¿Se pueden suspender los tratamientos biológicos en espondiloartritis?

“Hasta un 70% de los pacientes que alcanzan la remisión de la enfermedad con etanercept recaen durante los 12 meses siguientes a la interrupción del tratamiento

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Las espondiloartritis son un conjunto de enfermedades reumáticas que, a diferencia de la artritis reumatoide, suelen afectar de manera preferente a las articulaciones de la columna, principalmente la zona lumbar. En ocasiones se acompañan de artritis en miembros inferiores y se suelen dar principalmente en varones jóvenes, con una fuerte asociación con un factor genético (HLA B27). A veces se acompañan de síntomas cutáneos (psoriasis por ejemplo), digestivos (enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa) o inflamación a nivel ocular (uveítis).

Los tratamientos utilizados en la espondiloartritis son parecidos a los que se utilizan en la artritis reumatoide: AINE, corticoides, metotrexato, salazopyrina son los más frecuentemente utilizados. Los tratamientos biológicos (en concreto los anti-TNF-alfa) también han recibido la indicación en esta enfermedad con resultados incluso mejores que en artritis reumatoide.

El alto porcentaje de buenas respuestas al tratamiento biológico nos ha llevado a plantear la posibilidad de parar el tratamiento en estos enfermos. El objetivo es comprobar si tienen un efecto remanente en el organismo pese a que se pare su administración.

En un estudio reciente en el que se comparaba la eficacia de etanercept (fármaco anti-TNF-alfa) y la salazopyrina, se pudo comprobar que la remisión de la enfermedad al año del inicio del tratamiento se conseguía en el 33% de los pacientes con etanercept y en el 11% de los pacientes con salazopyrina. En todos estos pacientes en los que los síntomas de la enfermedad remitieron se paró el tratamiento y se siguieron durante un año más.

Durante el año siguiente (sin tratamiento) el 69% de los pacientes que estaban anteriormente con etanercept y el 75% de los que habían hecho salazopyrina rebrotaron.

De aquí se pueden establecer dos conclusiones: primera, que los tratamientos biológicos, al igual que los tratamientos convencionales (como la salazopyrina o el metotrexato) tienen un efecto limitado una vez que se suspenden. En segundo lugar, que hasta un 25% de los pacientes en los que se suspende el tratamiento están sin síntomas al menos un año más, sin diferencias según el tratamiento anterior (biológico o no). Al volver al tratamiento inicial tras el rebrote de la enfermedad todos los enfermos volvieron a experimentar una gran mejoría sintomática.

Por lo tanto, los tratamientos biológicos, aunque alcanzan mayores tasas de respuesta que los tratamientos convencionales, tienen una tasa similar de recaídas cuando se suspenden. Un 25% de los pacientes, independientemente del tratamiento, pueden estar más de un año sin tratamiento de fondo una vez alcanzada la remisión de la enfermedad.

Julio Ramírez

Fuente: http://www.forumclinic.org/artrosis_y_artritis/noticias_artritis/se-pueden-suspender-los-tratamientos-biolgicos-en-

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12 de Mayo, Día Mundial de la Fibromialgia / Grupo espondilitis.eu

12 de Mayo, Día Mundial de la Fibromialgia

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El síndrome de intestino irritable sí se fundamenta en alteraciones biológicas.

LOS MASTOCITOS TIENEN UNA FUNCIÓN CLAVE.

Un equipo del Valle de Hebrón ha descrito por primera vez alteraciones biológicas de una patología que hasta ahora estaba vinculada a causas psicológicas: el síndrome del intestino irritable. Ha demostrado, en concreto, que los mastocitos tienen un papel importante en la respuesta inflamatoria, lo que confirma la utilidad de las biopsias para el diagnóstico.
Hasta ahora el diagnóstico se sustentaba en la naturaleza crónica de los síntomas, sin signos de enfermedad orgánica.

Un equipo del Grupo de Investigación en Fisiología y Fisiopatología Digestiva del Valle de Hebrón Instituto de Investigación (VHIR) de Barcelona ha descrito, por primera vez, alteraciones moleculares en el síndrome del intestino irritable, una evidencia que puede hacer cambiar radicalmente la concepción que se tenía hasta ahora de una patología puramente funcional y de origen psicológico.

