Diario Vasco
img
Categoría: Drama
‘Captain Fantastic’, brillante Viggo Mortensen

CAPTAIN FANTASTIC

Título original: Captain Fantastic

Año: 2016

Duración: 118 minutos

País: Estados Unidos

Director: Matt Ross

Guion: Matt Ross

Música: Alex Somers

Fotografía: Stéphane Fontaine

Reparto: Viggo Mortensen, George MacKay, Missi Pyle, Kathryn Hahn, Frank Langella,Hannah Horton, Nicholas Hamilton, Steve Zahn, Ann Dowd, Trin Miller, Samantha Isler, Annalise Basso, Shree Crooks, Erin Moriarty y Charlie Shotwell

Productora: Electric City Entertainment

Género: Drama

Ben es un hombre que ha pasado diez años viviendo en los remotos bosques situados en el noroeste de los Estados Unidos criando a sus seis hijos. Sin embargo, las circunstancias hacen que tal peculiar familia deba abandonar su modo de vida en la naturaleza y volver a la civilización. Asimilar su nueva situación y adaptarse de nuevo a la sociedad moderna no les va a resultar nada sencillo. (FilmAffinity)

‘Captain Fantastic’ ha pasado a la historia por ser una película que narra la vida de una peculiar familia hippie que vive en la montaña, aislado completamente de la sociedad que les rodea y donde un padre todoterreno es capaz de educar a sus hijos para vivir en armonía con la naturaleza. La cinta plantea el curioso dilema de qué tipo de educación es la más adecuada para los hijos. Se contraponen la educación tradicional con la totalmente radical del personaje interpretado brillantemente por Viggo Mortensen.

A modo de road-movie, ‘Captan Fantastic’ nos muestra el choque que los hijos viven al acercarse por primera vez a la sociedad cuando se ven obligados a recorrer cientos de kilómetros en un peculiar autobús para atender el funeral de su madre. Aquí reside uno de los grandes errores de la película, ya que es imposible de creer que un grupo de niños que han vivido aislados durante toda su vida se encuentre ante lo que es el mundo sin mostrar sorpresa por nada. Pero bueno, asumamos que dentro de esa educación maravillosa e idílica que Mortensen les ha dado les ha enseñado cómo es el mundo.

La cinta nos muestra de forma maniquea y completamente exagerada dos formas de entender la vida. La progre hippie evocada por Mortensen. Un señor convencido de que el capitalismo y la sociedad actual son enfermizos para sus hijos, los recluye en la montaña, los entrena como cazadores salvajes, sin renunciar a ningún tipo de conocimiento proporcionado por los libros, pero sin desarrollar ningún tipo de inteligencia emocional que les permita relacionarse con sus semejantes. Sus hijos son los mejores por su forma física, por la cantidad de lenguas que hablan, por los conocimientos que atesoran, pero desconocen el mundo en el que viven y son incapaces de relacionarse con sus iguales de forma natural.

En el lado opuesto tenemos la educación tradicional. Los primos de los niños escenifican la ignorancia más absoluta que tienen los jóvenes sobre temas tan sumamente importantes como la Carta de Derechos, las ciencias o Noam Chomsky, protagonista de la cinta de forma no intencionada. Su capacidad de relacionarse con el resto de seres de su entorno es total, pero el conocimiento teórico de las cosas que hacen funcionar al mundo es nulo.

Finalmente, y como es lógico, el director opta por un punto medio que es el más adecuado. El espectador amará Mortensen por proporcionarles a sus hijos una alternativa a las crueldades de la sociedad actual, pero en cambio les impone bajo puño de hierro una forma de vida que les va a lastrar para siempre. Lo mismo ocurre con los tíos de los niños protagonistas, que en esa estúpida idea actual de sobreproteger a los niños de todos los asuntos que les puedan traumatizar o desestabilizar crean seres incapaces de gestionar ningún tipo de suceso que ocurre a su alrededor.

Tras esta reflexión, ‘Captain Fantastic’ es una de esas películas muy sencillas que el cine independiente crea y que nos permite disfrutar de una historia interesante de principio a fin. Hay algo en él que no nos creemos, pero el filme consigue mantenernos pegados. Ni sus errores marcados, que no son pocos, ni lo maniqueo de su planteamiento en ocasiones consigue lastrar el que seguramente sea una de las mejores películas de 2016.

