KABUL. 1 NOV 2007. “Las porterías son las mismas, no
tenemos dinero para cambiarlas. El fútbol era el único espectáculo que no
prohibieron y por eso el estadio registraba entradas históricas, y era aquí
mismo donde se colgaba a la gente”. Said Khader es el administrador de la
Federación de Fútbol de Kabul y señala el larguero de una vieja portería, la
misma que apareció en todos los informativos a finales de los noventa cuando
una cámara consiguió grabar las ejecuciones
públicas que practicaban los Talibán.
> >El Estadio Olímpico se encuentra a las
afueras de la capital, rodeado de bloques de viviendas edificadas en la etapa
soviética y campos de fútbol de arena. La pista de atletismo conserva algo de
cemento y en el terreno de juego el verde apenas sobresale del marrón del
barro. Un gran cartel del presidente Karzai y otro con la foto del héroe
nacional, Massoud, son la mayor contribución que estos cinco años desde la
caída de los talibán han realizado a las instalaciones deportivas.
> >En este escenario se ha disputado este
año el primer campeonato de liga de Kabul, una competición entre diecinueve
equipos en la que ha resultado vencedora la escuadra del Ejército Nacional tras
superar en la final al Banco de Kabul. El duelo entre ambos parece que no va a
resultar tan equilibrado el próximo año ya que los dirigentes del equipo
bancario ya han adelantado que piensan fichar jugadores de las ligas de Irán,
Azerbaiyán y Ucrania. Además, han cerrado la adquisición de la gran estrella
del fútbol afgano y capitán de la selección nacional, Said Mahsud, hasta ahora enrolado en las
filas del Ejército Nacional.
> >“Es un tema económico. En mi anterior
equipo tenía una ficha de dos mil dólares al año y también me pagaban primas
por cada victoria. En el Banco de Kabul voy a cobrar cinco mil dólares al año y
otro cien limpios cada mes, era una oferta que no podía rechazar”, confiesa
Said. Seguidor del Chelsea y del Real Madrid, este defensa central de
veinticuatro años, ha sido veintiún veces internacional y ha marcado cinco
goles con una selección que se prepara para disputar un partido en Vietnam.
> > El
recuerdo del Ariana>>
Los aficionados más veteranos de Kabul
recuerdan con nostalgia los años cincuenta, cuando el club Ariana se codeaba
con los principales equipos de la región. En esos años el combinado nacional
cosechó un empate histórico ante la vecina Irán. Después de casi treinta años
de guerra abierta y en la situación de inestabilidad en la que se vive hoy en
día, el fútbol empieza recuperarse
lentamente en el país. “La Liga de Kabul ha sido una solución a la
imposibilidad de disputar un campeonato nacional. Los equipos no tienen dinero
para los desplazamientos y, sobre todo, no se dan las condiciones de seguridad
oportunas. El dinero y los mejores jugadores están en Kabul, así que el campeón
de la capital es el capeón del país”, opina Said Khader, que ahora dispone de
un despacho en el mismo Estadio Olímpico.
> >No hay un solo jugador afgano jugando
en ligas extranjeras, pero aquí se siguen los partidos de España, Alemania,
Italia e Inglaterra gracias a los canales iraníes, que transmiten en directo
partidos de Champions, UEFA y liga. El combinado nacional está creciendo y hace
dos meses disputó un triangular en Sri Lanka donde cosechó dos empates ante India y Bangladés y fue superado por un rotundo cinco a uno por
Nepal. “Tenemos un buen equipo y muy joven, el problema es que como en la
selección no nos pagan, muchos no pueden dejar sus trabajos para viajar a
disputar los partidos”, lamenta el capitán, Said.
> >“La fuerte entrada de dinero que supone
la llegada de equipos como el Banco de Kabul, donde toda la plantilla va a ser
profesional, ayudará a la mejora de la selección, pero aun nos queda mucho
camino y necesitamos que las federaciones extranjeras nos ayuden a salir
adelante enviando, sobre todo, material. Conseguir un buen balón o un par de
botas es una odisea en Kabul”, lamenta Khader.
> >Con la llegada del invierno la competición
se para y no se reanuda hasta primavera. El balón echará a rodar en el Estadio
Olímpico ante los ojos de los miles de aficionados a este deporte, que esperan
que pronto sus equipos vuelvan a recuperar la solera que en su día tuvo el
mítico Ariana. |
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