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Lunes, 08/02/2010
Julieta Venegas, Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF México, se suma al apoyo para los niños y niñas de Haití |
México, D.F., 2 de febrero, 2010 – La Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF México, Julieta Venegas, se ha unido al llamamiento para la recaudación de fondos para apoyar las acciones de UNICEF a favor de los niños y niñas y sus familias afectados por el devastador terremoto de Haití del pasado 12 de enero.
A través de un spot de 30 segundos, Julieta Venegas da un mensaje con el fin de sensibilizar a la población acerca de la situación de la niñez haitiana y de informar acerca de las tareas de UNICEF. Al final del spot, la Embajadora de UNICEF México hace una invitación a donar para respaldar estos esfuerzos.
"Para mí era sumamente importante aportar con algo para ayudar a los niños y niñas de Haití y creo que todos deberíamos de hacerlo, por eso hago un llamado y una invitación para que todos nos unamos a esta causa y contribuyamos a aliviar la terrible situación que están viviendo los niños y niñas de Haití"
De esta manera, Julieta Venegas, se suma a otros embajadores de UNICEF como Angélique Kidjo, Diego Torres, Ewan McGregor, Mia Farrow, Ricky Martin y Shakira, quienes han alzado su voz a través de diferentes medios para recaudar fondos y sensibilizar a la población acerca de la situación de la niñez de Haití.
Vídeo en Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=9Q4Sd1-JpuI |
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Escrito por UNICEF a las 04:13 pm Hacer comentario (0)
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Landa, niña haitiana protagonista de la foto UNICEF 2008, sobrevivió al terremoto |
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| Foto: Alice Smeets |
Landa fue la protagonista involuntaria de la fotografía ganadora de UNICEF Foto del Año 2008. La instantánea fue tomada por la artista belga Alice Smeets en uno de los barrios más pobres de Puerto Príncipe en Haití. Alice Smeets se puso en comunicación con los familiares de Landa tras el terrible terremoto del pasado 12 de enero. Landa esta bien. Esta joven pudo sobrevivir a la tragedia que causó la muerte de 200.000 personas, según el Gobierno de Haití.
La imagen tomada en 2008 mostraba una niña caminando descalza, con un inmaculado vestido rosa, a través de basura y excrementos, con las chabolas de Cité Soleil como escenario de fondo. Antes de esta emergencia, que ha movilizado la solidaridad de millones de ciudadanos en el mundo, cerca de 10 millones de personas, el 78% de los haitianos, sobrevivía con menos de 2 dólares a día.
Cada año el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF, convoca un concurso fotográfico para denunciar la vulneración de los derechos de la infancia, por razones de pobreza, conflictos o desprotección, derechos que quedan recogidos por la Convención sobre los Derechos del Niño. |
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Escrito por UNICEF a las 04:06 pm Hacer comentario (0)
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Miércoles, 03/02/2010
Experiencias de ida y vuelta |
Por Maite Elola, cooperante de UNICEF Guatemala (Septiembre 2008- diciembre 2009)
Regresé a Bilbao cuando la ciudad ya estaba iluminada por las luces navideñas; desde ese momento comenzó una nueva etapa de readaptación tras 15 meses trabajando en UNICEF Guatemala.
Un retorno agridulce a lo que para mí era la cotidianeidad que tras esta intensa experiencia siento extraña. La vuelta a la normalidad después de convivir con la incertidumbre y el caos de Ciudad de Guatemala, que desde la distancia se me antoja bucólica, me resulta sumamente complicada.
Guatemala es un país de contrastes donde destaca por encima de todo la desigualdad. El contraste entre las sonrisas afables y estampas dolorosamente punzantes, paisajes extraordinarios, grandes casas en buenas colonias y barriadas indescriptibles, sin acceso a agua potable y suelos sin pavimentar. Por no hablar del área rural, donde el cambio climático hace estragos y la falta de servicios básicos es patente a todos los niveles, afectando a la población más vulnerable: niños, niñas, adolescentes y mujeres.
No existe el grado medio a ningún nivel. En sus calles se mezclan los vendedores del sector informal y pequeños comedores a precios populares y las grandes superficies y cadenas de comida rápida. Ni si quiera existe equilibrio entre los propios ciudadanos, conviven sin mezclarse dando lugar a una jerarquía que utiliza a sus propios compatriotas, la mayoría indígena, como mano de obra barata.
Sin embargo, todo el pueblo guatemalteco, y los que hemos tenido la suerte de convivir entre ellos, tenemos algo en común: una total exposición a la violencia.
