Celebro la postura de oposición al canon, y auguro que a sus sostenedores les acabará pasando algún tipo de factura. Todo por defender algo tan básico como la presunción de inocencia de los paisanos de a pie. Que sí, que podemos usar tales soportes para grabar obras QUE SE ENCUENTRAN GRATIS EN LA RED. ¡Oiga, usted, no respire que se me agota el aire vital! Pues al loro, porque esa será la nueva estrategia de la "esgae". Resulta intolerable que en una sociedad donde el avance tecnológico aboca a la desaparición de usos y formas que quedan anquilosados, ahora los compungidos creadores nos atraquen mientras lucen sus más encandiladoras sonrisas. Vamos, como cualquier banquero al uso, que no se cortan en comparecer públicamente para airear sus magnos beneficios, obtenidos abusando del cliente.
Por si no me ha quedado claro lo del canon...¿significa barra libre para copiar? Porque si es así, que cuenten con mi voto. Desde luego, acaban de ganar los autores un fiel aficionado... a piratear sus obras. Al fin y al cabo, pagué por adelantado por ellas, ¿no?
Espero, Borja, que cuando llegues al Congreso, si aún sigue vigente el cánon, promuevas que sus beneficiarios sean solidarios con los copistas a los que la imprenta mandó al garete; con los operarios de gasolina que cayeron por culpa de los surtidores automáticos; o con los teleoperadores que, a pesar de lo patétitacamente que nos atendían, al menos daban sentido a las conversaciones de queja que ahora sostenemos con exasperantes contestadores automáticos; ah! y al que leía los bandos en el pueblo, cruelmente laminado por el buzón de avisos; en fin... que esos listillos repartan algo incluso con quien esto suscribe. Porque este texto, queridos amigos, ¿no es en sí mismo creación? Dono sus derechos a la lucha contra el cánon. A más difusión le demos, más drechos obtendré. A ver si les vacío y, como Robin Hood, vuelve el dinero a sus legítimos propietarios.