Diario Vasco
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Autor: aminondo
Las exportaciones españolas están concentradas en pocas empresas
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Asier Minondo | 14-02-2017 | 7:38| 0

En España, casi 150.000 empresas realizaron ventas al exterior en el año 2015. Sin embargo, la mayor parte del valor exportado se debe a unas pocas empresas.

En un trabajo reciente, realizado en colaboración con Juan de Lucio, Raúl Mínguez y Francisco Requena, mostramos que la empresa que más exporta fue responsable del 3% del total del valor de las exportaciones de mercancías en España en el año 2015; las cinco empresas más exportadoras del 10%; las 50 más exportadoras de un tercio; las 200 más exportadoras de la mitad, y las 1.000 más exportadoras de dos tercios del total de las exportaciones españolas. Es decir, solamente el 0,68% de las empresas (1.000/147.378) fueron responsables de dos tercios de las exportaciones españolas en 2015.

Las empresas más exportadoras venden a más países y más productos que el resto de exportadores. En concreto, las empresas más exportadoras venden, en media, a 38 destinos internacionales y 57 productos diferentes, mientras que el resto de exportadores venden a 3 destinos y 5 productos. Los capítulos arancelarios más exportados por las primeras 1.000 empresas son equipo eléctrico y electrónico, maquinaria, automóviles, frutas y plástico.

El grado de concentración de las exportaciones por empresa es superior al que observamos en otras variables, como las ventas totales o el empleo. En concreto, mientras las 1.000 primeras empresas son responsables de dos tercios de las exportaciones, las 1.000 primeras empresas acumulan el 46% de las ventas, o el 29% del empleo.

Si unas pocas empresas dominan las exportaciones, éstas deben jugar un papel muy importante en la especialización comercial y en la dinámica de las exportaciones agregadas en España. Para analizar la especialización, calculamos la ventaja comparativa revelada de España en cada uno de los 96 capítulos arancelarios durante el periodo 2010-2012. Un país tiene ventaja comparativa revelada en un producto si la participación de ese producto en el total de las exportaciones del país es superior a la participación de ese producto en el total de las exportaciones mundiales. España tiene ventaja comparativa revelada en 45 de los 96 capítulos arancelarios. Destaca la especialización de España en corcho, alimentación, cerámica, automóviles, farmacia, prendas de vestir y productos siderúrgicos. Si eliminamos las 10 empresas más exportadoras de cada capítulo arancelario, España perdería ventaja comparativa revelada en 25 de ellos. Estos capítulos representan el 56% de los capítulos en los que España tiene ventaja comparativa revelada, y el 26% de las exportaciones españolas. Aunque no podemos determinar cuál sería el comportamiento del resto de exportadores si desaparecieran las 10 empresas más exportadoras en cada capítulo arancelario, los cálculos sugieren que, en muchas industrias, la especialización comercial puede estar determinada por unas pocas empresas. Ésto podría representar una debilidad, si dichas compañías deciden implantarse fuera de España, con la consecuente pérdida de la ventaja comparativa asociada.

 

Finalmente, analizamos la contribución de las empresas más exportadoras a la dinámica de las exportaciones agregadas de la economía española. La evolución de las ventas españolas de un producto en un destino se puede deber a factores específicos de ese producto y destino, como una reducción de aranceles, que afectan a todos los exportadores; o a factores específicos de cada una de las empresas exportadoras, como ganar una licitación. Nuestras estimaciones muestran que un tercio de la evolución de las exportaciones españolas durante el periodo 1997-2015 se explica por factores específicos de las 5 empresas más exportadoras en cada producto y destino. Este resultado pone de manifiesto que unas pocas empresas contribuyen de forma notable a la dinámica conjunta de las exportaciones españolas.

En definitiva, la concentración de las exportaciones en unas pocas empresas tiene importantes implicaciones sobre la competitividad exterior y las oscilaciones que a lo largo del tiempo se pueden observar en las exportaciones. En este sentido, cabe preguntarse sobre las consecuencias que la elevada concentración de las ventas al exterior tiene sobre la política comercial. Por ejemplo, si España quisiera impulsar las exportaciones, ¿debería concentrar su esfuerzo en las nuevas empresas exportadoras o en las empresas más exportadoras? ¿Con los instrumentos actuales, están atendidas las necesidades específicas de diplomacia comercial de los grandes exportadores? ¿Deberían centrarse las políticas de promoción exterior en la captación de inversiones de los grandes exportares mundiales? ¿Cómo podemos trasladar la capacidad competitiva de los grandes exportadores al resto de empresas del sector?