Una violencia creciente que da lugar a experiencias de vida crueles, marcadas por el dolor y por un grado de impotencia que confluye en la consideración general de que esta situación es normal.
Por eso regresar a Bilbao, volver a caminar por las calles sin mirar hacia atrás, subir a un autobús sin estar rodeada de personas armadas, tener garantías de que los tuyos están a salvo, tiene, obviamente, un lado positivo.
Con todo, echo de menos a cada una de las personas que he conocido, cada profesional de la cooperación para el desarrollo que creen que Guatemala es un país lleno de posibilidades y luchan cada día por que ese día llegue. Cada lugar que he conocido con los sentidos bien abiertos para no perderme ninguna de las sensaciones que transmitían o cada sabor de las comidas tradicionales que he podido compartir.
Añoro a mis cuates, su energía y carisma, el amor con el que me han tratado sus familias, y el orgullo de todos ellos por su país. El rechazo absoluto a una violencia que les afecta diariamente y sus disculpas cuando te sorprende a ti, apenados de que esa situación te afecte y te saque de un zarpazo de tu sueño.
Volver no es sencillo, son muchas vivencias y experiencias, algunas de ellas muy duras, dejando atrás personas maravillosas, pero que te hacen apreciar la suerte de haber podido aprender de ellos otra forma de entender el mundo. Un mundo que no es justo pero por el que luchan y se crecen, mientras nuestra comodidad y día a día nos hace lamentarnos con ligereza, sin reflexionar sobre lo afortunados que somos por disfrutar de un estado del bienestar y calidad de vida que otras personas, millones en el mundo, no llegan ni a acariciar con los dedos.
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Escrito por UNICEF a las 05:55 pm Hacer comentario (0)
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Lunes, 01/02/2010
Carta abierta de Nieves Álvarez (UNICEF-Haití) |
Agradezco la publicación de esta carta para dar a conocer mi agradecimiento personal, reconocimiento y admiración por los trabajos de la UME y los bomberos de las Comunidades Autónomas de España que han participado en los servicios de rescate en Puerto Príncipe. Mi nombre es Nieves Álvarez, trabajo como responsable de la sección de educación de UNICEF-Haití y estaba viviendo allí con mi esposo Philippe Dewez.
Philippe fue el representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Haití hasta su jubilación en noviembre del 2009. A partir de diciembre, empezó a trabajar como consejero especial de la Minustah para asesorar al presidente Preval. Su oficina estaba junto a la oficina de Luis Da Costa, en el cuarto piso del hotel Christopher.
El día del temblor yo estaba regresando a mi casa con el auto y tuve la suerte de quedarme en una calle amplia, fuera del peligro de las casas que caían a diestra y siniestra. En vista del pánico generalizado y la réplica de los temblores, me fui caminando a mi casa que queda muy cerca del hotel Christopher, esperando encontrarme allí con mi marido. La casa estaba intacta y ¡sorpresa! funcionaba el internet, así que lo primero que hice fue contactar a mi familia para avisar de que estaba bien. Enseguida empecé a recibir mensajes de otros familiares y amigos preocupados por la noticia. Sólo cuando pasaron dos horas y mi esposo no había regresado a la casa, me fui en su búsqueda caminando entre miles de personas desesperadas que abarrotaban la calle llena de escombros y autos dañados. Al ver la imagen del edificio caído hacia atrás fui consciente de la gravedad de la situación de mi esposo allí encerrado. Desde ese momento, en medio de la desesperación de ver a los soldados de Bolivia, Filipinas y Brasil sacando las piedras sin equipos especiales, tuve la suerte de conocer a los compañeros de la Policía Nacional y la Guardia Civil española que estaban a la espera de las noticias de Rosa y de mi buena amiga Pilar Juárez, a la que conocí hace muchos años atrás, cuando ella trabajaba en Nicaragua y yo estaba en Honduras. Entre todos estuvimos desde el primer momento apoyándonos mutuamente, intercambiando información, consuelo y desesperación por lo lento que iban los trabajos de rescate… No recuerdo sus nombres ahora, pero si sé que discutimos, peleamos y nos solidarizamos para que dejaran entrar a los equipos de España que iban llegando desde Santo Domingo. Entre estos estaba Salvador Muñoz, mi primo que trabaja para la AECID en República Dominicana y que se ha volcado conmigo y con los damnificados del país todo este tiempo, así como el enviado de la Embajada de España en Santo Domingo que se presentó enseguida en el lugar.