El equipo, según ha explicado Javier Santos, responsable del estudio, cree que lo descrito es una base para poder identificar dianas diagnósticas y terapéuticas específicas de la enfermedad y para luego desarrollar marcadores útiles para el diagnóstico positivo y nuevas herramientas de tratamiento dirigidas al núcleo del problema. “A medio plazo, este hallazgo va a suponer un gran avance respecto a los tratamientos sintomáticos que se usan en la actualidad”, ha asegurado Santos.

Los resultados del estudio, publicados antes en el American Journal of Gastroenterology y, ahora, destacados por Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology, se centran en los siguientes aspectos: alteraciones distintivas de la normalidad en el perfil de los genes expresados en el intestino; mayor activación de células inmunológicas tales como el mastocito y señalización anómala entre células en el intestino delgado (concretamente en el yeyuno) de estos pacientes y alteraciones que se asocian a la gravedad de la sintomatología.

“Todos los datos hallados desde que empezamos a estudiar esta enfermedad han ido dando forma a un nuevo enfoque diagnóstico. Hasta ahora se sustentaba, fundamentalmente, en la naturaleza crónica de los síntomas sin la existencia de signos evidentes de enfermedad orgánica”, ha recordado Santos.

Predisposición
Gracias a estudios epidemiológicos previos, se ha identificado una predisposición a padecer este síndrome en aquellas personas con un elevado nivel de estrés psicológico, con una historia clínica de infecciones gastrointestinales o con la presencia de determinados factores genéticos. “Estas características alteran una función fundamental del intestino para la protección frente al medio externo: la permeabilidad de la barrera intestinal. La alteración de esta función protectora facilitaría la entrada en el organismo de agentes patógenos y toxinas, predisponiendo al desarrollo de la enfermedad.

En un estudio previo relacionaron el posible desarrollo de la enfermedad con respuestas hormonales y nerviosas debidas al estrés, sobre todo en mujeres sanas con predisposición genética, cuyo intestino mostró una respuesta defectuosa dominada por una menor secreción de agua y por un aumento significativo de la permeabilidad que, en consecuencia, reducía la capacidad del intestino para arrastrar los agentes exógenos nocivos. El actual trabajo identifica un conjunto de alteraciones inmunológicas y moleculares distintivas en la barrera intestinal y el funcionamiento del sistema inmunológico del intestino. Concretamente, pone de relieve el papel clave de los mastocitos, que son células de defensa encargadas de eliminar y contrarrestar agresiones externas, y algunas vías implicadas en su activación y apoptosis o suicidio celular. Estos mastocitos desempeñan una función clave en la respuesta inflamatoria a ese nivel. “El estudio ha correlacionado, de manera significativa, la menor expresión de proteínas estructurales y de los genes que las regulan, en una parte concreta del epitelio intestinal, con la mayor activación de los mastocitos presentes en el yeyuno. Además, todo ello también se asocia a la sintomatología del síndrome, lo cual podría indicar que a mayor alteración estructural, mayor gravedad de la enfermedad”, ha concluido Santos. El trabajo avala el uso de la biopsia intestinal para diagnosticar estas alteraciones biológicas.

CAMBIO DE PARADIGMA
El síndrome del intestino irritable (conocido también como colon irritable) es la enfermedad gastrointestinal más frecuente en clínica, según el equipo del Valle de Hebrón, que calcula que afecta como media al 15 por ciento de la población adulta y representa el 1-2 por ciento de todo el gasto sanitario. Su sintomatología incluye dolor abdominal crónico y recurrente, acompañado de alteraciones del ritmo intestinal que van desde el estreñimiento hasta la diarrea intermitente crónica, pasando, en el caso de algunos pacientes, por periodos alternantes de estreñimiento y diarrea. Esta sintomatología puede durar incluso varios años seguidos y afecta considerablemente a la calidad de vida.

Fuente: http://aparato-digestivo.diariomedico.com/
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Los trabajos sin actividad física perjudican la fibromialgia.

