Diario Vasco
img
Autor: mezquiaga_1462233600
Idoia en Vascolandia: crónica de una chica de los 60
img
Mitxel Ezquiaga | 11-11-2013 | 11:58| 0

  No me gusta recomendar libros, ni películas, ni restaurantes, ni paseos: lo que gusta a uno aburre a otros. Y aún hay gente que me para por La Concha: «Compré la novela de la que escribiste: vaya brodrio». Ya lo siento. Me limito a contar momentos de disfrute ante unas líneas bien escritas, un filme redondo, un menú de fuste o una travesía feliz.

Pues bueno: he gozado con Cómo pudo pasarnos esto (crónica de una chica de los 60), las ‘memorias’ de la escritora, historiadora, editora, activista y perejil de tantas salsas Idoia Estornés Zubizarreta. La obra se presentó hace meses, pero es uno de esos libros que crecerán aún más con el tiempo: una visión valiente, original y divertida del último medio siglo de nuestro paisito.

Cuando pongo ‘paisito’ me escribe un lector que me acusa de «minusvalorar nuestra tierra». No: ‘paisito’ dicen los uruguayos de su país, ‘paisito’ empezó a llamar Pedro Ugarte al nuestro y ‘paisito’, con cariñosa ironía, lo llamo también yo. Idoia Estornés se refiere a esta tierra como Vascolandia. Dice que sus amigas la acusan de frivolizar, de considerar a Euskadi una Disneylandia, pero ella contesta que lo escribe por Finlandia, Islandia u otros modelos para tantas cosas.

Estornés nació en Chile, en una saga nacionalista exiliada. Luego vino al País Vasco de los 60, estudió en la Pamplona de la época, vivió el antifranquismo, viajó por Europa, se embarcó en el proyecto familiar de la enciclopedia Auñamendi, experimentó los desencantos de la post-transición…

Todo lo cuenta con rigor, con cierto humor, con conocimiento de causa y con mucha valentía, desde sus peripecias personales hasta la visión crítica de tantas cosas que nos han pasado, como el eterno lamento de los vascos («es que no nos entienden») o la tardanza en reaccionar ante una violencia que desde un principio se sabía que no acabaría en nada bueno…
Estornés mezcla con talento la pequeña historia cotidiana con la grande. Son casi 600 páginas… pero merecen la pena: da lástima que terminen.

 

Ver Post >
Confesiones de un andarín: cuando andar es ‘cool’ y no un asunto de viejunos
img
Mitxel Ezquiaga | 30-10-2013 | 6:10| 0

 

1. En las sobremesas con los amigos antes se discutía cuál era la mejor ginebra para el gin-tonic; ahora cada uno aporta la nueva ruta descubierta para el paseo. Nos estamos haciendo más viejos, más sanos y más aburridos: nos gusta andar, tirar millas a paso rápido. Y no lo llames senderismo, por favor: que las nuevas jergas no tapen el viejo placer de gastar suela moviendo pie y activando neurona.

2. Vivimos estas semanas el apogeo de las carreras populares. Correr es ahora ‘cool’. Tiene ‘glamour’, se convoca en liturgias multitudinarias y los korrikalaris gafapastas poseen hasta su propia Biblia: el mítico ‘De qué hablo cuando hablo de correr’ del gran Haruki Murakami. Lo de andar remite a literatura viejuna: Cela, Coelho o el espléndido ‘Castilla en canal’ de Raúl Guerra Garrido. ¿Pero de qué hablamos cuando hablamos de andar?

3. Siempre he sido un andarín, y pienso que hay un resorte secreto que conecta la zapatilla con la coronilla: cuando mi cabeza se atasca, un buen paseo la engrasa.

4. El último año me he convertido en un Forrest Gump del paseo, y a pie de Reebok descubro otras legiones de paseantes: quizás siempre han estado ahí, cubriendo la ruta de los infartados, del colesterol o del post-parto, pero yo me he fijado ahora.

5. Soy viejo practicante del paseo por la orilla, esa actividad tan donostiarra que exportamos en su día a los benidorms del Mediterráneo: es rito tan social como deportivo. Tiene algo democrático: saludas al ex presidente bancario, al futbolista de éxito o al carnicero de la esquina. Torso nudo somos iguales, aunque la marca del bañador dé idea de ‘estatus’.
(Más democráticas e igualatorias son las playas nudistas, aunque en esos espacios, como decía Umbral, se acaba hablando de Heidegger y filosofía para sublimar las miserias de lo que cuelga. Nada más erótico en una playa nudista que una chica en bikini).

