Quisiera compartir con los hermanos, algo que ya en estos días sobre todo, hemos tenido presente, y en realidad tenemos que estar muy presentes. Es algo que los hermanos conocen, pero el Señor seguramente quiere enfatizar y traernos por lo menos algunos de los versos a nuestra conciencia, para tenerlos presentes, y de las cosas que están sucediendo al respecto, tenerlas claras; y también están siendo grabadas por si acaso algunos hermanos, a quienes Dios quiera llevar esta grabación, quizá algunos no sepan estas cosas ya están pasando. Entonces vamos a ponerle atención.
Vamos a hablar sobre el tercer templo; se le llama el tercer templo, porque el primero fue el que el Señor puso en el corazón de David levantar, para lo cual se dedicó a conseguir los materiales, y acerca del cual recibió de parte de Dios los planos; y eso nos lo informa el libro de Crónicas. Solo que Dios le había dicho a David que él había derramado mucha sangre y que él no le levantaría casa a Dios, pero que su hijo sí le levantaría casa, santuario al Señor. Entonces Salomón, en figura de Cristo, levantó aquel templo material, de lo cual tenemos testimonio tanto en Reyes como en Crónicas; aunque ciertamente el verdadero Hijo de David es Cristo, y el verdadero Templo de Dios es espiritual, es una casa espiritual que dice Pedro, es la Iglesia del Dios viviente, la suma de todos sus hijos e hijas comprados por Su Sangre y nacidos por su Espíritu, que conformamos un solo cuerpo y que debemos manifestar la unidad del cuerpo en cada localidad, en cada sitio donde estamos. La vez pasada, cuando estuvimos viendo lo relativo a Miqueas, nos acordábamos de la palabra final en Daniel 12 donde para el cumplimiento de las maravillas profetizadas en esa última perícopa de Daniel, que va desde el capítulo 10 hasta el 12, era necesario que se terminara la dispersión del pueblo Santo: cuando se acabare la dispersión del pueblo Santo, todas estas cosas serán cumplidas. Entonces Dios está trabajando con Su Pueblo y en relación a la dispersión, tanto en lo natural, Su Pueblo, que son como decir los descendientes de Abraham como el polvo de la tierra, como también los descendientes espirituales de la fe de Abraham que es la Iglesia como las estrellas del cielo; porque Dios comparó la descendencia de Abraham con las estrellas del cielo y con el polvo de la tierra; o sea que hay una descendencia celestial y una descendencia terrenal, una en figura de la otra, la celestial la Iglesia, la terrenal Israel, pero luego en el Mesías será otra vez una sola tanto la espiritual como la natural.
Entonces, ese primer templo fue destruido por infidelidad incluso de parte de Salomón, después vino la división del pueblo y por fin vino la destrucción del templo en la época de Nabucodonosor y fueron llevados cautivos setenta años a Babilonia; pero luego de cumplida esa profecía de Jeremías de lo cual estaba siempre muy pendiente Daniel, entonces vino de nuevo la reconstrucción del templo. Y ese templo que dice la profecía de Daniel, capítulo 9, de las setenta semanas, dice que sería reconstruida la plaza en tiempos angustiosos, eso es en tiempos de Nehemías; y antes de reconstruir la plaza y la ciudad fue reconstruido el templo con Zorobabel hijo de Josadac; entonces ese se llamó el segundo templo. Luego ese segundo templo Herodes lo quiso magnificar, y de hecho hizo unas grandes edificaciones, que hasta los discípulos estaban asombrados de ellas y le decían al Señor Jesús: “mira estas edificaciones”; y el Señor les dijo que en verdad no quedaría piedra sobre piedra. Entonces ese segundo templo comenzado a levantar por Zorobabel y Josué hijo de Josadac, y ampliado después por Herodes, sin embargo, destruido conforme a la profecía, no quedó piedra sobre piedra e Israel fue llevado cautivo y disperso a todas las naciones. Pero Dios prometió que traería de nuevo a Israel a su tierra y que levantaría de nuevo el templo.
Entonces vamos a ver esa profecía, aquí en Jeremías 30:18; todo el capítulo 30 e incluso el 31 de Jeremías nos habla del retorno de Israel. Aquí en otras ocasiones hemos visto algo de esto, pero hoy nos vamos a concentrar un poquito más en la reconstrucción de templo. Jeremías 30; lo que vamos a leer está en este contexto de la reconstrucción del templo y del retorno de Israel. El retorno de Israel está profetizado en muchos lugares; es asombroso ver cuánto espacio le dedicó Dios en la Biblia a este tema del retorno de Israel, mucho espacio; y yo pienso que Dios sabía el rechazo que habría en el mundo y especialmente en los pueblos de alrededor para que Israel fuera restaurado, un rechazo muy grande; entonces Dios confirmó de muchas maneras la profecía y hay muchos capítulos que en la biblia hablan del asunto. Unos de esos capítulos son estos 30 y 31 de Jeremías; pero en el corazón de estos capítulos, aquí en el 30:18 menciona el templo, y dice así: “Así ha dicho Jehová, leode lo que venía hablando antes, en el 17: …Yo haré venir sanidad para ti, sanaré tus heridas dice Jehová; porque desechada te llamaron, con esa teología de reemplazo, como si Dios hubiera rechazado para siempre Israel. Dios no desechó para siempre a Israel; ciertamente el Señor Jesús dijo: el reino será quitado de este pueblo y será dado a otro pueblo que rinda los frutos de é; y por eso el Señor se volvió a los gentiles, pero no dice que sería para siempre, porque eso ya lo había anunciado el Cántico de Moisés, de que Dios, como ellos lo habían provocado a celos adorando a otros dioses que no eran Dios, Dios también los provocaría a celos a ellos tomando un pueblo que no era pueblo. Entonces Dios tomó para sí un pueblo de entre los gentiles, y nos dio nada menos que la constitución de Iglesia; o sea que el pueblo que Dios ha salvado de entre los gentiles para llamar Su Pueblo es el pueblo que había prometido a Israel con el cual Dios tomaría otro pueblo y los provocaría a celos. Pero si usted sigue todo el Cántico de Moisés, usted se da cuenta de que Dios no decidió destruirlos, para que los enemigos no dijeran que Dios no había podido cumplir con Sus propósitos con ellos, sino que se volvería a ellos; y ahí mismo en el Cántico donde les anunció corrección, les anunció también restauración y sanidad. Y largo tiempo ha tenido Israel bajo la corrección de Dios y aún le viene el tiempo de angustia, pero ese tiempo de angustia es para dar a luz, es el momento del parto y de la restauración. Lastimosamente los seres humanos, no solo Israel, sino todos nosotros, a veces si no pasamos por la estrechez no nos damos cuenta de cuánto necesitamos depender del Señor.
Entonces en ese contexto ya del retorno, como dice en Lucas, las palabras del Señor, que serían esparcidos a los cuatro vientos de todas las naciones hasta que los tiempos de los gentiles se cumplieran, por eso Pablo dice, hablando del misterio de Israel, que fueron endurecidos en parte, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan. Esas palabras de Pablo y que cita Lucas, provienen del Señor Jesús y provienen de la profecía. Entonces ahora es la hora en que Israel empiece a regresar, y ya comenzó en el siglo pasado que es el siglo XX, en 1948 ya la nación fue reconstruida, o sea nació en un día, volvió a ser una nación, volvió a ser un estado, se volvió a levantar la bandera de Israel; y en ese mismo momento, cuando eran solo unos 300 mil colonos, le vinieron 1`200.000 soldados de las naciones de alrededor, de seis naciones, para borrar a Israel del mapa; y el Señor lo ha defendido, lo ha defendido conforme a las profecías que encontramos, por ejemplo, en Zacarías 12 y en otros lugares. Entonces aquí estas profecías del 30 y 31 de Jeremías nos hablan de ese retorno: “yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová; porque desechada te llamaron, ahí está incluida esa teoría del reemplazo, desechada te llamaron, diciendo: esta es Sión, de la que nadie se acuerda.” Pero Dios sí se acuerda. “Así ha dicho Jehová, no es cualquier hombre el que habla, ni siquiera es Jeremías, es Jehová, he aquí yo hago volver los cautivos de las tiendas de Jacob, y de sus tiendas tendré misericordia, y esa profecía ya comenzó a cumplirse, se ha cumplido delante de nuestros ojos y se sigue cumpliendo. Y ahora dice: “… y la ciudad será edificada sobre su colina, eso ya sucedió también, Jerusalem fue restaurada, ha sido levantada de nuevo. Pero fíjese, comienza por las tiendas de Jacob, así como en Zacarías dice que comenzaría también no por la ciudad capital sino por la provincia, para que los de la capital no se engrandecieran, entonces así mismo aquí menciona primero las tiendas y después la ciudad; coinciden la profecía de Jeremías con la de Zacarías, y ahora dice así: y la ciudad será edificada sobre su colina, pero ahí no termina la profecía, tiene que ser levantado el templo. Cuando en el año 1967, cuando los Israelitas se tomaron Jerusalem, la recuperaron conforme a Zacarías 12, sin embargo, el propio Moshe Dayan que era de los líderes militares que participó en la recuperación de la ciudad, para evitar un mayor problema y para no ofender a los musulmanes, les devolvió el monte del templo a los Árabes, lo puso en manos del rey de Jordania, y el rey de Jordania después se lo pasó a Arafat, a la OLP; o sea que Dios estaba esperando todavía un tiempo, estaba dejando un poco más de tiempo para trabajar tanto con Israel como con la Iglesia, para que se vaya perfilando el panorama final. Pero dice la profecía en la última frase del verso 18, que tiene tres partes: “ yo hago volver los cautivos de las tiendas de Jacob, ahí dice Yo hago, o sea, lo que Dios ha hecho y sigue haciendo Dios, de sus tiendas tendré misericordia; o sea que muchos vienen aún sin conocer al Mesías, pero tendrá misericordia de ellos así como tuvo de nosotros que no éramos pueblo y se compadeció de nosotros y nos incluyó en su pueblo; hablo de los que vienen de la gentilidad; y ahora dice, “y Tendré misericordia, ahí está incluida la restauración de Israel, “y la ciudad será edificada sobre su colina, y el templo será asentado según su forma.” Noten esa profecía. El templo será asentado según su forma, dice esta traducción de Reina y Valera revisión de 1960.