EMPEORA SU CONDICIÓN NEUROMUSCULAR. (EUROPA PRESS)

Un equipo del Departamento de Psicología de la Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) ha descubierto que cuando los afectados por fibromialgia realizan trabajos que no conllevan ninguna actividad física sus síntomas empeoran, pese a tratarse de una enfermedad que se caracteriza por dolores crónicos en músculos, fatiga y cuadros de ansiedad.

Así se desprende de un artículo publicado en la revista ‘Rheumatology International’, que recoge las conclusiones de un estudio realizado en colaboración en colaboración con el Hospital Gregorio Marañón (Madrid), el Hospital General Universitario de Alicante y Pfizer, que contó con 301 pacientes (291 mujeres y 10 hombres) de 15 centros hospitalarios de toda España.

La población estudiada llevaba más de diez años con la enfermedad y, de todos ellos, 171 se encontraban en activo. Además, de estos se observó que un 67,8 por ciento habían sufrido una invalidez temporal laboral durante los últimos doce meses, mientras que un 32,8 por ciento restante había podido trabajar de forma regular.

De este modo, observaron que trabajar resulta beneficioso para este tipo de pacientes, “siempre que la tarea se ajuste a la capacidad funcional”, ha explicado el autor del estudio y catedrático de Psicología Clínica de la UNED, Miguel Ángel Vallejo, matizando que cuando el enfermo realiza una actividad excesiva, fatigándose o sufriendo dolor, la actividad laboral podrá empeorar la enfermedad.

Pero, dado que la mejora de la condición física resulta positiva para el paciente ya que mejora su condición neuromuscular, también observaron que aquellas actividades sedentarias que implican un escaso esfuerzo físico, como el trabajo de oficina, conducir o atender en un comercio, pueden ser “perjudiciales”.

“Es negativo reducir e incluso anular prácticamente la actividad”, ha insistido el investigador al Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC), recogidas por Europa Press, ya que también se reducen las capacidades físicas del paciente y además, le supone un gran golpe, puesto que “deja de sentirse útil”.

No obstante, según explica Vallejo, “el trabajo es, en muchos casos, el principal ámbito de desarrollo personal y social por lo que su retirada supone una pérdida muy relevante para la persona”.

De hecho, el estudio pone de manifiesto la influencia de esta dolencia en la jornada laboral de los pacientes, ya que de los 101 pacientes que no trabajaban, el 66,9 por ciento dejó su empleo a causa de la fibromialgia.

Además de enfrentarse diariamente a una larga lista de síntomas de la enfermedad, los enfermos chocan cada día con la incomprensión de sus familiares, amigos y compañeros de trabajo, reconoce este experto.

“La persona con fibromialgia se encuentra estigmatizada socialmente”, afirma el investigador, ya que “como se trata de una enfermedad con causa desconocida, algunos médicos cuestionan su existencia”, ha añadido.

Fuente: europapress.es

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Desde el Comité de RSC hemos puesto en marcha una sencilla y ágil encuesta online sobre el General, sólo 5 preguntas.

Estimados amigos y amigas:

Desde el Comité de RSC hemos puesto en marcha una sencilla y ágil encuesta online sobre el General -sólo 5 preguntas-. Nos gustaría que participaseis así como vuestros asociados, familiares que sean atendidos en el Hospital General de Valencia.

Puntea aquí y te llevara a la encuesta.

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Grupo espondilitis.eu / REUMATOLOGÍA Y METABOLISMO ÓSEO. Batalla contra el Lupus Erimatoso Sistémico (LES).

JAVIER CALVO CATALÁ JEFE DE REMAUTOLOGÍA Y METABOLISMO ÓSEO DEL HOSPITAL GENERAL UNIVERSITARIO DE VALENCIA Y PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD VALENCIANA DE REUMATOLOGÍA.

Recientemente se ha comercializado Benlysta (belimumab), que es un fármaco biológico semejante a otros que se utilizan en enfermedades reumáticas inflamatorias como la artritis reumatoide, la artropatía psoriásica o la espondilitis anquilosante. Es el primer fármaco específico para el LES que se ha desarrollado en los últimos 50 años y como el resto de fármacos biológicos, su acción se dirige sobre la causa de la enfermedad, acción tremendamente difícil en el lupus por los diversos agentes que intervienen en su origen. El belimumab inhibe la actividad del BlyS soluble, factor que actúa a través de las células B, muy importantes en el desarrollo del LES.

