Son varias las semanas que han transcurridos desde que me comunicaron la grave enfermedad que padeces. El paso del tiempo no atenúa mi malestar tras la conmoción inicial.
El baloncesto fue la excusa perfecta para que nos conociésemos. Mi etapa como entrenador del C.B. Calpe coincidió con parte de tu estancia en Alicante. Fueron, como recordarás, unos meses en los que compartimos conocimientos y experiencias.
Gracias a ti, mis intentos de aproximación a la lectura del filósofo José Antonio Marina y su, ya para ti libro de cabecera, Teoría de la Inteligencia Creadora se hizo posible. Por aquella época, también, tú me animaste a acercarme a Howard Garner. Las Inteligencias Múltiples eran motivo de estudio para ti.
Ambos compartimos fuentes de conocimiento para buscar respuestas a necesidades distintas. Mientras tú continuabas inmerso en el desarrollo de una metodología para la formación de los jóvenes jugadores; yo dirigía mis esfuerzos a la gestión de los grupos humanos.
Pero juntos descubrimos, en un imborrable fin de semana, nuestra fascinación por las letras del cantautor italiano Franco Battiato. Canciones comprometidas, canciones surrealistas, canciones idealistas…
Me gustaría recordar contigo alguna de las estrofas que disfrutamos esos días.
Si pienso en cómo he malgastado yo mi tiempo, que no volverá, no regresará, más. Tuvimos tantas ocasiones, perdiéndolas. No las llores más, no las llores hoy, más…
Los horizontes perdidos no regresan jamás.
Qué difícil es quedarse quieto, indiferente, mientras todo entorno hace ruido. En esta época de locos nos faltaban los idiotas del horror. He oído los disparos en una vía del centro. Cuánta estúpida gallina, se pelean para nada.
Busco un centro de gravedad permanente, que no varíe lo que ahora pienso de las cosas, de la gente,
Y te vengo a buscar, aunque sólo para verte o hablar porque requiero tu presencia para entender mejor mi esencia.
Ya sé desde hace tiempo que, tras cualquier violencia, el mal existe.
Pero sobre todo recordarás, igual que yo, aquello estrofa que acabamos cantando:
No Time No Space another Race of Vibrations the Sea of the Simulation keep your feelings in memories I love you especially tonight.
Aquí permíteme, Alfredo, que tome la palabra, además de en el mío propio, en nombre de otros. Al menos aquellos que contigo compartimos vivencias en los años que coincidimos en el Campus de perfeccionamiento que Tau Cerámica Baskonia organizaba cada verano. Fuimos muchos, quienes entorno a tu figura, nos esforzamos por transmitir nuestros conocimientos a todos aquellos jóvenes que se acercaban pletóricos de ilusión. Manolo, Alvaro, Rubén, Samuel, Ibón, Ana y Jorge, Javi, Mikel, Patxi, Natxo, Alex, Sergio, Gema y Txema, Agustín, Ibai, Carlos…
Como dice Battiato:
Te queremos, especialmente ahora. Mantenemos vivos, en nuestra memoria, los sentimientos que tu recuerdo nos provoca. En este mundo superfluo hay personas, como tú Alfredo, que despierta nuestros corazones; más allá del tiempo que transcurra y el espacio que nos separe.
Alfredo, maestro, me enseñaste que es difícil descubrir el alba dentro de las sombras; pero no que fuese imposible.
El presente te depara un reto que el destino incubó. Todos creemos, de corazón, que si alguien puede vencer la enfermedad que te invade; ese eres tú.
Elige el momento, nosotros NO tenemos prisa. Aunque no vayamos a buscarte, seguiremos esperándote. Aunque sólo sea para verte, para hablarte, para escucharte…
Posdatas
Alfredo Alquézar ha entrenado esta temporada al B.C. RIVER ANDORRA del Grupo C de la liga EBA. Dar las gracias al club por el apoyo que están prestando a Alfredo y a su familia en estos difíciles momentos.
A su familia decirle que son muchas las personas que hemos sucumbido a la bondad de Alfredo.
Y a ti, Skywalker, que la fuerza te acompañe.
De ausencias y de presencias.
"Una cosa es saber y otra saber enseñar." (Marco Tulio Cicerón)
De los instantes contigo vividos está es la lección más grande que me diste.
Desde la humildad que te acompañaba siempre fuiste un maestro.
Cristina me regalaba este pasado fin de semana el libro de la poetisa asturina Olvido Garcia Valdés "Y todos estábamos vivos". Quiero, en estos momentos, compartir con vosotros este poema:
EL RECORRIDO DEL SOL CUANDO CAE...
el recorrido del sol cuando cae la noche, el recorrido de la noche, hacia dónde va llegando, mirar lo conocido como signos que son y ya no son, un aceite de estar, representar su hueco, desplazados miramos como si fueran los otros siempre a estar ahí y de pronto no están o no estuvieran
Hasta pronto...
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