Formas de disminuir la posibilidad de contagio.
En varios comentarios a una entrada anterior me han pedido que les diga qué hacer para tratar de prevenir la infección de la gripe.
Lo primero que tengo que decir es que yo no soy médico, ni personal sanitario y que, por lo tanto, lo único que puedo decir es lo he leído en otros sitios y opiniones personales.
Como sitio que a mí me resulta confiable, he elegido Scientific American, y hay un breve artículo de Coco Ballantyne, donde da cinco consejos que me han parecido sencillos, interesantes y bien razonados. Los pdéis leer aquí (en inglés).
Insisto en que el que a mí me hayan parecido bien razonados no significa que lo sean.
Hago un resumen de lo que dice:
1. No tocarse la cara. Mantener las manos lejos de los ojos, la nariz y los ojos. Según Allison Aiello, epidemiólogo de la Universidad de Michigan, todos esos son los lugares por los que los virus pueden llegar al tracto respiratorio.
2. Lavarse y relavarse las manos. La vieja receta de nuestras abuelas es perfectamente válida. Si por alguna razón tiene que tocar su cara, antes debe lavarse las manos con jabón y agua caliente durante 20 o 30 segundos. La razón de ello es que el jabón contiene tensioactivos que pueden destruir la capa protectora de los virus. Y el agua caliente es para facilitar esa labor; recuerde que en una entrada anterior decía que con calor la capa protectora del virus se licúa y queda muy desprotegido, tanto que el jabón puede destruirlo. Y no debe olvidarse de cepillarse las uñas y de llegar a cualquier recoveco de las manos, pues allí pueden estar los virus.
Evidentemente esto vale tanto para los virus de esta gripe, como la de cualquier otra e incluso de los catarros.
3. Si no hay lavabo cerca, usar toallitas desinfectantes con alcohol. Hay que frotar toda la superficie de la mano hasta que se haya evaporado todo el alcohol de la toallita (entre 10 y 15 segundos). La razón es que el alcohol puede inactivar a los virus mediante la destrucción de su estructura proteica. (La razón que diga inactivar y no morir es que a los virus no se los considera seres vivos).
4. Cúbrase la nariz y la boca. Cuando alguien estornuda, lanza gotitas líquidas que pueden contener los virus (Gotitas de Flügge). La distancia a la que pueden llegar es a un metro. Por tanto, una buena solución cuando en el trabajo hay alguien claramente infectado es hablar con él manteniendo una distancia superior a un metro. (Según Louise Dembry, director de epidemiología de Yale-New Haven Hospital en Connecticut).
 Y para proteger a los demás usted debe cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo limpio, a ser posible desechable, cuando tosa o estornude y después tirar el pañuelo y lavarse las manos. La razón es evitar la emisión de las gotitas líquidas con los virus y evitar que se queden en sus manos y pueda contagiar a otros. Debe pensar que los virus son capaces de seguir siendo infecciosos varias horas en las manos, en los teclados de ordenador, en los objetos que intercambia con los colegas, o en las barras de sujeción de metro y autobuses...

(Cuando no hay pañuelo esto es lo que aconseja el departamento de salud de la ciudad de Toronto. Foto del cartel es de mackay --flickr-- y tiene una licencia CC. La duda que a mi me queda es que hacer con jersey. Supongo que lavarlo nada más llegar a casa).
5. Considere la posibilidad de comprar una máscara por si la necesita en el futuro.
Aunque esta opción solo debe considerarse en aquellas zonas donde la epidemia está claramente declarada y en lugares donde hay muchas personas en estrecha cercanía.
La eficacia de estas máscaras todavía es objeto de debate. Algunos estudios sugieren que las mascarillas quirúrgicas o respiradores del llamado N95 que se han diseñado específicamente para filtrar las gotas de agua pueden reducir el peligro de contraer la gripe en un 80%; pero la investigación realizada por Aiello, que ya hemos mencionado, indica que las mascarillas son poco menos que inútiles sino se lavan las manos tal como se ha indicado.

El Centro de Control y Prevención de Enfermedades Infecciosas de USA dice que los datos sobre la eficacia de las mascarillas para propagar las enfermedades son extremadamente limitados. Recomienda su uso en los lugares donde la epidemia está claramente demostrada, donde hay hacinamiento de personas y donde el contacto personal es inevitable; por ejemplo el cuidado de un familiar enfermo. |