En los estudios previos y necesarios antes de su puesta a disposición de los pacientes, han demostrado su efectividad a las 52 semanas de su uso, efectividad que se ha prolongado posteriormente, mejorando la múltiple sintomatología que el LES ocasiona. Hasta aquí, todo es positivo y bienvenido todo fármaco que mejore la evolución y calidad de vida de los pacientes, pero no podemos olvidar que los pilares básicos del tratamiento del LES (corticoides, antipalúdicos e inmunosupresores), siguen vigentes y de hecho, Benlysta está indicado en inmunosupresores), siguen vigentes y de hecho, Benlysta está indicado en ficha técnica como ‘tratamiento adyuvante en el lupus activo, con alto grado de actividad (presencia de antiDNA y consumo de complemento), a pesar del tratamiento estándar”. Creo que es importante que los pacientes sepan que su indicación es para ‘ayudar’ (adyuvante) a otros tratamientos utilizados en su tratamiento.

Además, en la misma ficha técnica, se indica que hay grupos de pacientes en los que belimumab no ha sido estudiado, como los pacientes con afectación del sistema nervioso central activo grave y la nefritis lúpica, situaciones en que de momento, no está indicada su utilización. Su efectividad es menor en pacientes de raza negra. Con el uso en la práctica clínica habitual es cuando podremos ver tanto su efectividad como los posibles efectos negativos, que esperemos sean los mínimos, como así ha ocurrido en los estudios presentados a l a comunidad científica. Debemos ser cautos hasta que obtengamos estos resultados reales con nuestros pacientes y utilizar bases de datos, como la que la Sociedad Española de Reumatología dispone (Biobadaser), para reflejar los efectos adversos que objetivemos. En resumen, disponemos de una nueva terapéutica para que los pacientes con LES mejoren su enfermedad y calidad de vida, pero no debemos pensar que es la panacea, sino que también tiene sus limitaciones.

Lo más importante es que estamos ante el inicio de nuevas líneas de investigación para poder por fin disponer de terapéuticas que actúen sobre la etiopatogenia del LES.

Fuente: lasprovincias.es/v/20120128/salud/

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Novedades en el tratamiento de las enfermedades inflamatorias.

Novedades en el tratamiento de las enfermedades inflamatorias:

Artritis Reumatoide, Espondiloartritis y Artropatía psoriásica

En cuanto a nuevos tratamientos, en general los más novedosos son los fármacos biológicos, que se vienen utilizando en la última década en varias enfermedades. Estos fármacos biológicos, son moléculas, generalmente de naturaleza peptídica, y se obtienen por métodos de biotecnología a partir de células que se cultivan en bancos celulares. Los fármacos biológicos actúan directamente sobre dianas terapéuticas que son importantes en el desarrollo o aparición de la enfermedad, actúan más sobre la base de la enfermedad, sobre la inmunidad, a diferencia de los FAMEs clásicos, los inmunosupresores, que tenían otros mecanismos de acción.

El primer fármaco biológico que se comercializó en España fue el Remicade, el Infliximab y los últimos han sido el Certolizumab y el Simponi, apareciendo otros fármacos durante estos últimos años.

Estos fármacos tienen indicaciones en distintas patologías, como la artritis reumatoide, espondilitis, enfermedades inflamatorias intestinales, psoriásica y también en la psoriasis. En la artritis reumatoide tienen indicación todos los fármacos comentados. En espondiloartritis y artropatía psoriásica tienen indicación de momento en ficha técnica Adalimumab, Etanercept, Infliximab y Golimumab.

¿Cuándo se decide iniciar el tratamiento biológico y cuál utilizar?

En primer lugar el paciente debe tener actividad de la enfermedad. A la hora de elegir el fármaco, hay que basarse en consensos, que se van actualizando periódicamente, o en publicaciones científicas. Normalmente estos fármacos salen indicados para la artritis reumatoide, y después van pasando a las otras indicaciones. Por tanto para la elección del biológico habrá que basarse en la indicación en ficha técnica (según la enfermedad del paciente, la indicación), la situación clínica y las condiciones del paciente, la experiencia del médico y lógicamente consensuar con el paciente.

