Diario Vasco
img
Al sol del Danubio
img
Mikel Soro | 17-06-2017 | 14:31| 0

El viernes nos dirigimos a Bratislava, la capital de Eslovaquia. Seguíamos disfrutando del sol cálido y brillante. Atracamos una hora tarde por culpa de otro crucero que tardó ese tiempo en salir. Preciosa capital, con mucho ambiente en las calles de la parte vieja. Esa noche hubo ‘Cena del chef’ y salida hacia Stenzendre, ya más cerca de Budapest, final del recorrido.

Seguimos nuestra navegación hacia Budapest. Al día siguiente, sábado, unos fueron en bus al recodo del Danubio y la mayoría nos quedamos a disfrutar del buen tiempo en la cubierta del barco. En la capital húngara hubo tiempo libre y por la noche recorrido por el Danubio disfrutando de la iluminación de los edificios y monumentos de ambas riberas.

El domingo fue de visita, por la montaña de Geller, donde se ubica la estatua de la libertad húngara, por la plaza de los Héroes, por toda la ciudad. Budapest está preciosa. En la comida del barco tuvimos la agradable visita de Endika Bengoetxea, hijo del fallecido Isidro. Voló desde Bruselas con su esposa Verónica y sus hijos Sara y David al enterarse de que íbamos a estar en Budapest, de donde es su mujer. El coro le dedicó una de las canciones preferidas de su aitá y el chico se emocionó. Tarde libre que la gente aprovechó para ver el exclusivo e histórico Café Nueva York. Hubo cena de gala, con un menú estupendo. El Coro Gaztelupe cantó ‘Festara’, ‘Euskalerriko’ y a la noche Mikel Plazaola salió como ganador del concurso de fotografía: una suscripción anual a una revista técnica de fotografías, claro. Pequeño botellón y a dormir.

El lunes era dia de regreso a casa. Nos sacaron las maletas para las 9 de la mañana y nos dijeron que podíamos ir al cercano mercado, a los barrios de la zona y volver a la 1 para irnos al aeropuerto. Un despiste general con el transporte hizo que retrasásemos la salida casi una hora… “El factor humano húngaro” dijo Mikel. Dos tipos tardaron en sacar las maletas tres cuartos de hora con sendas carretillas. Menos mal que íbamos con tiempo de sobra. Vuelo a Munich y de aquí a Bilbao. Con la alegría, por cierto, de saber que la Real se había clasificado para jugar en Europa la próxima temporada.

Así que todos felices. En las imágenes, llegando a Budapest, con Mikel Plazaola en la Plaza de Los Héroes de Budapest, como hace 20 años, cantando en la fiesta final del crucero y todo el grupo fotografiado en la cubierta al sol del barco.

 

Ver Post >
Calor tropical en el Cervantes de Viena
img
Mikel Soro | 17-06-2017 | 14:29| 0

El lunes 15 partimos hacia Linz, donde embarcaríamos, pero antes pasamos por la bellísima Cesky Krumlov. Comimos (otra vez de pena) en el ‘Eggenberg’ (montaña de huevos) donde el coro cantó con ganas ‘Maitia nun zira’ y ‘Euskalerriko’ además del ‘Zorionak zuri’ a Ritxar Fernández y Ana Mari por su cumpleaños. Seguimos a Linz, bajo la lluvia. Entre medias, un frenazo del chófer que me tiró al suelo cuando estaba en el pasillo de arriba con la recaudación de las propinas para la guía Mónica, una bruja sabia, y el chófer. A las 5 en punto subimos al barco, donde nos esperaban los miembros de Politours. Entre ellos, la amable y eficiente zumaiarra Nagore Centeno. Aprovechamos para dar una vuelta por el bello pueblo y pasamos a cenar al barco. Por cierto, bastante bien los menús durante todo el crucero. Al día siguiente, martes, había una visita a Saltzburgo o la gente podía quedarse a recorrer Linz. Navegamos de noche a Melk y el coro cantó ‘Boga boga’ en el comedor. Unos cuantos. Mikel, Salva, Aldanondo, Joshean, subimos a cubierta con unas botellitas de ron, cognac y demás a cantar acompañados de la guitarra de Jean Mari, el cajón de Eric y las voces de unos cuantos coralistas.

