Tengo rabias. Estamos teniendo en primavera el invierno que no hemos tenido. Los tomates piden a gritos el calor que necesitan, las habas han sido pasto de algún hongo fulminante, los super-macro-caracoles se pasean a sus anchas y el viento hace que se cumpla la Ley de Murphy.
Pero como ya sabéis, las monedas tienen dos caras. Y aquí os presento a los 3 primeros tomates que he cogido de aquellas 7 plantas que puse en tiestos y luego pasé a tierra (que, por cierto, les pasó de todo!).

Por cierto, no estaban huecos y tenían mucho sabor.
Los guisantes siguen siendo un placer. También les pillaron las heladas, fuertes vientos y estrangulamiento (les puse la malla anti pájaros muy baja) pero están sanos y fuertes como unos Pepes y continúan dando guisantes.

Como véis unos salen alternos y otros seguidos; no sé si es porque puse dos variedades distintas o por otro motivo. Le preguntaré al profe.
Y hoy no me he podido resistir: he cogido la primera lechuga!!!. Si, si, ya sé que era una baby pero como todos los domingos, voy a cenar tortilla de patatas con lechuga y no tenía otra... además en cuanto cambie el tiempo creo que me vendrán todas a la vez.

Mi huerta va. Soy primeriza y eso cobra factura: después de hacer algunas cosas me doy cuenta de que habría sido mejor hacerlas de otra manera y como soy de escuadra y cartabón...
Os pongo una foto de hoy para que veáis cómo está. Tiene 4 bancales, la zona de las fresas, la de las habas, la de las patatas, la de las vainas y la de las cucurbitáceas, además de estar casi rodeada de aromáticas.

Puse las patatas muy tarde. Estoy haciendo un experimento: la mitad tienen paja y la otra mitad no pero tiene simourra de vaca.
Ya han empezado a salir!!! He visto las asomar las primeras en la parte que no tenía paja y dos días más tarde he urgado un poco en la paja (mejor dicho: lo ha hecho Beatriz que dice que es la mejor buscando pies) y en las 3 filas de la paja han asomado todas (están unas a 35 cm. y otras a 40 cm. y en las otras faltan algunas (no sé si saldrán más tarde).

El bancal de las coles no va del todo mal. Algunas la palmaron porque tenían el cuello quemado (creo que pudo ser por el contacto con la simourra o algún "habitante") pero el resto está viento en popa, claro, no exigen tanto calor como las solanáceas.
En el medio del bancal hay lechugas y en el lado norte puerros. Así es como se ve:

A este bancal no le he puesto ni paja ni orsol. Habrá que quitar las hierbas adventícias.
Y este es el bancal de los tomates. Les iba a poner dos postes a los extremos y un cable como en Zabalegi pero me he encontrado piedra por lo que he tenido que optar por ponerlos individuales.

A este bancal le he puesto paja pero dice Iñaki que por eso no se han desarrollado mucho, porque la paja impide que la tierra coja el calor.
Os seguiré contando. |