Ahora, aquí vemos que está demasiado claro que el templo tiene que ser restaurado. Pero también hay unas profecías que tienen que ver con el anticristo, donde es necesario también que el templo esté restaurado para que se cumplan esas profecías. Entonces yo voy a leer la síntesis de esas profecías primeramente en Pablo, y después veremos en quién se basa Pablo, que los hermanos ya lo conocen. Entonces vamos a considerar otra vez que en estos días pasados, que hemos considerado Tesalonicenses, vamos de nuevo esta vez a la segunda epístola de Pablo a los Tesalonicenses al capítulo 2, para ver por qué también tenía que estar levantado el templo. Entonces en 2 Tesalonicenses 2:1-4; “Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, aquí la palabra es parousía, venida; y nuestra reunión con él, aquí la palabra es episynagogê que es reunión en lo alto, o sea, lo recibiremos en los aires. Con respecto a esta venida, que es una sola, os rogamos hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, o sea que hay un modo de pensar de los hermanos de la Iglesia primitiva que recibía del Señor Jesús, el Espíritu Santo y de los apóstoles, o sea de Dios. Ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. O incluso dice que ya llegó. Entonces dice Pablo que para cuando el día del Señor llegue debían cumplirse unas ciertas señales, que le preguntaron ya antes los discípulos: “Señor, ¿qué señales habrá de tu venida y el fin del siglo?” y él dio un serie de señales, entre esas señales terremotos, hambres, alborotos, pestes, la predicación del evangelio, la restauración de Israel cuando dijo: cuando viereis la higuera brotar, sabeis que el veranos está cerca, y también dijo: cuando viereis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló Daniel (el que lee, entienda), todo eso está entre las señales, no sólo falsos cristos sino éste, el principal de ellos. Entonces sigue diciendo: “nadie os engañe en ninguna manera, o sea en varias maneras podemos ser engañados, pero lo que el Señor dijo, y Pablo sostiene por el Espíritu: porque no vendrá, y viene hablando de la venida del Señor en los aires, de la Parousía: No vendrá, porque no dice aquí epifanía sino parousía, porque algunos han separado una primera venida secreta a que le llaman “paorusía”, y una venida gloriosa a que le llaman “epifanía”, mas la Palabra habla de la “epifanía de la parousía”, o sea de la manifestación de Su venida como la misma cosa. Y aquí nos damos cuenta de que está hablando de la “paorusía”; que antes de la “parusía”, que nadie os engañe de ninguna manera porque no vendrá, verso 3, sin que antes venga la apostasía, que fue lo que dijo el Señor, que el amor de muchos se enfriaría y habría falsos profetas y falsos cristos. Pero dice: y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, o sea, se manifieste uno de los anticristos, el principal. El apóstol Juan en su primera epístola dice: vosotros habéis oído que el anticristo viene, o sea que hay uno final, pero ahora han surgido muchos anticristos; estaban en medio de nosotros, pero no eran de nosotros, porque si hubiesen sido de nosotros, hubieran permanecido con nosotros. Cuando Juan dice, que el espíritu de anticristo tiene esas características de que se movía en medio del ambiente de la cristiandad, pero que después sería la apostasía, mostraría que no era verdaderamente cristiano; él lo dice claramente, salieron de nosotros, pero no eran de nosotros, porque si hubiesen sido de nosotros hubieran permanecido con nosotros. O sea que el espíritu de anticristo tiene esa característica de apostasía, o sea que son personas que apostatan de la fe, que salen de en medio de la cristiandad; eso se dice del espíritu del anticristo. Fíjense en que la propia bestia del anticristo y su sistema, es cabalgada por la mujer, que es Roma, no por el ateísmo, sino por la mujer que es Roma ¿se da cuenta?, y el espíritu de anticristo sale de personas que dicen ser cristianas pero que no permanecen, que a la larga se apartan demostrando que de verdad no lo eran; salieron de nosotros, salieron de la cristiandad. De hecho también, la otra falsa bestia de donde va a surgir el falso profeta, dice que sus cuernos son de cordero pero habla como dragón. Entonces ahora dice el Señor: nadie os engañe en ninguna manera porque no vendrá sin que antes venga la apostasía y se manifieste el hombre de pecado, ya no es uno de los anticristos sino el anticristo final. El hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; o sea que él al principio no hace esto. Cuando estudiamos Daniel, vimos que eso es un proceso donde empieza pequeñito y se va engrandeciendo sobre sus compañeros, pero luego llega a engrandecerse sobre el ejército del cielo y las estrellas del cielo echa por tierra, hablando de espíritus y de su vinculación con el mundo espiritual. Dice que el dragón le dio su poder y autoridad por 42 meses; pero antes de esos 42 meses, antes todavía el dragón no le daba su poder; o sea que hay un proceso de apostasía. El cabalgamiento de la mujer sobre la bestia termina en satanismo, en manejo de Satanás; primero lo maneja la mujer, después lo maneja el dragón.
Entonces dice en el verso 4 de 2 Tesalonicenses 2; tanto, o sea tanto se levantará que dice: que se sienta en el templo de Dios como Dios, porque al tratar de hacerse una síntesis con todas las religiones, y tratar de modernizar el cristianismo y ponerlo como uno más de los que están en el mercado, y hacer una síntesis del mercado y tratar de hacer un consenso e incluso con las religiones, como lo está promoviendo también Tony Blair por medio de su fundación “Tony Blair” para la religión, se desemboca en panteísmo y autodivinización.. Pude entrar en el blog de Blair y el blog está abierto para que se unan a él, y muchas personas le escriben de muchas partes hablándole de la necesidad de la unión de las religiones; y ellos tienen interés en lo práctico para el gobierno mundial de las élites y no en lo práctico para Dios y Su Cristo. A ellos les parece más práctico el eclecticismo y el globalismo para gobernabilidad mundial de parte de las élites; eso les parece más práctico que ser fieles a la verdad y poner la cabeza por la verdad. Pero el Señor vino por la verdad, no porque le sea práctico al diablo. Entonces por eso dice aquí: tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, porque la teoría de la Nueva Era, que es panteísta, que identifica a Dios con la naturaleza entonces hace que el hombre se sienta parte de la naturaleza y hace que se crea Dios, y llega a creerse Dios; a eso lleva la serpiente; eso fue lo que le propuso a Adán y Eva: seréis como dioses; y la gente que sigue a la serpiente, pues, sigue con esa mentira. Esa era la mentira con que se engañó y se enloqueció Satanás diciendo que sería semejante al Altísimo, y esa es la misma locura que quiere meterle a todos los seres humanos. Que el Señor nos guarde en Su cordura. “El temor de Dios es el principio de la sabiduría”, en Su gracia.
Entonces dice aquí: ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto? Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. Mientras estaba el imperio romano, no era el tiempo del anticristo, tenían que esperar, y aún en el tiempo de Pablo no sucedía, ni aún siquiera en el tiempo de Juan que sobrevivió bastantes años a Pablo, porque Pablo murió en el año 64, y Juan, 22 años después, en el año 86 escribe Apocalipsis, y aún Juan vuelve a hablar de los diez cuernos que le salen a la bestia de los cuales ya habla Daniel y que estaban en el tiempo de Juan en el futuro, porque él dice: uno e,s pero el otro aún no ha venido, o sea que el reino que seguiría a Roma sería el de los diez cuernos o diez dedos de la estatua, y entre esos es que surgiría ese anticristo. Entonces dice Pablo, no vendrá el Señor hasta que no venga la apostasía y se manifieste el hombre de pecado. Pero ya en el 2009, en el mes de noviembre fue escogida la persona para representar Europa, que era lo que había sido el imperio romano; habían surgido monarquías que representaban esos diez cuernos y la división de los países y de las culturas, e inclusive la planificación mundial de dividir el globo en diez partes; pero el liderazgo viene de allá, viene de la alianza de Europa con América, porque la otra bestia con cuernos de cordero, dos cuernos de cordero, es la alianza británico-americana, que han liderado a través de la Mesa Redonda, de los caballeros de la Mesa Redonda, y el CFR, y la Comisión Trilateral y los Bilderberg que han organizado el mundo; una de sus principales intenciones es unir Europa con América en alianza; ellos trabajan por esa alianza y restaurar la unidad de Europa. Cualquiera que haya leído los documentos de ellos, se va dando cuenta de que eso es lo que ellos han querido hacer. ¿Qué es lo que ha estado haciendo este personaje que fue nombrado ahora como presidente del Consejo de Europa? Ha estado haciendo lo que la Escritura dice, yendo a los reyes de la tierra para reunirlos; en eso se la ha pasado en estos dos meses, yendo a los reyes de la tierra, primero a los de Europa, para reunirlos; pero reunirlos ¿para qué? Para la batalla contra el Cordero; en eso es que van a terminar estas reuniones, estos parlamentos, estos globalismos, mundialismos. Entonces dice la Sagrada Escritura que este personaje se va a engrandecer hasta sentarse en el templo de Dios; o sea que estas profecías que está citando aquí Pablo, y que provienen también de Daniel, nos muestran que el templo también tiene que estar levantado.
Ahora regresemos a dos pasajes en Daniel, o a tres, como testigos de que eso que dice Pablo así estaba previsto. Vamos al capítulo 8 y subrayemos este aspecto. Entonces en este capítulo, ya viendo, no el cumplimiento típico con Antíoco Epífanes, sino el final del cual Antíoco era típico: Ese cumplimiento final, que es el del anticristo, dice en el capítulo 8 lo siguiente; vamos a leer desde que se engrandece ese personaje, ese cuerno que dice en el verso 10: y se engrandeció hasta el ejército del cielo; y parte del ejército y de las estrellas echó por tierra, y las pisoteó. Y estas estrellas son los ángeles de Satanás, o sea que llegó a tener poder del propio diablo, incluso sobre otros espíritus inferiores. Aún se engrandeció con el Príncipe de los ejército; por eso se llama anticristo, porque el Príncipe de los ejércitos es el Mesías, el Cristo. Y por él fue quitado el continuo sacrificio, y el lugar de su santuario fue echado por tierra. Fíjese en lo que dice aquí, que por el fue echado por tierra el continuo sacrificio. Ya la profecía decía antes que Israel duraría muchísimos años sin sacrificio, sin terafines, como si no tuvieran Dios, casi; es una profecía que se lee en los profetas; que muchos años estaría Israel sin sacrificios, pero para el tiempo del anticristo es necesario que los sacrificios se restauren, pero para que haya la restauración del templo primero se tiene que restaurar el altar. Fíjense ustedes, si quieren verlo conmigo, en ell libro de Esdras para verlo; es necesario tener esto muy claro para ir entendiendo las cosas que están sucediendo.
