La democracia islamista
Hola amigos.
He recibido mensajes de lectores interesados en saber cómo van las cosas. Algunos son más que lectores (saludos Luna).
Sé que hace tiempo que no hago acto de presencia pero, como he explicado a estos amigos del blog, escribir no es una tarea que me impongo. Adoro escribir pero, cuando lo hago, las palabras surgen sin esfuerzo. En estos meses no ha sido el caso aunque, hoy, toda esa energía positiva ha hecho que quiera contestar.
Estoy muy bien, doy gracias. El tiempo va borrando las malas sensaciones y, aunque el problema sigue frente a mi puerta, tengo otras cosas más importantes a las que prestar atención. De momento, mi entrañable vecina no ha vuelto a las andadas. Espero, sinceramente, que ella haya aprendido más cosas que yo de este suceso.
Hablemos de Túnez. En este año yo ya espero cualquier cosa. Todo han sido sorpresas y llega un momento en el que te acostumbras.
Sí, en las elecciones el partido islamista Ennahda fue el más votado. A su nombre se une la palabra moderado aunque esto no evita el recelo que muchos sienten.
¿Y qué opino yo? Mi marido, días antes, comentaba que Ennahada estaba muy presente y que su campaña había sido fuerte. Pero, realmente, no esperábamos que fuesen los más votados. No tengo miedo ni estoy intranquila, es cierto. No veo en Túnez signos de alarma pero, pensando con lógica, si un partido se define como islamista será porque es islamista. Así que, desde mi punto de vista, creo que la religión debería ser una opción personal de cada uno. Respeto mucho el Islam, mucho, pero de momento no tengo claro cómo deber actuar un partido islamista moderado. Yo no soy musulmana, es lógico que no lo vea como muchos tunecinos y, los musulmanes con los que me relaciono, llevan la religión en privado.
Sé que en Túnez el Islam es muy importante. En eso les envidio porque en España hace tiempo que la religión no se vive de esa manera. Y es de esa importancia de donde, dicen, nace la razón de votar a un partido islamista. Muchos tunecinos temen que un partido laico se vaya al otro extremo, algunos incluso confunden la palabra laico con un alejamiento total de la religión.
Hay que esperar… ver qué camino toman. Junto a Ennahda marchan 2 partidos laicos así que no todo se centra en el Islam. Su tarea ahora es la de redactar una constitución democrática y, siendo gente culta no tienen más que seguir la definición de democracia. Es ahí en donde está mi confianza aunque sé que la democracia tampoco traerá la solución a todos los problemas.
Sinceramente, espero que este capítulo de revolución, manifestaciones, incertidumbre… se cierre aquí… En Túnez y en los países hermanos. Y que podamos seguir con nuestras sencillas vidas.
Ahora, a concentrase en el día a día. En mi marido “moro”, en mis 2 preciosas nenas (con las que ya hablo en francés), en mi perro que va haciéndose mayor y en mi trabajo.
Seguiré por aquí y espero que la inspiración haga acto de presencia. De momento, un abrazo muy fuerte de vuestra amiga donostiarra de Túnez.

