Diario Vasco
img
Fecha: diciembre, 2017
Un equipo cansado, triste y sin chispa
Alfredo Del Castillo 11-12-2017 | 9:43 | 0

Real Sociedad vs Malaga-10.12.17-Donosti-Fotos José María López

Partido entre la Real y el Málga en Anoeta. Foto: José María López

Un Málaga colista en solitario se llevó de Anoeta merecidamente tres puntos de oro, pero es que además era el único conjunto que no había puntuado fuera de su casa en esta competición. Saben también que los Pío P

ío que venían en puestos de descenso se llevaron un punto de nuestro estadio y sufrimos dos sustos espantosos en los últimos minutos con un tiro desviado por Rulli y otro paradón a dos tiros de Remi. Pero amigos, así está este fútbol, negocio que cada día que pasa nos roban más el balón.

El equipo de Eusebio saltó al verde de Anoeta con diez jugadores que fueron titulares ante el Zenit demostrando el míster que la confianza en los demás es muy menor, ya saben partidos muy seguidos. No corren buenos vientos por Donosti ya que el equipo lleva cinco partidos consecutivos sin ganar (empate en liga ante los Pío Pío y perder ante Atlético de Madrid, Lleida fuera de la Copa, Zenit y Málaga), todo esto con muy malas sensaciones por cómo se está compitiendo.

Se puso el balón en juego con una Real más enchufada que ya para el minuto diez había creado dos ocasiones de gol, una muy clara en un remate de cabeza de Oyarzabal a centro de Junuzaj que se fue fuera, pero Míchel sabedor de cómo juega el equipo del de la Seca planteó el encuentro con un sistema de juego 1-4-4-2 con presión alta a la salida de balón y con los dos puntas realizando un gran trabajo tapando a los dos centrales más al medio centro Illarra, delante derecha el veloz Keko y en la zurda el ex realista Chory para tapar las subidas de nuestros laterales, por delante de los centrales Adria y Recio con Prieto y Zuru y atrás una línea de cuatro zonal y adelantada, a este Málaga le costaba combinar por sus continuas pérdidas de balón, pero con tres líneas muy juntas y ordenadas le bastaron para hacerle el partido muy incómodo a los donostiarras, que no tuvieron nada de fluidez.  Llegó el minuto 22.  Iñigo de espaldas intenta una salida de balón muy al límite y su error lo cobra Borja Bastón con un duelo con Rulli.  Éste lo derriba, se levanta y su remate lo saca bajo palos Llorente, pero el colegiado señala los once metros y marca el jugador derribado Borja Bastón.  A partir de ese momento, un Málaga conservador y lento, pero bien organizado contagia en su juego a una Real timorata, lenta, sin chispa y muy apática, también con unos síntomas de cansancio brutales y sus piernas no daban para más. Por dentro Michel intentó tapar las líneas de pase y fue cuando la Real intentó jugar por fuera y con una cadena de centros desde los dos costados que siempre fueron cortos, lloviditos para el portero o imprecisos para que los despejaran los dos centrales.  Y mientras esto ocurría, el equipo andaluz con una buena colocación y muy juntos entre líneas más un gran derroche de trabajo defensivo les bastó para ir al vestuario con el cero a uno en el marcador.

La segunda parte da inicio con un cambio: se va Zuru muy cansado y entra Zubeldia. Hubo susto por la mala sintonía entre De la Bella, Iñigo y un dubitativo Rulli. Más tarde el que tiene una ocasión de oro es Willian José pero su tiro de zurda se va al palo por fuera. Ante estos acontecimientos los de Michel continúan con una presión y acoso altos a la salida de pelota y ante esta presión la Real se siente muy incómoda y no da una a derechas fallando mucho en los pases y llega el momento fatídico: pisotón de Januzaj que le quita la bota a Recio, falta lateral que dentro del área corta con la mano Willian José intencionadamente. El penalti que lanza Borja Bastón lo intuye y rechaza Rulli pero el Chory, más listo que Odriozola y Llorente, mete su pie bueno y consigue el cero a dos. Mazazo puro y duro para los de Eusebio. El encuentro continúa por los mismos derroteros y la tiene Illarra para acercarnos en el marcador pero su tiro se va alto, y más tarde a partir de minuto setenta y con dos goles por debajo la Real intentó quemar sus naves con dos cambios naturales Juanmi y Bautista por Willian José y Januzaj.