Esdras 3, fíjenseen que en el capítulo 3, a la primera parte, que va desde el verso 1 hasta el verso 7, la Sociedad Bíblica le puso este título al pasaje, o sea, ese es el tema: “Restauración del altar y del culto”. Cuando llegó el mes séptimo, y estando los hijos de Israel ya establecidos en las ciudades, se juntó el pueblo como un solo hombre en Jerusalem. Entonces se levantaron Jesúa hijo de Josadac y sus hermanos los sacerdotes, y Zorobabel hijo de Salatiel y sus hermanos, y edificaron el altar del Dios de Israel, para ofrecer sobre él holocaustos, como está escrito en la ley de Moisés varón de Dios. Y colocaron el altar sobre su base, porque tenían miedo de los pueblos de las tierras. Note que fueron valientes, pues todos los pueblos de alrededor eran contra Israel; 70 años ya se habían enseñoreado de las tierras de ellos, los de alrededor, y ahora ellos regresan y restauran el altar. Claro, con miedo, pero con miedo ellos fueron valientes. Y lo mismo está pasando en estos días.
Y dice allí: …tenían miedo de los pueblos de las tierras, y ofrecieron sobre él holocausto a Jehová, holocaustos por la mañana y por la tarde. Entonces ustedes se dan cuenta de que a partir del verso 8 comienza otro pasaje que tiene otro título que le puso la Sociedad Bíblica: “Colocación de los cimientos del templo”. Y después, cuando comienza el capítulo 4: “Los adversarios detienen la obra”; capítulo 5: “Reedificación del templo”. Note que no fue fácil; primero se empezó con el altar y luego solamente con los fundamentos; y ya cuando apenas estaban con los fundamentos, ya empiezan los adversarios a oponerse: y sin embargo ellos con una mano edificaban y con otra defendían; edificación y guerra, el palustre y la espada. Levantaron el templo, después la ciudad y la plaza; el templo, el santuario y el muro de la ciudad.
Entonces, antes de levantar el templo, hay que poner los fundamentos en medio de oposición; como decía: en tiempos angustioso;sucedió en la primera venida del Mesías, desde las setenta semanas de Daniel, los septenarios de Daniel, las siete primeras semanas o septenarios fueron los 49 años en los que se levantó el templo en tiempos angustiosos; eso fue el segundo, pero ahora va a ser el tercero; y ahora ¿qué es lo que dice acá? Que ellos también tenían miedo, pero que en medio de la debilidad fueron valientes y levantaron el altar y ofrecieron los sacrificios, y después es que se echarían los fundamentos del templo, en medio de gran oposición, en tiempos angustiosos, como una tipología en el tiempo de Nehemías, en los tiempos de angustia de Israel para dar a luz. Pero ya en el capítulo 5 ya se reedifica el templo y se enfurecen contra Israel, porque se levantó el templo y después la ciudad y los muros.
Hermanos, esta es una tipología. Entonces volvamos de nuevo al capítulo 8 de Daniel, en el versículo 12. A causa de la prevaricación, ya en el once dice que fue quitado el continuo sacrificio, o sea que éste personaje del anticristo quitaría el continuo sacrificio; por lo tanto el continuo sacrificio debía ser restaurado, debía volverse a celebrar sacrificios. Y han pasado, hermanos, desde que en el año setenta Tito se tomó la ciudad de Jerusalem y destruyeron el templo, todos estos años han pasado sin sacrificio los Israelitas, y lo más cerca que han podido llegar es al muro de los lamentos; es lo más cerca a que han podido llegar. Ya hubo algunos que quisieron subirse a la mezquita y hacer algo y fueron y los resistieron; y muchas cosas se están ocultando de lo que pasa en Israel. Por ejemplo, la noticia reciente del barco con 500 toneladas de armas pesadas, misiles, que mandó Hugo Chávez por Irán para Hizbolá. Dios dijo: Ahora cuidaré con mis ojos, ningún arma forjada contra ti prosperará; el que contra ti conspiraré delante de ti caerá. Y ese barco cayó allá en Chipre en manos de Israel, y esas armas que mandó Chávez para Hizbolá, un barco con 500 toneladas de armas pesadas y misiles y otras cosas, ahora están en manos de Israel. Chávez las envió para destruir Israel, y ahora están en las manos de Israel. ¿Se dan cuenta de lo que está haciendo Dios? Pero estas noticias tú no las escuchas en los noticieros, no lo escuchas en Caracol, RCN, radio net; inclusive la pararon de internet; pero yo y varios aquí la vimos con películas y fotografías, cómo los Israelitas tomaron el barco y abrían las cajas y mostraban todo lo que tenía. Una noticia que ha sido callada, y por eso le dije a Mechitas que vamos a grabar esto; y por eso no hagamos mucho ruido, porque esto puede subirse a internet; ¿me entienden, hermanos? Entonces estas cosas están frescas.
Ahora sigue diciendo aquí la palabra del Señor, después de que habla del continuo sacrificio, habla del santuario otra vez, habla de la profanación del santuario; entonces ya en el capítulo 9 se ve lo mismo. Vamos a Daniel 9, en la última semana, en el verso 27 que divide esa última semana, como ya estudiamos aquí ese verso 27 que está súper desglosado en todo el capítulo 11, donde estas dos partes de la semana están descritas con detalles; en el capítulo 11:31 se divide la semana en dos y se muestra lo posterior y lo anterior; aquí en Daniel nueve está resumido, pero la marca central de la mitad de la semana es este hecho. Daniel 9:27, y por otra semana confirmará el pacto con muchos, o sea antes de adelantar la semana donde viene el anticristo desolador declarado, está haciendo pactos y pactos y pactos con muchos. Esto es lo que está haciendo hoy en día, por ejemplo, Herman Van Rompuy.
Y dice acá: …confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana, esta mitad de septenario o de siete años, hará cesar el sacrificio y la ofrenda. O sea que el sacrificio y la ofrenda tenían que ser restaurados, pero los haría cesar. Pero luego dice: Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, o sea el anticristo declarado. Hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador. O sea, las siete tazas de la ira. Pero entonces nos damos cuenta de que el sacrificio continuo y la ofrenda deben ser restaurados; y luego, lo mismo dice en el capítulo 11:31, que es donde comienza esa mitad de la semana final, del septenario setenta. Entonces lo dice el verso 31; antes mostrará los pactos del anticristo, antes de declararse abiertamente anticristo; dice en la parte final del verso 30: …hará según su voluntad; volverá, pues, y se entenderá con los que abandonen el santo pacto. ¡Se entenderá con ellos! La gente es tan ecuménica hoy en día que vende la verdad por el ecumenismo. Nosotros no podemos entendernos con el diablo; con las mentiras no nos entendemos, no hay acuerdo ninguno; ¿andarán dos juntos si no estuvieren de acuerdo? Yo sé que para la gobernabilidad del mundo de Satanás es muy práctico, pero no para el reino del Señor Jesús. Nosotros no podemos entendernos con los que abandonan el santo pacto, si ni siquiera podemos comer con un “hermano” que llamándose hermano es fornicario, avaro, etc. Pero el anticristo es tan práctico, tan ecléctico, que se entenderá con los que abandonen el santo pacto.
Entonces ahí dice: y se levantaran de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora, que es la imagen de la bestia. Él prefiere una religión ecuménica, una junta de todas las religiones del mundo en vez de la verdad de Cristo. Entonces vemos ahí que el templo tiene que estar levantado porque dice que lo profanarán y quitarían el continuo sacrificio.
En el tiempo de Antíoco Epífanes estas cosas tuvieron un cumplimiento parcial típico. Pero el Señor Jesús, cuando habló de la abominación desoladora, no contabilizó lo de Antíoco Epífanes como si fuera un cumplimiento definitivo, porque él lo volvió a colocar para el futuro; Él dijo: cuando viereis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel, y lo puso en futuro. Inclusive vino después el año 70, y también aquello duró tres años y medio, que es una tipología de la gran tribulación. Pero 16 años después llegó el Apocalipsis y Juan vuelve a ponerlo en futuro; o sea que lo del año setenta fue también un cumplimiento típico, pero no fue el final. Entonces vamos a Apocalipsis 11, para ver la parte del templo; en este capítulo aparece este asunto.
Apocalipsis 11:1; entonces me fue dada una caña semejante a una vara de medir, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios, el altar, y a los que adoran en él. Pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles; y ellos hollaran la ciudad santa cuarenta y dos meses. La ciudad santa sería profanada, y también el templo por lo menos en la parte exterior, porque dice ahí: …pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles y ellos hollaran la ciudad santa cuarenta y dos meses. Entonces aquí Juan está hablando después del año setenta en el año 86, cuando ya había sido destruido hace 16 años antes el templo. Está hablando que estaría otra vez restaurado el templo pero que la parte de afuera sería hollada por los gentiles y la ciudad santa también cuarenta y dos meses. Entonces nos damos cuenta de que era necesario que el templo fuera restaurado; pero así como en el tiempo que aparece en el libro de Esdras, de Zorobabel, y Josué hijo de Josadac, comenzó por el altar, la restauración comienza por el altar para poder hacer el sacrificio continuo y poder hacer las ofrendas, porque sin consagración no hay casa de Dios, sin altar no hay ofrenda. Por eso el Señor Jesús le corregía a los fariseos que decían que lo importante era el oro y la ofrenda, pero Jesús dijo: el templo es el que santifica el oro, y el altar es el que santifica la ofrenda. Oro que no está en el templo no es oro santo, Dios no lo considera como propio; aunque Él es el dueño del oro y de la plata, Él quiere usar lo que se le consagra, Su servicio en Su casa; y lo mismo, ofrenda no puede ser ofrenda sin el altar; si algo no se sacrifica y se pone en el altar, no es ofrenda; entonces ¿qué es mayor? El altar que santifica la ofrenda. Esto es lo que enseña Jesús en Mateo 23.
Entonces, es necesario como lo hemos leído en Jeremías, en Tesalonicenses y en todo esto que estamos viendo acá, y también en las propias palabras del Señor Jesús, cuando dijo: cuando viereis la abominación desoladora puesta en el lugar santo. Donde no debe estar; o sea que está hablando de que se tenía que restaurar el templo.
