a un plástico (bolsa donde se deposita la sangre)
podrían haber llegado al organismo de Contador por medio de una
transfusión (o auto) sanguínea.

Mi versión sobre el caso ya está escrita. También del Gobierno y de los
organismos político-deportivos de este país. Me falta el diván. Como ha
dicho el presidente de la UCI, es necesario que el Gobierno admita el
problema, como lo hace un ludópata, un alcóholico, un drogadicto o
cualquier adicto. Que nadie interprete que los gobiernos de aquí son
adictos a generar dopaje entre los deportistas, eso sí son perezosos en
reconocer la evidencia y tienen algo de tortícolis por mirar a otro
lado. Por eso necesitan un diván.

Ya sé que la lacra del dopaje tiene una mano muy alargada. Los
beneficios que genera a deportista y entorno enganchan. Y sin embargo
todos sabemos dónde existe un elevado porcentaje de posibilidades de
encontrarnos dopaje. Si vosotros me preguntáis por un grupo determinado
de entrenamiento de atletas, o por un técnico, o incluso un mánager, yo
os podré responder si tengo dudas o si son legales a tope. Y aquí sí
que culpo a ciertos estamentos de no hacer nada o casi nada, porque si
yo soy el más tonto de esta película y mis sospechas coinciden con las
de muchos y los positivos acaecidos después dan la razón, ¿por qué el
Gobierno/organismos que tienen medios no investigan con el cuchillo
entre los dientes?.