Es el cambio climático, me dice una amiga desde Madrid, que acaba de ver la película de Al Gore. Dice que hace un tiempo espléndido en la capital y que ya no llueve. Se prepara para acudir a la exposición de Picasso y a la de Modigliani. En Donosti tampoco llueve y como exposición podemos visitar la de Carmelo Ortiz de Elgea, que comparte cartel en la sala Kubo con Basterretxea. En un documental que se proyecta en la sala, el pintor alavés habla de su proceso creativo. Los reyes le trajeron una caja de pinturas y allí empezó todo. Buscó los colores en la naturaleza y en ella se quedó. Como forma de trabajo, Ortiz de Elgea toma apuntes de los paisajes. Pero la obra final sale de su interior.
Para los chicos que tienden la ropa con o sin un breve delantalito y celebran los consejos de administración en el txikipark. Y para las chicas que han roto el cascarón...
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