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Putin debería haber impuesto aranceles a Trump
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Asier Minondo | 24-01-2017 | 7:15| 0

Durante las últimas semanas Trump ha amenazado con fuertes sanciones y aranceles a empresas como Ford, General Motors o Toyota si trasladan la producción de Estados Unidos a México. La doctrina de Trump parece, a primera vista, de una lógica contundente: si Estados Unidos importa coches de México, en vez de comprar los coches fabricados en Estados Unidos, se reduce la producción de coches en Estados Unidos y con ello el empleo en este sector. Si no se permite el traslado de la producción a México, o si se establecen fuertes aranceles a los coches importados de México, los estadounidenses comprarán los coches fabricados en su país, favoreciendo el mantenimiento del empleo. Probablemente, estas medidas provocarán que los coches sean un poco más caros en Estados Unidos; sin embargo, parece razonable pagar un precio más alto por los automóviles si la recompensa es salvar empleos.

Sin embargo, esta doctrina pierde atractivo si el resto de países reacciona contra Estados Unidos introduciendo las mismas medidas que propone Trump. Por ejemplo, el pasado 12 de julio de 2016, la empresa estadounidense Boeing confirmó que la aerolínea de carga rusa Volga-Dnepr Group había firmado un acuerdo para adquirir 20 aviones de carga del modelo 747-800. Según la doctrina comercial de Trump, Rusia no debería haber permitido esta operación comercial, ya que Estados Unidos estaba robando empleos rusos. Si la empresa Volga-Dnepr Group hubiese comprado aviones de carga AN-124 fabricados por la empresa rusa Aviastar-SP, en vez de los Boeing estadounidenses, habría favorecido al mantenimiento del empleo manufacturero en Rusia. Por tanto, Putin debería haber impuesto fuertes aranceles a los aviones estadounidenses o debería haber amenazado a la empresa Volga-Dnepr Group con imponerle enormes sanciones si no compraba los aviones fabricados en Rusia. En este caso, la doctrina de Trump habría ido en contra de los empleos manufactureros en Estados Unidos.

Además, debido a que los procesos de producción se han fragmentado entre muchos países, imponer barreras a la importación puede provocar, paradójicamente, que se pierdan empleos en la industria de la exportación. Por ejemplo, muchas de las partes de los aviones de Boeing son fabricados por empresas extranjeras. Si estas partes no se pudieran importar, o si se tuvieran que importar a precios más caros, Boeing perdería parte de su competitividad, reduciéndose sus exportaciones y los empleos ligadas a ellas. Por ejemplo, según informa el semanario The Economist, de cada dólar que México exporta a Estados Unidos, 40 céntimos corresponden a productos intermedios estadounidenses que se han utilizado para fabricar los productos que se exportan.

Finalmente, si las empresas estadounidenses que fabrican productos intensivos en trabajo poco cualificado no trasladan el proceso de ensamblaje a países con costes salariales más bajos, cuando sus competidores sí lo hacen, dejarán de ser competitivas y no podrán mantener otros empleos de mayor valor añadido como los ligados a la tecnología, el diseño, o el marketing.

Estas reflexiones nos llevan a dos ideas importantes sobre el comercio internacional. El libre comercio provoca que los países se especialicen en aquello que saben hacer relativamente mejor: Estados Unidos aviones, México coches de gama media, y Rusia gas. Esta especialización mejora el nivel de vida de todos los países. Sin embargo, el comercio internacional también genera ganadores y perdedores dentro de cada país. Los perdedores son los trabajadores de las industrias que no pueden competir con las importaciones, y los vencedores son los trabajadores de las industrias que aumentan su producción por la exportación. El comercio internacional genera beneficios suficientes para que los ganadores compensen a los perdedores, y todavía sigan ganando. Sin embargo, no hay ninguna ley que asegure que los ganadores vayan a compensar a los perdedores.

Los perdedores en Estados Unidos son los trabajadores con una menor formación y los ganadores los trabajadores con una mayor formación. Por tanto, el comercio internacional ha ahondado las diferencias entre los trabajadores que partían de una situación peor y los que partían de una situación mejor. Trump ha sabido explotar esta brecha, culpando a los mexicanos y a los chinos de las desgracias de los trabajadores con menor formación, sin mencionar que los mexicanos y los chinos, con sus importaciones, también han favorecido a los trabajadores con mayor formación.

