Diario Vasco
img
‘Saw VII 3D’, fin del juego
img
Asier Manrique | 16-11-2017 | 12:21

SAW VII 3D

Título original: Saw VII 3D

Año: 2010

Duración: 90 minutos

País: Estados Unidos

Director: Kevin Greutert

Guion: Marcus Dunstan y Patrick Melton

Música: Charlie Clouser

Fotografía: Brian Gedge

Reparto: Tobin Bell, Costas Mandylor, Betsy Russell, Sean Patrick Flanery, Cary Elwes, Dean Armstrong, Chad Donella, Laurence Anthony, Gina Holden, Naomi Snieckus,Shauna MacDonald, Tanedra Howard, Greg Bryk, Chester Bennington, Jon Cor,Larissa Gomes y Sebastian Pigott

Productora: Lionsgate

Género: Terror

Soy de los que defiende que la tecnología 3D ha perjudicado más que beneficiado al cine. No entiendo el atractivo que supone ir a una sala de cine, ponerse unas gafas y admirar unas imágenes que se acercan a nosotros y otras que ganan en profundidad. Admiro el regusto clásico de una buena película en 2D, entre otras razones porque no me obligan a pagar un euro más por ponerme unas gafas encima de las que ya traigo de casa.

La tecnología del 3D tuvo su gran apogeo tras el bombazo que supuso ‘Avatar’ en 2009, hasta ahora la película más taquillera de la historia. La moda por el 3D trajo auténticas birrias, filmes que aplicaron sin sentido una tecnología que quedó en mero gancho por ver fluidos, armas y cualquier cosa imaginable acercarse al espectador.

‘Saw VII 3D’ es un claro ejemplo de mal manejo del 3D. Sus creadores rodaron tomas y tomas donde todo lo imaginable se acercaba sospechosamente a cámara. Supongo que en la sala de cine este efecto se disimularía de alguna manera y quedaría “bonito” para los fans, pero yo no lo he visto en 3D, lo ví en el salón de mi casa, en 2D, y estos planos aumentan lo ya ridículo que resulta esta saga a estas alturas. Los encargados de los premios Razzie, los anti-Oscar, pensaron igual que yo, ya que esta entrega de ‘Saw’ fue una de las 5 nominadas en la única edición donde se entregó el premio Razzie al 3D más dañino para la vista. La codiciada frambuesa dorada (Golden Raspberry) se la llevó la infame ‘Airbender: el último soldado‘, de M. Night Shyamalan.

Además de ellos ‘Saw VII 3D’ es un reflejo del cine actual. Cuando los productores de Hollywood, cada vez más faltos de ideas, descubren a la gallina de los huevos de oro la emplean hasta la saciedad, hasta que al final ya no pone huevos de oro, aunque tampoco de ningún otro tipo. Este chicle excesivamente estirado hace que una saga con un planteamiento más que brillante pierda el rumbo y derive en secuelas que apenas aportan a la historia, ensombreciendo el boom que supuso para el género el lanzamiento de los primeros episodios de la franquicia.

Mientras estalla una mortal batalla a causa del legado de Jigsaw, un grupo de supervivientes busca el apoyo de Bobby Dagen, gurú de la auto-ayuda, un hombre con oscuros secretos que desatará una nueva oleada de terror. (Filmaffinity)

El último episodio de la saga renuncia a uno de sus fuertes, Tobin Bell, relegado aquí a una mera escena, eso sí, la mejor de toda la película. El resto del reparto como nos tiene acostumbrados, cumplen su papel, sin brillar por su talento para la actuación. El director es el mismo que en la pasada entrega, ninguna novedad al respecto. Después de esta película su carrera cinematográfica no se puede considerar excesivamente boyante.

El argumento de la película es tonto y no aporta las sorpresas que los primeros episodios de la saga nos trajeron. La persecución entre el policía novato, el heredero de Puzzle y su ex-mujer no mantiene al espectador en tensión, algo imperdonable dentro del género donde se enmarca esta película. Únicamente recomendaría la película a aquellos que han visto las seis partes anteriores y quieran terminar de verlas todas.

Desgranando la puntuación que otorgaré a esta cinta diré que me he basado en tres momentos, bajo mi punto de vista los únicos que aportan algo en esta historia de hora y media.

– Primer momento: secuencia de tortura inicial, como novedad incorpora público al juego; por esta escena le otorgo medio punto (0,5).

– Segundo momento:  escena de las víctimas de puzzle frente a Bobby en el grupo de auto-ayuda, con la presencia de un viejo conocido para los espectadores de la saga; por este momento otro medio punto (0,5).

– Tercer y último momento: escena donde John Kramer (Tobin Bell) se acerca a la firma de libros de Bobby y mantiene la única conversación inteligente de toda la película, también el único momento que no provoca en el espectador una carcajada ante el lamentable espectáculo que está presenciando; por este último momento suma un punto.

Lo mejor: La escena de Tobin Bell.

Lo peor: Absolutamente todo lo demás.

2

Sobre el autor Asier Manrique
Cine de ayer, hoy y de siempre en El Fotograma

Otros Blogs de Autor