Buena parte de su éxito recae en un reparto en verdadero estado de gracia, especialmente un Viggo Mortensen que merecidamente se ha llevado todos los focos de atención. Junto a él destaca como el abuelo un Frank Langella breve pero intimidante, gran actor donde los haya. Entre los niños encontramos grandes actuaciones, algo de agradecer, porque no es precisamente el fuerte de los más jóvenes esto de actuar. Destacar entre los jóvenes a Nicholas Hamilton, como el hijo mediano, el que desata todo el conflicto; y George MacKay, como el hijo mayor, al que vimos en la brillante ‘Pride’, que próximamente llegará a este blog.

Lo mejor: es disfrutable y no aburre en ningún momento.

Lo peor: es demasiado maniqueo en la forma de retratar los dos tipos de sociedad que enfrenta.

Ver Post >
‘Jackie’, una visión diferente de la primera dama más famosa

JACKIE

Título original: Jackie

Año: 2016

Duración: 95 minutos

País: Estados Unidos

Director: Pablo Larraín

Guion: Noah Oppenheim

Música: Mica Levi

Fotografía: Stéphane Fontaine

Reparto: Natalie Portman, Peter Sarsgaard, Billy Crudup, John Hurt, Greta Gerwig, John Carroll Lynch, Richard E. Grant, Max Casella, Beth Grant, Caspar Phillipson, Julie Judd, Sara Verhagen, Sunnie Pelant, Hélène Kuhn, Deborah Findlay y Corey Johnson

Productora: LD Entertainment

Género: Drama / Biográfico

Película sobre la ex primera dama estadounidense Jacqueline Kennedy, centrada en los días inmediatamente posteriores al asesinato de JFK, en Dallas, el 22 de noviembre del año 1963. (FilmAffinity)

En un momento donde la política estadounidense nos interesa tanto por un hombre llamado Donald Trump, la llegada de ‘Jackie’ a la cartelera a finales de febrero puede llamarse como poner una pica en Flandes. La película no pudo haber llegado en un momento más oportuno, casi todo lo contrario a este post, que de seguir la tónica habitual tendría que haberse publicado justo después de su estreno, pero entre los Óscars, otros estrenos intermedios y alguna que otra promesa de película a comentar, ha ido relegándose hasta casi un mes después.

A pesar de esta demora, ‘Jackie’ merece un análisis pormenorizado que aquí viene, porque una película biográfica donde se analiza una de las figuras públicas femeninas más importantes de la historia merece su análisis exhaustivo. Y es que es imposible negar la influencia que Jacqeline Bouvier Kennedy ejerció como primera dama, como referente de la moda y como la imagen de la mujer estadounidense durante tantos años. Su turbulenta vida social al lado de John Fitzgerald Kennedy o al lado de Aristóteles Onassis la convirtieron también en una figura de primer nivel para la prensa rosa.

Así y todo, en ‘Jackie’ se nos muestra la figura de la primera dama en las horas previas y, sobre todo, posteriores al atentado en Dallas donde JFK perdió la vida. Se nos presenta a una mujer luchadora, superada por las circunstancias y decidida que no quiso quedarse en un segundo plano. Esas horas hicieron de Jackie la mujer de los Estados Unidos, y marcó una senda incuestionable para futuras primeras damas que no siempre han sabido llenar con acierto sus sucesoras.

El gran fuerte de ‘Jackie’ es la actuación de su protagonista, Natalie Portman, que hace suyo el papel y da el resto con el personaje de Jacqueline Kennedy. Consigue, probablemente, la mejor actuación de su carrera, muy por encima de Cisne Negro y alejada ya de sus dudosos papeles del inicio de su carrera. La actriz se reivindica como intérprete con su mejor papel hasta la fecha, un personaje que mima y que dota de un nuevo nivel.

La cinta tiene además la gran virtud de no liar al espectador, y mira que podría ser fácil por estar narrado con saltos temporales constantes. Una narración inteligente, fácil de seguir, con suficiente épica y emoción, aunque con cierta frialdad. Se tiene que poner realmente duro en el momento del atentado en Dallas para provocar un pequeño sobresalto en el espectador, pero en ningún otro momento se crea un nudo en el estómago.

