Diario Vasco
img
Autor: aminondo
¿Por qué los chinos regentan los “chinos”?
img
Asier Minondo | 20-12-2016 | 7:02| 0

Con las Navidades, muchas personas se habrán acercado a un “chino” para comprar algo barato para la típica comida/cena que finaliza con el reparto de regalos del “amigo invisible”. Al leer un trabajo de William Kerr y Martin Mandorff, he descubierto que, al igual que los “chinos”, en muchas actividades económicas la presencia de un grupo étnico es muy superior a la que tiene en la sociedad. Por ejemplo, en los Estados Unidos, muchos coreanos regentan lavanderías o muchos indios, originarios de la región de Gujarat, regentan moteles.

¿Por qué se da este fenómeno? Cuando una minoría étnica llega por primera vez a un país, puede tener dificultades para integrarse al mercado laboral, debido a que no habla bien el idioma o a la discriminación. En estas circunstancias, es más probable que las miembros de estas minorías decidan emprender una actividad para poder obtener ingresos. Por ejemplo, Kerr y Mandorff muestran que cuando más pequeña es una etnia con relación a la población de un país, mayor es el porcentaje de emprendedores en esa etnia. Para explicar la persistencia de la especialización en el tiempo debemos tener en cuenta que emprender una actividad no es tarea sencilla. Por ejemplo, en el campus de Donosti de la Universidad de Deusto, en el Título propio de especialización en innovación en innovación y emprendimiento, Innovandis, dedicamos tres años a formar a los alumnos en la identificación de oportunidades de negocio y su puesta en marcha. Incluso en actividades aparentemente sencillas, como un bazar, hay que tomar muchas decisiones, como qué productos se van a vender, a qué precio y dónde se van a obtener esos productos. Es poco probable que el emprendedor adopte las decisiones correctas desde el primer momento, ya que en muchos casos se aprende con la experiencia. Sin embargo, un nuevo emprendedor se puede beneficiar de los emprendedores que le han precedido en una actividad. Si la mayoría de las interacciones sociales de un grupo étnico se realizan con otras personas del mismo grupo étnico, y ese grupo étnico está especializado en una actividad, los nuevos emprendedores tendrán más oportunidades para obtener información sobre esta actividad y, por ello, tendrán incentivos para abrir su negocio en la misma actividad. Kerr y Mandorff confirman que cuanto menos integrado está un grupo étnico, medido por el número de matrimonios entre miembros del mismo grupo, mayor es el porcentaje de especialización de un grupo étnico en una actividad.

El estudio muestra que las interacciones sociales juegan un papel importante en el emprendimiento, ya que facilitan la transmisión de información de los emprendedores veteranos a los nuevos emprendedores. Es importante tener en cuenta este elemento a la hora de diseñar políticas para promocionar la actividad emprendedora.

 

PD: Este es el último post de este año 2016. Nos vemos de nuevo en Enero de 2017. Ordurarte, gabon zoriontsuak eta urte berri on guztioi!!!

 

Ver Post >
La distancia del ecuador y el desarrollo de los países
img
Asier Minondo | 22-11-2016 | 7:21| 0

El mapa que aparece abajo, realizado por el Banco Mundial, muestra mediante colores las diferencias de renta per cápita en el mundo. Los países que tienden hacia el verde oscuro tienen una renta per cápita alta y los países que tienden hacia el naranja tienen una renta per cápita baja.

 

Una conclusión que podemos extraer de este mapa es que a medida que nos alejamos del ecuador, tanto hacia el norte como hacia el sur, aumenta la renta per cápita de los países. ¿Es ésto una casualidad? Según un reciente estudio publicado en el Review of Economic Studies, realizado por los profesores Andersen, Dalgaard y Selaya, la relación entre la pobreza y la distancia al ecuador no es casual. Estos autores muestran que los países que están más cerca del ecuador soportan un mayor índice de radiación ultravioleta, y la intensidad de esta radiación está estrechamente ligada a un menor ingreso.