Eusebio de mi vida, ¿alguna vez podemos cambiar el dibujo o todo es sota caballo rey? Perdemos de dos, y a partir de ese momento todos los centros de Odriozola, que manera de correr y centrar, más los remates de De la Bella con palomita de Roberto incluida nunca encontraron un jugador efectivo en la finalización y si esto pasa no marcas gol, porque un equipo ordenado, rocoso, junto entre líneas y muy trabajador en tareas defensivas y con un rigor táctico fantástico le robó a la Real tres puntos muy merecidamente ante un equipo nada combinativo, cansado, triste y sin chispa.

Ver Post >
Solo hay una marcha y solo hay una banda
Alfredo Del Castillo 08-12-2017 | 10:22 | 1

La Real Sociedad estaba obligada a ganar en Anoeta al hasta ahora invicto Zenit si quería cerrar su participación en la primera fase de la Liga Europea como campeón de grupo. De esta forma habría podido recopilar unas sevillanitas muy jugosas,.. El equipo de Eusebio llegaba a este encuentro como máximo realizador de todos los grupos de la Liga Europea, pero esta Real tiene en Anoeta su asignatura pendiente… Y sigue pendiente por los malos resultados cosechados en su propio campo, tanto en Liga como en Copa.

La competición es tan sabia que te coloca donde te mereces, y antes de saltar al terreno de juego, en la sala antes de subir las escalerillas al campo, se vieron muy nítidas las caras de concentración de los jugadores rusos. Entonces da comienzo el encuentro y vimos a las claras que Eusebio apuesta por su equipo de gala. Y una vez que rueda el balón vimos como los entrenados por Mancini ejercían una presión alta y muy feroz en el inicio de jugada del equipo Donostiarra. Y si esta presión no era eficaz reculaban a su propio campo y esperaban con tres líneas muy juntas y tácticamente defendiendo con un 1-4-5-1, en su propio campo.

Esto último se prolongó por mucho tiempo, así que la Real llegó a tener una insultante posesión del balón con unos baremos de 60% a 30%. En este medio tiempo el equipo de Mancini solo apareció tres veces por los aledaños de Rulli y una fue gol, en un error de agarre del balón del arquero argentino.

En todo este tiempo la Real Sociedad solo juega a una marcha y con una idea: mantener el balón en su poder con una transición defensa-ataque lenta y muy repetitiva. La idea era siempre atacar por el costado derecho, aprovechando la lateralidad de Illarra, las galopadas de Odriozola, el control de Prieto y las filigranas de Januzaj. Estas cosas sí divirtieron al público, pero no consiguieron el objetivo,  que no es otro que el gol. A punto estuvieron, como la ocasión de Prieto, y las de Januzaj, Illarra, Kevin (dos veces), Willian José, Illarra otra vez, y un tiro de bolea de Oyarzabal al poste al filo del descanso…

Januzaj es un jugador de una técnica y un talento brutal y a veces peca de chupón, a veces es frío, a veces tú, entrenador, comentas en voz baja “mucho ruido y pocas nueces”, ya que le falta gol. Y por eso creo yo que está aquí y no allí, ya saben, fútbol de altísimo rendimiento.

El dominio del equipo de Eusebio fue total pero nos fuimos a vestuarios perdiendo por 0 a 1 con dos estilos diferentes de juego y con un equipo más eficaz que el otro ante la portería rival. El segundo tiempo comenzó con más de lo mismo, una Real mandona y un Zenit que estaba muy a gusto sin el balón y defendiendo con un rigor bárbaro, pero empató Willian José en una finta mágica de Januzaj que creo que tiró a gol. El portero la desvía y el brasileño la mete entre los tres palos.

Pero cinco minutos más tarde en un córner que despeja con los dos puños Rulli el balón sale fuera del área grande y desde allí lo mete un jugador ruso, y en la salida se queda Illarra e Ivanovic, el mejor sobre el verde, de una chilena fantástica marca el segundo para los de Mancini… Amigos, a partir de ese momento desapareció la Real Sociedad del terreno de juego. Su bajón fue tremendo y tampoco los cambios resolvieron nada ya que Juanmi entró por un Oyarzabal cansadísimo, De la Bella por el lesionado Kevin y el cambio que hace casi siempre Eusebio: Canales por Zurutuza. Un cambio con el que se pierde mucha consistencia en zona ancha del campo.