6. Correr, andar. Corren los conversos, los excesivos, los perfeccionistas; andamos los moderados, los prudentes. La mayoría silenciosa es la mayoría paseante. Bordear cada mañana el litoral donostiarra, desde el Peine hasta Sagüés, es un plano secuencia que retrata bien el espíritu de la ciudad, con Martin Berasategui como estrella: el cocinero estrecha la mano de todo quien deambula por la ‘corniche’.

7. El placer de andar. Cada día descubro nuevas rutas por Igeldo, repito clásicos como el paseo por Ulía hasta Pasaia, encuentro felices novedades como el Hendaya-San Juan de Luz y cada cierto tiempo cumplo el momentazo, ese Ondarreta-Getaria que es mi Behobia-San Sebastián a pie. Todos son paseos con mar, ya ves: espero mi siguiente ‘caída del caballo’ y volver a los montes del interior.

8. ¿De qué hablamos cuando hablamos de andar? Es tan placentero que no parece un deporte, tan sano que no cansa, tan variable que puede ser un placer solitario o compartido, tan apto para todos los públicos que solo pide unas zapatillas, tan flexible que sirve cuando solo tenemos libres cinco minutos o cuando tenemos cinco horas, tan terapéutico que puede sustituir al mejor psiquiatra. Y gratis.

9. Ladran, luego caminamos: si la cita no era exactamente así, ya acabará siéndolo.

10. Y tú,  ¿qué tal andas?  (joe, qué final: parece de mi amigo Guille)

 

 

 

 

 

Ver Post >
Decálogo para ser el festivalero perfecto: pon cara de asco, cuélate en las fiestas, bebe hasta enfermar y lee los créditos hasta el final, aunque sean en cirílico
img
Mitxel Ezquiaga | 30-09-2013 | 4:58| 0

Ya ha terminado el Festival de Cine.  ¿Quieres ser el festivalero perfecto el año que viene?Aquí va un decálogo de instrucciones: recorta por la línea de puntos y guárdala.

1. Quéjate desde la víspera. Que a todos les parezca que el Festival es un sufrimiento al que vas como al matadero. «Jo, qué pereza», repite, aunque tu amigo el fontanero te mire con envidia y el redactor de Ferias y Mercados te escrute con estupor desde la mesa vecina. «¡Encima se queja!».

2. Sé un maldito. Por sistema, cada año, pon a parir la película que todo el mundo considere obra maestra. Aunque te guste. Te ganarás un aura ‘cool’ de maldito.

3. No sin mi txartela. Fundamental: no te quites la acreditación ni para ir a la cama. Prueba la postura del kamasutra denominada txartela-Zinemaldi. Mola.

4. A la cola. Ponte en todas las colas que encuentres, sean para lo que sean. Es aburrido, pero conoces gente Y se liga.

5. Mejor es Cannes. Repítelo varias veces al día. «San Sebastián está bien, pero no se puede comparar con Cannes o Toronto». Aunque nunca hayas estado en Cannes o Toronto.

6. ¡Sabina es un borde! Cuando estés tomando un pintxo di en voz alta, para que te escuche todo el bar, que ese famoso que a todos parece entrañable «realmente es un borde cuando le conoces de cerca». Vale para Serrat o Sabina, para Jackman o Maura. Da igual que nunca hayas estado con ninguno de ellos. Vertiente B: el famoso inalcanzable «es muy majo cuando estás con él».

7. ¡Esto es de garrafón! Cuélate en todas las fiestas que puedas, bebe y come hasta enfermar y al salir pon cara de circunstancias. «Había poca comida, menos bebida y además bastante mala», cuéntale al portero.

8. Rótulos de crédito. En el cine (¡hay que ver una película de vez en cuando!) quédate sentado hasta que salga el último de los rótulos de crédito. Aunque estén escritos en cirílico o idioma oriental indescifrable.

9. Qué pasa, Hugh. Designa a todo el mundo por el nombre, nunca con el apellido. «Juan Mari» es Arzak, «David» es Trueba… Para referirse al director del Festival se admite el apellido, pero en diminutivo: di «Rebor» con familiaridad, aunque jamás hayas cruzado una palabra con él.

10. Cara de asco. Mantén el gesto de aburrimiento, como si estar en el Zinemaldi fuera lo peor que te puede pasar en la vida. Que nadie note que te lo pasas en grande y deseas que empiece ya el próximo.