¿Por qué la radiación ultravioleta tiene un efecto tan negativo sobre el desarrollo? Los autores muestran que en las zonas con una mayor intensidad de radiación ultravioleta hay más personas que sufren de cataratas. Estos casos se producen mayoritariamente entre las personas que realizan actividades cualificadas, ya que dedican más tiempo a leer y a escribir. Debido a las cataratas, la vida laboral de los trabajadores cualificados es menor en las zonas cercanas al ecuador. Por ello, las personas tienen menos incentivos para dedicarse a estas actividades, y demandan una menor formación. Y aquí reside el problema. La historia económica muestra que cuando la demanda de trabajadores cualificados crece, se reduce el número de hijos por familia. Ésto se debe a que las personas dedican más tiempo a la formación, y menos tiempo al cuidado de los hijos; y porque prefieren tener menos hijos, pero mejor formados, que tener muchos hijos. Es esta transición hacia tener menos hijos y más educados lo que genera un círculo virtuoso entre educación, avance tecnológico y riqueza: las personas más formadas generan nuevas tecnologías que nos hacen más productivos y más ricos, pero que a su vez demandan trabajadores más cualificados, lo que a su vez demanda un mayor nivel educativo y una apuesta por tener menos hijos, pero mejor formados. La intensidad de la radiación ultravioleta al reducir los incentivos para formarse frena la transición demográfica e impide a los países incorporarse al círculo virtuoso de la educación y de la innovación.

Aunque la geografía no es el único obstáculo para el desarrollo (véase por ejemplo la diferencia en riqueza entre Corea del Norte y Corea del Sur), algunos países han tenido una peor suerte en el reparto de las “cartas geográficas”. Para estos países, parafraseando a Napoleón, “la geografía sí es destino”.

Ver Post >
Las familias con menos ingresos pasan más tiempo en Internet
img
Asier Minondo | 25-10-2016 | 6:28| 0

En economía decimos que un bien es inferior cuando al aumentar nuestros ingresos demandamos una menor cantidad de ese bien. Por ejemplo, realizar viajes largos en autobús es un bien inferior. Al aumentar nuestros ingresos, seguramente elegiremos modos de viajar más rápidos, como el avión, y viajaremos menos en autobús.

Un estudio reciente concluye que Internet también es un bien inferior. Los autores del estudio, Andre Boik, Shane Greenstein y Jeffrey Prince, han analizado los datos de consumo de Internet de 40.000 familias estadounidenses, en el año 2008 y en el año 2013. Los autores muestran que entre las familias que tienen Internet, las que cuentan con menos ingresos (menos de 15,000 dólares al año) pasan alrededor de dos horas más a la semana en Internet que las familias con más ingresos (más de 100,000 dólares al año).

¿Por qué las familias con menos ingresos pasan más tiempo en Internet? La respuesta, según este estudio, se encuentra en un concepto clave en economía: el coste de oportunidad. Las familias con más ingresos tienen más opciones para su tiempo libre que las familias con menos ingresos. Navegar por Internet supone, para las familias con más ingresos, sacrificar alternativas que resultan más atractivas y, por ello, destinan menos tiempo a navegar por la red.

El trabajo de Boik, Greenstein y Prince presenta, además, conclusiones muy interesantes sobre nuestro comportamiento en Internet. Los autores observan que nuestras visitas se suelen concentrar en pocas páginas; además, en la mayoría de los casos estas visitas suelen durar más de 10 minutos. Este comportamiento no se ha alterado entre los años 2008 y 2013. Lo que sí ha variado es qué tipo de contenidos consumimos en Internet. En el año 2008 la categoría más consumida era el chat. Para el año 2013 el peso de esta categoría era ya marginal. En cambio, se observa un aumento muy importante en el tiempo que se dedica a las redes sociales y al consumo de videos. El consumo de noticias también se reduce entre 2008 y 2013. Esto se explica porque las redes sociales, como Twitter, ofrecen una vía alternativa para acceder a estos contenidos. El estudio muestra también que las familias con más ingresos dedican más tiempo a categorías como servicios educativos, noticias, juegos on-line y vídeos. En cambio, el consumo de categorías como el chat, las redes sociales o la pornografía no parece tener relación con los ingresos de las familias.

Internet es el icono de las nuevas tecnologías y el ingrediente básico de las sociedades híper-conectadas. En las últimas dos décadas hemos pasado de no tener Internet a pasar mucho tiempo enganchados a la red. Sin embargo, Internet no es diferente al resto de los bienes; si tenemos alternativas más atractivas apagaremos el ordenador. En todo caso, espero lo hagan una vez que hayan leído este post.

Ver Post >
¿Es mejor dar el pez que enseñar a pescar?
img
Asier Minondo | 04-10-2016 | 6:23| 0

Seguramente todos habremos escuchado alguna vez ese antiguo proverbio chino que reza “Dale un pez a un hombre, y comerá hoy. Enséñale a pescar y comerá el resto de su vida”. Este proverbio ha guiado la ayuda al desarrollo durante mucho tiempo, convirtiendo a la educación en una de sus partidas más importantes.

