El actor José María Pou sólo acepta personajes que cambien en el transcurso de la obra. La fiesta de San Sebastián ha demostrado que hasta la herencia de Sarriegui puede evolucionar. Los arreglos de las bandas a la festejada música recuerdan las versiones de canciones clásicas con las que los músicos huyen del aburrimiento. Pero la fiesta nos ha ofrecido otros ejemplos. El de Isabel Verdini, que se propuso que su sobrina con síndrome de Down bailara. Y lo ha logrado para esa niña y para más bailarinas que van camino de profesionalizarse. Otro, el de las tamborradas que han incluido aguadoras en sus filas (ampliación de la subvención, mediante).Y uno más, el de Cristina Garmendia, que dijo aprender de sus fracasos para lograr sus brillantes resultados en biotecnología. Ahora que hasta los caldereros tienen reina hay quien se mantiene fiel a la tradición. Ocurre cada año en la cena de Gaztelubide. ¿Para cuándo el cambio?
Comentario de: macho man [Visitante] Jueves, 24/01/2008 - 18:16
Pese a mi nombre, me siento más cerca del San SEbastián de Cristina Garmendia que del San Sebastián de Gaztelubide.
El cambio llegará antes de lo que pensamos
Para los chicos que tienden la ropa con o sin un breve delantalito y celebran los consejos de administración en el txikipark. Y para las chicas que han roto el cascarón...