Diario Vasco
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Autor: eurofan93
‘Rebelde sin causa’, lo interesante es lo que insinúa, no lo que muestra
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Asier Manrique | 04-04-2017 | 9:00| 0

REBELDE SIN CAUSA

Título original: Rebel Without a Cause

Año: 1955

Duración: 111 minutos

País: Estados Unidos

Director: Nicholas Ray

Guion: Stewart Stern e Irving Shulman

Música: Leonard Rosenman

Fotografía: Ernest Haller

Reparto: James Dean, Natalie Wood, Sal Mineo, Jim Backus, Ann Doran, Corey Allen, William Hopper, Edward Platt, Nick Adams y Dennis Hopper

Productora: Warner Bros. Pictures

Género: Drama

Tres jóvenes, Jim Stark, Judy y Platón, coinciden en una comisaría. Cada uno está allí por un motivo distinto: Jim está borracho, Judy se ha escapado de su casa y Platón acababa de matar a tiros a unos cachorros. El inspector Ray descubre que los tres mantienen una relación conflictiva con sus familias. A Jim y a Judy los van a recoger sus padres, pero Platón, hijo de una pareja divorciada, tiene que conformarse con la visita de la criada negra que vive con él. (FilmAffinity)

Hablar de ‘Rebelde sin causa’ es hablar de historia del cine. Esta película, que tampoco es que sea especialmente destacable por su factura, encumbró al estrellato a sus tres protagonistas: Natalie Wood, Sal Mineo y, el icono, James Dean.

Nunca sabremos si ‘Rebelde sin causa’ hubiese llegado a convertirse en historia viva del cine de no haber sido por la repentina muerte de su gran estrella, James Dean. El accidente de coche que se llevó por delante a Dean lo encumbró a la categoría de icono, y eso, queramos o no, hace que sus 3 películas tengan un lugar especial dentro del cine.

En esta cinta, se cuenta la historia de tres adolescentes en Los Ángeles. Llega Dean a la ciudad y rompe con las reglas establecidas, enamora a Natalie Wood y Sal Mineo y se desencadena todo el conflicto.

Este triángulo amoroso le tiene a él de centro y, aparentemente para el espectador, lo de Mineo  y Dean es simple amistad y lo de Wood con Dean algo más. Claro que el espectador debe mirar mucho más allá y fijarse en los pequeños detalles para encontrar la verdadera historia trágica en ‘Rebelde sin causa’, la relación entre ellos.

Nos queda claro que Dean se deja querer por ambos. Pero es Mineo con pequeños detalles, como las fotos que tiene en su taquilla de instituto, el que nos confirma lo que después llega a ser evidente para un espectador que no se queda en lo superficial. Esto fue confirmado en el imprescindible documental ‘El celuloide oculto’ que analizó a principios de los 90 la forma en la que el cine de Hollywood trató la homosexualidad.

Pero centrándome ya en lo que es la película y no los personajes, hay que admitir que ‘Rebelde sin causa’ se ha vuelto, con el tiempo, en casi una comedia. En el momento sería transgresora, dura y atrevida, pero actualmente es una película de adolescentes más, con numerosas lagunas y que de transgresora, en pleno siglo XXI, tiene poco.

Entre las enormes lagunas encontramos cómo el espacio y el tiempo están tratados de forma totalmente desacertada. Todo el tiempo que Mineo necesita para llegar hasta el planetario con su moto lo recorre en nada de tiempo su empleada del hogar en zapatillas y camisón. James Dean llega a la ciudad y de la noche a la mañana lo conoce todo, consigue ir de un lugar a otro sin preguntar a nadie y su casa está perfectamente amueblada, como si llevaran viviendo en ella toda la vida, ni rastro de mudanzas.

La tontuna del guion deja claro que la película se hizo aprovechando el tirón que Dean había alcanzado después de protagonizar la, mucho mejor, ‘Al este del Edén’, dirigida por Elia Kazan (Un tranvía llamado deseo). Aquí el protagonista no tiene opción de mostrar sus dotes actorales, ya que es un mero cuerpo del deseo y único reclamo comercial de la cinta. Es un caso similar a lo que ocurre hoy en día con películas protagonizadas por actoruchos de series para adolescentes en pleno estallido hormonal con poco criterio para valorar dotes artísticas. Afortunadamente para la cinta de Nicholas Ray, James Dean no era un actorucho.