El segundo concierto lo ofreció el Coro Gaztelupe en la sede del Instituto Cervantes de Viena, el jueves 18. La responsable de cultura Christina Eggeling preparó una sala con escenario y todo, decorada con grandes fotografías de una exposición. Aunque el calor era sofocante, ya que no funcionaba el aire acondicionado, el Coro Gaztelupe superó esa adversa circunstancia y ofreció un recital extraordinario. El programa se basó en las ya citadas composiciones más ‘Illunabarra’, ‘Pilota partida bat’, y ‘Adios ene maitia’, entre otras. De regalo, ‘Haurtxo polita’, interpretada sensacionalmente por Arantxa.

Al final, Christina recibió la tradicional txapela de recuerdo, mientras que a Carlos Ortega, director de la entidad, se le impuso el delantal de Donostia SS 2016, y se le regaló un disco. Ortega agradeció la presencia del Coro Gaztelupe, ensalzó la calidad de sus voces e les invitó a volver cuando quisieran “con el aire acondicionado ya arreglado”. Otros dos empleados del instituto agradecieron también la presencia del grupo vasco. No se perdieron detalle, entre otros, Mikeli Oiarbide, Pedro Urain y Begoña Gallastegui, Gloria Rodriguez y José Mari Etxeberria, Mariaje Otero y Pepe Castillo, Jesús Redondo y Maitane Otamendi, Jesús Maria Beloki y María Teresa Mendizabal.

En las fotos, la actuación en el Instituto Cervantes, el coro con los dos responsables homenajeados y algunas imágenes del crucero camino a la campital austríaca.

Ver Post >
Crucero por el Danubio en el 20 aniversario
img
Mikel Soro | 17-06-2017 | 14:21| 0

Echamos la vista atrás para rememorar cuando el Coro de Cámara Gaztelupe viajó por primera vez como grupo musical y turístico. Fue en marzo de 1998, para cantar en Viena y Budapest, acompañdo de casi un centenar de personas. Se trataba de homenajear el centenario del fallecimiento, por asesinato, de la emperatriz Sissi (Isabelita, vamos) en la capital austríaca. Lo organizó una agencia madrileña y fue todo un éxito. Especialmente musical. Este viaje de 2017 pretendía rememorar el vigésimo año viajando que lleva el Coro Gaztelupe, volviendo a Austria y Hungría, pero en un crucero fluvial por el Danubio. De regalo, una visita intensa a la preciosa Praga, capital checa, y alguna visita más, como Saltzburgo, Bratislava, capital de Eslovaquia, y otras más. El viaje ha sido perfecto, gracias a la magnífica organización de la agencia donostiarra Best Travel. Mejorado aún más, si cabe, con la presencia del sol durante toda la navegación.

El crucero se llama MS Swisse Diamond, que albergó a los 58 acompañantes, en su mayoría guipuzcoanos, en su ruta por el río Danubio. Entre ellos, los trece cantantes: Mikel Plazaola, José Ramón Otero, Mikel Aldanondo, Juanito Otermin, Juanjo Goikoetxea, Bittor Alkorta, José Antonio Soliño, Joshean Zubeldia, Aure Garnica, Eric Claveres, Salva Mujika, Jean Marie Carricano, con José Javier Etxeberria como director.

