Hace millones de años, quiso el agua del mar darse un paseo por el Cosmos.
Tras mucho pensar, llegó a la conclusión de que tenía que pedir ayuda al Sol.
Así lo hizo cierta mañana; y al mediodía, el astro rey le envió potentísimos rayos, convirtiendo una parte de ella en vapor, que subió alto, formando blancas y algodonosas nubes.
A su vez, el Sol sintió el suave y reconfortante efecto de la humedad, que le alivió sobremanera.
Al llegar el invierno, el frío condensó el vapor; y el agua, en forma de pequeñas gotas, retornó a su lugar de origen.
Desde entonces, tan fructífero ciclo no cesó de repetirse. Y tanto al mar como al Sol se les oye decir con frecuencia:
"Ayudar a otros equivale a ayudarse a uno mismo"
Navegando por este amplio mar que es internet me he encontrado con tu blog...¡¡me encanta!!
A mi también me gusta escribir, poesía, cuentos, relatos, a veces son sólo pensamientos y los escribo en mi blog.
Hoy es la primera vez que hablo de mi blog a alguien, si entras en él espero que te guste también.
En esta bitácora pretendemos contarte cuentos que animen tu vida. Escribe tus comentarios sobre cada uno de los cuentos, si te han gustado o no, o aquellas sugerencias que quieras hacer.