Diario Vasco
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Mercadillo solidario de videojuegos en Donostia
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leiretorre | 21-12-2014 | 10:36

Un videojuego por una sonrisa. Ese era el trato que uno aceptada al poner un pie en el mercadillo solidario organizado por Pintxo Developer el pasado 19 de diciembre en Donostia.

Hoy, 21 de diciembre y día Nacional del niño con cáncer os lo quiero contar.

El espacio Keler fue el escenario elegido para la primera edición de este mercadillo en el que se demostró que videojuegos y solidaridad son dos términos que pueden ir de la mano. Al menos así lo entiende la Asociación de Profesionales y Aficionados del Videojuego de Gipuzkoa, encargada de ofrecer juegos, mandos, consolas y otros accesorios a precio reducido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Más allá de que seas aficionado al mundo gamer o no, lo importante es recordar que los fondos recaudados se han sido destinados a la fundación Juegaterapia. Ellos se encargarán, en los próximos días, de llevar videojuegos y consolas a niños con cáncer ingresados en diferentes hospitales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Viendo el ambientazo que había (entre videojuegos y cerveza), os imaginaréis que Diego Gutiérrez y Laura Olmedo, miembros de Pintxo Developer, se mostraron más que satisfechos con esta primera edición.

 

 

 

 

 

 

 

 

Los últimos datos revelan que el cáncer infantil es curable casi en un 75%. Un porcentaje que cada día, los expertos, tratan de aumentar. Por suerte, para muchos, esta enfermedad es un paréntesis en sus vidas, pero no hay que olvidar que en ese paréntesis siguen siendo niños. Y todo lo que quiere hacer un niño es jugar. Gracias a los fondos recaudados muchos pequeños podrán disfrutar y sonreir, al igual que lo hicieron los mayores en el torneo que también se realizó en la sede.

 

Así que una vez de conocer lo que hay detrás de este mercadillo y siguiendo el pacto del principio no me podía ir con las manos vacía y me puse a pensar en qué juego me llevaría…

 

…y también en qué niño o niña podría jugar y sonreír gracias a los que estábamos allí. Con esto en mente, la tonta indecisión quedó a un lado porque realmente, qué juego llevarme, era lo de menos. Las cosas importantes en la vida son otras. Así que, Grand Theft Auto y punto final.