Lo mejor: tiene que jugar a insinuar, lo que le confiere una segunda lectura que resulta mucho más interesante que lo que aparentemente muestra.

Lo peor: ha envejecido muy mal.

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‘Elle’, la cara y la cruz del cine francés
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Asier Manrique | 30-03-2017 | 9:00| 0

ELLE

Título original: Elle

Año: 2016

Duración: 130 minutos

País: Francia

Director: Paul Verhoeven

Guion: David Birke

Música: Anne Dudley

Fotografía: Stéphane Fontaine

Reparto: Isabelle Huppert, Laurent Lafitte, Anne Consigny, Charles Berling, Virginie Efira,Judith Magre, Christian Berkel, Jonas Bloquet, Alice Isaaz, Vimala Pons,Raphaël Lenglet, Arthur Mazet, Lucas Prisor, Hugo Conzelmann y Stéphane Bak

Productora: Entre Chien et Loup

Género: Thriller / Drama

Michèle, exitosa ejecutiva de una empresa de videojuegos, busca venganza tras ser asaltada de forma violenta en su propia casa por un intruso. (FilmAffinity)

En más de una ocasión he hablado de las bondades del cine francés como un cine sin complejos, atrevido y valiente. Los franceses no se ponen barreras para contar historias, y de pronto te pueden estar narrando un oscuro drama como una alegre comedia. Pero el problema del cine francés es su nivel de mesura a la hora de trabajar, tienden a pasarse de intensos y de trascendentales en muchos casos, algo que lastra sus películas para un público más amplio.

Creo firmemente en el principio de “menos es más”. Cuando una película se llena de figuras, de personajes, de historias, de ideas, de tramas, etc. el conjunto pierde fuerza en una intención mayor de abarcar lo máximo posible. El cine francés tiene ese lado excesivo, de cine de autor, trascendental hasta en el más vacuo de los planos. Un cine que nace con la pretensión de crear arte en cada movimiento de cámara, en cada toma, en cada línea de guion. A mí este cine francés grandilocuente no me va.

Prefiero cuando nuestros vecinos galos cuentan historias pequeñas. La cotidianidad de sus gentes, el humor en pequeñas dosis y con suma inteligencia. O bien el cine francés que reivindica su rica historia. Esas dos variantes del séptimo arte galo los compraría con los ojos cerrados. Ahora bien, no es el caso de ‘Elle’, película que traigo hoy.

La última película de Paul Verhoeven, tras una larga pausa, es un psicothriller sobre los abusos sexuales y el papel de las mujeres en el mundo. Protagonizado por una Isabelle Huppert (El porvenir) que se convierte en el único aliciente de la función, ‘Elle’ navega a la deriva en un ritmo tan lento como poco interesante. Ni las escenas sumamente violentas de violaciones consiguen hacernos sobresaltar, terminando por ser una historia de digestión complicada.

Gracias a su actriz principal conseguimos interesarnos mínimamente por lo que está por venir, pero la decepción sigue siendo muy grande. La película llega tarde, ya que no consigue el impacto que habría logrado hace años al mostrar las morbosas escenas que cuenta la película. Ahora mismo es una película más que pretende describir a la mujer como superviviente y luchadora, como si no supiéramos que lo es desde el mismo momento en que nace. Una película de mujeres que deja a las mujeres como auténticas titiriteras de este mundo.

No compro esta película aun cuando no ha parado de recibir premios por doquier. Compro la actuación de Isabelle Huppert en una película que muestra la que para mí es la cruz del cine francés, un tono de película en el que no consiguen navegar bien. Las películas deben transmitir algo y esta lo único que transmite es una completa indiferencia.

Lo mejor: La actuación de Isabelle Huppert.

Lo peor: Está lastrada por una sensación perpetua de aburrimiento para con el espectador.