Ahora, hermanos, yo les mencioné la vez pasada, y esta vez lo voy a volver a mencionar complementando las cosas. Los judíos siempre esperaron eso, y dentro de los judíos hubo el tiempo de los pretanaítas, de los rabinos pretanaítas anteriores a la primera venida de Cristo; luego hubo los rabinos tanaítas de los primeros tres siglos de la Era Cristiana, los que escribieron la Mishná que comentaba el Antiguo Testamento; luego vinieron los rabinos Amoraítas que trabajaron del tres al siglo seis, hasta el período masorético cuando se empezaron a escribir los Textos de la Masorah característicos de la familia de Ben Asher, y de la familia Ben Neftalí, etc. Fueron los Amoraím los que comentaron la Mishná y se formó la Guemará; y éstas dos formaron el Talmud que ha sido el libro sagrado de los Judíos ortodoxos; y ellos están esperando el templo. Después vinieron aquellos que escribieron comentarios a los libros Bíblicos, y también vino el apéndice al Talmud que fue la Toseftá, y los Midrashím o comentarios, y por fin, vinieron como decir esos grandes escolásticos, sabios, que fueron llamados los Gaones; y entre todos esos Gaones hubo uno muy famoso que fue el Gaón de Vilna, Vilna la capital de Lituania, donde hubo un gueto fuerte de los Judíos; incluso Antanas Mokus tiene esa descendencia, que fue alcalde de aquí de Bogotá Lituano-colombiano. Entonces el Gaón de Vilna tenía el don profético de entre los judíos y sus profecías se cumplían y por eso era muy respetado. Y él hizo una profecía y esa profecía tenía varias partes y todas esas partes anteriores se han cumplido hasta hoy; entonces se espera que el resto también se cumpla, porque sí se han cumplido las partes anteriores, y no se puede negar. Y la profecía era, más o menos así: él decía que se iba a levantar en Jerusalem; y ustedes podían ver, no sé si todavía pueden ver, (dice mi esposa que ya lo quitaron de internet, pero lo vimos varios aquí) la Sinagoga Hurva; él decía que se construiría la Sinagoga Hurva en Jerusalem, y se construyó la Sinagoga Hurva tal como él había dicho; pero él había dicho que los musulmanes destruirían esa sinagoga, y realmente vinieron los musulmanes y destruyeron la Sinagoga Hurva que fue construida una primera vez; pero él dijo que después de la destrucción de la Sinagoga Hurva, la primera destrucción por los musulmanes, sería levantada de nuevo, y de hecho se levantó de nuevo, y duró bastante tiempo hasta que otra vez, en las guerras, en los conflictos con los vecinos de Israel, fue destruida por segunda vez la Sinagoga Hurva como él dijo que sería destruida por segunda vez. Pero él dijo que volvería a ser levantada por tercera vez la Sinagoga Hurva y que cuando se terminara la Sinagoga Hurva por tercera vez de ser levantada, se comenzaría a levantarse por tercera vez el Templo de Jerusalem; esa fue la profecía. Aunque algunos lo niegan otros lo afirman públicamente desde el mismo Israel por los medios de comunicación en masa. Se construyó y fue destruida una vez, se volvió a construir y fue destruida una segunda vez; y ahora el gobierno de Israel la mandó a construir por tercera vez y el día de plazo para entregarla terminada es el 15 de Marzo de 2010; o sea en dos o tres mesecitos. A esa Sinagoga la vimos en fotos y ya casi está terminada, ya está lista, ya tú vez la fotografía hermosa; el mismo Estado de Israel la reconstruyó y se tiene que entregar el 15, de marzo. Por lo tanto, muchos de los judíos están esperando la reconstrucción, y el comienzo del Templo para el 16, comenzando por el altar y los sacrificios; y ellos no están esperando de una manera pasiva, sino que ellos han restaurado el Sanedrín y organizado la restauración del altar y el primer sacrificio; ya lo tienen todo listo. Los animales los tienen listos, ya están recogiendo las listas de las personas de Israel que se inscriben para ese sacrificio; los formularios ya están en internet y de cualquier parte del mundo cualquier judío puede participar y ellos dan siete shekels o siclos, la moneda que ellos dan, como unos dos dólares, que era, como se dice en el Antiguo Testamento, el siclo del santuario que hoy en día ellos lo están tomando con ese equivalente, y eso ya lo están recogiendo, ya la gente se está inscribiendo y ya los animales están todos listos, el altar ya lo hicieron con piedras no tocadas por mano humana no sacerdotal, ni hierro, sino con piedras que tomaron del mar Muerto; los sacerdotes ya prepararon el altar; el altar es móvil; ellos en cualquier momento o en cualquier situación lo van a subir allá para levantar el templo. Ya han tratado de hacer cosas antes. Hermano, en medio de toda esa situación, los otros les están exigiéndoles que se vuelvan a los tiempos de antes de 1967, que Israel devuelva lo recuperado legítimamente. Eso es lo que le exigen a Israel, que ceda Jerusalem oriental, pero Netanjahu se ha mantenido firme. Y hermano, ahora el 16 de marzo, justo cuando se termina el contrato del 15 de la Sinagoga Hurva, el 16 ya se establece el altar y se restablecen los sacrificios, según el deseo de los que están en eso según la profecía del Gaón de Vilna. Incluso hay quienes dicen que hasta los Rockefeller quieren participar aprovechándose de la situación.
Hermanos, muchos años, de los años setenta hasta aquí, como decía la profecía: pasará Israel sin sacrificio. Pero para el tiempo final tenía que ser restaurado el sacrificio continuo y la ofrenda para poder poner después los fundamentos y restaurar el templo. Y ya el templo está prefabricado; eso se puede hacer rápido y ya la cosa está para éste año, ni siquiera para final de año sino para el primer trimestre del año; nosotros estamos hoy terminando enero, febrero es más cortito, y después marzo, mes y medio, casi. Hermanos, ¿en qué tiempo estamos? Entonces ¿se dan cuenta cómo las profecías nos están mostrando lo que está pasando? y lo que está pasando en Israel y en Europa, cómo esas dos cosas están paralelas. Entonces amados, estamos en una hora súper avanzadísima en la cual debemos ocuparnos en el Señor y en la tarea del Señor, dar el testimonio; el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará. Tenemos que estar ocupándonos del testimonio del Señor y Él se ocupará de nosotros. Amén hermanos, gracias por ésta oportunidad.
Transcripción de Patricita Iafrancesco A., revisada por el autor.
ISAGOGIA DE QOHELET.
El libro sagrado de “Eclesiastés” es de especial significado para mí, y le guardo un profundo aprecio, y gran gratitud a Dios por él, pues el Espíritu Santo lo utilizó conmigo de manera especial para preparar mi corazón para la evangelización, cuando era un estudiante de psicología, y me atosigaba con los libros de Freud, Nietzsche, Sartre y demás. Tengo la experiencia espiritual de haber sido tocado por Dios mientras estudiaba atentamente este libro. Aró la tierra en cuanto me despojaba de las falsas ilusiones humanistas con que nos engañamos a nosotros mismos debajo del sol; y tornó mi corazón hacia la búsqueda de Dios mismo.
“Y dediqué mi corazón a conocer la sabiduría, y también a entender las locuras y los desvaríos; conocí que aun esto era aflicción de espíritu. Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor…/…Después volví yo a mirar para ver la sabiduría y los desvaríos y la necedad; porque ¿qué podrá hacer el hombre que venga después del rey? Nada, sino lo que ha sido hecho. Y he visto que la sabiduría sobrepasa a la necedad, como la luz a las tinieblas. El sabio tiene sus ojos en su cabeza, mas el necio anda en tinieblas; pero también entendí yo que un mismo suceso acontecerá al uno como al otro. Entonces dije yo en mi corazón: como sucederá al necio, me sucederá también a mí. ¿Para qué, pues, he trabajado hasta ahora para hacerme más sabio? Y dije en mi corazón, que también esto era vanidad. Porque ni del sabio ni del necio habrá memoria para siempre; pues en los días venideros ya todo será olvidado, y también morirá el sabio como el necio…/…Y ¿quién sabe si será sabio o necio el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me afané y en que ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad…/…Porque ¿qué más tiene el sabio que el necio?.../…Respecto de lo que es, ya ha mucho que tiene nombre, y se sabe que es hombre y que no puede contender con Aquel que es más poderoso que él…/…Yo, pues, dediqué mi corazón a conocer sabiduría, y a ver la faena que se hace sobre la tierra (porque hay quien ni de noche ni de día ve sueño en sus ojos); y he visto todas las obras de Dios, que el hombre no puede alcanzar la obra que debajo del sol se hace; por mucho que trabaje el hombre buscándola, no la hallará; aunque diga el sabio que la conoce, no por eso podrá alcanzarla. Ciertamente he dado mi corazón a todas estas cosas, para declarar todo esto: que los justos y los sabios están en la mano de Dios…/…Me volví y vi debajo del sol, que no es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos…/…Ahora, hijo mío, a más de esto, sé amonestado. No hay fin de hacer muchos libros; y el mucho estudio es fatiga de la carne. El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala” (Ecl.1:17, 18; 2:12-16, 19; 6:8ª,10; 8:16, 17; 9:1ª, 11; 12:12-14). Y esto, por ahora, solo respecto de la sabiduría debajo del sol, sin lo relativo a muchas otras cosas.
Gracias a Dios que la moneda tiene dos caras: Si por una cara dice: “Vanidad de vanidades”, por la otra dice: “Cantar de los cantares”. Y el estilo y uso de las palabras es del mismo autor, como veremos; “Cantar de los cantares, el cual es de Salomón” (Cant.1:1); y una misma la inspiración y complementación dentro del contexto general de la revelación divina. A pesar de algunos cuestionamientos subjetivos aislados, el Eclesiastés ha sido reconocido tradicionalmente por el Judaísmo y por el Cristianismo como parte de las Escrituras Sagradas. El Señor Jesucristo, con su declaración general de que la Escritura no puede ser quebrantada (Jn.10:35b), incluye al Eclesiastés bajo Su cobertura. Lo mismo hace el Espíritu Santo con las declaraciones apostólicas (Rom.3:1, 2; 2Tim.3:16, 17). El hecho de que el Libro del Eclesiastés pertenezca al Canon de las Sagradas Escrituras inspiradas por Dios, tiene muchas implicaciones, no percibidas por el espíritu de escepticismo destilado sutilmente, y no tanto, por el modernismo liberal que se expande como un cáncer, arrastrando a la inconsecuencia y sus derivados nefastos. Por eso es necesario “cortar por lo sano”. Para el creyente en la inspiración de las Sagradas Escrituras, lo consecuente es atender cuidadosamente las declaraciones internas de ella misma. La hermenéutica debe ser acorde a la hermenéutica revelada intrínseca. En el juicio crítico acerca de cualquier documento, se debe presumir su autenticidad, hasta que no se demuestre fehacientemente lo contrario, habiendo oído con atención todas las ponderaciones y examinándolas exhaustivamente.
