Diario Vasco
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Fecha: marzo 2, 2017
‘Tasio’, la vida de un hombre rural, sencillo y honesto
Asier Manrique 02-03-2017 | 9:00 | 0

TASIO

Título original: Tasio

Año: 1984

Duración: 95 minutos

País: España

Director: Montxo Armendáriz

Guion: Montxo Armendáriz y Marisa Ibarra

Música: Ángel Illarramendi

Fotografía: José Luis Alcaine

Reparto: Patxi Bisquert, Amaia Lasa, Isidro José Lozano, Nacho Martínez, José María Asín y Paco Sagarzazu

Productora: Elías Querejeta P.C.

Género: Drama | Biográfico

Tasio trabaja como carbonero desde los catorce años en un pequeño pueblo navarro de la sierra de Urbasa. La vida cambia, pero el monte permanece siempre igual: abrupto y hermoso. Es el escenario de sus juegos infantiles, pero es también el lugar donde encuentra el sustento para su familia. Cuando se hace adulto, al carbón añadirá la caza furtiva. A pesar de que es la época del éxodo rural, de la emigración a las ciudades en busca de un futuro mejor, Tasio prefiere quedarse y vivir en el monte, en la más absoluta soledad, con tal de salvaguardar su libertad. Película basada en la vida real de Anastasio Otxoa Ruiz. (FilmAffinity)

Hay películas que no necesitan un argumento complejo, ni enrevesado, basta una premisa sencilla y una historia que contar. Es así como se construyen filmes como ‘Tasio’, debut tras las cámaras de Montxo Armendáriz. Dicen los que conocen mejor su filmografía que esta es su mejor película, como yo no he ahondado en su trabajo tendré que creerles.

‘Tasio’ es casi un documental de un modo de vida rural en decadencia que cada vez se da menos en el País Vasco y en Navarra. Un tipo de vida donde algunos aguantan estoicamente sin sucumbir al modo de vida urbano. Un modo de vida que implica vivir con lo mínimo, realizando un esfuerzo en ocasiones exagerado para el beneficio que se saca y una forma de vivir austera y sacrificada.

El filme consigue transmitir ese aire decadente y triste de la vida en la montaña. Su personaje principal, Tasio, que da nombre a la película, es ese hombre que por nada quiere dejar atrás la vida que ha mamado desde pequeño. Esa vida rural donde tiene que trabajar el carbón, donde tiene que cazar lo que quiere comer y donde se las busca y encuentra para sobrevivir a diario. Tasio quiere ganarse la vida por sí mismo, sin depender de nadie, en una lucha contra la rueda de la realidad social donde ya pocos hombres como él quedan.

Desde el punto de vista urbano, ‘Tasio’ narra un modo de vida incomprensible, máxime si a lo largo de la película se le presentan varias oportunidades de irse de las montañas navarras a Vitoria a trabajar en la construcción o en una cooperativa. Tiene la virtud de adentrarnos en la fría y dura realidad de la vida en el campo mediante un personaje honesto y sencillo.

Pero, en el fondo ‘Tasio’ es una historia de amor, y me voy a explicar. Puede que haya espectadores de la película que no vean un componente emotivo y emocional potente entre los personajes, que la relación entre Tasio y su mujer, o Tasio y su hija, es excesivamente fría. Puede que tengan razón, pero es por simple desconocimiento de cómo es este entorno. Hablamos de un hombre curtido en el campo, un hombre que ha vivido por y para el trabajo y que no entiende las emociones de forma descarnada, sino de gestos pequeños.

El personaje de Tasio quiere tanto a los suyos que se ve de forma más clara en la escena que cierra la película. Ahí, entre la tristeza y decepción de una hija que decide llevar un camino diferente al de su padre, y un padre que le devuelve una sonrisa y le da su bendición a su hija mientras le dice que lo suyo es el campo y del pueblo no va a salir, se esconde el verdadero sentimiento de la cinta. Un amor desmedido e incondicional hacia una forma de vida que tiene los días contados.

‘Tasio’ es, probablemente, uno de los más fieles reflejos del entorno rural vasco que se hayan llevado al cine. Película parca en palabras pero intensa en sus imágenes. Un escenario cuidadosamente elegido, un elenco que se mimetiza con el entorno y un argumento que no necesita de florituras para brillar.

Lo mejor: Funciona como un perfecto documental de un tipo de vida y de hombres con los días contados.

Lo peor: La banda sonora podría haber estado mejor cuidada.

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Sobre el autor Asier Manrique
Comunicador, periodista y blogger. Amante de la música, el cine, la televisión... Escribo El Fotograma para compartir mi pasión por el cine, cine clásico y actual, de todos los géneros.

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