Sin embargo, durante las últimas décadas, algunos países han comenzado a aplicar variantes de este proverbio chino. Por ejemplo, en algunas comunidades pobres se observaba que, a pesar de la inversión en escuelas y profesores, los niños no acudían a la escuela. Esto se debía a que los niños tenían que trabajar para apoyar los ingresos de la familia. Para romper este círculo de pobreza, a partir de la década de 1990, países como México y Brasil comenzaron a transferir dinero a las familias más pobres a condición de que los hijos fuesen a la escuela, y cumplieran con algunos requisitos sanitarios, como la vacunación. Estos programas de ayuda a los pobres, que siguiendo el proverbio chino denominaríamos “Te doy el pez, si aprendes a pescar”, se han extendido por un gran número de países. Como señalaba  el Banco Mundial en este informe, la mayoría de los estudios de evaluación concluyen que los programas de transferencia de efectivo condicionados han mejorado los indicadores de salud y educación de los hijos de las familias más pobres.

Al calor del éxito de estos programas, algunas personas se han preguntado si realmente las transferencias de efectivo deben tener condiciones aparejadas para que resulten efectivas. Como señalaba uno de los mayores expertos en desarrollo, el profesor Abhijit Banerjee, dar dinero directamente a los pobres era algo impensable en los círculos de la ayuda al desarrollo. El argumento era que las personas pobres no sabrían cómo utilizar el dinero para salir de la pobreza, y lo malgastarían en tabaco y alcohol. Sin embargo, la ONG GiveDirectly, que cuenta con el respaldo de Google, ha cuestionado este argumento, y transfiere directamente dinero a las personas más pobres. Esta ONG le ha dado completamente la vuelta al proverbio chino y plantea “Dar el pez, en vez de enseñar a pescar”.

Un reciente estudio, publicado en la prestigiosa Quarterly Journal of Economics, ha analizado el impacto de las transferencias de esta ONG en una comunidad pobre en Kenia. El trabajo muestra que las familias que recibieron una transferencia en efectivo destinaron parte de la renta adicional al consumo y parte a la inversión. Con relación al consumo, la renta adicional no se malgastó en alcohol o tabaco. Por su parte, la inversión se realizó en herramientas o en ganado, lo cual permitió a las familias aumentar su ingreso de una forma estable. Sin embargo, estas familias no aumentaron sus gastos en educación o en sanidad. Los autores también encuentran una mejora significativa en la salud psicológica de las familias que recibieron la transferencia. Finalmente, los autores comparan si las familias en las que la mujer gestionó la transferencia tuvieron mejores resultados que las familias en las que lo hizo el hombre. A diferencia de estudios anteriores que concluían que la mujer gestiona los fondos de manera más adecuada para la unidad familiar, el presente estudio no encontró ninguna diferencia.

Los resultados del estudio sugieren que “dar el pez, en vez de enseñar a pescar” puede ser una buena estrategia para el desarrollo. Además, es una estrategia mucho más barata que las anteriores. Sin embargo, como señala otros de los expertos en desarrollo, el profesor Chris Blattman, cada estrategia tiene su lugar. Las inversiones en salud y en educación, y las transferencias condicionadas a estos objetivos, son importantes para asegurar el bienestar de las personas en el futuro. Además, desde el punto de vista político, parece más fácil justificar las ayudas al desarrollo, si éstas están condicionadas que si no lo están. Por su parte, las transferencias directas de efectivo pueden ser muy efectivas para sustituir los programas en los que los gobiernos otorgan directamente algún bien a las familias más pobres. Por ejemplo, en la India el gobierno vende gas para cocinar, o arroz a precios subvencionados, a las personas más pobres. El problema de esta política es que muchos productos destinados a los pobres desaparecen por el camino, y se venden en el mercado negro a personas que no son beneficiarias de este programa. Para atajar este problema, en vez de vender los productos a precios subvencionados, el gobierno indio ha iniciado un programa para transferir directamente efectivo a las personas pobres para que utilicen ese dinero para comprar aquellos productos y servicios que más contribuyen a superar la pobreza. La experiencia de Kenia, que hemos comentado anteriormente, confirma que los pobres no malgastan el dinero.