De todos ellos, sólo recuerdo bien el nombre de Alberto, el responsable de la Policía Nacional que estaba de viaje y que desde que llegó a Puerto Príncipe un par de días después hizo la negociación incansablemente para que dejaran entrar al equipo de España, que ya habían sido rechazados de forma incomprensible por los coordinadores del campamento en dos ocasiones, argumentando que la presencia del equipo de China y Brasil eran suficientes y no necesitaban refuerzos… ¡Qué grave equivocación!
Los americanos llegaron con todo su equipo el tercer día para rescatar a una persona ilesa y se marcharon 5 minutos después, lo mismo que el equipo de China que replegó todo el campamento dos días después de trabajos intensos para encontrar a sus tres víctimas de una delegación oficial que estaban en reunión con Annabi y Da Costa en el momento del terremoto. Si ellos se van, ¿qué pasa con las otras personas encerradas todavía, quien los rescata? Por suerte, la presencia de la UME, dirigida por Antonio, y de todos los equipos de salvamento españoles, el verlos trabajar día y noche tan profesionalmente con los perros arriesgando sus vidas, metiéndose en todos los huecos posibles para encontrar a las personas incansablemente durante las 24 horas, mano a mano con el equipo de Brasil que manejaba las maquinas, me devolvió la fuerza y confianza en el rescate de mi esposo, ya que iban apareciendo huecos de vida donde las personas pueden sobrevivir un tiempo, según me explicaba Antonio. Tuvieron además, la paciencia y el tacto humano de explicarnos a nosotros, los pocos familiares allí presentes de forma permanente, todas sus decisiones, su estrategia, sus hallazgos, dando siempre muestras de aliento y comprensión y procurando en todo momento que no nos faltara nada para comer y beber. ¡Realmente un equipo humano y profesional de excelencia!
Lamentablemente Philippe fue encontrado sin vida el martes 20 de enero, una semana después del terremoto. Dos días después, sus hijos que llegaron a Puerto Príncipe y yo fuimos trasladados a Santo Domingo para hacer las gestiones de repatriación de mi esposo a Namur, en Bélgica, de donde era él original, y aquí seguimos esperando y reflexionando sobre lo acontecido, fuera del caos de Haití. Como la salida de Puerto Príncipe con el avión de la Minustah fue muy rápida y mi teléfono no funcionaba bien, no tuve ocasión de despedirme personalmente de Alberto, Salvador, Antonio con todo su equipo de mujeres y hombres de la UME, y de los diferentes equipos de rescate españoles que han estado trabajando todo ese tiempo en el hotel Christopher. Desde aquí mi agradecimiento personal y mi admiración. Gracias por todo, yo sé que hicieron lo posible. ¡No lo olvidare nunca!
En Santo Domingo, 23 de enero de 2010 Nieves Álvarez UNICEF-Haití |
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Viernes, 29/01/2010
Mañana se conmemora el Día escolar de la no violencia y la paz |
Colegios y centros educativos de toda la geografía celebrarán mañana, día 30 de enero, el Día Escolar de la no violencia y la paz. Una jornada que trata un año más de promover valores como el amor frente al egoísmo, la no violencia, la paz y el respeto a los derechos humanos.
Asimismo se conmemora en este día el aniversario de la muerte de Mahatma Gandhi, asesinado por un integrista hindú hace ya 62 años.
Gandhi, líder del pacifismo mundial Natural de la India, Mohandad Karamchand Gandhi dedicó gran parte de su vida a la lucha a favor de los derechos de las personas y los pueblos, siempre a través de acciones pacíficas, basadas en la no violencia. En medio de la convulsa situación de aparheid que vivía Sudáfrica realizó múltiples movilizaciones de protesta pacifista contra el sistema. Tras 20 años en el país africano, dedicó todos sus esfuerzos para lograr la independencia de la India, todavía colonia Británica.
Gran Bretaña concedió la independencia a la India en 1947. Un año más tarde, Gandhi moría asesinado, víctima del enfrentamiento entre musulmanes e hindúes que vivía su país. Su figura, seguida por millones de personas, ha continuado creciendo hasta llegar hasta nuestros días como el máximo exponente del pacifismo mundial.
UNICEF, trabajo por la paz y la educación en valores UNICEF trabaja con ahínco por el fomento de modelos de educación para niños y jóvenes, que promueven la solidaridad a nivel mundial, la tolerancia, la paz, la justicia social o la sostenibilidad medioambiental.
Si quieres conocer más información sobre la labor de UNICEF en educación para el desarrollo y en valores puedes consultarla en el programa Enrédate con UNICEF. |
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Escrito por UNICEF a las 04:19 pm Hacer comentario (0)
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