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Messi, la nueva Lola Flores
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Antxon Blanco | 13-06-2013 | 09:38

Hacienda es mucho más pegajoso que Pepe. Al menos para Messi. El marcaje de la Fiscalía delitos Económicos de Barcelona puede terminar en un auténtico golazo al mejor jugador de fútbol. Más de cuatro millones de euros es lo supuestamente defraudado por el argentino. Posiblemente esa cantidad para el jugador es inferior proporcionalmente a la que ‘sufren’ otros miles de ciudadanos que también pasan por la lupa de las haciendas, y sin embargo ese bombazo informativo va más allá de lo que debe Messi (porque si lo ha defraudado, que lo pague).

Y va más allá porque ese futbolista pertenece a un club y cualquier movimiento es sospechoso de desequilibrio para uno y de beneficio para el eterno rival ¿Y si la noticia hubiese saltado antes de finalizar la Liga? Claro, ese aspecto me imagino habrá estado perfectamente medido por la Fiscalía de Barcelona. Este apartado es un mero fleco y la investigación se impone sea quien sea. En los últimos tiempos hemos visto caer elevadas torres muy protegidas. Los intocables parece que ya no existen ¿o sí?

Ahora dicen que la investigación sobre esas supuesta evasión a paraísos fiscales de los derechos de imagen no va a quedar en Messi. Pues adelante. Y no hay que poner velos de asesores o padre parece que excesivamente protector o listillo, Messi es el responsable final. Entiendo que pudieran existir atenuantes y demás, pero la ciudadanía tiene que creer en los modelos impositivos implantados para todos. Que no quede la sensación de que tú estás pagando los impuestos por el sueldillo que recibes mientras los millonarios (deportistas, empresarios, algunos políticos…) son más listos que el hambre y ‘pasan’ de cotizar a hacienda sus jugosos y elevadísimos emolumentos.

Los comentarios son ahora múltiples. Si dejamos fuera los puramente de rivalidad de colores, nos debemos quedar con esos 10 millones de euros no declarados. Una persona pública debe (debería) ser un ejemplo en todas las facetas. También en sus obligaciones fiscales. Además de la ficha, muchas veces cobradas en neto y los impuestos los ingresan los clubes), esos derechos de imagen son altísimos en los casos de las grandes figuras. Ahí están los de Messi: 10 millones en tres ejercicios gracias a su presencia en campañas de Adidas, Danone, Pepsi Cola, Banc Sabadell, Air Europa, Telefónica… euros o dólares que parece han viajado por Belice, Suiza, Uruguay…

El caso de Messi en el deporte no es nuevo. El fisco investigó en su momento a otros deportistas como los futbolistas Eto’o y Figo, a los tenistas Nadal (y muy cerca de aquí por cierto, ya que domicilió algunas de sus sociedades en Gipuzkoa) y Arantxa Sánchez Vicario. Y nadie olvida el caso de Lola Flores en los años 80. Que fue impactante y pesó en el ciudadano de a pie. Unos pensaron que la justicia era para todos y otros pusieron sus barbas a remojar viendo a la vecina Lola. Por cierto que el fiscal pidió a la folclórica dos años y un mes de prisión y una multa de 96 millones de pesetas, unos 600.000 euros, y una indemnización al Estado de 52 millones por defraudar durante cuatro años (luego quedaría reducido a un arresto y 28 millones de pesetas).

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