Los fármacos biológicos normalmente se utilizan cuando ha fallado el FAME, cuando han fallado los tratamientos clásicos. En el caso de artritis reumatoide el consenso es utilizar los biológicos cuando han fallado los FAMEs clásicos (en un 70%-80% de pacientes con artritis reumatoide funcionan bien los FAMEs y no es necesario pasar al tratamiento biológico), y en espondilitis cuando han fallado los antiinflamatorios.

La forma de administración varía, teniendo fármacos subcutáneos y fármacos intravenosos.

En general los fármacos biológicos son seguros, pero ha de llevarse un control estricto del paciente, conjuntamente con el médico de atención primaria. El principal problema relacionado con la seguridad serían las infecciones.

Antes de empezar una terapia biológica, aparte de las analíticas habituales, hay que hacer al paciente placa de tórax y test de tuberculina.

En cuanto a las contraindicaciones, destacar que en el momento de iniciar el tratamiento exista una infección aguda o crónica, embarazo, insuficiencia cardíaca de un grado importante, presencia de tumores, enfermedad desmielinizante o presencia de citopenias.

Una infección activa en el momento de empezar, tanto sistémica como localizada, es una contraindicación para el inicio de la terapia biológica. En los casos de pacientes con infecciones de repetición, que hayan tenido muchos problemas, o por ejemplo una prótesis que haya tenido una infección, no se recomienda iniciar el tratamiento. Si iniciada la terapia es cuando aparece la infección, siempre procurando un diagnóstico y un tratamiento precoz, habría que ver el caso y se podría parar el tratamiento temporalmente para después una vez resuelto este episodio reintroducir la medicación, pero siempre valorando individualmente cada paciente.

Las infecciones que se ven con mayor frecuencia son las urinarias y las respiratorias; y respecto a gérmenes, infecciones por herpes. También hay una relación con comorbilidades (procesos que el paciente tiene ya también), o por ejemplo una artritis reumatoide de muy larga duración, cuando el paciente ha tenido muchos tratamientos, y pueda estar más deteriorado y que tiene por tanto su inmunidad más alterada, siempre habrá más riesgo. También hay que tener en cuenta si el paciente tiene diabetes, dosis altas de corticoides, o que lleven ya tratamientos con otros inmunosupresores. Todo esto puede influir en que aparezcan infecciones.

Cuando empezaron a utilizarse los biológicos, se vio un aumento en la incidencia de tuberculosis, y aparte eran unos patrones poco frecuentes e incluso agresivos, por lo tanto es obligado excluir la presencia de una tuberculosis activa o latente antes de empezar el tratamiento biológico. Si el paciente tiene el Mantoux positivo, se realiza una profilaxis, y pasado un mes aproximadamente se podría iniciar el tratamiento, pero siempre individualizando cada paciente, ya que en alguno se podría tener que descartar que tiene una tuberculosis activa, etc.

En cuanto a los tumores o neoplasias, si existen antecedentes de cáncer, de algún tumor sólido, no estaría totalmente contraindicado el tratamiento biológico, sino que habría también que individualizar. Sí que se recomienda que se deje un margen de por lo menos 5 años desde que el cáncer ha sido tratado y erradicado. Lógicamente también habría que discutirlo con el oncólogo y con el paciente, y valorar el riesgo-beneficio. Cuando si que no se aconseja el tratamiento es a pacientes que hayan tenido enfermedades linfoproliferativas, como linfomas o leucemias, y si apareciera durante el tratamiento, habría que suspenderlo.

- El embarazo. En general no se aconseja el tratamiento biológico durante el embarazo y la lactancia. Lo que no hay son estudios en mujeres embarazadas en tratamiento biológico, pero sí que hay gente recogida que estando en tratamiento se han quedado embarazadas. En principio no han aparecido problemas, ni en los niños ni en las madres. Por lo que en caso de estar en tratamiento y quedarse embarazada, habría que valorar el suspender el tratamiento o continuar con él, siempre valorando el riesgo-beneficio y consensuado con el paciente. Lo que sí se aconseja si se puede es planificar los embarazos en estos casos. Si se desea quedarse embarazada, habría que retirar los FAMEs teratogénicos, como Metrotexato o Araba, e intentar si se puede quedarse embarazada cuando se esté muy bien clínicamente para poder quitar toda la medicación posible.

