Afortunadamente para los despistados, que de todo hay, los políticos nacionalistas son expertos comunicadores en eso de contarnos y explicarnos lo que de verdad nos importa. Son descubridores del verdadero problema, de aquello que sólo sus mentes preclaras son capaces de descubrir y revelar.
Somos bastante frívolos los que no nos despertamos por la mañana angustiados por la imposibilidad de ser “consultados”. Somos, incluso, un poco irresponsables quienes preferimos que quienes nos gobiernan se ocupen de nimiedades como las carreteras, la vivienda, las desigualdades sociales, el medio ambiente, la sanidad o la educación de nuestros hijos... Y por si esto fuera poco, vamos algunos y denunciamos como interesadas plañideras que ETA nos amenaza, coarta nuestra libertad insoportablemente, nos envilece como sociedad y priorizamos la libertad sobre la imposición del terror, con lo bien que estaríamos calladitos, pues no, siempre recordando que ETA existe ¡Cómo podemos ser así cuando hay un problemón como “la consulta” sin resolver!
Begoña Errazti, la presidenta de Eusko Alkartasuna, reconocida y admirada en los círculos más prestigiosos del pensamiento político internacional (perdón por el sarcasmo, es lo más suave que se me ocurre), ha instado a “los patriotas vascos” a “desobedecer al Estado” si prohíbe el referéndum. Pero no contenta con la prodigiosa y, a todas luces necesaria medida, pregunta a Zapatero si “sacará los tanques a la calle” en caso de que se celebre el tan demandado referéndum ¡Toma ya!
Esto de la desobediencia o la insumisión a la norma, al marco legal, está muy bien, si señor; pero claro, los demás tendremos derecho, digo, a jugar a lo mismo si nuestra frivolidad nos hace preocuparnos por otras cosas en lugar de por “la consulta”, ¿no?
Propongo con toda solemnidad que cuando las carreteras se atasquen como el camarote de los Hermanos Marx; cuando vuelvan a anunciarnos problemas en la ejecución del Tren de Alta Velocidad pero de Ejecución Lenta; cuando tengamos que pagar 500€ por volar cuando en Bilbao cuesta 100€; cuando para una resonancia en Osakidetza tengamos que esperar tres meses; cuando la vivienda siga al precio que está y la VPO continúe siendo coto reservado a unos pocos afortunados; cuando los etarras quemen ese autobús que le lleva a trabajar y la Ertzaintza no actúa porque sus jefes no son diligentes, o cuando esa manifestación tolerada por el Gobierno Vasco acabe en disturbios y destrocen el mobiliario urbano de todos, haga lo que le pide Begoña, declárese insumiso. No pague los impuestos ¿Por qué vamos a pagar impuestos si quienes nos gobiernan están empeñados en preocuparse de lo que no preocupa? Si la insumisión es posible si no hay “consulta”, también será posible si quienes gobiernan lo hacen mal. Y pregunto ¿sacará Begoña los tanques a la calle entonces? A Begoña le angustia “la consuta”, y si no hay consulta hay insumisión, vale. A Vd. y a mi nos preocupa la buena gestión de otros temas, si no hay buena gestión, pues toma insumisión.
Con los frutos de la insumisión, podremos comprar esa Play Station que nuestros hijos piden insistentemente, ir a cenar a ese restaurante al que hace tiempo le hemos echado el ojo, o hacer ese viajecito tantas veces aplazado porque ningún mes vamos desahogados.
Y mientras, mientras otros esperan la llegada de los tanques, sigamos viviendo como buenamente podamos, que no es poco, pero eso si, insumisos, que Hacienda somos todos ¿no?
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