BORJA SÉMPER. No sólo de política vive el hombre (Política)
Martes, 22/09/2009
Impuesto de Patrimonio, ese impuesto caduco
Mañana el pleno de Juntas Generales de Guipúzcoa debatirá, entre otros temas, una moción del Partido Popular en la que se propone la eliminación del Impuesto de patrimonio en nuestro territorio.
Somos el único Territorio Histórico del País Vasco donde aún existe este impuesto, somos el único llugar de España donde aún existe.
Me parece una vergüenza que por dogmatismos díficiles de justificar, el PNV y el PSE se empeñen, cada uno por motivos diferentes, en mantener en Guipúzcoa algo que en otros sitios (en todos) han promovido su desaparición. ¿Por qué somos paganos los guipuzcoanos una vez más?
El Impuesto de Patrimonio afecta directamente a las rentas medias, a los trabajadores que con sus ahorros han conseguido reunir un pequeño patrimonio. No nos engañemos, ni nos dejemos engañar con discursos demagogos.
Mañana veremos qué hacen el PNV y el PSE. Si algo es bueno para vizcaínos y alaveses, ¿por qué no es bueno para nosotros?
El PNV celebrará su Alderdi Eguna (día del partido) el próximo día 27. Esa será la celebración oficial, porque los festejos ya han comenzado.
El Diputado General de Guipúzcoa en su discurso de ayer en el pleno de política general de Juntas Generales, ejerció de portavoz radical de su partido en lugar de Diputado General de todos los vascos. Desempolvó el discurso más rancio, radical y trasnochado del PNV y se amarró con una fuerte soga al árbol más recio del monte.
"El pacto PSE-PP es un ataque directo al pueblo vasco", fue una de las perlas con las que llenó de contenido su discurso. A estas alturas ya está todo dicho sobre este tipo de frases. Resulta cansino y perezoso que algunos nacionalistas sigan en su empeño de marcar una línea entre vascos con lábel y vascos de segunda en función de su adscripción ideológica. Aplican una sencilla ecuación: si eres nacionalistas, todo lo que hagas está justificado, porque eres nacionalista; si no lo eres, todo lo que hagas, será en contra del Pueblo Vasco, porque no eres vasco.
Pueril y trasnochado argumento, además de peligroso por justificador de quienes empuñan la pistola. Es decir, si el diputado General de Guipúzcoa dice estas cosas, ¿cómo le va a parecer mal a un enano mental del entorno batasuno quemar un autobús o insultar a un no nacionalista? Está defendiendo la "identidad vasca"...
Pero hay otra cosa indignante. En un momento como el actual, de fuerte crisis económica, de gente jodida porque ha perdido su trabajo, de otra mucha preocupada porque lo puede perder, con una Guipúzcoa cada vez más atascada en debates eternos, con una Diputación que no ejerce de Gobierno, porque no sabe o porque no quiere, el Diputado General recurre a doctrina ideológica más rancia para tapar sus vergüenzas en la gestión, utilizando un discurso vergonzoso para cualquier persona con un mínimo de sentido común y tolerancia hacia el discrepante.