La experiencia de la ayuda al desarrollo es que a veces hay que enseñar a pescar, a veces hay que dar el pez si se aprende a pescar, y que a veces es mejor dar el pez. Lo importante es saber qué proverbio debemos aplicar en cada situación.

Ver Post >
Comienza el curso en la universidad: ¿He elegido bien?
img
Asier Minondo | 13-09-2016 | 6:32| 0

La semana pasada más de 200.000 alumnos comenzaron sus estudios universitarios en España. Muchos de ellos lo habrán hecho convencidos de que el grado que van a cursar les permitirá desarrollar en el futuro la carrera profesional deseada. Otros, sin embargo, todavía no tendrán claro qué carrera profesional quieren desempeñar en el futuro, y habrán elegido sus estudios más por descarte que por convencimiento.

Según la economía debemos elegir la ocupación que maximice nuestro bienestar durante nuestra vida laboral. Nuestro bienestar va a depender, básicamente, de dos cosas. La primera es lo feliz que nos hace la tarea que vamos a desarrollar. Aunque no es fácil, los alumnos deben preguntarse qué tipo de actividades les hacen felices y cuáles les hacen infelices. La segunda es las oportunidades de empleo y el salario que puedo percibir en el futuro. El peso que tenga cada elemento en la ecuación dependerá de cada uno. Algunas personas valoran muchísimo más realizar una tarea que les haga felices, aunque cobren poco (por ejemplo, trabajar en una ONG), y otros prefieren ganar mucho dinero realizando una tarea que quizá no les haga muy felices (por ejemplo, trabajar en una plataforma petrolera en el Mar del Norte).

Si ya tenemos dificultades para decidir qué tareas nos hacen más felices, todavía resulta más complicado determinar en qué tarea podré maximizar mis oportunidades de empleo y mi salario. Normalmente, tenemos más oportunidades de maximizar nuestro salario si nos especializamos en aquella actividad en la que tengamos alguna ventaja comparativa, en la que nuestras habilidades sean relativamente mejores que las de los demás. Y ¿cómo saben los alumnos en qué habilidades son relativamente mejores? Normalmente la vía principal para recoger esta información son los estudios obligatorios y de bachillerato que han realizado antes de llegar a la universidad. Desde una edad temprana nos enfrentamos con asignaturas que nos permiten identificar en qué somos buenos y en qué no somos tan buenos. Si las matemáticas nos cuestan, pero disfrutamos con lengua y literatura, seguramente iremos gravitando hacia actividades en donde las habilidades matemáticas sean menos importantes. Si observamos que tenemos una escasa habilidad manual, tendremos una mayor preferencia por actividades donde la parte cognitiva sea más importante. Además, la escuela nos permite observar nuestras ventajas en términos relativos, ya que constantemente nos estamos comparando con el resto de compañeros. La educación, por tanto, no solamente es importante para adquirir conocimientos y habilidades sociales. Lo es también porque nos permite comenzar a identificar en qué actividades somos relativamente buenos. Por ello, una de las cuestiones que se deberían tener en cuenta al diseñar el curriculum educativo es que exista una amplia variedad de áreas de estudio/habilidades para que los alumnos puedan identificar su ventaja comparativa. Por otro lado, antes de llegar a la universidad, los alumnos deberían estar expuestos a situaciones que les permita identificar mejor sus habilidades. Estas situaciones pueden estar ligadas a actividades extra-curriculares tan diversas como la participación en grupos sociales, trabajos de fin de semana o campos de trabajo.

La falta de sintonía entre habilidades y ocupaciones tiene costes muy importantes. Un reciente estudio, que utiliza datos de Estados Unidos, ha analizado la sintonía entre las habilidades de los trabajadores y las competencias requeridas para desempeñar las tareas que realizan dichos trabajadores. El estudio identifica los trabajadores que habían conseguido una buena sintonía entre sus habilidades y las competencias requeridas para el trabajo, y los trabajadores donde la sintonía era muy pequeña. Los autores muestran que, por término medio, los trabajadores con una buena sintonía entre habilidades y competencias, durante un periodo de 15 años, logran un salario acumulado 121,000 dólares superior.

Nuestra vida está en gran parte marcada por el trabajo que realizamos. Por tanto, es importante que dediquemos tiempo a reflexionar sobre qué tareas nos hacen felices y cuáles nos permiten maximizar nuestras oportunidades de empleo y salario.

Ver Post >

Etiquetas

No hay tags a mostrar

Otros Blogs de Autor