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‘El bar’, el mejor Álex de la Iglesia en mucho tiempo
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Asier Manrique | 28-03-2017 | 9:00| 0

EL BAR

Título original: El Bar

Año: 2017

Duración: 102 minutos

País: España

Director: Álex de la Iglesia

Guion: Álex de la Iglesia y Jorge Guerricaechevarría

Música: Carlos Riera y Joan Valent

Fotografía: Ángel Amorós

Reparto: Blanca Suárez, Mario Casas, Secun de la Rosa, Carmen Machi, Jaime Ordóñez,Terele Pávez, Joaquín Climent, Alejandro Awada, Jordi Aguilar, Diego Braguinsky y Mamen García

Productora: Pokeepsie Films / Nadie es perfecto PC

Género: Thriller / Comedia

9:00 horas. Un grupo de personas absolutamente heterogéneo desayuna en un bar en el centro de Madrid. Uno de ellos tiene prisa; al salir por la puerta recibe un disparo en la cabeza. Nadie se atreve a socorrerle. Están atrapados. (FilmAffinity)

El director bilbaíno Álex de la Iglesia (Mi gran noche) vuelve en plena forma con su mejor trabajo desde ‘Balada triste de trompeta’, ‘El bar’. En esta disparatada comedia, con su innegable toque personal, De la Iglesia nos adentra en un mundo entre cuatro paredes donde lo más surrealista puede ocurrir. Una serie de clientes de un bar, todos de su madre y de su padre, presencian un extraño suceso donde dos personas son disparadas en la calle y se quedan encerrados dentro del local. Presas del pánico, tendrán que buscar la forma de salir de allí y de conservar la vida, algo incluso más complejo.

Rodeado de gran parte de sus habituales, entre los que no faltan Terele Pávez, Secun de la Rosa, Mario Casas, Joaquin Climent, Blanca Suárez, Carmen Machi o Jaime Ordóñez, el bilbaíno consigue sobresalir de nuevo con un inicio apabullante que no encuentra, de nuevo también, un final a la altura. El tema de cerrar las películas de forma realmente redonda no es lo de Álex de la Iglesia, que siempre deja el amargo poso de que la historia se le ha hecho demasiado grande y que se ha tenido que terminar de algún modo.

Pero si algo hace grande ‘El bar’ no es tanto el pulso que mantiene De la Iglesia como director con el espectador, sino el gran elenco del que se rodea. Hablamos del director que mejor ha sabido explotar el talento de dos actores encasillados en la comedia facilona o en el papel de mal actor (ganado a pulso, también hay que decirlo, aunque está dando un giro importante a su carrera, todo hay que decirlo también), Secun de la Rosa y Mario Casas, respectivamente. Ambos vuelven a repetir con el director bilbaíno, y nuevamente, brillan en sus respectivos papeles.

En el lado femenino, sobresale Carmen Machi. No es que Blanca Suárez o Terele Pávez estén mal, pero la Machi vuelve a dar toda una lección de hacer comedia de una forma brillante. La vis cómica de Carmen Machi no conoce límites. Basta con que la actriz que dio vida a Aída aparezca con las manos vendadas, y nada más, para que el público se desternille. Su personaje, además, es de los que van de menos a más, quedando en un segundo plano cuando hay muchos personajes y ganando en fuerza a medida que avanza la película.

Así y todo, hay un nombre que destaca por encima de todos, el de Jaime Ordóñez. Tercera colaboración con De la Iglesia después de ‘Las brujas de Zugarramurdi’ y ‘Mi gran noche’, con tres personajes totalmente opuestos, y los tres ejes centrales de todas ellas. Este actor se reivindica una vez más como un secundario de lujo, un robaescenas en toda regla y que de nuevo da una lección de actuación. Desde aquí espero que la cuarta colaboración con Álex de la Iglesia sea con Ordóñez de protagonista.

Lo mejor: un elenco espectacular y el mejor Álex de la Iglesia en muchos años.

Lo peor: sigue el director bilbaíno sin rematar bien sus películas.

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‘La bella y la bestia’, elegante revisión del clásico
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Asier Manrique | 23-03-2017 | 9:00| 0

LA BELLA Y LA BESTIA

Título original: Beauty and the Beast

Año: 2017

Duración: 123 minutos

País: Estados Unidos

Director: Bill Condon

Guion: Stephen Chbosky y Evan Spiliotopoulos (basado en la novela de Jeanne-Marie Leprince de Beaumont)

Música: Alan Menken

Fotografía: Tobias A. Schliessler

Reparto: Emma Watson, Dan Stevens, Luke Evans, Emma Thompson, Ewan McGregor,Ian McKellen, Kevin Kline, Josh Gad, Audra McDonald, Gugu Mbatha-Raw,Stanley Tucci, Hattie Morahan, Adrian Schiller y Chris Andrew Mellon