Hace unos días varios consejeros del Gobierno Vasco se reunieron con representantes de las tres diputaciones vascas y ayuntamientos. La cita erapara hablar de la crisis económica y, supuestamente, para adoptar medidas ante el desplome de la recaudación fiscal.>>
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Lo primero que sorprende es que a estas alturas de la película el gran acuerdo al que llegaron se limitara a “estudiar medidas concertadas para hacer frente a la crisis”. Y sorprende porque parece un poco tarde para “estudiar medidas”; parece un poco tarde para “ponerse a trabajar”; un poco tarde para reflexionar sobre cómo paliar un mal que a los ciudadanos nos afecta en los bolsillos desde hace mucho; y sorprende porque además todas las decisiones quedan aparcadas hasta después del verano. >>
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De momento nos quedamos sin ninguna medida concreta, pero es cierto que algunos ya han avanzado cuáles son sus pretensiones: subir los impuestos, cómo no. También dicen haberse dado cuenta de que la medida de los 400 euros famosos (gran idea de Zapatero) ha fracasado estrepitosamente en su objetivo de reactivar el consumo, y que deja como lastre 114 millones de coste fiscal. Algo tarde. >>
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Es verdad que los partidos que estamos en la oposición no debemos sólo criticar, sino que se espera de nosotros propuestas alternativas que validen y legitimen la crítica razonable y razonada. Por eso, el Partido Popular de Gipuzkoa propuso, presentó y repartió a todos los partidos políticos el pasado mes de octubre de 2008 una propuesta de reactivación de la economía con el objetivo declarado de servir de paquete global de medidas contra la crisis económica. Las medidas que en ese documento reflejamos son recetas que han funcionado en momentos de crisis, por encima de dogmatismos partidarios y partidistas y que pueden resumirse de manera sencilla: que el ciudadano tenga dinero en el bolsillo. Por lo tanto, menos presión fiscal y reactivación del consumo familiar; apoyo a nuestros emprendedores para la generación de empleo y reducción drástica de gasto superfluo en la administración. >>
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A veces parece que quienes nos gobiernan están satisfechos con “hacer lo que pueden” y no son conscientes de que lo que hay que hacer es “lo que se debe”. No basta con el voluntarismo ni las fotos, hay que tomar decisiones y hacerlo rápido. >>
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El Global Europe Anticipation Bulletin en su última publicación advierte que “…los dirigentes políticos del planeta nuevamente se verán sorprendidos, después del verano, al descubrir que todos los problemas del último año resurgen intensificados, pues no han sido tratados sino que solamente se ocultaron bajo inmensas cantidades de dinero público”. A algunos les parecerá una predicción excesivamente catastrofista, como por cierto les parecieron las advertencias sobre la crisis que el Partido Popular hizo en un pasado reciente, pero la mencionada publicación especializada añade: “…contrariamente al discurso mediático y político dominante […] no se prevé en absoluto el inicio de la recuperación después del verano de 2009, ni en los próximos doce meses. Al contrario, a causa de la falta de tratamiento de fondo de los problemas cuando comenzó la crisis, este verano se producirá la convergencia de las tres olas gigantes (desempleo masivo; quiebras en serie; retorno de la inflación)…”>>
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Quizás la economía no importe demasiado, quizás sea mucho más urgente hacer buenas fotos para buenos titulares. Quizá la política de partido, el defender posiciones dogmáticas sea mucho más útil a corto plazo, más cómodo que adoptar decisiones y aplicar políticas inteligentes. Quizá sea así, pero para nosotros la economía sí importa, porque el bolsillo de la gente, que al final es la tranquilidad de las familias, es de lo más importante. >>
Hay quien dice que el día después de que Ibarretxe deje de ser lehendakari muchos dirigentes nacionalistas correrán a abrir el grifo para comprobar que sigue saliendo agua. Que no tendrán claro que la luz se encienda al accionar el interruptor. Que levantarán las persianas dudando de que haya salido el sol. Quizás la ironía sea exagerada, pero acierta en describir lo que pasa por la mente de muchos dirigentes del PNV.
Durante 30 años, el PNV ha gobernado Euskadi con un poder tan legítimo como absoluto. Con una u otra fórmula ha gobernado en las tres capitales, en los ayuntamientos más importantes, en las tres Diputaciones y en el Gobierno Vasco. Sería injusto no reconocer que en estos años se han hecho muchas cosas bien. Pero también es cierto que las asignaturas pendientes son tan importantes que no se aprueban en septiembre con un examen estudiado la víspera. Además, la incapacidad del PNV por liderar una sociedad necesitada de políticos que hablen menos de sus problemas y más de los problemas de los ciudadanos ha supuesto la puntilla de un proyecto agotado, antiguo y necesitado de una profunda reflexión. Dicho de otra manera: tienen que repetir curso porque han suspendido. Y esto, que es normal en cualquier sociedad democrática, moderna y normal, algo que les ha pasado a todos los partidos políticos a lo largo y ancho del panorama político internacional democrático, aquí parece que es como de otra galaxia. «¿Cómo no vamos a gobernar nosotros?», se preguntan aún gerifaltes nacionalistas.