El Eclesiastés, al igual que todas las demás Sagradas Escrituras, ha sufrido el ataque inmisericorde del modernismo liberal corrosivo y escéptico. Su verdadera base, la de los ataques, es la sin razón de su antipatía incrédula, vestida de aparente racionalidad; pero ese tipo de crítica ha sido, a su vez, sometida también a la crítica, como corresponde en todo juicio, y ha resultado falsa y nula, dejando a la tradición impertérrida, y sin razones para inmutarse. Según la evidencia interna, la autoría se atribuye a Qohelet ben David, rey en Jerusalem (1:1): “Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén”. “Yo el Predicador fui rey sobre Israel en Jerusalén. Y di mi corazón a inquirir y a buscar con sabiduría sobre todo lo que se hace debajo del cielo…Miré todas las cosas que se hacen debajo del sol; …Hablé en mi corazón, diciendo: He aquí yo me he engrandecido, y he crecido en sabiduría sobre todos los que fueron antes de mi en Jerusalén; …y dediqué mi corazón a conocer la sabiduría,…Dije yo en mi corazón: Ven ahora, te probaré con alegría, y gozarás de bienes…Propuse en mi corazón agasajar mi carne con vino, y que anduviese mi corazón en sabiduría, con retención de la necedad, hasta ver cual fuese el bien de los hijos de los hombres, en el cual se ocuparan debajo del cielo todos los días de su vida. Engrandecí mis obras, edifiqué para mí casas, planté para mí viñas; me hice huertos y jardines, y planté en ellos árboles de todo fruto. Me hice estanques de aguas, para regar de ellos el bosque donde crecían los árboles. Compré siervos y siervas, y tuve siervos nacidos en casa; también tuve posesión grande de vacas y de ovejas, más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén. Me amontoné también plata y oro, y tesoros preciados de reyes y de provincias; me hice de cantores y de cantoras, de los deleites de los hijos de los hombres, y de toda clase de instrumentos de música. Y fui engrandecido y aumentado más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; a más de esto, conservé conmigo mi sabiduría. No negué a mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno…Después volví yo a mirar para ver la sabiduría y los desvaríos y la necedad; porque ¿qué podrá hacer el hombre que venga después del rey?” (1:12, 13ª, 14ª, 16ª, 17ª; 2:1ª, 3-10ª, 12ª). Y así continúa en primera persona, dándonos testimonio de su propia vida privilegiada de rey sabio hijo de David, con la intención manifiesta de ver y enseñar cuál fuese el bien de los hijos de los hombres en el cual ocuparse por el resto de la vida en la tierra. Primero se dedicó a la sabiduría, y entonces también a los placeres y a las riquezas, volviendo luego con reflexiones a la sabiduría, habiendo examinando los desvaríos y la necedad. “He visto…, Entonces dije yo en mi corazón…, Aborrecí, por tanto, la vida…, Asimismo aborrecí todo mi trabajo que había hecho debajo del sol,…Volvió, por tanto, a desesperanzarse mi corazón acerca de todo el trabajo en que me afané, y en que había ocupado debajo del sol mi sabiduría…Yo he visto…, Yo he conocido…He entendido…Vi más debajo del sol…y dije en mi corazón: al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay un tiempo para todo lo que se quiere y todo lo que se hace. Dije en mi corazón: es así, por causa de los hijos de los hombres, para que Dios los pruebe, y para que vean que ellos mismos son semejantes a las bestias… ¿Quién sabe…? Así, pues, he visto…Me volví y vi…Y alabé yo a los finados…He visto asimismo que…Yo me volví otra vez, y vi…Vi….Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal. No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras. (Como también aprendió al final el sabio Job a cerrar la boca)…Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque Él no se complace en los insensatos.” (3:10ª, 12ª, 14ª, 16ª, 17, 18, 21ª, 22ª; 4:1ª, 2a, 3ª, 7ª; 5:1, 2, 4ª; Job 42:1-6). Con su volverse constante y progresivo, este rey sabio, hijo de David, y rey sobre todo Israel en Jerusalén, redescubre a Dios. Y por eso entonces aconseja, y por eso entonces continúa en los capítulos 5, 6 y 7 del Eclesiastés, con una serie de proverbios semejantes a los del Libro de los Proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel (Prov.1:1ss). Ahora habla con inmenso realismo de lo que aprendió en el parto; tanto de la vanidad de la vida debajo del sol, como de la parte del bien debajo de ella, como también del sentido trascendente de la vida en Dios mismo. “Respecto de lo que es, ya ha mucho que tiene nombre, y se sabe que es hombre y que no puede contender con Aquel que es más poderoso que él” (6:10); “Mira la obra de Dios…” (7:13ª); “He aquí que esto he hallado, dice el Predicador, pesando las cosas una por una para hallar la razón…He aquí, solamente esto he hallado: Que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones” (7:27, 29). Y aquí el autor habla a la vez de sí mismo, tanto en primera como en tercera persona: he hallado; dice el Predicador; he aquí esto he hallado. Y sigue concluyendo: “Aunque el pecador haga mal cien veces, y prolongue sus días, con todo yo también sé que les irá bien a los que a Dios temen, los que temen ante su presencia; y que no le irá bien al impío, ni le serán prolongados los días, que son como sombra; por cuanto no teme delante de la presencia de Dios” (8:12, 13). Y terminando el capítulo 9, y a lo largo del 10, vuelve al tipo de proverbios semejante al del Libro de los Proverbios de Salomón, como lo venía haciendo en los capítulos 5, 6 y 7; y ahora en el capítulo 11 vuelve a los consejos, también semejantes a los de aquel Libro. Concluye, pues, con la tercera persona, que ya había introducido antes, definida e indefinida, el Predicador, un Pastor, alternándola con la primera literariamente, tal como lo hacemos muchos autores; yo mismo varias veces; “Ahora, pues, hijo mío…Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque este es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala” (12:12ª, 13, 14). Y el mismo Libro asemeja el Eclesiastés a los Proverbios: “Cuanto más sabio fue el Predicador, tanto más enseñó sabiduría al pueblo; e hizo escuchar, e hizo escudriñar, y compuso muchos proverbios” (12:9).
Cantares, Proverbios y Eclesiastés comienzan de manera similar, pero con contenido progresivo: “Cantar de los cantares, el cual es de Salomón” (1:1). “Los Proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel” (1:1). “Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén” (1:1). Podríamos considerar a Cantares un Libro con los bríos de la juventud; a Proverbios un Libro de madurez; y a Eclesiastés un Libro de ancianidad. En Cantares el amor es más importante que el reinado, y en el inicio no se menciona el reinado, aunque en el interior sí; el nombre de Salomón es más importante que el título de rey. En Proverbios el nombre de Salomón se une al de su padre David y al título de rey, conforme a la majestad del apogeo. En Eclesiastés, conforme al espíritu íntimo del libro, aunque el autor se identifica como hijo de David y rey en Jerusalem, como también (v.12) rey sobre Israel, no obstante, prefiere ahora en la ancianidad, ya vuelto de sus andanzas vanas, ocultar humildemente el nombre tras la mera identidad del oficio de asambleísta congregador, lo cual se entiende del título Qohelet, traducido al griego en la Septuaginta como Eclesiastés. De la misma manera que Billy Graham, cuando fue convidado a lanzarse para la presidencia de los Estados Unidos, no se rebajaría de su condición de predicador para ser apenas presidente de la república. Es mejor la humildad del púlpito que la vanidad que rodea al trono. También Jacob, en su ancianidad, actuó de manera humilde y digna ante el faraón; como bien lo resalta Watchman Nee To Sheng en su libro “Transformados a Su semejanza”.
Qohelet es una palabra que proviene de Qahal, la cual última significa: asamblea, congregación, grupo, en cuanto sustantivo de origen; en cuanto verbo nominativo, diferenciado del anterior por las señales masoréticas vocales, significa: convocar reunión. Otras palabras derivadas de la misma raíz son: Qehilâ (que también significa asamblea o congregación), como igualmente: Maqhël. La Septuaginta traduce el verbo hebreo Qahal al griego Ekkaleö. Por eso también asamblea se traduce iglesia, de ekklesía; y por tanto, Eclesiastés de Qohelet. Pero la Septuaginta también traduce en varias ocasiones Qahal por: Sinagoga; por lo tanto, podría incluir también: Sínodo. A su vez, Qahal provendría del verbo Qôl: hablar, como aparece principalmente en Ezequiel y en los Documentos del Qumram. La terminación de Qohelet es femenina, como también sucede en castellano con nombres femeninos de extracción masculina, tales como Amparo, Socorro, Pilar, etc. Así Qohelet puede decirse en castellano: asambleísta, con terminación en “a” como los femeninos, pero aplicable a los dos géneros. Viendo, pues, todas las aplicaciones raizales, no está equivocado que algunas traducciones traduzcan Qohelet por Predicador. Y a veces un nombre común se torna propio. Por lo cual, el Midrás Qohelet Rabbah habla de los tres nombres del hijo de David, rey de Israel en Jerusalem: Salomón, Jedidías y Qohelet (QoR.I:1.3.1.2). Es interesante notar que aunque la terminación hebrea de la palabra Qohelet tiene visos femeninos, no obstante, en el hebreo bíblico generalmente se conjuga con verbos en forma masculina, con apenas una excepción en Eclesiastés 7:27, que algunos sospechan ser quizás una separación equivocada de palabras. (Véase Jack P. Lewis de Memphis, en DITAT; J. Y. Campbell, “Orígen y significado del uso cristiano de la palabra “iglesia” ”; Nils A. Dahl de Darmstadt, “Das Volk Gottes”; F. Zimmerman, “La Raíz “qahal” en algunos pasajes de la Escritura”).