Productora: Walt Disney Pictures / Mandeville Films

Género: Fantástico / Romántico / Musical

Adaptación en imagen real del clásico de Disney “La bella y la bestia”, que cuenta la historia de una joven que, para salvar a su padre, decide acudir a un castillo y quedar ahí atrapada junto a una bestia maldita. (FilmAffinity)

Tengo que confesar que no estoy familiarizado con la película en dibujos animados, no me interesa la animación, así que bueno, acudí al cine a ver ‘La bella y la bestia’ con la intención de disfrutarlo como una película más. Tampoco voy a mentir si digo que conocía la historia, sabía cómo empezaba, cómo se desarrollaba y cómo terminaba, y conocía gran parte de la banda sonora. Así que bueno, sin haber visto la película de animación en la que innegablemente se basa esta nueva película, nada se hace demasiado extraño.

Debo decir que comprendo perfectamente la pasión desatada por esta película desde su estreno, viene ayudada por ‘Maléfica’, que abrió el camino para esta etapa de reediciones en carne y hueso que ha iniciado Disney. Una etapa que parece que va a llenar de alegrías a la productora del momento.

Emma Watson (Regresión) protagoniza y encandila con su papel de Bella en ‘La bella y la bestia’. La actriz tomó la determinación de apostar por esta cinta antes que por la oscarizada La La Land, y parece que la decisión no está siendo del todo equivocada. Ella enamora a cámara con su incuestionable belleza, pero también con sus dotes para la actuación, que lleva demostrando desde hace años. No es tampoco casual que sea ella la única del trío protagonista de ‘Harry Potter’ con una carrera destacable dentro del séptimo arte.

Junto a ella se encuentra un buen puñado de grandes actores, entre los que destaca un convincente Luke Evans (Drácula. La leyenda jamás contada), en el papel de malo malísimo de Gastón. El actor británico está convincente, serio y entregado a la causa. Su actuación, junto a la de su inseparable Le Fou, interpretado por Josh Gad. Ellos dos han protagonizado la polémica, absurda en mi opinión, que ha acompañado a la cinta incluso antes de su estreno. Malasia, Rusia y algún estado de Estados Unidos han intentado censurar la película porque Le Fou es homosexual, y claro, eso debe ser terrible para sus ciudadanos. En fin, que estamos en pleno siglo XXI, muy triste que esto siga sucediendo.

Poco que comentar del resto de grandes actores de la película, la mayoría de ellos prestando su voz o captura de movimientos como Dan Stevens (Colossal), Emma Thompson, Ewan McGregor (American Pastoral), Ian McKellen (Mr. Holmes) o Stanley Tucci (Spotlight), sus nombres ya hablan por sí solos.

Lo cierto es que la película está rodado con suma elegancia. La animación y la realidad se entremezclan con la máxima elegancia y gusto. Cada plano, cada movimiento, todo, está rodado con una fascinante intención de emocionar y evocar un mundo de fantasía realmente apetecible.

Es verdad que no se le puede achacar el tomar riesgos, ya que todo, desde la estética al desarrollo de los personajes sigue los mismos patrones del clásico. Cero originalidad, cero riesgo, pero un resultado satisfactorio en su conjunto. Ofrece lo que vas a ver, fantasía, ilusión y esa magia que Disney evoca.

Lo mejor: Ofrece lo que se espera de ella, por lo que cumple todas las expectativas.

Lo peor: No toma ningún riesgo, la historia no crece más allá del original y todo se queda en una reedición.

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‘Captain Fantastic’, brillante Viggo Mortensen
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Asier Manrique | 21-03-2017 | 9:00| 0

CAPTAIN FANTASTIC

Título original: Captain Fantastic

Año: 2016

Duración: 118 minutos

País: Estados Unidos

Director: Matt Ross

Guion: Matt Ross

Música: Alex Somers

Fotografía: Stéphane Fontaine

Reparto: Viggo Mortensen, George MacKay, Missi Pyle, Kathryn Hahn, Frank Langella,Hannah Horton, Nicholas Hamilton, Steve Zahn, Ann Dowd, Trin Miller, Samantha Isler, Annalise Basso, Shree Crooks, Erin Moriarty y Charlie Shotwell

Productora: Electric City Entertainment

Género: Drama

Ben es un hombre que ha pasado diez años viviendo en los remotos bosques situados en el noroeste de los Estados Unidos criando a sus seis hijos. Sin embargo, las circunstancias hacen que tal peculiar familia deba abandonar su modo de vida en la naturaleza y volver a la civilización. Asimilar su nueva situación y adaptarse de nuevo a la sociedad moderna no les va a resultar nada sencillo. (FilmAffinity)