El gran drama para el PNV es que el cambio en Euskadi no sólo lo percibimos como normal los que nos dedicamos a la política desde posiciones no nacionalistas; que no sólo es natural para quienes defendemos la alternancia en el poder como un ejercicio de higiene política; el gran desconcierto en el PNV es que la sociedad, en su inmensa mayoría, lo percibe como algo natural y alejado del dramatismo que pretenden transmitir los nacionalistas.
Creo que estas elecciones han servido para muchas cosas, pero sobre todo el gran cambio en Euskadi se ha producido porque se ha terminado el monopolio de lo vasco. Tener el carné del PNV no otorga un lábel de vasco preferente. Las piruetas de antaño, los estériles debates sobre la condición de vasco en función de un Rh concreto, de una dimensión cranoencefálica determinada son eso, cosas del pasado.
Los vascos del siglo XXI vivimos nuestra condición de vascos sin exclusión y sin dramatismos. En la era de internet, de las nuevas tecnologías, en este mundo globalizado de los vuelos de bajo coste, la identidad no la otorga un lugar de nacimiento, sino la pertenencia a una comunidad libre e intelectualmente crítica, una comunidad de hombres y mujeres que rechaza la radicalidad y busca espacios de entendimiento cívico.
Euskadi será más normal cuanto más se gestione con la cabeza y menos con las tripas, porque los sentimientos son parte de nuestras más íntimas convicciones y ni se imponen ni deben de ser bandera. Euskadi será más normal cuando el debate no sea el de quién es o no es nacionalista, sino el de cómo hacemos para tener una sociedad mejor, más justa, más solidaria y más moderna. Y ése es el sentir de la calle. No conozco a nadie angustiado por el modelo territorial o las competencias pendientes (sin duda, cosas que se pueden debatir), pero sí conozco a mucha gente preocupada por la educación de sus hijos o por la necesidad de encontrar un empleo digno.
Por eso creo que la Euskadi de la calle es la que ha provocado el cambio, porque nunca el debate político de los últimos años ha estado más lejos de las necesidades y preocupaciones reales de la gente.
Quienes han pretendido ejercer el monopolio de lo vasco se han encontrado finalmente con la realidad: el presente y futuro de lo vasco está donde tenía que estar, que no es en manos de un partido concreto, sino en las de los ciudadanos; porque vascos somos todos y lo vasco lo definimos entre todos. Sin exclusivas, sin monopolios.
Basagoiti está que se sale. Su intervención de esta mañana en el plenario de la convención ha sido cojonuda.
La parte que más me ha gustado de lo lo que ha dicho ha sido la que ha tratado de la libertad lingüística.
En Euskadi sobra imposición, sobran directrices y hace falta mucha, mucha, mucha más LIBERTAD.
A Ibarretxe se le llena la boca día si y día también hablando del derecho de los vascos a decidir, pero él a los vascos no nos deja decidir sobre la lengua en la que queremos que sean educados nuestros hijos. De locos.
Nosotros creemos que el castellano es tan vasco como el euskera, y que el euskera es tan español como el castellano. Creemos que la imposición perjudica a la gente, pero también al idioma.
El PNV, con el apoyo del PSE, ha conseguido que muchos vascos sientan el euskera como una carga, no como una oportunidad, y eso es un problema.
Quiero que mi hijo estudie en euskera, pero también en castellano... y también en inglés, y eso ahora es imposible.
La política vasca es una pereza. Siempre el mismo tema, el mismo discurso, las mismas cosas... Intentaremos cambiar eso en este blog, será difícil, porque la actualidad del "más de los mismo" a veces manda demasiado, pero lo intentaremos.
Quiero hablar de las cosas reales, de los problemas que la gente siente como suyos, de lo que de verdad preocupa.
Quiero que hablemos de los problemas de la gente, no de los problemas de los políticos.
Por eso, y a pesar de que en este blog escribiré sobre el inevitable "tema", me centraré en mi actividad como parlamentario, en las propuestas que debatamos sobre vivienda, educación, bienestar social... Eso si el Parlamento Vasco funciona como debería.
Espero vuestras aportaciones, críticas, comentarios, ¿coincidencias?, y reflexiones. Por mi parte intentaré mantener un ritmo de actualización aceptable.