- Vacunación. Es recomendable vacunar a los pacientes antes de empezar,  con la vacuna del neumococo que se repite cada 5 años y vacunarse de la gripe de forma anual. Lo que no está recomendado es una vez empezada la terapia biológica, vacunarse con vacunas que lleven gérmenes vivos, como las que se ponen cuando se viaja a un país exótico (vacuna de la fiebre amarilla, etc.). En caso de que este viaje fuera preciso hacerlo, se tendría que suspender la medicación con meses de antelación, ya que el tratamiento biológico podría activar los gérmenes que se introducen en estas vacunas.

- Las cirugías. Si es una cirugía importante, como por ejemplo una prótesis, se recomienda suspender la medicación, como mínimo 2 semanas antes y 2 semanas después de la cirugía. Para reintroducir la medicación, habrá que revisar al paciente y valorar, que no haya habido ningún problema, que no exista fiebre, puntos infectados, etc.

Puede haber reacciones cuando se pone el fármaco. Las reacciones agudas, son las que se producen en las primeras 24 horas, y las reacciones tardías son las que se producen entre las 24 horas y los 14 días. Por tanto hasta 14 días después de ponerse el tratamiento puede haber algún problema. Las reacciones más frecuentes en los fármacos subcutáneos son picor en la zona, un poco de edema, alguna pequeña reacción donde se pone la inyección subcutánea. Las reacciones tardías son más generales, pudiendo producirse altralgias, dolores articulares, urticarias, etc. Pueden ser muy variables.

Es muy importante que ante un síntoma de alarma, como por ejemplo si el paciente tiene fiebre, o alguna reacción fuera de lo normal, consultar con el médico de cabecera o el especialista. Ante la duda, es preferible consultar.

- Tratamientos nuevos en osteoporosis. Al igual que en la patología inflamatoria, en las artritis, se están estudiando nuevas dianas, fármacos que actúen sobre distintas moléculas a lo que tenemos ahora. Lo más nuevo que se ha comercializado es el Denosumab. Es también un anticuerpo, que actúa sobre los osteoclastos, siendo un antirresortivo. Está indicado en osteoporosis en mujeres posmenopáusicas, con riesgo elevado de fracturas y reduce tanto el riesgo de fractura vertebral, no vertebral y de cadera. Es una inyección subcutánea cada 6 meses (los fármacos nuevos van buscando mayor comodidad para el paciente).

- Respecto al lupus, otro fármaco que ha salido nuevo es el Belimumab. Es también un anticuerpo monoclonal. Va a inhibir la supervivencia de las células B, su  diferenciación, etc. Está indicado como tratamiento adyuvante, es decir, junto a los otros tratamientos que se están utilizando en los lupus: antipalúdicos, corticoides u otros inmunosupresores, en pacientes adultos, con lupus activo, con autoanticuerpos positivos y que tengan actividad de la enfermedad. Las precauciones y medidas de seguridad serán similares a las indicadas anteriormente para los otros fármacos biológicos. En pacientes que tienen una afectación importante renal o una afectación importante del sistema nervioso central, no se ha estudiado, por lo tanto no está indicado su uso. Es un tratamiento intravenoso, que se pondría en el hospital de día, cada 4 semanas.

Ya en el turno de preguntas, y respondiendo a consultas de los asistentes, destacar que se expuso que en la mayoría de biológicos la indicación del tratamiento es unido a un FAME, generalmente el Metrotexato o el Araba, y sólo el Tozilizumab está demostrado que solo podría hacer el mismo efecto que con Metrotexato, aunque en la práctica también se dan juntos, ya que se ve que es más útil, van mejor. Sí que hay veces que si funciona el biológico y el enfermo está bien, se quita el Metrotexato, pero de entrada la indicación es darlo asociado al fármaco biológico.

Dra. Cristina Campos Fernández

Dr. Javier Calvo Catalá

Hospital General Universitario de Valencia · Reumatología y Metabolismo Óseo

30/11/2011

Edición, Javier García G.