El primer concierto fue el domingo 14 en la iglesia de San Cirilo y San Metodio, en Praga. Antes, una misa en la que cantó el coro al comienzo, en la comunión y al final, mientras que un guitarrista y una organista lo hacían a lo largo de la ceremonia. Al acabar el oficio, el coro entonó, entre otras, ‘Aita gurea’ con la soprano Arantxa Martinez, esposa de ‘Jotajota’ como solista, ‘Oles eskonberria’, ‘Where you there’, ‘Elurra’ y ‘Bodegonero’, genial interpretación del bajo pedal Claveres. Hubo medio centenar de fieles checos que se quedó al concierto tras la misa y aplaudieron con generosidad a pesar de no entender casi nada. Como lo hicieron también las parejas de los cantantes Puri Ubriz, Mari Jose Arregi, Mari Carmen Queiruga, Carmen Bernedo  y Annie Carricano, además de Begoña Salas, Esther Gómez de Segura ‘Amoñi’, Rosario Arana, Pili Olano, los hermanos Manuel e Isabel Ortigosa, Jesús Mari Beloki y María Teresa Mendizabal, Maialen Goia y María Lourdes Izaguirre. Antes de despedirse, Mikel Plazaola entregó un disco del coro al párroco Miroslav Cúth.

Ahí van unas fotos de la actuación en la iglesia de Praga y en una de las visitas, a la Basílica Menor. También de otras actividades turísticas, como la cena con brindis en la cervecería Tankovna.

Ver Post >
Buen ambiente en el grupo
img
Mikel Soro | 26-12-2016 | 12:41| 0

Como siempre, nos acompañaron los habituales viajeros, en esta ocasión italiana fueron unos 35, que disfrutaron y nos hicieron disfrutar de los nueve días de desplazamiento. Había habituales como la ‘amoñi’ Esther Gomez de Segura, Arantxa Martínez, esposa de ‘Jota Jota’, Mari Carmen Bercedo, mujer de ‘Goiko’, Blas Navascués y Jesús Marroquín. Se añadieron nuevos viajeros como Belén Lecuona, Karmele Aguirre (hija de los antiguos dueños del restaurante Urola), en primer plano a loa derecha, en el castillo milanés, y esposa del barítono Barandiarán, más otros antiguos acompañantes que regresaron al grupo, como Pedro Urain y Begoña Gallastegui y José Manuel Gómez y Pilar Pardo. Hay que destacar la presencia de Esmeralda Junquera, la asturiana que fue guía incansable de todo el grupo durante los nueve días del desplazamiento.

Entre las agradablemente sorprendidas, las viajeras Venturi Cortés y su amiga Isabel Huerta, dos maestras jubiladas que cumplían años al día siguiente y el lunes, curiosamente y a las que la coral dedicó el tradicional ‘Zorionak zuri’ con velita incluída.

Disfrutaron del viaje y las actuaciones también Pepe Castillo y su mujer María Jesús Otero, José Ramón Urreta y su esposa María Jesús Dolara, o de los hermanos Ortigosa, Manuel y María Pilar y de Pedro Munduate y su mujer María Dolores Tellería. Muchos de ellos se han apuntado ya al próximo y atractivo desplazamiento de mayo: un crucero fluvial por el Danubio, visitando Viena y Budapest entre otras maravillosas ciudades con visita previa a Praga. Habrá varias actuaciones oficiales. Así se conmemora el vigésimo aniversario viajero, turístico y musical del Coro de Cámara Gaztelupe. Precisamente, en 1998, en su primer desplazamiento con amigos, fue a Austria y Hungría. Ya os contaré.

 

Pues bueno…

Ver Post >
De la Scala de Milán, al Vaticano con terremoto incluido
img
Mikel Soro | 26-12-2016 | 12:47| 0

No es una broma. El Coro de Cámara Gaztelupe cantó el sábado 29 de octubre de 2016 en una misa en el altar de San José, en la basílica de San Pedro, del Vaticano, y al día siguiente se sintió en Roma el terremoto que asoló una zona a 120 kilómetros. Afortunadamente, ninguno de los viajeros del grupo guipuzcoano sufrió un solo rasguño, pero sí que todos sintieron el balanceo de sus camas durante diez segundos, la caída de perchas o el meneo de las ventanas cuando nos estaban despertando a las 7,45 de la mañana.