La cinta es también el último trabajo del gran Jon Hurt, recientemente fallecido. DEP

Lo mejor: la interpretación de Natalie Portman.

Lo peor: le falta emoción.

Ver Post >
‘Tasio’, la vida de un hombre rural, sencillo y honesto

TASIO

Título original: Tasio

Año: 1984

Duración: 95 minutos

País: España

Director: Montxo Armendáriz

Guion: Montxo Armendáriz y Marisa Ibarra

Música: Ángel Illarramendi

Fotografía: José Luis Alcaine

Reparto: Patxi Bisquert, Amaia Lasa, Isidro José Lozano, Nacho Martínez, José María Asín y Paco Sagarzazu

Productora: Elías Querejeta P.C.

Género: Drama | Biográfico

Tasio trabaja como carbonero desde los catorce años en un pequeño pueblo navarro de la sierra de Urbasa. La vida cambia, pero el monte permanece siempre igual: abrupto y hermoso. Es el escenario de sus juegos infantiles, pero es también el lugar donde encuentra el sustento para su familia. Cuando se hace adulto, al carbón añadirá la caza furtiva. A pesar de que es la época del éxodo rural, de la emigración a las ciudades en busca de un futuro mejor, Tasio prefiere quedarse y vivir en el monte, en la más absoluta soledad, con tal de salvaguardar su libertad. Película basada en la vida real de Anastasio Otxoa Ruiz. (FilmAffinity)

Hay películas que no necesitan un argumento complejo, ni enrevesado, basta una premisa sencilla y una historia que contar. Es así como se construyen filmes como ‘Tasio’, debut tras las cámaras de Montxo Armendáriz. Dicen los que conocen mejor su filmografía que esta es su mejor película, como yo no he ahondado en su trabajo tendré que creerles.

‘Tasio’ es casi un documental de un modo de vida rural en decadencia que cada vez se da menos en el País Vasco y en Navarra. Un tipo de vida donde algunos aguantan estoicamente sin sucumbir al modo de vida urbano. Un modo de vida que implica vivir con lo mínimo, realizando un esfuerzo en ocasiones exagerado para el beneficio que se saca y una forma de vivir austera y sacrificada.

El filme consigue transmitir ese aire decadente y triste de la vida en la montaña. Su personaje principal, Tasio, que da nombre a la película, es ese hombre que por nada quiere dejar atrás la vida que ha mamado desde pequeño. Esa vida rural donde tiene que trabajar el carbón, donde tiene que cazar lo que quiere comer y donde se las busca y encuentra para sobrevivir a diario. Tasio quiere ganarse la vida por sí mismo, sin depender de nadie, en una lucha contra la rueda de la realidad social donde ya pocos hombres como él quedan.

Desde el punto de vista urbano, ‘Tasio’ narra un modo de vida incomprensible, máxime si a lo largo de la película se le presentan varias oportunidades de irse de las montañas navarras a Vitoria a trabajar en la construcción o en una cooperativa. Tiene la virtud de adentrarnos en la fría y dura realidad de la vida en el campo mediante un personaje honesto y sencillo.

Pero, en el fondo ‘Tasio’ es una historia de amor, y me voy a explicar. Puede que haya espectadores de la película que no vean un componente emotivo y emocional potente entre los personajes, que la relación entre Tasio y su mujer, o Tasio y su hija, es excesivamente fría. Puede que tengan razón, pero es por simple desconocimiento de cómo es este entorno. Hablamos de un hombre curtido en el campo, un hombre que ha vivido por y para el trabajo y que no entiende las emociones de forma descarnada, sino de gestos pequeños.

El personaje de Tasio quiere tanto a los suyos que se ve de forma más clara en la escena que cierra la película. Ahí, entre la tristeza y decepción de una hija que decide llevar un camino diferente al de su padre, y un padre que le devuelve una sonrisa y le da su bendición a su hija mientras le dice que lo suyo es el campo y del pueblo no va a salir, se esconde el verdadero sentimiento de la cinta. Un amor desmedido e incondicional hacia una forma de vida que tiene los días contados.