Consulta siempre a tu médico especialista antes de tomar algún medicamento.

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Conferencia sobre las Novedades en el tratamiento de las enfermedades inflamatorias. / Grupo espondilitis.eu

Noviembre 2011/Día 30. Salón de actos del Hospital General Universitario de Valencia.

Conferencia sobre las Novedades en el tratamiento de las enfermedades inflamatorias:

- Artritis Reumatoide

- Espondiloartritis

- Artropatía psoriásica

>Dra. Cristina Campos Fernández.
>Dr. Javier Calvo Catalá. Jefe de Reumatología y Metabolismo Óseo del Consorcio Hospital General de Valencia.

-Para escuchar la conferencia, Pulsa aquí

-Para escuchar las preguntas y las respuestas, Pulsa aquí

Doctor, soy enfermo reumático, ¿puedo viajar con normalidad?

24.12.11 – 00:10 –

JAVIER CALVO CATALÁ JEFE DE REMAUTOLOGÍA Y METABOLISMO ÓSEO DEL HOSPITAL GENERAL UNIVERSITARIO DE VALENCIA Y PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD VALENCIANA DE REUMATOLOGÍA.
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En la actualidad, viajar se ha convertido en una de las principales formas de ocio. Los pacientes reumáticos presentan dificultades para los movimientos, por lo que pueden tener limitaciones en este sentido.

Los reumatólogos a nivel individual y la Sociedad Española de Reumatología, pretenden también ayudar en este sentido a que los pacientes reumáticos mejoren su calidad de vida, estableciendo una serie de recomendaciones:
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-Cuando programe sus vacaciones, háblelo con su reumatólogo, pues el destino puede perjudicar a unos pacientes y beneficiar a otros. Por ejemplo, una estancia en la playa puede ser muy beneficiosa para pacientes con artropatía psoriásica (mejorarán las lesiones cutáneas), pero puede ser muy perjudicial para un paciente con lupus.
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-Ser reumático no le debe impedir viajar o irse de vacaciones. Se le puede hacer una montaña pensar en llevar maletas, andar, hacer transbordos, etc., pero si se organiza bien, podrá superar las dificultades.
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-Adáptese a su situación. Debe tener claras sus limitaciones, viaje donde sepa que le es posible: ¿puedo subir montañas?, ¿puedo hacer largas caminatas?, etc. Lleve el ritmo apropiado a su situación, no intente llevar el de un grupo sin limitaciones.
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-Organice el viaje ‘para usted’: reservas previstas, priorice viajes directos, sin conexiones, o por lo menos, con suficiente tiempo, evite días punta con muchas aglomeraciones, distribuya las etapas de viaje sin exceso de kilómetros, haga paradas frecuentes, organice días de descanso si el anterior ha sido más ‘duro’, evite equipajes excesivos, etc.
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-Haga conocer su enfermedad y limitaciones. Aproveche los servicios especiales en aeropuertos, estaciones y hoteles: sillas de ruedas, asientos especiales, habitaciones habilitadas con baños apropiados, etc.
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-Organícese sus medicinas: llévelas de forma doble, en la maleta y en un bolso de mano, por si pierde el equipaje. Lleve una nota con su enfermedad y el tratamiento, por si precisa atención médica, así como su tarjeta SIP. Puede ser de utilidad para mejorar el viaje, llevar almohadas o collarín. Si va al extranjero, contrate un seguro que cubra posibles incidencias.
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-Durante el viaje, en las paradas, es recomendable realizar ejercicios; camine unos minutos cada tramo de viaje, si viaja en tren o autobús, muévase, flexiones y estire sus articulaciones.
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-Lleve un calzado cómodo, ancho y con cuña en el tacón, evitando tanto los tacones elevados como los zapatos completamente planos.
Esperamos que estas recomendaciones le permitan unas buenas vacaciones y disfrutar del ocio y de su familia y amigos.
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Fuente: lasprovincias.es/v/20111224/salud/doctor-enfermo-reumatico-puedo-20111224.html

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Feliz Navidad.

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Mucha Salud para tod@s.

FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO 2012.

http://www.espondilitis.eu/
http://www.espondilitis.eu/phpBB2/index.php

Diario Vasco

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