Diario Vasco
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Fútbol de los futbolistas cansados y frescos
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Alfredo Del Castillo | 23-12-2017 | 13:48

eusebio-blogTras realizar una gran temporada en la liga 2016-17, la dirección deportiva de la Real – con su entrenador a la cabeza- puso toda su maquinaria a trabajar para afrontar la siguiente campaña en tres competiciones. Se aligeró una plantilla muy poblada: los jugadores que no fueran del agrado del míster tenían que salir. Dicho y hecho, bien en plan cesión bien como bajas. Bardaji, Mikel González, Gaztañaga, Yuri, Hervías, Granero, Vela (en enero), Markel, Concha, Héctor, Babic, Alain y Zaldua. En total, doce jugadores. En su lugar, se firmó a dos jugadores del perfil de Eusebio: Januzaj y Llorente. Allá por el mes de julio se comenzó a entrenar con el listón puesto en tres competiciones y con el reto de demostrar que la Real había confeccionado una plantilla de garantías para afrontar liga, Copa y la ansiada Europa. Después, el de la Seca subía del filial a Kako, Sangalli, Guevara, Merquelanz, Arrieta, Ugarte, Ujia, Sisniega, Capilla y Muguruza, además de los ya habituales en la primera plantilla: Odriozola, Zubeldia, Guridi, Oyarzabal y Bautista.

 

Tras disputar los once partidos de pretemporada, que no son más que partidos benéficos y de cargar pilas, la Real comenzó la liga Adelante muy enchufada. Y por ello recibió un vendaval de elogios a raíz de su puesta en escena en liga (sumó 9 puntos de 9 posibles en las tres primeras jornadas) y en la Europa League (arrasó al Rosenborg en Anoeta). En esos momentos el único equipo que aguantaba el tirón era el Barcelona de Valverde. Pero amigos, el Real Madrid nos visitó en la cuarta jornada. Y sí, llegaba a Anoeta tras empatar dos partidos seguidos ante Valencia y Levante respectivamente, con lo que no tenía margen de error. Y así fue. Nos ganó 1-3. A partir de este traspié, a la Real le entró una pájara que duró cuatro partidos (tres derrotas y un empate en casa con lluvia de goles ante el Betis) y una derrota en Europa ante el Zenit. Después, llegó el varapalo y ridículo de caer eliminados en Copa ante el Lleida, un segunda B. Hubo mucho malestar en el Consejo y en la dirección deportiva; el varapalo había sido muy fuerte. Y después llegó otra racha negativa de resultados, que comenzó en la duodécima jornada con un empate ante el Girona y terminó con otro ante el máximo rival en la Catedral. Eso sí, en Europa se ganó al Rosenborg y se perdió en casa ante el Zenit, resultados que nos llevaron a la segunda plaza de la Europa League. Por suerte, la Real reaccionó y ganó al Sevilla antes del parón navideño, con despedida a Vela incluida.

 

Eusebio es un entrenador con una metodología de trabajo y con un estilo de juego muy definidos: lo venía entrenando en categorías inferiores del Barçaa y lo continuó en el Celta. Es de la escuela de la Masía, sí, del más puro estilo Cruyff. Cuando la tenemos o iniciamos el juego, los centrales se abren, los laterales se colocan más adelantados y en línea de cal el mediocentro baja a recibir. Los medios de banda se meten a pasillos interiores para crear superioridades y generar espacios a las subidas de los dos laterales. Por su parte, los otros dos medios de pasillos interiores son jugadores de corte más creativo y recuperadores. Arriba, cuando a un jugador le llega el balón, lo controla y lo retiene para así dar continuidad al juego. Todo esto en el apartado ofensivo. En defensa, cuando no la tenemos hay que realizar presión muy alta. Esto se entrena en Zubieta, con especial incidencia a las jugadas a balón parado. El míster es hombre de pocos cambios y de ideas muy fijas y su once de gala es: Rulli (1530 minutos), Odriozola (1464), Llorente (1088), Iñigo (876), Kevin (1080), Illarra (1439), Prieto (1379), Zurutuza (1084), Oyarzabal (1120), Willian José (1422) y Januzaj (790). Hay otros futbolistas que cuentan menos para Eusebio como como Aritz o Zubeldia, y otros que están más fuera de cobertura como Toño, Navas, Carlos, Gorosabel, De la Bella, Pardo, Guridi, Canales, Vela, Agirretxe, Bautista y Juanmi, y otros lesionados de larga duración como Carlos, Agirretxe, Guridi o Navas.

 

Como entrenador pienso que en la actual temporada después de las expectativas creadas el equipo está siendo muy irregular y muy previsible. La mayoría de equipos nos han cogido el truco y saben a la perfección como contrarrestarnos con una presión alta. Nuestro míster no es muy de hacer cambios y en partidos muy puntuales le veo como un entrenador de pocas variantes tácticas ante resultados negativos. Es decir, es muy poco cambiador de peones para corregir o alterar dinámicas del juego. Cuando esto ocurre el algodón no engaña, vemos jugadores con 1530 minutos y otros con 0′, 33′, 59′, 66′, 351′, 360′, 372′, y un equipo con piernas de plomo muchas veces. Quedan dos partidos para terminar la primera vuelta y ante este panorama creo que por el bien de las dos partes tendrán que salir y venir algunos. Sé que Eusebio sabrá potenciar los aciertos y corregir los errores, pero también sé que él es muy fiel a una metodología y a una filosofía de juego que es innegociable. Por eso mismo hoy es el entrenador elegido por la dirección deportiva y el Consejo. Amigos esto es fútbol y si este equipo compite y gana será ‘jokatu’, pero si este equipo tiene continuidad en el juego y muchas dosis de posesión y no gana será ‘jolastu’. Y a partir de ese mismo momento seguirán las dudas y la desconfianza en un estilo y una filosofía de juego con muy pocas variantes tácticas , el tiempo dará o quitara razones. Fútbol de los futbolistas cansados y frescos.

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