Los treinta y cuatro viajeros habíamos viajado a Italia para realizar un desplazamiento turístico y musical organizado por Best Travel, como siempre, que comenzó en Milán, a donde llegaron desde Hondarribia, vía Barcelona. En el Prat tuvo que hacer Mikel Plazaola presión para que el avión de Vueling esperase a las maletas de todos porque el vuelo de Hondarribia salió con retraso, a las 8,30 de la mañana. El coro estaba formado por diez voces: Mikel Plazaola, José Ramón Otero, Mikel Aldanondo, Juanjo Goikoetxea, Ramón Barandiaran, Joshean Zubeldia, Aurelio Garnica, Salva Mujika y Eric Claveres, dirigido por José Javier Etxeberria.

Nos acompañó desde la pista guipuzcoana Esmeralda Junquera, la guía para todo el desplazamiento. La novedad fue Ramón Barandiaran, abogado donostiarra y barítono de Ozenki, refuerzo traído por ‘Jotajota’. Llegamos a la capital milanesa y nos llevaron a ver el Duomo, el Castello, las galerías… En este paseo, al coro no se le ocurrió mejor idea que cantar ‘Festara’ en la Scala, bueno, a sus puertas. La gente que paseaba esa tarde del sábado se quedó gratamente sorprendida y aplaudió con entusiasmo

.VIAJE A ITALIA 015

 

Cenamos en el hotel y nos fuimos pronto a descansar. Porque el domingo nos tocaron diana a las 6 de la madrugada. Visitamos Módena, Bolonia y Siena. Recorrimos la primera bajo la lluvia. En la plaza del ayuntamiento había un mercado de productos franceses. En un puesto grande ponía ´Paella basque‘ (¡) y la que servía era una chica de Alicante. Las ostras con chardonay estaban mucho mejor. Comimos en el comedor de un camping y el vino era horrible: 5 euros la garrafa. Luego nos fuimos a Bolonia, muy bonita. El coro cantó ‘Oh salutaris hostia’ en la iglesia de San Petronio, bajo la atenta mirada del vigilante, que se quejó… de no haberle pedido permiso. Nos desplazamos hasta Siena y allí en su hotel hicimos la ‘siena’, una grappa y a la cama.

El lunes hicimos el tradicional recorrido a pie, visitando la espléndida catedral, la plaza del Campo, donde la carrera a caballo por el palio y en la de Santa Catalina, el coro cantó ‘Sancta María’. Nos fuimos a San Gimigniano para comer en el castillo de Meleto… y nos perdimos. Tres cuartos de hora más de bus, eso sí, por una zona montañosa preciosa. Volvimos a Siena. Hacía tan buena noche que Plazaola, el matrimonio Barandiarán y quien escribe cenamos en la la terraza de un ‘ristorante’.VIAJE A ITALIA 060

El martes nos íbamos a la bellísima Florencia, donde al escritor francés Sthendal le dio un patatús al contemplar su belleza. Síndrome le llaman desde entonces. Comemos en el espléndido hotel, con una amplísima terraza verde en el centro. Hay actuación del coro y solos como los de Aldanondo y Salva. Paseo vespertino por la plaza del mercado y cena de un potente grupo en la Trattoria Angiolino, a base de antipasti y bisteca Fiorentina. Disfrutamos Aldanondo, Eric, Aure, los Etxeberria, los Barandiaran y los Mikel. Hicieron una exhibición musical que aplaudieron hasta los cocineros. Y nos hicieron un descuento de 60 euros… Así canta de bien Gaztelupe. De aquí, a la cama.

Al día siguiente visitamos Pisa. Un trenecito nos llevó desde el aparcamiento hasta la zona de la torre inclinada, la iglesia y el baptisterio. Los vendedores de color no nos dejaron en paz hasta que no les adquirimos decenas de relojes de marca (falsa) por cinco y diez euros. Que pelmazos. De ahí a Pistoia pasando por Lucca, donde la guía Ilaria nos mostró lo más bonito de la ciudad casi medieval. Comimos rissoto de hongos y carne guisada. Luego a tomar una grapa o birra en Pistoia y regreso a Florencia. A la noche nos enteramos de que hubo un terremoto a 200 km. que arrasó varios pueblos. Tema principal en los informativos.

