El viernes tocaba ligar. Y a nadie se le resiste una invitación a un champagne con fresas. ¿Champagne con fresas dónde en San Sebastián? Evidentemente, en el único reducto oficial del lujo en la ciudad, el Hotel Mª Cristina, dónde si no se puede encontrar champagne y fresas en el carro de los postres y que se puede pedir a media tarde. Enotnces, ¿por qué narices han cerrado el Restaurante Easo? Si la noticia del cierre de un restaurante es triste, el cierre del único restaurante de nuestro único hotel de 5 estrellas es un pequeño desastre. De acuerdo, ya nos habíamos acostumbrado a que el hotel de referencia no tuviera un restaurante de cierta categoría, pero era algo que podíamos sobrellevar porque tenía otras ventajas: el lugar era precioso, el servicio era el que se le suponía a un hotel de esa categoría (aunque en cierta época llegaron a preguntarnos, en una mesa de 6, a quién le correspondía cada plato, interrumpiendo nuestra conversación), era un comedor muy discreto con la distancia suficiente entre las mesas y, por último, era el único restaurante de la ciudad al que se lo suponía una carta de comida internacional - si es que eso significa algo. Pues ahora ya no queda nada de eso, si alguien queire un servicio de restaurante o lo pide con sufciciente anteleación o no tiene nada que hacer. Después del champagne o te comes unos tallarines con verduras o un sandwich en la barra. Por cierto que el viernes pasado esas fueron las opciones que tuvo que elegir Elías Querejeta y ante la disyuntiva eligió marcharse a otro lugar o quedarse castigado sin cenar. El Saigón es un restaurante en el que se cena muy bien pero no es el restaurante que se le supone a un Westin del Luxury Collection que, además, edita con todo lujo un libro titulado Taste in Style, recetas de los restaurantes del Luxury Collection. Lo dicho, una pena.
Comentario de: teresa marquesa [Visitante] Lunes, 07/05/2007 - 14:54
Pues que quieres que te diga. Sólo comí una vez, y cené en otra ocasión en el restaurante del Maria Cristina, pero sinceramente no me gustó la comida, ne pareció muy mediocre. Es verdad que es una pena que el 5 estrellas de la ciudad no tenga restaurante.... pero la verdad es que la categoría del restaurante que tenía no era adecuada. Para ser justos, hubiese podido ser aceptable en alguna ciudad centroeuropea, pero no en Donostia. ¿No han sido capaces de hacer una buena oferta a alguna promesa de la cantera de jóvenes cocineros para revitalizarlo?.
Comentario de: Sopa de Ganso [Visitante] Lunes, 07/05/2007 - 16:05
Tienes razón, la comida, salvo en muy pocas ocasiones (por ejemplo estando Jokin de cocinero y te daba lo que él sabía que te podía dar). Y también hay que recordar que de barato nada de nada.
Pero el local, el servicio y los huéspedes del Hotel ya son motivos que se merecen un restaurante, aunque sólo sea correcto. Así por lo menos tendría un punto de partida y con nuestras quejas podría mejorar.
Después de muchos años de hacer crítica musical para el DV, el maestro Elexpuru me enseñó hace ya muchos años (hacia el año 85) que el mejor camino hacia la buena vida empezaba por la publicidad y por eso me hice publicitario. Julio Camba me ilustró la manera de disfrutar de las cosas pequeñas y grandes que te da una vida. En el 92 me caí en una cuba de buen vino y se hizo la luz: existían más zonas vinícolas que no fueran Rioja, desde entonces mi obsesión me lleva a difundir la buena nueva sin descanso.
En el programa Keridos Monstruos de Mitxel Ezquiaga abrimos una sección llamada La Buena Vida en la que se presentaban restaurantes, vinos y otros elementos del disfrute. Al mismo tiempo hice un programa de televisión centrado en la cocina y los vinos que se llamó Sopa de Ganso (el guiño a los Hermanos Marx es, fundamentalmente, porque Groucho y Yo fue un libro que me enseñó que en esta vida lo peor que se puede hacer es tomárselo todo demasiado en serio). Hace ya un año ese programa de TV se trasladó a Punto Radio y en el suplemento mensual sobre gastronomía que edita El Diario Vasco escribo de restaurantes y vinos.