‘Tasio’ es, probablemente, uno de los más fieles reflejos del entorno rural vasco que se hayan llevado al cine. Película parca en palabras pero intensa en sus imágenes. Un escenario cuidadosamente elegido, un elenco que se mimetiza con el entorno y un argumento que no necesita de florituras para brillar.

Lo mejor: Funciona como un perfecto documental de un tipo de vida y de hombres con los días contados.

Lo peor: La banda sonora podría haber estado mejor cuidada.

Ver Post >
‘Florence Foster Jenkins’, la peor cantante de ópera por la mejor actriz

FLORENCE FOSTER JENKINS

Título original: Florence Foster Jenkins

Año: 2016

Duración: 110 minutos

País: Reino Unido

Director: Stephen Frears

Guion: Nicholas Martin

Música: Alexander Desplat

Fotografía: Danny Cohen

Reparto: Meryl Streep, Hugh Grant, Simon Helberg, Nina Arianda, Rebecca Ferguson, Neve Gachev, Dilyana Bouklieva, John Kavanagh, Jorge Leon Martinez, Danny Mahoney,Paola Dionisotti, David Menkin, Tony Paul West, Philip Rosch y Sid Phoenix

Productora: Qwerty Films / Pathé / BBC Films

Género: Comedia / Drama

Narra la historia real de Florence Foster Jenkins, una mujer que, al heredar la fortuna de su padre, pudo cumplir su sueño de estudiar para ser soprano. El problema era que carecía de talento, pero la gente acudía a sus recitales para comprobar si de verdad era tan mala cantante como decían los críticos. (FilmAffinity)

Diga lo que diga Donald Trump, Meryl Streep (Mamma Mia) ha sido, es y será la mejor actriz de la historia del cine. Puede que su imagen no se vuelva nunca icónica de una generación como la de Marlon Brando (Un tranvía llamado deseo), James Dean (‘Rebelde sin causa’) y Marilyn Monroe (‘La tentación vive arriba’), pero será siempre imagen del buen hacer y de la versatilidad en pantalla.

Meryl ya nos dejó hace unos años patente que sabe cantar y que lo hace bien. En ‘Florence Foster Jenkins’, en cambio, debe interpretar a la más terrible intérprete de ópera de la historia, la mujer que da nombre a la cinta. Entre el esperpento, la hilaridad y lo cómico, Meryl Streep (El Cazador) lleva a la gran pantalla uno de sus trabajos más logrados. La película podía haber caído en el más absoluto esperpento, pero el buen hacer de Streep consigue que caigamos rendidos ante la candidez, dulzura, inocencia y falta de talento de esta señora que enamora a la vez que hace pasar al espectador uno de los mejores ratos que puede haber pasado jamás en el cine.

Resumen bien dos de los personajes secundarios de la cinta al final de la misma la naturaleza de Florence Foster Jenkins. No canta bien, canta terrible, pero nos lo hace pasar tan bien que es con lo que nos quedamos. Ya me perdonarán sus fans, y si no lo hacen tampoco pasa nada, pero podríamos compararlo con Enrique Iglesias, canta fatal pero gusta a la gente y llena allá donde va.

En esta obra no se puede pasar por alto el gran trabajo de un Hugh Grant entregado a la causa. El actor británico da vida a ese gentleman que acompaña a Foster Jenkins y mueve los hilos para que sus sueños imposibles se cumplan. Grant logra que esa burbuja que ha construido alrededor de Jenkins envuelva a los espectadores. Queremos más, queremos más canciones, más gallos, más momentos cómicos y más dramas pasados por una pátina cómica que tan bien dominan los dos principales intérpretes de la cinta.

Así mismo, no desmerece el trabajo de Simon Helberg, en el papel del cándido, o no tanto, pianista de esta señora. Cuentan las malas lenguas que logró el trabajo no por su talento, sino por ser el único que no se reía mientras Jenkins interpretaba sus canciones. Esta versión puede ser muy cierta porque el pobre pianista no volvió a trabajar con nadie tras la muerte de la diva de la ópera.