Aunque las medidas de Trump puedan frenar a corto plazo el traslado de algunos empleos, las diferencias en costes y la automatización harán que los empleos manufactureros menos cualificados y rutinarios vayan desapareciendo de los Estados Unidos. Que la doctrina de Trump sea errónea, no debería hacernos olvidar que muchos trabajadores se han visto perjudicados por el proceso de globalización. Sin embargo, la solución no es dejar sin empleo, temporalmente, al trabajador mexicano o chino. La solución es encontrar mecanismos para que los trabajadores perjudicados por la globalización o la automatización puedan tener un colchón de seguridad, y puedan acceder a las oportunidades en otros sectores. Que todavía no hayamos sido capaces de implantar estos mecanismos seguramente habrá contribuido a qué Donald Trump sea ya Presidente de los Estados Unidos.

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¿Por qué los chinos regentan los “chinos”?
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Asier Minondo | 20-12-2016 | 7:02| 0

Con las Navidades, muchas personas se habrán acercado a un “chino” para comprar algo barato para la típica comida/cena que finaliza con el reparto de regalos del “amigo invisible”. Al leer un trabajo de William Kerr y Martin Mandorff, he descubierto que, al igual que los “chinos”, en muchas actividades económicas la presencia de un grupo étnico es muy superior a la que tiene en la sociedad. Por ejemplo, en los Estados Unidos, muchos coreanos regentan lavanderías o muchos indios, originarios de la región de Gujarat, regentan moteles.

¿Por qué se da este fenómeno? Cuando una minoría étnica llega por primera vez a un país, puede tener dificultades para integrarse al mercado laboral, debido a que no habla bien el idioma o a la discriminación. En estas circunstancias, es más probable que las miembros de estas minorías decidan emprender una actividad para poder obtener ingresos. Por ejemplo, Kerr y Mandorff muestran que cuando más pequeña es una etnia con relación a la población de un país, mayor es el porcentaje de emprendedores en esa etnia. Para explicar la persistencia de la especialización en el tiempo debemos tener en cuenta que emprender una actividad no es tarea sencilla. Por ejemplo, en el campus de Donosti de la Universidad de Deusto, en el Título propio de especialización en innovación en innovación y emprendimiento, Innovandis, dedicamos tres años a formar a los alumnos en la identificación de oportunidades de negocio y su puesta en marcha. Incluso en actividades aparentemente sencillas, como un bazar, hay que tomar muchas decisiones, como qué productos se van a vender, a qué precio y dónde se van a obtener esos productos. Es poco probable que el emprendedor adopte las decisiones correctas desde el primer momento, ya que en muchos casos se aprende con la experiencia. Sin embargo, un nuevo emprendedor se puede beneficiar de los emprendedores que le han precedido en una actividad. Si la mayoría de las interacciones sociales de un grupo étnico se realizan con otras personas del mismo grupo étnico, y ese grupo étnico está especializado en una actividad, los nuevos emprendedores tendrán más oportunidades para obtener información sobre esta actividad y, por ello, tendrán incentivos para abrir su negocio en la misma actividad. Kerr y Mandorff confirman que cuanto menos integrado está un grupo étnico, medido por el número de matrimonios entre miembros del mismo grupo, mayor es el porcentaje de especialización de un grupo étnico en una actividad.

El estudio muestra que las interacciones sociales juegan un papel importante en el emprendimiento, ya que facilitan la transmisión de información de los emprendedores veteranos a los nuevos emprendedores. Es importante tener en cuenta este elemento a la hora de diseñar políticas para promocionar la actividad emprendedora.

 

PD: Este es el último post de este año 2016. Nos vemos de nuevo en Enero de 2017. Ordurarte, gabon zoriontsuak eta urte berri on guztioi!!!

 

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La distancia del ecuador y el desarrollo de los países
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Asier Minondo | 22-11-2016 | 7:21| 0

El mapa que aparece abajo, realizado por el Banco Mundial, muestra mediante colores las diferencias de renta per cápita en el mundo. Los países que tienden hacia el verde oscuro tienen una renta per cápita alta y los países que tienden hacia el naranja tienen una renta per cápita baja.

 

Una conclusión que podemos extraer de este mapa es que a medida que nos alejamos del ecuador, tanto hacia el norte como hacia el sur, aumenta la renta per cápita de los países. ¿Es ésto una casualidad? Según un reciente estudio publicado en el Review of Economic Studies, realizado por los profesores Andersen, Dalgaard y Selaya, la relación entre la pobreza y la distancia al ecuador no es casual. Estos autores muestran que los países que están más cerca del ecuador soportan un mayor índice de radiación ultravioleta, y la intensidad de esta radiación está estrechamente ligada a un menor ingreso.