‘Captain Fantastic’ ha pasado a la historia por ser una película que narra la vida de una peculiar familia hippie que vive en la montaña, aislado completamente de la sociedad que les rodea y donde un padre todoterreno es capaz de educar a sus hijos para vivir en armonía con la naturaleza. La cinta plantea el curioso dilema de qué tipo de educación es la más adecuada para los hijos. Se contraponen la educación tradicional con la totalmente radical del personaje interpretado brillantemente por Viggo Mortensen.

A modo de road-movie, ‘Captan Fantastic’ nos muestra el choque que los hijos viven al acercarse por primera vez a la sociedad cuando se ven obligados a recorrer cientos de kilómetros en un peculiar autobús para atender el funeral de su madre. Aquí reside uno de los grandes errores de la película, ya que es imposible de creer que un grupo de niños que han vivido aislados durante toda su vida se encuentre ante lo que es el mundo sin mostrar sorpresa por nada. Pero bueno, asumamos que dentro de esa educación maravillosa e idílica que Mortensen les ha dado les ha enseñado cómo es el mundo.

La cinta nos muestra de forma maniquea y completamente exagerada dos formas de entender la vida. La progre hippie evocada por Mortensen. Un señor convencido de que el capitalismo y la sociedad actual son enfermizos para sus hijos, los recluye en la montaña, los entrena como cazadores salvajes, sin renunciar a ningún tipo de conocimiento proporcionado por los libros, pero sin desarrollar ningún tipo de inteligencia emocional que les permita relacionarse con sus semejantes. Sus hijos son los mejores por su forma física, por la cantidad de lenguas que hablan, por los conocimientos que atesoran, pero desconocen el mundo en el que viven y son incapaces de relacionarse con sus iguales de forma natural.

En el lado opuesto tenemos la educación tradicional. Los primos de los niños escenifican la ignorancia más absoluta que tienen los jóvenes sobre temas tan sumamente importantes como la Carta de Derechos, las ciencias o Noam Chomsky, protagonista de la cinta de forma no intencionada. Su capacidad de relacionarse con el resto de seres de su entorno es total, pero el conocimiento teórico de las cosas que hacen funcionar al mundo es nulo.

Finalmente, y como es lógico, el director opta por un punto medio que es el más adecuado. El espectador amará Mortensen por proporcionarles a sus hijos una alternativa a las crueldades de la sociedad actual, pero en cambio les impone bajo puño de hierro una forma de vida que les va a lastrar para siempre. Lo mismo ocurre con los tíos de los niños protagonistas, que en esa estúpida idea actual de sobreproteger a los niños de todos los asuntos que les puedan traumatizar o desestabilizar crean seres incapaces de gestionar ningún tipo de suceso que ocurre a su alrededor.

Tras esta reflexión, ‘Captain Fantastic’ es una de esas películas muy sencillas que el cine independiente crea y que nos permite disfrutar de una historia interesante de principio a fin. Hay algo en él que no nos creemos, pero el filme consigue mantenernos pegados. Ni sus errores marcados, que no son pocos, ni lo maniqueo de su planteamiento en ocasiones consigue lastrar el que seguramente sea una de las mejores películas de 2016.

Buena parte de su éxito recae en un reparto en verdadero estado de gracia, especialmente un Viggo Mortensen que merecidamente se ha llevado todos los focos de atención. Junto a él destaca como el abuelo un Frank Langella breve pero intimidante, gran actor donde los haya. Entre los niños encontramos grandes actuaciones, algo de agradecer, porque no es precisamente el fuerte de los más jóvenes esto de actuar. Destacar entre los jóvenes a Nicholas Hamilton, como el hijo mediano, el que desata todo el conflicto; y George MacKay, como el hijo mayor, al que vimos en la brillante ‘Pride’, que próximamente llegará a este blog.

Lo mejor: es disfrutable y no aburre en ningún momento.

Lo peor: es demasiado maniqueo en la forma de retratar los dos tipos de sociedad que enfrenta.

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Sobre el autor Asier Manrique
Comunicador, periodista y blogger. Amante de la música, el cine, la televisión... Escribo El Fotograma para compartir mi pasión por el cine, cine clásico y actual, de todos los géneros.