El jueves día 27 nos íbamos a Roma pasando por Asis, lugar de nacimiento de San Francisco. La guía Esmeralda no para de hablar desde las 8,15 de la mañana. Hace un día soberbio. Fotos en Asis, recorrido por la explanada del conjunto eclesiástico y llegada a Roma, para comer en el restaurante Papa Rex, donde lo hicimos la primera vez que fuimos a la capital italiana en junio del año 1999 y tuvimos un rifirrafe con el dueño mafioso. Esta vez sin incidentes. Visita panorámica y al hotel. Tras la cena, algunos zampamos un tartufo exquisito en la plaza Nabona. El viernes se anuló el largo desplazamiento a Nápoles y Capri y nos fuimos a visitar el Coliseo y Roma a pie. Comimos en el hotel aprovechamos la tarde libre para dar un paseo. Algunos cenamos en el Trastevere y nos fuimos pronto a descansar porque al día siguiente era el de la actuación en San Pedro.

Concierto en San Pedro y terremoto

El sábado amaneció con un sol espectacular, anunciando lo brillante que iba a ser la actuación del Coro de Cámara Gaztelupe en la misa de las 11 en un altar de la basílica de San Pedro. Habíamos quedado con el padre Panza a las 10.30 en la Puerta Santa para entrar con él y los 100 peregrinos de su congregación. Ni apareció, así que entramos a la basílica y nos fuimos al altar de San José. Esperamos para acceder a las sillas y bancos y allí apareció Gianni Batista Panza. Por cierto, con una exuberante tripita… El coro se puso en un lateral y comenzó cantando ‘Aita gurea’, a petición de Colino. En la homilía, el sacerdote agradeció en perfecto castellano “la presencia del Coro Gaztelupe, la dirección de José Javier Etxeberria y la dedicación del ‘presidente’ Mikel Plazaola”, entre las sonrisas de los asistentes. Siguiieron el ‘Ave María’, ‘Oh salutaris hostia’, ‘Santa María’ y ‘Canticorum’.

Al terminar la ceremonia, Panza y sus acólitos se marcharon rápidamente, por lo que no pudimos darle nada. Así que Mikel y yo nos fuimos a la sacristía para dejarle a Colino la txapela bordada, el mandil de DSS2016 y el disco del Coro Gaztelupe, que recogió el lunes cuando regreso de un concierto en Milán. Ese día comimos rápidamente porque nos llevaban a ver los Museos Vaticanos y la capilla Sixtina.

Cenamos en el hotel, nos acompañó Esmeralda y el coro cantó de todo, tanto en grupo como sus solistas. Marroquín hizo unos trucos –el de tragarse un globo es genial- y a dormir.

El domingo amanecimos con un bamboleo en las camas y el hotel, porque a las 7,45 hubo un terremoto a 120 km. de 6,5 grados que se notó en Roma. Saltaron las alarmas, claro. Hubo gente asustada que bajó en pijama a recepción. No pasó nada más. Luego hubo tiempo libre hasta mediodía, hora en la que nos dirigimos al aeropuerto de Fiumicino para regresar a Barcelona. Teníamos que coger el avión a las ocho de la noche pero se anuló el vuelo por la intensa niebla en Loiu y todo el litoral cantábrico. A pasar la noche en el Prat. Mikel Plazaola llamó al hotel para que mandase un autobús para todo el grupo. Se subieron cinco que no lo eran y Mikel tuvo que convencerles de que no podían ir con nosotros porque no cabíamos todos y el chófer no iba a conducir con viajeros sentados en el pasillo. Costó diez minutos conseguir que se bajasen. Cenamos, tomamos un trago y adormir a medianoche porque a las seis nos levantaban para volar a las ocho. Mikel coordinó estupendamente todo y a la hora en punto salíamos rumbo a un Bilbao soleado, para llegar a Donostia, Errenteria e Irún a la hora prevista.

 

Ver Post >
Sobre el autor Mikel Soro