Azul y no tan rosa es cine sencillo y de personajes variopintos. Su principal mensaje es en favor de la tolerancia hacia la diversidad sexual, la denuncia de la penosa situación de la comunidad LGTB en el país presidido por Nicolás Maduro y las relaciones padre-hijo. La eliminación de los prejuicios, la rotura de las barreras y la apertura de miras son su única bandera, y la ondea a la perfección.

'Azul y no tan rosa', aceptación a la venezolana | El fotograma

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Asier Manrique

El fotograma

‘Azul y no tan rosa’, aceptación a la venezolana

Azul y no tan rosaAZUL Y NO TAN ROSA

Título original: Azul y no tan rosa

Año: 2012

Duración: 114 minutos

País: Venezuela

Director: Miguel Ferrari

Guion: Miguel Ferrari

Música: Sergio De la Puente

Fotografía: Alexandra Henao

Reparto: Guillermo García, Ignacio Montes, Hilda Abrahamz, Carolina Torres, Elba Escobar,Juan Jesús Valverde, Beatriz Valdés, Aroldo Betancourt, Daniela Alvarado,Alexander Da Silva, Sócrates Serrano, Arlette Torres y Juan Carlos Lares

Productora: Plenilunio Film, Arts / Factor RH / Malas Compañias

Género: Drama / Comedia

Diego, un fotógrafo de éxito, decide formalizar su relación con Fabrizio yéndose a vivir con él, pero, de manera inesperada, se ve obligado a hacerse cargo de su hijo Armando, que vive en España y al que no ha visto desde hace años. El chico llega con una maleta cargada de reproches, de modo que a Diego no le resultará fácil restablecer la relación afectiva con él. En tales circunstancias, un grupo de radicales homófobos le propinan a Fabrizio una brutal paliza que lo deja en coma. (FilmAffinity)

Admito que no soy experto en el cine venezolano, de hecho, esta es la única película de este país sudamericano que he visto en mi vida. ‘Azul y no tan rosa’ llegó a mí una de esas veces que buceo en el palmarés de algún festival o entrega de premios y elijo una película premiada para echarle un ojo. Con la ópera prima de Miguel Ferrari fue por el premio que recibió en los Goya 2013 a la Mejor película hispanoamericana, ahí es nada.

Cine sencillo y de personajes variopintos. Su principal mensaje es en favor de la tolerancia hacia la diversidad sexual, la denuncia de la penosa situación de la comunidad LGTB en el país ahora presidido por Nicolás Maduro y las relaciones padre-hijo. La eliminación de los prejuicios, la rotura de las barreras y la apertura de miras son su única bandera, y la ondea a la perfección.

No se puede negar el punto telenovelesco (es posible que me haya inventado el palabro) que tiene la cinta. No se puede esperar otra cosa de una película que procede de Venezuela, ya que su producto estrella son los culebrones, o boa constrictor, como diría el personaje de Perla Marina. Aunque esta vez el tono de telenovela podría ser intencionado, ya que cae más en la parodia de dicho género en algunos casos, matizándolo con un cine más costumbrista y reivindicativo.

Azul y no tan rosa

Su gran punto a favor está en la claridad con la que se afrontan todos y cada uno de los personajes. Desde los menos exagerados, los protagonistas, Guillermo García e Ignacio Montes (joven actor español al que hemos podido ver en series como ‘El secreto de puente viejo’ y ‘Vivo Cantando’), hasta los más esperpénticos, ellas, Hilda Abrahamz y Carolina Torres. Todos ellos, y un nutrido grupo de secundarios, forman un curioso microcosmos que entremezcla la Venezuela abierta y tolerante y la que todavía se resiste a cambiar. Incluye un pequeño papel para el español Juan Jesús Valverde como el padre y abuelo de los protagonistas.

La película es tremendamente sencilla, nada especial, a excepción del desfile de sus variopintos personajes y del potente mensaje de autoaceptación que propugna. Tiene sus errores, es muy básica y maniquea en ocasiones, pero y qué más da. Es una ópera prima, y a pesar de ello se mantuvo 8 meses en cartelera en Venezuela y se hizo con un buen puñado de galardones.

Por cierto, en alguna que otra ocasión he comentado que los títulos traducidos al castellano han sido un desastre. Un ejemplo que me viene a la mente es Verano de corrupción, infame título para una película con excelente nombre en inglés, ‘Apt Pupil’. En este caso, al ser la cinta en español, su traducción al inglés me parece igual de infame. ‘My Straight Son’ (Mi hijo heterosexual) es la parte por el todo de una película que abarca muchísimo más y que cuenta en español con un título más acorde al mensaje global que quiere transmitir.

Lo mejor: Ondea bien fuerte la bandera del respeto que tanta falta hace, especialmente ahora en Venezuela.

Lo peor: Tiene ese aire a telenovela (pienso que intencionado) que chirría un poco.

Azul y no tan rosa

Temas

Alexander Da Silva, Arlette Torres, Aroldo Betancourt, Azul y no tan rosa, Beatriz Valdés, Carolina Torres, Daniela Alvarado, Elba Escobar, Guillermo García, Hilda Abrahamz, Ignacio Montes, Juan Carlos Lares, Juan Jesús Valverde, Miguel Ferrari, My Straight Son, Sócrates Serrano

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