Diario Vasco
img
Fecha: octubre 7, 2010
La tasa normal de plástico en sangre
Alberto Moyano 07-10-2010 | 9:18 | 0

Los deportistas profesionales de elite van siempre un paso -quizás habría que decir un vaso- por delante de nosotros. Cada vez que por algún motivo turbio toca asomarse a su analítica descubrimos que gracias a la dieta moderna hemos incorporado otro componente más a nuestro ya de por sí alterado metabolismo.


El caso Contador no sólo ha pueso en cuestión al triple ganador del Tour de Francia, sino que se ha rematado con una conclusión alarmante: “Su sangre contenía más plástico de lo normal”. Tardaremos más tiempo en superar este mazazo que el ciclismo en recuperarse de la enésima sospecha de autotransfusión. 


A la vez, el dato nos invita a interrogarnos por qué extraña razón los dispositivos de seguridad de los aeropuertos no se ponen a pitar enloquecidos cada vez que los cruza un pasajero, dada la cantidad de quincalla que con toda seguridad porta en su interior el portador de la tarjeta de embarque.


La última vez que fui a una sidrería el propietario me confirmó que los chuletones eran holandeses. No le di mayor importancia, consciente de que el mundialmente famoso besugo de Orio procede de Algeciras. Ahora, la asociación de ganaderos y carniceros de Gipuzkoa Giokela proclama con solemnidad que es imposible que la carne que supuestamente habría contaminado con clembuterol la sangre de Contador se haya producido en Gipuzkoa.


Sin embargo, el hecho de que sí es posible que se haya comprado en Irun relativiza la importancia de esta afirmación. Si consideramos vasco a todo aquél que paga impuestos en el País Vasco, qué decir de la carne que aquí se vende y se consume. Por no hablar de la dudosa representatividad de una asociación guipuzcoana que confiesa no contar entre sus asociados con ningún establecimiento de la segunda mayor población del territorio.


Hace ya tiempo que hizo fortuna una leyenda urbana según la cual algunos restaurantes chinos servían en su menú carne de perro e incluso casquería de procedencia humana. Una pena que carezca de todo fundamento porque al final iba a ser la opción más saludable, siempre que los primeros fuesen canes callejeros de picoteo libre y los segundos no se hubieran dedicado en vida al deporte profesional. 

Ver Post >

Otros Blogs de Autor