El texto arriba referido del Midrás Qohelet Rabbah es el siguiente: “Se le llama de tres formas: Yedidías, Salomón y Qohelet. Rabí Yehosúa ben Leví sostenía en cambio que de siete: Agur, Yaqué, Lemuel, Itiel, más los tres mencionados son siete. Rabí Samuel bar Najmán decía a su vez que, en principio, los auténticos son tres: Yedidías, Salomón y Qohélet; admitía, sin embargo, los otros cuatro, siempre que se entendieran como apodo de Salomón, y que fueran dados con la intención de ser interpretados: Agur, porque había acumulado palabras de la Torá; Yaqué, porque vomitaba su discurso, como un cuenco que primero se llena y después se vacía; así Salomón aprendió la Torá primero para olvidarla después; Lemuel, porque habló contra Dios en su corazón al decir: yo puedo aumentar el número de mujeres sin pecar; Itiel, porque dijo: Dios está conmigo, así que puedo”. (Traducción castellana de la filóloga complutense Dra. Carmen Motos, del Midrás Qohelet Rabbah, publicado por la Biblioteca Midrásica, N.22, Navarra 2001). Las opiniones de los rabíes Yehosúa ben Leví y Samuel ben Najmán, de ser siete los nombres de Salomón, no me parece plausible, pues Agur ben Jaqué, Itiel I, Itiel II, Ucal y Lemuel (Prov.30:1; 31:1), son nombres de diferentes personajes: el primero, un sabio profeta; y el último, un rey; y los tres intermedios, los destinatarios de la profecía del primero mencionado. Salomón no solamente escribía, sino que también recopilaba la sapiencia de otros sabios (Prov.24:23; Ecl.12:9-11). Además, muchos de los Proverbios de Salomón, y de los que él recopilaba, fueron a su vez copiados en días del rey Ezequías de Judá (Prov.25:1). Los varones de Ezequías editaron, pues, tales colecciones, como también los Salmos davídicos y los Salmos asáficos (2Cr.29:30).
Sirva de glosa al margen en este momento, la llamada de atención acerca de que toda esta labor escrituraria y editorial de David, Asaf, Salomón, Ezequías y sus varones, incorpora el trasfondo mosaico, como pudo verse, por ejemplo en este escrito, en las alusiones de Salomón a los mandamientos de Dios, al igual que a la Ley en los Salmos; lo cual refuta las hipótesis documentarias de tipo wellhausiano. (Al respecto, véanse de este mismo autor Gino Iafrancesco V., los libros: “Aproximación a Crónicas”, “Preliminares a una exégesis cosmogónica” y “Al Principio”). Los asuntos filológicos se verán, Dios mediante, más adelante. Retomando el asunto de los nombres de Salomón según el Midrás Qohelet Rabbah, el autor mismo anónimo del mencionado midrás, apenas parece reconocer tres: Jedidías, Salomón y Qohelet. El último aparece alguna vez en hebreo con artículo, rebajándolo de la categoría de nombre propio a mero título; aunque también ya dije que a veces nombres comunes se tornan propios.
Examinando, pues, la evidencia interna, en lo que respecta a lo dicho por el mismo texto inspirado del Eclesiastés, su autor es Salomón Jedidías Qohelet, hijo de David, y rey de Israel en Jerusalem. Ciertamente que en el caso de libros judaicos no inspirados, y otros, algunas veces el autor asume un nombre que no es el propio, sino el de algún héroe bíblico; pero ese no puede ser el caso en un libro verdaderamente inspirado por el Espíritu Santo, según es el caso de Eclesiastés, de acuerdo a la enseñanza del Señor Jesús y sus apóstoles, pues se le estarían atribuyendo mentiras al Santo Espíritu. El autor de Eclesiastés fue hijo de David, rey de Israel en Jerusalem. La expresión simple “hijo de David”, ciertamente puede aplicarse no solamente a Salomón, sino también a otros hijos y nietos y descendientes de David, etc; pero la expresión “rey de Israel” solamente se puede aplicar a Saul, Is-Boset, David y Salomón, que fueron los únicos reyes de Israel que reinaron sobre las doce tribus. Pero como Saul e Is-Boset no fueron hijos de David, entonces solamente nos queda Salomón, que además fue rey de Israel en Jerusalem. Saul e Is-Boset no reinaron desde Jerusalem. El que Salomón diga que fue rey de Israel en Jerusalem, no significa que ya no lo sea cuando escribe, sino simplemente que lo ha sido, o que ha llegado a serlo.
Por otra parte, el hecho de que el autor de Qohelet haya dicho que fue engrandecido mucho más que los que fueron antes de él en Jerusalem, no significa necesariamente, como algunos sostienen, que el plural implica no ser Salomón el autor. Pero debemos tener en cuenta que antes de David, padre de Salomón, que se tomó la ciudad por mano de Joab, ya existieron reyes jebuseos en la ciudad anteriores a David y a la toma de Joab, los cuales también son aludidos en el plural; igualmente debemos incluir a Melquisedec, figura de Cristo. Además, cuando Salomón se refiere a que fue engrandecido más que los que fueron antes de él en Jerusalem, no dice necesariamente que fueron reyes antes de él en Jerusalem, sino simplemente que fueron en Jerusalem antes de él, no necesariamente reyes; por lo cual la frase puede también referirse a todos los que existieron o vivieron en Jerusalem antes de él, sin necesidad de haber sido reyes.
Las circunstancias reales que vivió Qohelet hijo de David rey de Israel en Jerusalem, fueron las típicas que vivió Salomón según lo dicho en otras de las Escrituras Sagradas que a él se refieren, como Reyes y Crónicas. No hay candidato mejor. Por lo tanto solo resta considerar los asuntos filológicos levantados imprudentemente por el modernismo escéptico liberal, refutados, no obstante, suficientemente por la erudición conservadora tradicional. Al igual que lo hasta aquí dicho, las consideraciones filológicas también constituyen evidencia interna.
Debemos tener en cuenta, dentro de las consideraciones filológicas, que ha existido una historia arqueológica de descubrimientos lingüísticos, posterior a las críticas apresuradas del modernismo liberal, especialmente de Cornill, Delitzsch, Driver y sus émulos, las cuales han sido acalladas por la evidencia documental. Supuestos neologismos en el Texto sagrado, se demostraron más bien ser arcaísmos semíticos comunes al hebreo, arameo, babilonio y ugarítico arcaicos. También el codearse salomónico con la cultura fenicia, que ya había rodeado a Hiram (y por supuesto también a Salomón), ha sido puesto de manifiesto especialmente por Mitchell Dahood, James Muillemberg y Margoliuth; de donde se ve que los supuestos arameísmos tardíos alegados, ya eran arcaicamente empleados en las inscripciones fenicias, como las de Eshmunazar y Tabnith. Además, Gleason Archer corrige algunas especulaciones de M. Dahhod, haciendo mucho más claro el contexto fenicio histórico arcaico. Los 97 términos que Franz Delitzsch, desde la supuesta autoridad únicamente de Cornill, alistaba como arameísmos post-exílicos, fueron fácilmente reducidos a una decena por Hengstemberg ya en su propia época, y mucho más por Robert Dick Wilson y Gleason Archer posteriormente ("Investigación científica del Antiguo Testamento" de Wilson, y "Reseña crítica de una introducción al Antiguo Testamento" y "Enciclopedia de dificultades bíblicas" de Archer, respectivamente). Y nadie puede dudar de la solvencia académica y filológica de estos expertos profesores especialistas en lenguas antiguas (Wilson en 45 lenguas, y Archer en 26). El tratamiento de Wilson sobre cada uno de los supuestos y alegados arameísmos tardíos es minucioso y contundente. Véase también al respecto su colección de artículos sobre el tema publicados en 1925 en la Revista Presbiteriana. Por otra parte, los términos salomónicos que reconoce E. Young en Cantar de los cantares, son los mismos que reconoce Archer en Qohelet. La discusión filológica modernista, que a su vez ha sido sometida también a la crítica, ha devuelto, desde la academia y la más reciente arqueología, la bandera de la vanguardia, irónicamente en los tiempos del post-modernismo, otra vez a la tradición juedo-cristiana más conservadora.
Gino Iafrancesco V., octubre de 2009, Bogotá D.C., Colombia.
Después
de la caída del hombre, cuya realidad está muy bien documentada en
nuestra propia condición humana, aparte de las declaraciones infalibles
de ersonname w:st="on" productid="la Palabra">la Palabraersonname> de Dios,Yahveh
Elohim se dirigió a la serpiente antigua, Satanás, con palabras muy
solemnes. El enemigo realmente hizo muchísimo daño sometiendo al poder
del pecado y de la muerte a la naturaleza humana, dejándonos
destituídos de la vida y gloria divinas. Pero ese grande y terrible
desafío a Dios y a Su propósito, ya era de antemano conocido por el
único Señor, el cual lo permitió para hacer notorias Sus grandezas y
Poder. Entonces, cometida ya la profanación, dijo Yahveh Elohim a la
serpiente: "Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las
bestias del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los
días de tu vida. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu
simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le
herirás en el calcañar" (Sefer Toledot Adam, Gn.3:14, 15).>>
> >
A
partir de entonces la serpiente se arrastra alimentándose del polvo de
la tierra de que fue hecho el hombre; necesita del poder latente del
alma del hombre para cabalgar. Los demonios necesitan de los cuerpos
hechos del polvo, así sean cerdos, para canalizarse y hallar reposo.