La historia está contada con suma sencillez y envuelve en un montón de purpurina la triste historia de una mujer que vivió toda su vida engañada, sin oído musical alguno y con más intención que capacidad. Una intérprete que arrasó en vida y, posteriormente, con un disco en el mercado y llenando recintos tan emblemáticos como el Carnegie Hall de Nueva York, el sancta sanctorum de la música en la capital neoyorquina. Una mujer que logró lo imposible, acercar un estilo de música “para élites” al pueblo llano, aunque fuera a costa de convertirse en una caricatura y producir ataques de risa eternos.

La película merece tanto la pena que lo voy a resumir en un “hay que verlo”. Merece la pena por el buen hacer de Streep y Grant. Merece la pena porque esa risa se contagia al instante. Merece la pena porque es un cuento de hadas, como los que de niños tanto nos gustan, pero llevado a una mujer en los últimos meses de su vida. ‘Florence Foster Jenkins’ es maravillosa.

Lo mejor: el derroche de talento y entrega de Meryl Streep y Hugh Grant.

Lo peor: cuesta elegir, pero, echo en falta más minutos musicales de la señora Jenkins.

Ver Post >
‘Fences’, ¿qué pasaría si quitamos a Denzel Washington y Viola Davis?

FENCES

Título original: Fences

Año: 2016

Duración: 139 minutos

País: Estados Unidos

Director: Denzel Washington

Guion: August Wilson (basado en la obra de August Wilson)

Música: Marcelo Zarvos

Fotografía: Charlotte Bruus Christensen

Reparto: Denzel Washington, Viola Davis, Mykelti Williamson, Russell Hornsby, Saniyya Sidney, Stephen Henderson, Jovan Adepo, Toussaint Raphael Abessolo, Mark Falvo, Christopher Mele, Phil Nardozzi, Dontez James, Terri Middleton, Malik Abdul Khaaliq y Chris McCail

Productora: Paramount Pictures

Género: Drama

En los años 50, un padre afroamericano lucha contra los prejuicios raciales mientras trata de sacar adelante a su familia en una serie de eventos fundamentales en su vida para él y para los suyos. Denzel Washington lleva al cine una obra de teatro que ya interpretó en Broadway. (FilmAffinity)

Película basada en la obra de teatro homónima que Denzel Washington protagonizó y con el que ya cosechó un éxito importante. Ahora, como director y protagonista de la cinta, Washington, se hace dueño y señor de este dramón de dimensiones considerables donde sólo le hace sombra una Viola Davis siempre espectacular.

Ahora bien, pongámonos en la situación de que esta película no la protagonizan dos monstruos de la actuación como Viola Davis y Denzel Washington. Ninguno de ellos dos lleva sobre sus hombros el enorme peso dramático de la cinta. ninguno de ellos está ahí para dotar de credibilidad y fuerza dramática a dos personajes que cargan sobre sus hombres con todo el peso de la actuación. Entonces, ¿qué pasaría si quitamos a Denzel Washington y Viola Davis? Pues que nos quedamos sin película, básicamente.

Se trata de una cinta que adapta con sus luces y sus sombras una obra de teatro. En el teatro existe la limitación del espacio, de los escenarios, pero en el cine esa limitación no existe, por lo que puedes dotar a la historia de mucha más dimensión. En ‘Fences’ nos encontramos, en cambio, una historia muy limitada en sus localizaciones, quedándose en una obra de teatro llevada directamente al cine y sin ganar en la riqueza extra que el séptimo arte le puede dar.

La crítica y el público se han rendido ante el enésimo dramón de estos Óscars, pero debo discrepar, una vez más, del parecer general, para decir que me aburrió sobremanera esta película en la que soy incapaz de encontrar nada más que las actuaciones de su dúo protagonista. Una cinta hecha a la medida de dos actores adorados por el público y las academias de cine y que se dedican a recoger premios casi por cada trabajo que realizan, y esto no lo pienso discutir, porque ambos están sobresalientes.

La película navega en una linealidad temporal falsa donde podemos distinguir los diferentes actos de la obra teatral. En esa linealidad, lo único interesante son las extensísimas líneas de diálogo que interpretan todos los personajes. A pesar de lo complicado que puede ser seguir sus discursos, por lo pesados, extensos y cargantes que llegan a ser, son el otro gran aspecto positivo, junto a las actuaciones del dúo protagonista.

