El Real Madrid ha demostrado estar en un nivel superior al Bruesa GBC. No era necesario ver el desarrollo del partido para tener clara esta afirmación. Mi recordatorio viene a colación de la frase emitida por Dusko Ivanovic previa a la cita copera en la que mostraba su anhelo de alcanzar el nivel de juego que te permite ganar jugando mal. Y esto es lo que hoy ha realizado el equipo que Joan Plaza dirige. En nada se ha parecido el rendimiento mostrado en el Palacio Vistalegre cuatro días después de su clara victoria sobre el otro outsider a ocupar la primera posición al final de la liga regular, el Tau Cerámica Baskonia.
Ambos equipos han presentado una baja importante de última hora. Felipe Reyes no ha sido de la partida para los blancos y Diego Fajardo para los donostiarras.
En el primer cuarto ambos equipos han mostrado lo que podía ser el partido:
La inclusión en el quinteto titular de Doblas acompañando a Bradley mostraba la clara intención de Fisac de centrar la batalla en el juego interior. La ausencia de Reyes facilita el trabajo a lo largo del partido. Los pívots del Bruesa GBC han concedido el tiro exterior a sus pares y han dado prioridad al rebote defensivo; por el contrario el ataque de los guipuzcoanos cargaba su juego sobre los pívots.
Las pérdidas de balón, hasta siete en este cuarto inicial. Los madridistas castigaban las mismas con contraataques anotados. Al final del encuentro Bruesa GBC acumula 19 pérdidas, que representaban el 22,4% del total de posesiones disfrutadas. Para el Real Madrid sus 9 pérdidas representaban el 10,7% de total; lo cual les ha permitido disfrutar de una mayor cantidad de tiros de campo que han paliado los bajos porcentajes de acierto.
El tiro de 3 puntos. El Real Madrid ha lanzado, con poco acierto, 29 triples. Normalmente promedian 20,7 intentos por encuentro. Del 25,1% de las posesiones al 34,5% en este encuentro. Los blancos ni han trabajado excesivamente sus posesiones, ni han conseguido un ritmo de juego fluido y han aprovechado cada opción concedida por la defensa guipuzcoana para intentar anotar desde más allá del 6,25. Claro ejemplo de esta aseveración es la cantidad de triples intentada por sus pívots. Entre Hervelle y Sekulic lo han intentado en nueve ocasiones. A lo largo de la temporada todos los pívots madridistas no pasan de intentar 3,23 triples por encuentro.
En el segundo cuarto la principal variante la presentaba Fisac al situar a Smith en posición de cuatro y al equipo en defensa zonal. Los blancos respondían con otros siete intentos triples, llegando al descanso con un 26% de acierto. Plaza introducía a Mumbrú como cuatro en este período.
El tercer cuarto ha permitido al Real Madrid mantener su ventaja en basa al acierto en el tiro de tres puntos, el único momento del partido donde han mostrado su potencial: 5 de 8 intentos para firmar un 62,5% de efectividad en ese periodo. No obstante su dominio en el rebote ofensivo en ese cuarto no se concretaba debido al pobre acierto en los tiros cortos. El Bruesa GBC se mantenía gracias a los once puntos anotados en ese cuarto y las dos asistencias repartidas por Damir Mulaomerovic; y, por el dominio del juego interior visitante, nueve puntos aportaban Bradley y Pavlidis. Mulaomerovic, de nuevo, se ha mostrado como el único jugador del perímetro capaz de generar juego para sus compañeros. Pavlidis, en el partido que más minutos ha disputado, ha estado desacertado cara al aro. Ha abusado de los tiros de tres puntos. Tengo la sensación, de nuevo, que es mejor jugado de lo demostrado desde su llegada al Bruesa GBC.
Tres pérdidas de balón y tres triples fallados han permitido al Bruesa GBC firmar un parcial de 6-18, para adelantarse 66-68 en el cuarto final. Restaban más de cuatro minutos para el final del partido. Los locales activan su defensa para cerrar el partido con un parcial de 11-0. Sin novedad en el frente, tres pérdidas de balón y falta de acierto a la hora de encarar la canasta para confirmar la octava derrota consecutiva.
Como anécdota queda la victoria en el último parcial. En las siete anteriores jornadas la derrota del encuentro venía acompañada por la derrota en el cuarto final.
P.D.: A partir de esta noche intentaré publicar un post que analice el juego y la trayectoria de Elmer Bennett.
José Angel Samaniego (Master en Psicología Deportiva por el Instituto Maslow Cattell de Alicante, Entrenador Superior de Baloncesto por el Centro de Alto Rendimiento San Cugat Barcelona) atesora una amplia experiencia en el mundo del baloncesto. Además de ser Entrenador Jefe de varios equipos en categorías EBA y LEB (Urbina Maltzaga, El Ejido, Aguas de Calpe, Drac Inca), fue Entrenador Ayudante en el Tau Cerámica Baskonia durante las temporadas 97-01. Ha sido Director del Campus de Baloncesto del Baskonia (98-01), además de ser conferenciante habitual en temas relativos a la Dirección de equipos, Liderazgo, Coaching, Detección de Talentos, Temas específicos de Baloncesto, tanto para empresas como para equipos.