Los demonios se alimentan de la mesa de los demonios aderezada por los
hombres; por lo cual se reúnen como moscas alrededor de los sacrificios
idolátricos. La serpiente engañó a la frágil mujer; pero ahora, la
frágil mujer, según la promesa proto-evangélica de Yahveh Elohim,
concibió una Simiente, ersonname w:st="on" productid="La Simiente">La Simienteersonname> de ersonname w:st="on" productid="la Mujer">la Mujerersonname>, el Hijo de ersonname w:st="on" productid="la Vírgen">la Vírgenersonname>,
Emanuel, que aplastó la cabeza de la serpiente, aunque fue herido en el
calcañar; es decir, mientras quebrantaba la cabeza de la serpiente en
la cruz. Entonces, también, la enemistad que
atravesaría la historia, entre la serpiente y la mujer, y sus
respectivas simientes, comenzó. Caín, molesto por la insuficiencia de
su justicia propia, se ensañó contra el heredero de la gracia, y lo
mató. Caín también hubiera podido ser heredero de la gracia divina, si
también se cubriese, como Abel, con la sangre del Cordero; pero
prefirió escoger la senda errante de los que se alejan por sí mismos de
la presencia de Yahveh Elohim, y pretenden vivir en base a sí mismos,
sin alimentarse del fruto del árbol de la vida divina, disponible tras
la reconciliación de la expiación, prefigurada en las ofrendas de Abel.>>
> >
La
enemistad, puesta por Yahveh Elohim entre las dos líneas y simientes,
no ha dejado de circular por las páginas de la historia, sobre todo en
lo que atañe al paradigma de la familia de los fieles a Dios,
enfrentado al paradigma polifacético de los que, como hijos del diablo,
sus deseos de desplazar y remplazar a Dios por sí mismos, quieren
cumplir. En el meollo de la explicación de los distintos conflictos
históricos, se encuentran estos dos paradigmas enfrentados: el divino y
el de la serpiente. Escudriñados los motivos humanos tras sus
mitologías, religiones, filosofías, teorías, políticas y culturas,
etc., se descubre mimetizado en el fondo, uno u otro paradigma. Acerca,
pues, de esa enemistad puesta por Dios, de esa guerra necesaria e
ineludible, hay mucho que decir, y mucha tela que cortar. El trasfondo
profundo de esa enemistad, se traslada a los distintos campos del saber
y del vivir humano. Y no debemos ser ingenuos, pues la guerra ya nos
rodea, y entre nosotros ya se encuentra milenios ha. Por eso ersonname w:st="on" productid="La Simiente">La Simienteersonname> de ersonname w:st="on" productid="la Mujer">la Mujerersonname>, Jesucristo, dijo claramente: "El que no es conmigo, contra mi es; y el que conmigo no recoge, desparrama" (Mt.12:30; Lc.11:23).>>
> >
Hoy
leemos u oímos de filosofías monistas, dualistas, panteístas, deistas,
por un lado, o teistas, por otro; de evolucionismo, o de creacionismo;
de alta crítica modernista liberal, o conservadora; de medicinas
alternativas de trasfondo panteista y dualista, y hasta paranormal, o
de procurar una ciencia objetiva e integral; por un lado, de
antisobrenaturalismo y naturalismo a ultranza, o sobrenaturalismo, por
el otro lado, etc. Todo este maremagnum de tendencias, incluso
en las teorías económicas, esconde bajo sus espumas, el conflicto
paradigmático de raíz proto-evangélica del que hacemos mención. Incluso
también, con muchísima más razón, y por causa de una mayor cercanía al
núcleo vital del asunto, las guerras de religión, incluso en su campo
meramente cultural, se encuadran perfectamente dentro de este
diagnóstico de orígen bíblico. El acatar o no a ersonname w:st="on" productid="la Biblia">la Bibliaersonname>
como depositaria de la legítima y divinamente inspirada Palabra de
Dios, está dentro del mismísimo meollo de la enemistad prevista. El
terreno para todo tipo de hostilidad está perfectamente abonado, y es
ingenuo pretender confiar en un contradictorio humanismo globalista
meramente pragmático. ¿Pragmatismo en qué dirección?. Los humanistas
globalistas pragmáticos, principalmente las élites usufructuarias, se
levantan en su propio fundamentalismo draconiano, contra todos los
demás fundamentalismos. Pues realmente la guerra es entre
fundamentalismos, entre lealtades; y al final de todo, estas últimas
lealtades se reducen a dos: para con Yahveh Elohim, o para con la
serpiente. Valdría la pena continuar penetrando tras los velos de esta
singular contienda.>>
El
amplio campo general, donde se pelean las grandes batallas de la fe,
según una breve introducción al discernimiento del conflicto de
paradigmas, podría subdividirse en varias regiones, de acuerdo al
contenido, que podríamos llamar dogmático. Dogma se ha dado en llamar a
cada una de las grandes verdades reveladas por Dios, y que se derivan
directamente de las Sagradas Escrituras. Por ejemplo, podríamos
reconocer algunas regiones de ese campo general, en el mismo hecho de
la Revelación Divina acerca de Dios mismo como Uno y Trino; igualmente
en lo relativo a la Encarnación del Verbo de Dios, a la Expiación, a la
Resurrección, al Espíritu, a la Justificación por la Fe, a la vida
santa, al cuerpo de Cristo, al propósito eterno de Dios y el futuro.
También, por otra parte, se reconocerían regiones especiales del campo
de batalla, en aquellos respectos que han sido característicos del
Judaismo y Cristianismo Bíblicos, tales como los conceptos mismos de
revelación, creación y redención, que caracterizan a estas dos grandes
religiones complementarias. Pero todos estos ítems
fundamentales de la fe revelacional bíblica, que constituyen las
columnas del paradigma llamado "de la Simiente de la mujer", en
contraposición al llamado "de la serpíente", tienen su mismo nido en el
hecho histórico de la existencia de las Sagradas Escrituras: El Antiguo
y Nuevo Testamentos. De manera que la Bibliología llega a resultar el
campo de batalla medular, la punta de lanza, donde se juega el pulso
contra la apostasía y la herejía. Sí, la apostasía ha escogido como uno
de sus blancos favoritos, la sacralidad de las Escrituras
Judeo-Cristianas. Así como la herejía brota en las regiones de la
hermenéutica.
La batalla alrededor de la Revelación Divina.-
Los
grandes líderes que ha conocido la humanidad, a quienes los hombres
siguen, y que se alínean bajo una u otra bandera paradigmática, desde
la más arcaica antigüedad, alinderaron sus posiciones en relación a la
Revelación Divina. El hecho, pues, de ésta, hace que los hombres se
identifiquen o con el paradigma "de la Simiente de la mujer", o con el
paradigma "de la serpiente". El Sefer Toledot Adam
nos presenta el significativo relato primigenio del asalto de la
serpiente a la inocencia humana. Por eso la Apocalíptica Sacra
Neotestamentaria le llama al dragón como el engañador de las naciones.
Y el Toledot recién mencionado y otros Rollos Sagrados (como Isaías y
Ezequiel) nos desnudan el núcleo de la intención draconiana. Se intenta
sustituir a Dios por el sí mismo,
para lo cual se le tergiversa a Dios con el propósito específico de
hacerle malentendido y desfigurar Su verdadero carácter y el de Sus
propósitos. Y esto se realiza con el fin de usurparle la debida
adoración. Esa es la raíz de la paganización, la cual está detrás de
las teogonías y teurgias mitológicas. Teogonías en cuanto al supuesto
orígen de los llamados dioses; y teurgias en cuanto a sus supuestas
obras. La llamada Nueva Era de hoy, es apenas la misma vieja era de
nuevo. A las teogonías y teurgias siguen las cosmogonías hasta
desembocar en los variados evolucionismos actualizados. Tales son las
raíces religioso-filosóficas y pseudo-científicas del paradigma
draconiano contemporáneo.
Grandes influencias sobre la humanidad.-
Investigadores
actuales y anteriores, colocan a Jesús, Mahoma e Isaac Newton, como las
mayores influencias sobre la humanidad, seguidos quizá por Marx,
Nietzsche, Freud y Darwin. Otros quisieran ver en esa lista
privilegiada quizás a Moisés, Pablo y Lutero, a Buda y Zoroastro, Kant
y Hegel, Kierkegaard o Heidegger, Einstein y algún otro moderno o
posmoderno. Dificilmente todos estarían de acuerdo, por causa
precisamente de la escogencia de paradigma en las simpatías de carácter
personal. Dios mismo nos ha concedido este breve (en relación con la
eternidad) paso por la vida, para que tengamos la ocasión de tomar
posición personal, aunque Él soberanamente se reservó, por gracia y por
derecho, a los niños y a los abortados, además de "la descendencia de
la mujer" del apocalíptico proto-evangelio.
En cuanto a Jesús, el Señor Jesucristo,
Su bibliología y Su hermenéutica fueron fideístas; es decir, fieles al
contenido de la Revelación Divina en las Sagradas Escrituras. Enseñó
que las Escrituras no pueden ser ignoradas, ni abrogadas, ni
quebrantadas, sino que los cielos mismos y la tierra pasarían antes que
fallase una sola yod o daguesh lane
de ellas en cumplirse. Ante toda tentación respondió con el Escrito
está. Y aún en Su resurrección histórica se ocupó de enseñar lo que las
Escrituras decían. Así que el paradigma genuinamente cristiano es fiel
a la mente de Cristo, pues es formada por Él.
Mahoma
mismo confesó en el Korán al Señor Jesucristo como Verbo y Mesías
ascendido que regresará, pero sin entender lo que eso significa; por
eso son hoy los musulmanes, y no la cristiandad, los que guardan, en el
Monte de los Olivos, la mezquita que recuerda Su ascención. Mahmud
Amanidejad, líder chiita iraní actual, presidente de Irán, confesó
recientemente en las Naciones Unidas, el retorno de Jesucristo
acompañado del esperado Mahdi chiita.
Newton
realmente se preocupó más de profecía que de la gravitación universal.
Su libro de Principios Matemáticos de Filosofía Natural, según él mismo
confiesa, era apenas para él un hobbie;
lo que realmente le trasnochaba era entender a Daniel y al Apocalipsis
de la Biblia. Su obra al respecto es sobresaliente y recomnedable
especialmente al respecto del desarrollo de los 10 cuernos de la cuarta
bestia de Daniel 7.
Marx,
en su juventud, escribió acerca de las palabras de Jesús registradas
por el Evangelio según Juan 15. Luego apostató y se declaró
abiertamente poseedor de la espada del príncipe de las tinieblas, y
cuya pasión era destruir el mundo que le estorbaba en su camino al caos
y a la destrucción. La poesía de Marx habla más alto que su Capital y
sus manifiestos controlados por Engels, el agente de la plutocracia que
lo utilizaba.
Nietzsche,
en el manicomio, y al final de su vida, con la mayor de sus corduras
confiesa a Jesucristo, sin negarle los laureles de la victoria sobre su
peor enemigo, según él mismo se decía antes; ahora prefiere deshacer el
mito del anticristo para tristeza de sus biografos idólatras.
Freud
se desmaya en los brazos del Jung que capitanea el mundo del ocultismo
y confesó ver de lejos, en sus experiencias paranormales, a la ciudad
celestial, a la cual también confesó no tener acceso.
Darwin
confiesa, preocupado en su ancianidad, a Lady Northfield, mientras
estudia la Epístola a los Hebreos, que sus escritos evolucionistas eran
pensamientos inmaduros de su juventud que habían sido convertidos en
religión por los hombres.