Y es que si reparamos en todo lo demás, este ‘Fences’, es una película que se toma licencias artísticas risibles como el cielo abriéndose al son de la trompeta en la última escena. Así mismo, tampoco aportan nada los monólogos de Denzel con sus “demonios”, sobran.

Lo mejor: las actuaciones de Denzel Washington y Viola Davis.

Lo peor: no aporta nada más a la obra teatral, no se dota de las ventajas que sí tiene el cine.

Ver Post >
‘Hasta el último hombre’, la redención de Mel Gibson

HASTA EL ÚLTIMO HOMBRE

Título original: Hacksaw Ridge

Año: 2016

Duración: 131 minutos

País: Estados Unidos

Director: Mel Gibson

Guion: Robert Schnkkan y Andrew Knight

Música: Rupert Gregson-Williams

Fotografía: Simon Duggan

Reparto: Andrew Garfield, Sam Worthington, Hugo Weaving, Vince Vaughn, Teresa Palmer,Luke Bracey, Rachel Griffiths, Richard Roxburgh, Matt Nable, Nathaniel Buzolic,Ryan Corr, Goran D. Kleut, Firass Dirani, Milo Gibson, Ben O’Toole, Richard Pyros,Robert Morgan, Dennis Kreusler, Michael Sheasby, Ben Mingay, Damien Thomlinson, Nico Cortez, Darcy Bryce y Roman Guerriero

Productora: Lionsgate

Género: Bélico / Drama

Narra la historia de Desmond Doss, un joven médico militar que participó en la batalla de Okinawa, en el Pacífico durante la II Guerra Mundial, y se convirtió en el primer objetor de conciencia en la historia estadounidense en recibir la Medalla de Honor del Congreso. (FilmAffinity)

Si ha habido un retorno este año, además del programa Operación Triunfo, en lo que a cine se refiere, ha sido la vuelta de Mel Gibson a la dirección. El cineasta y actor ha vuelto por la puerta grande con un drama bélico, ambientado en la II Guerra Mundial y que ha emocionado por su potente mensaje y contener algunas de las mejores escenas de guerra desde Salvar al soldado Ryan.

La cinta cuenta la historia de Desmond Doss. Se trata del primer objetor de conciencia en recibir  la Medalla de Honor del Congreso. Se alistó en el ejército pero no disparó un rifle jamás, su labor de médico le permitió salvar la vida de cientos de compañeros, en un acto tan heroico como cinematográfico.

‘Hasta el último hombre’ brilla especialmente en su hora final, toda una lección de ritmo y de cine. Apoyado en la grandísima actuación de un actor que se ha revelado como la sensación de la temporada, Andrew Garfield, la película de Gibson consigue despuntar como una de las cintas más loables de los Óscars. Ya era hora de que un actorazo como Garfield recibiera el aplauso unánime de crítica y público. Lleva demostrando que vale, y mucho, para esto desde hace años, pero, tal vez, necesitaba trabajar con Mel Gibson y Martin Scorsese, para terminar de reivindicarse.

Probablemente se vaya de vacío, pero no deja de ser una oportunidad tomada por la Academia de redimirse con un director polémico como Gibson. Su ausencia los últimos años y sus constantes idas y venidas por temas religiosos sitúan en una posición complicada cualquier trabajo que haga. De hecho, este ‘Hasta el último hombre’ decae cuando la oda religiosa lo inunda todo. Aunque este canto a los beneficios de la religión también sirve para dar uno de los momentos más potentes de la película, justo al final, cuando Garfield pide su Biblia.

Bien interpretada y bien llevada. Con un granado grupo de actores entre los que destacan Sam Worthington, Hugo Weaving (Las aventuras de Priscilla) o Vince Vaughn, la película logra una de las historias más potentes del cine bélico de los últimos años.

Lo mejor: La actuación de Andrew Garfield y la hora final de película.

Lo peor: El excesivo tono religioso que tiene la cinta en muchas ocasiones.

Ver Post >
Sobre el autor Asier Manrique
Comunicador, periodista y blogger. Amante de la música, el cine, la televisión... Escribo El Fotograma para compartir mi pasión por el cine, cine clásico y actual, de todos los géneros.

Otros Blogs de Autor