 

 

Ver Post >
¿Fue en 1977 el primer ‘top less’ en La Concha? Colabora con una investigación histórica, o así
img
Mitxel Ezquiaga | 15-09-2013 | 8:53| 0

 

Superados los fastos del bicentenario de Donostia, profundicemos en episodios históricos más divertidos. Al grano: ¿cuándo se produjo el primer top-less en la playa de La Concha?

Desafío a los gurpeguis, sadas y buceadores en el pasado donostiarra que tanto y tan bien nos han hablado estos meses del fuego británico sobre San Sebastián y la espantada francesa: ¿cuándo emergieron los primeros pechos descubiertos en los sobrios arenales del balneario blanquiazul? Y aporto mi investigación de campo: señores del jurado, escuchen el relato.

Yo era un adolescente: tendría unos 14/15 años, y por eso mi memoria sitúa en 1977 el año del primer destete público en La Concha. Jugaba con mi amigo Gorka en la zona de La Perla, una mañana de agosto, y de pronto un murmullo corrió por la playa. «¡Están por la zona de los Relojes y en tetas, sí!», decían las voces sobresaltadas, algunas por la indignación, otras por la sorpresa y casi todas por el morbo. «Parecen extranjeras: inglesas o  así», avisaban los mejor informados.

Y allí que fuimos, movidos ya por el sagaz instinto del Tribulete que uno llevaba dentro. En efecto, eran dos inocentes chavalitas británicas, asustadas por el corro de miradas y comentarios que les rodeada. Enseguida se largaron de la playa, pensando quizás que se habían acabado de destino y en lugar de a la cosmopolita San Sebastián de las guías habían llegado a la cueva prehistórica de Praileaitz, por ejemplo.

Fue el suceso de aquel verano. En mi memoria de ñoñostiarra ese agosto fue el del primer ‘top-less’ en esta ciudad, aunque seguro que en los felices años 20 de la Belle Epoque más de algunas vedette del viejo Casino, hoy Ayuntamiento, se sumergió sin enaguas en las aguas de la bahía.

¿Hay alguien en la sala con espíritu científico de historiador que pueda confirmar, corregir o precisar el dato? Traigo el tema a colación por… 1) Leo que el top-less está a la baja en las playas y hasta en las revistas, que «las tetas ya no venden», según los paparazzis (admitamos que en el casto litoral guipuzcoano esa práctica nunca fue multitudinaria), y 2) Hemos vivido el último ‘finde’ de la temporada de playas: mejor hablar ya de los pechos de La Concha que de las piedras de Ondarreta, ¿no?

 

 

Ver Post >
La foto que faltaba para cerrar el cuento: la pareja Elvis Costello y Diana Krall se junta en Donostia
img
Mitxel Ezquiaga | 31-07-2013 | 11:30| 0

 

Solo faltaba la foto. Y ya la tenemos:  Elvis Costello y su mujer, Diana Krall, juntos en Donostia. Es en el restaurante Urola, con el cocinero Pablo Loureiro y el personal del recuperado local de la Parte Vieja. Parece la clásica imagen de una pareja de guiris que disfruta de San Sebastián .Pero detrás de esa inagen hay bastante más.

Lo importante es que los dos músicos ofrecieron hace unos días brillantes conciertos en el Jazzaldia: Costello estuvo a su nivel en la actuación gratuita para gautxoris en la playa de La Zurriola; Krall evidenció en el Kursaal su madurez como artista y como persona firmando una actuación elegante, contundente y redonda.

Pero la crónica rosa del Jazzaldia exigía la foto donostiarra y conjunta de la pareja. Costello canceló el domingo su concierto en Lisboa (no sabemos bien por qué) y regresó a San Sebastián. Asistió al concierto de su esposa, se fueron juntos a cenar a Rekondo… y después se dirigieron al Urola para juntarse con otros amigos que cenaban ahí. Bebieron buen vino y comieron anchoas. Y después se fueron al hotel María Cristina, donde les esperaban sus gemelos.

Si nos pusiéramos cursis diríamos que Diana y Elvis, al fin, se amaron en Donostia. Dejémoslo en que San Sebastián fue el punto de encuentro donde sus respectivas giras se cruzaron. Los dos se fueron de la ciudad repitiendo eso tan sabido de “qué ciudad tan maravillosa”. Como Jamie Cullum, que quiere volver y actuar cuatro días consecutivos. O como John Zorn.

Krall y Costello en San Sebastián: ya está la foto. Ya podemos dar por cerrado el Jazzaldia. Ya podemos irnos de vacaciones. Feliz agosto.

 

 

 

 

Ver Post >

Otros Blogs de Autor