Moisés confiesa que el Mesías vendría y era necesario oirle para no ser desarraigados. Pablo vive en Cristo y para Cristo. Lutero, procurando entender a Pablo, se declara también verdaderamente cristiano. Buda, en su antropología atea, busca escapar. Zoroastro
aprende de Daniel, jefe suyo en Persia, y su escatología integra en el
Yasna, Bundahish y Zend Avesta la esperanza mesiánica de Daniel, que
los magos de la estrella de Belén siguen. Kant se doblega moralmente a la crítica de la razón práctica. Hegel se pretende la manifestación divina, cual la serpiente. Kierkegaard prefiere dar el salto de fe en su existencialismo teológico. Heidegger,
agnóstico, se vuelve a la poesía, y confunde a Bultman. Einstein dice
apenas entender los bordes de los pensamientos de Dios. Pero el Señor
Jesucristo dice: "Quien me ha visto a Mi, ha visto al Padre...Nadie viene al Padre sino por Mi. Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida".
Deberíamos,
pues, dedicarle, Dios mediante, un tiempo, por lo menos, a la
panorámica de la Biblilogía Histórica en este discernimiento del
conflicto de paradigmas, no sin antes ver algo acerca de las
consideraciones de teología meramente natural.
Distinción entre revelación general y revelación
especial.->>
> >
Como
metodológicamente correspondería, antes de adentrarnos un poquito en las
consideraciones de bibliología histórica, como campo especial donde se da el
conflicto de paradigmas, convendría no pasar por alto la necesaria antesala de
lo que ha sido llamado la revelación general y su conexión con la teología
natural. Por una parte, desde los albores mismos de la humanidad, ha acompañado
al hombre la revelación divina especial (Gn.2:16-18; 3:8-19, 21-24; 4:6-16;
6:13-22; 7:1-5; 8:15-17; 9:1-17). >>
> >
Ésta
última, como testimonio de la intervención actuada y hablada de Dios directa y
personalmente para con el primer hombre, y los demás, desde el principio, se
distingue del testimonio indirecto, esperando ser deducido y percibido por el
hombre, acerca de Dios, a través de las huellas divinas en la naturaleza (Job
12:7-9; Salmo 19:1-4ª; Hchs.14:17; 17:26-29; Rom.1:18 a 2:16). Así, pues, que,
por una parte, hay una diferencia cualitativa entre la revelación meramente
general a todos los hombres, por medio de las cosas creadas, y la revelación
especial como intervención histórica y redentiva, además de directa y
canónicamene registrada, en la historia humana, que ahora podríamos llamar
sagrada, dirigida también a todos los hombres sin excepción (Ezq.33:11; Mr.16:15,
16; Hchs. 17:30, 31; Col.1.28; 1Tim.2:4; 2ªPd.3:9; 1Jn.2:2).>>
> >
Distinción entre revelación general y teología natural.->>
> >
Por
otra parte, también existe, como bien lo señala G. C. Berkouwer juntamente con
su bibliografía comentada, especialmente en sus Estudios de Dogmática, una
distinción ontológica y epistemológica entre revelación general y teología
natural. Revelación general se refiere al hecho divino de la intención cumplida
de Dios de revelarse, aunque solo sea parcialmente, aunque también verdaderamente,
por medio de sus obras creadas. En cambio, teología natural se refiere al
percibir humano de esa revelación general. La falta, en el barthianismo, de esa
distinción ontológica y epistemológica necesaria, hicieron que el moderno
asalto de Karl Barth a la teología natural, resultase neutralizado. Ni siquiera
Calvino, al que pretendía en parte regresar Barth, tuvo tal confusión epistemológica,
de confundir los planos de la oscura percepción humana y el hecho divino y
objetivo de la revelación. La ceguera del hombre caído no disminuye la realidad
objetiva del actuar divino; y por lo contrario, conmueve a Dios para un actuar
mayor. Por eso aparece la escala ascendente desde la revelación general hacia la
especial, y a su vez, de éstas hacia la iluminación progresiva, no tan solo en
el plano de la gracia soberana, sino también en el plano del carácter divino
que soberanamente decidió tener en cuenta trascendentalmente la responsabilidad
humana, capacitada ahora por la divina gracia común. El Dios soberano, como
Novio que espera el sí de ersonname w:st="on" productid="la Novia">la
Noviaersonname>, escogió, por dignidad, la colaboración humana, y no
desiste de ella, ni siquiera después de la caída del hombre. Por eso la gracia divina
capacita de nuevo universalmente para la responsabilidad, pero no la sustituye
(A Tito 2:1). Por eso mismo también, por causa de la responsabilidad capacitada
por la gracia común, y que recibe (Jn.1:12) o afrenta la gracia divina
(Hchs.7:51; Heb.10:29), existe igualmente el justo juicio divino. Fue, pues, la
misma soberanía divina la que constituyó en trascendental a la responsabilidad
humana (Mt.16:24; 19:211; 20:27; 21:28-32; 23:37; Mr.8:34 35; 9:35; 10:43, 44;
14:7; Lc.13:34; Jn.7:17; Dt.20:19; Ap.22:17), aunque ésta última, con toda su
sola fuerza, no sea capaz de salvar al hombre (Jn.6:65; 15:5c; Rom.8:8, 7; 9:16)
. La redención en Cristo, recibidos (Cristo y redención) por fe, y fe dada
universalmente a todos con el testimonio y la resurrección históricos y
objetivos de Jesucristo (Hchs. 17:31), es la única fuente de salvación, pues no
hay lugar para la jactancia humana, como enseña el apóstol Pablo (Rom.3:27), en
el don de la fe que viene por el oir el testimonio de Dios (Rom.10:17).>>
> >
> >
Legitimidad de la
revelación general reconocida divinamente.->>
> >
Es
la misma revelación divina especial, canónicamente registrada en las Sagradas
Escrituras bíblicas, la que nos señala el lugar legítimo de la revelación divina
general a través de la naturaleza. No podemos pasar por alto las declaraciones
de Jesús, de Pablo, de los salmistas y escritores sapienciales, etc.,
divinamente inspirados, que nos hablan de la intención divina de dejar Sus
huellas mimetizadas en todas Sus obras. La firma de Dios está allí para ser
primeramente sospechada, entonces buscada, entonces encontrada y escudriñada, a
manera de clave gravitatoria que nos atrae hacia Él mismo. Este campo es, pues,
también, una antesala que deja al hombre sin excusa. Si bien, también debemos
tener en cuenta el hecho de que el hombre caído no conoció suficientemente a
Dios por su sabiduría meramente humana (1Cor.1:21). Ésto, por culpa del hombre
mismo; no por carencia de revelación objetiva. Como dice el dicho popular: “No hay peor ciego que aquel que no quiere ver”. Así que los ataques de la llamada “ilustración”
a los tradicionales argumentos teológicos, se descubren como meras falacias
escapatorias y culpables, que apenas muestran la deslealtad humana a Dios. >>
> >
Analogía del amor y la luz.->>
> >
Como
dijo Jesucristo: “Sin causa me aborrecieron” (Jn.15:25b). Y
también dijo: “Esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los
hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz, para que sus obras no sean
reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea
manifiesto que sus obras son hechas en Dios” (Jn.3:19-21).>>
> >
No
es de extrañar, en este contexto, entonces, el por qué del conflicto de
paradigmas. La hostilidad, sin causa, injusta y perversa, contra Dios, se
convierte en hostilidad contra Jesús y los Suyos. “No puede el mundo
aborreceros a vosotros; mas a mi me aborrece, porque yo testifico de él, que
sus obras son malas.../...Si fuérais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero
porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os
aborrece. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que
su señor. Si a mi me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han
guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Mas todo esto os harán por
causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado. Si yo no hubiera
venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa
por su pecado. El que me aborrece a mi, también a mi Padre aborrece. Si yo no
hubiera hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado;
pero ahora han visto y han aborrecido a mi y a mi Padre...” (Jn.7:7;
15:19-24).>>
> >
En
el fondo, es una cuestión de amor. Cuando Judas Tadeo Lebeo, hermano de Jesús,
le preguntó: “¿Cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo?”
(Jn.14:22), Jesús le respondió haciendo diferencia entre aquellos bajo el
paradigma dela “Simiente de ersonname w:st="on" productid="la Mujer">la Mujerersonname>”, Sus discípulos, y
aquellos del paradigma “de la serpiente”, los hijos del diablo, cuyos deseos
quieren cumplir, de sustituir a Dios por sí mismos, haciéndose a sí mismos
dioses. “El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y
vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis
palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del que me envió”
(Jn.14:23, 24).>>
> >
Frente,
tanto a la revelación general, como a la especial, ¿por qué hay alinderamientos
diferentes? Principalmente por causa del amor o no a Dios. Tal amor o des-amor
se encuentra detrás de la formulación de cada paradigma, sea el que sea, tanto
en lo genérico, como en lo minucioso. Las justificaciones conceptuales tienen
como base este amor, o esta carencia de amor. “Los limpios de corazón verán
a Dios” reza la bienaventuranza cristiana. ¿Por qué no oís vosotros mis palabras?,
dice el Señor, porque no sois de mis ovejas. Mis ovejas conocen mi voz y me
siguen y al extraño no seguirán, porque no conocen la voz de los extraños. En
este campo juega un papel importantísimo el conocimiento por el Espíritu; algo
que los electores del árbol que mata no conocen. No ven, porque no quieren;
para no ser estorbados en sus egolatrías. No importa cuanto disfracen
eruditamente su miseria; su erudición no puede esconder las plumas de su
des-amor. Un paladar espiritual aguzado puede discernir el espíritu motriz de
toda clase de argumentación. Esta epistemología espiritual, fácil a los niños,
ha sido desechada por aquellos que por ella son descubiertos y expuestos. Lo
demás es cuento, o tragedia.>>
_______________________________>>
Gino
Iafrancesco V., 11 de diciembre de 2008, Bogotá D.C., Colombia.>>
Callar cuando se debe hablar, mancha de sangre nuestras manos. Perro que no ladra es como vigía dormido. "Si muerde la serpiente antes de ser encantada, de nada sirve el encantador" (Salomón). Cuando el Cielo y la vida nos facilitan la tribuna, sería una gran irresponsabilidad no estar presentes. Presencia significa responsabilidad, solidaridad con todos los hombres, pero en unión con Dios; lo cual es la única seguridad. Solo Dios mismo es garantía para el hombre. Unir nuestra voz a la de Dios es un deber. El pueblo unido a Dios, hace de la voz del pueblo, la Voz de Dios. Oíd a Dios tras la simplicidad de Sus testigos. Es necesario honrar la democracia, escuchando también a los amigos de Dios. Estos son los verdaderos amigos del hombre.