Para más ínri, en una jugada de pizarra del jugador Paredes (que dejó clavados a Illarra, Llorente e Iñigo) llega al mano a mano con Rulli para hacer el tercero. También los aficionados rusos colaboraron tirando bengalas y parando el encuentro, vamos un espectáculo evitable si las fuerzas de seguridad hubieran estado más coordinadas. Un acto como este no debe de ocurrir en fútbol de máximo nivel, donde un equipo que jugó bonito, combinó, se gustó, atacó y no fue efectivo cara a gol pierde contra otro equipo que plantea el encuentro con defensa rocosa, impenetrables y muy juntos entre líneas, con salidas a la contra muy bien finalizadas y con dos goles de bella ejecución. Sí, es así, y ese fútbol también existe y gana partidos. La competición de la liga europea nos puso en el lugar que nos corresponde. Ahora, primero Málaga y después al sorteo, esto no se para.

Ver Post >
Si Rulli no llega a tener una gran noche…
Alfredo Del Castillo 04-12-2017 | 10:52 | 0

rulli

Los jugadores del Atlético celebran uno de los goles ante la Real Sociedad. EFE

La Real Sociedad se estrenaba en el Wanda en un momento delicado tras ser apeado de la Copa por el Lleida, un equipo de segunda B. Por orgullo y por amor propio sus futbolistas tenían que demostrar su verdadero potencial futbolístico. Y es que esta Real había iniciado el campeonato maravillando a todos, tanto por juego como por resultados. Pero amigos, se ha diluido como un azucarillo en una kupela de sidra. Además, ha perdido puntos con suma facilidad ante rivales que parecían no ser superiores, caso de Levante, Getafe, Las Palmas, Betis, Español y Girona.

Ante el Atlético Eusebio decidió colocar a Prieto de extremo derecho y a Zubeldia de mediocentro, mientras que Illarra y Zurutuza ocuparon la mediapunta. En la primera mitad, tanto la Real como los colchoneros compitieron de tú a tú. La primera ocasión la protagonizó Xabi Prieto al dejar un balón de oro a Willian, pero éste erró en el golpeo. Después fue Filipe Luis quien bajo palos despejó y alejó el peligro. Y en el minuto 29 Oyarzabal se internaba como una bala, encaraba a Oblak y éste, en su intento de buscar el balón, derribaba al txuriurdin. Penalti y gol de Willian José.

A pesar del gol, el Atlético nos metió el miedo en el cuerpo con un activo (pero fallón) Correa que se encontró con un Rulli espectacular. En el Wanda el meta argentino tuvo una gran noche y fue el mejor de todos. Sin embargo, ante un equipo entrenado por el Cholo y el Profe Ortega no te vale con competir solo 33 minutos, ya que lo haces ante un grupo batallador, intenso, constante y que no te deja maniobrar. Ellos realizan una presión asfixiante que hace que cada disputa del balón sea un reto. Sí, el partido se le puso muy cuesta arriba al Atlético, porque necesitaba mucha paciencia para poder superar el frontón de Eusebio. La Real, por su parte, defendió muy poco con la posesión y el control del juego con balón y así, sufrió, sí, pero se fue a los vestuarios por delante en el marcador.

En el segundo tiempo, el equipo colchonero salió a por todas, desbocado, incansable, intenso, luchador y con un amor propio brutal. Ante esta avalancha, la Real no pudo ni supo frenar el vendaval del conjunto madrileño. Porque, míster: si el rival está tan volcado en nuestro campo y nosotros estamos tan embotellados, con poner en liza a un futoblista con desborde y velocidad como Vela uno está más cerca del 0-2 que del 1-1. Pero no ocurrió y en el minuto 64 Filipe Luis puso las tablas en el marcador tras aprovechar una internada de Saúl hasta la línea de fondo.
Simeone no se conformó con el empate y metió a Torres y Carrasco. El técnico argentino iba a por todas y los cambios terminaron por descontrolar a la Real. Sí, Prieto tuvo la suya, pero el equipo local se mostró muy superior a una Real sin su juguete, el balón. Así, los rojiblancos entraron por ambos costados con mucha facilidad ante una defensa realista frágil. Y en en un cambio de orientación a Kevin le cogieron la espalda y Griezmann no dudó en marcar tras aprovechar un centro envenenado. Gol del Atlético en el minuto 88. Fue entonces cuando entró Vela a buscar el empate. Un poco tarde, ¿no les parece? El choque lo ganó el equipo más intenso, el más eficaz, el que mejor movió a sus peones. Y, claro, si tienes a Griezmann muchísimo mejor. Y es que el conjunto colchonero venció a pesar de encontrar en Rulli un auténtico frontón; sin él, el resultado hubiera sido escandaloso.

Ver Post >

Otros Blogs de Autor