14-OCTUBRE-2007.
> >“Hemos llegado
dos horas antes del partido y el campo ya estaba lleno, el ambiente era
espectacular”. El vizcaíno Eduardo Iturralde González y sus auxiliares, Rafael
Guerrero y Roberto Díaz, fueron los encargados de dirigir el choque de máxima
rivalidad en Irán. Los dos grandes equipos de Teherán, Persépolis y Steghlal,
empataron a uno en un clásico comparable a los que juegan Real Madrid y
Barcelona en la Liga española. El país entero se detuvo a las tres en punto de
la tarde para seguir los noventa minutos más apasionantes del fútbol nacional.
La rivalidad
llega a tal extremo que la federación iraní decidió hace algunas temporadas
contratar árbitros extranjeros para dirigir el encuentro. Primero llegaron
colegiados de la liga alemana y, desde el pasado año, con Pérez Burrul, es la
Federación española la que envía a un equipo de profesionales a arbitrar este
derby.>>
>>“La actuación
del árbitro fue correcta en un partido que no tuvo demasiadas complicaciones”,
fueron las palabras del comentarista de la televisión pública iraní.
“¿Sencillo? He tenido que mostrar cuatro tarjetas en trece minutos porque sino
el tema se me podía ir de las manos. El inicio ha sido trepidante”, comentó
Iturralde González al finalizar un duelo que terminó con seis cartulinas
amarillas y la expulsión del segundo entrenador del Steghlal por protestar.
>>Fútbol directo>>
Cuando la
Federación les propuso el viaje a Irán, no se lo pensaron. No conocían a ningún
jugador, no sabían ni el color de las camisetas de los equipos, pero gracias a
los vídeos de Youtube se pusieron al día de las novedades de ambas escuadras,
los rojos del Persépolis y los azules del Steghlal. “El nivel del juego ha sido
bueno, pero hay una gran diferencia con España. Aquí dejan la hierba más alta y
el fútbol es más lento, especialmente del centro del campo hacia arriba. Es un
estilo directo y de mucho contacto”, destacó Iturralde, que anuló con acierto
un gol al Persépolis en la primera parte porque el delantero controló la pelota
con la mano.
>>“El trato ha
sido exquisito dentro y fuera del campo. La hospitalidad de este pueblo me ha
dejado impresionado. En la Liga española ocurre lo mismo, siempre que llega un
colegiado extranjero se le mira mejor que al de casa”, destacó el asistente
Rafael Guerrero.
>>Después de
cuatro días en Teherán, los árbitros españoles abandonaron el país de madrugada
rumbo a España. Las autoridades habían declarado el partido de alto riesgo y
ante la previsión de altercados al término del mismo, llevaron a los colegiados
directamente al hotel para que se ducharan en sus habitaciones en lugar de en
el estadio.
>>Fútbol en progresión>>
Javad Nekounam
es el único representante iraní en la Liga. El jugador de Osasuna -que se va a
perder esta temporada por una lesión- ha sido nominado el jugador iraní de la
temporada pasada y es todo un ídolo local.
Cada vez más futbolistas de este país hacen las maletas para disputar
competiciones europeas ya que la liga local no tiene un nivel muy alto.
>>Con el empate de
ayer el Persépolis sigue invicto y lidera la tabla con 21 puntos, cosechados en
los nueve partidos disputados hasta el momento. La llegada al banquillo de Afshin
Ghotbi, ayudante de Guus Hiddink en su etapa como seleccionador de Corea del
Sur, ha sido un revulsivo para el equipo colorado. Su eterno rival, al
contrario, no levanta cabeza y ocupa la décima posición de la tabla para
desesperación de sus hinchas.
>>Pese a los rumores permanentes de un posible ataque sobre Irán debido a
su programa nuclear, el trío arbitral no tuvo en ningún momento miedo de viajar
a Teherán. El griterío de los noventa mil espectadores que abarrotaron el
Estadio Azadi (que significa libertad, en persa) tampoco influyó en el
discurrir de un encuentro cuyo resultado y arbitraje dejó a todos contentos.
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