¿Por qué la radiación ultravioleta tiene un efecto tan negativo sobre el desarrollo? Los autores muestran que en las zonas con una mayor intensidad de radiación ultravioleta hay más personas que sufren de cataratas. Estos casos se producen mayoritariamente entre las personas que realizan actividades cualificadas, ya que dedican más tiempo a leer y a escribir. Debido a las cataratas, la vida laboral de los trabajadores cualificados es menor en las zonas cercanas al ecuador. Por ello, las personas tienen menos incentivos para dedicarse a estas actividades, y demandan una menor formación. Y aquí reside el problema. La historia económica muestra que cuando la demanda de trabajadores cualificados crece, se reduce el número de hijos por familia. Ésto se debe a que las personas dedican más tiempo a la formación, y menos tiempo al cuidado de los hijos; y porque prefieren tener menos hijos, pero mejor formados, que tener muchos hijos. Es esta transición hacia tener menos hijos y más educados lo que genera un círculo virtuoso entre educación, avance tecnológico y riqueza: las personas más formadas generan nuevas tecnologías que nos hacen más productivos y más ricos, pero que a su vez demandan trabajadores más cualificados, lo que a su vez demanda un mayor nivel educativo y una apuesta por tener menos hijos, pero mejor formados. La intensidad de la radiación ultravioleta al reducir los incentivos para formarse frena la transición demográfica e impide a los países incorporarse al círculo virtuoso de la educación y de la innovación.

Aunque la geografía no es el único obstáculo para el desarrollo (véase por ejemplo la diferencia en riqueza entre Corea del Norte y Corea del Sur), algunos países han tenido una peor suerte en el reparto de las “cartas geográficas”. Para estos países, parafraseando a Napoleón, “la geografía sí es destino”.

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Las familias con menos ingresos pasan más tiempo en Internet
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Asier Minondo | 25-10-2016 | 6:28| 0

En economía decimos que un bien es inferior cuando al aumentar nuestros ingresos demandamos una menor cantidad de ese bien. Por ejemplo, realizar viajes largos en autobús es un bien inferior. Al aumentar nuestros ingresos, seguramente elegiremos modos de viajar más rápidos, como el avión, y viajaremos menos en autobús.

Un estudio reciente concluye que Internet también es un bien inferior. Los autores del estudio, Andre Boik, Shane Greenstein y Jeffrey Prince, han analizado los datos de consumo de Internet de 40.000 familias estadounidenses, en el año 2008 y en el año 2013. Los autores muestran que entre las familias que tienen Internet, las que cuentan con menos ingresos (menos de 15,000 dólares al año) pasan alrededor de dos horas más a la semana en Internet que las familias con más ingresos (más de 100,000 dólares al año).

¿Por qué las familias con menos ingresos pasan más tiempo en Internet? La respuesta, según este estudio, se encuentra en un concepto clave en economía: el coste de oportunidad. Las familias con más ingresos tienen más opciones para su tiempo libre que las familias con menos ingresos. Navegar por Internet supone, para las familias con más ingresos, sacrificar alternativas que resultan más atractivas y, por ello, destinan menos tiempo a navegar por la red.

El trabajo de Boik, Greenstein y Prince presenta, además, conclusiones muy interesantes sobre nuestro comportamiento en Internet. Los autores observan que nuestras visitas se suelen concentrar en pocas páginas; además, en la mayoría de los casos estas visitas suelen durar más de 10 minutos. Este comportamiento no se ha alterado entre los años 2008 y 2013. Lo que sí ha variado es qué tipo de contenidos consumimos en Internet. En el año 2008 la categoría más consumida era el chat. Para el año 2013 el peso de esta categoría era ya marginal. En cambio, se observa un aumento muy importante en el tiempo que se dedica a las redes sociales y al consumo de videos. El consumo de noticias también se reduce entre 2008 y 2013. Esto se explica porque las redes sociales, como Twitter, ofrecen una vía alternativa para acceder a estos contenidos. El estudio muestra también que las familias con más ingresos dedican más tiempo a categorías como servicios educativos, noticias, juegos on-line y vídeos. En cambio, el consumo de categorías como el chat, las redes sociales o la pornografía no parece tener relación con los ingresos de las familias.

Internet es el icono de las nuevas tecnologías y el ingrediente básico de las sociedades híper-conectadas. En las últimas dos décadas hemos pasado de no tener Internet a pasar mucho tiempo enganchados a la red. Sin embargo, Internet no es diferente al resto de los bienes; si tenemos alternativas más atractivas apagaremos el ordenador. En todo caso, espero lo hagan una vez que hayan leído este post.

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