Diario Vasco

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Pero, ¿de quién es este carro?
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Alexis Algaba | 15-09-2014 | 17:23| 0

España es un país de carros. Que si voy con la selección de fútbol cuando va bien, que si la de baloncesto puede ganar el mundial y me apunto, que si con Nadal no perderemos nunca una Copa Davis, que si ahora Fórmula 1 por Alonso y que si Marquez gana MotoGP. Existe la suerte de que el seguidor medio encuentre, dentro del libro de la época dorada del deporte español (del que el masculino va ya por los agradecimientos y el femenino acaba de arrancar su primer capítulo) siempre alguien acostumbrado a salvar un fin de semana que se presentaba desastroso. Esta vez ha sido Alberto Contador el que ha eclipsado una semana de humillaciones deportivas (salvando la clasificación de la selección española de fútbol femenino para su primer Mundial, que apenas ha pasado de una breve reseña en las sobrepobladas páginas masculinas sí).

Pero ahora mismo, tres meses después de arrancar un verano ilusionante existen tres carros casi huérfanos en el deporte español, tanto por los deportistas que lo integraban, como por los seguidores que lo impulsaban. A la sombra de un proceso secesionista latente en España como es el catalán (ojo, no quiero decir que una cosa tenga que ver con la otra, solo que coinciden en el tiempo), el fútbol, el basket y el tenis acaban de arrancar su vía crucis en busca de una nueva confianza en el pueblo y una nueva ilusión para los propios deportistas, ahogados por el éxito en muchos de esos casos.

El fútbol ya ha vivido el paso a un lado de Xavi Hernández, su tocayo Alonso, los pasos rotos de Piqué y alguno más que se ha cansado de remar cuando la corriente favorecía y ahora que ha cambiado el viento prefiere verlo desde la barrera o sin que le sea un incordio en su vida normal. Y el capitán que se estrelló con la supernave sigue a los mandos aunque se pidiera la cabeza de los responsables. Pasó el calentón y nadie se muestra presto a manejar el carro. Ahí está, comenzando a enmohecerse. Ordeñado hasta la extenuación (y menos mal que no se tuvo que pagar nada en caso de que ganaran el Mundial).

En el basket el esperpento ha sido supremo. La mejor selección de la historia  ha permitido días antes de un partido de cuartos de final de SU Mundial y ante SU gente creerse por encima del bien y del mal desde la falsa humildad de mencionar el manido ‘partido a partido’ (repulsivo hasta la saciedad) y dando libertad a que jugadores y técnicos abandonaran la concentración para sus quehaceres personales. Incapaces de estructurar y mantener un compromiso de quince días y trabajar para conseguir un éxito ante su público. Todo bajo una batuta desordenada y superada y sin que una semana después nadie se haya responsabilizado de ello y haya perdido su puesto de lujo. De ese carro hasta el año que viene ningún aficionado medio se acuerda.

Y la tercera y mayor muerte de éxito, la del combinado español de Copa Davis. Tras 19 años, España ha bajado de categoría en la Copa Davis y el próximo año no luchará por la ensaladera, sino por ascender al Grupo Mundial nuevamente. Aquí, aunque el resultado es vergonzoso, el mar de fondo que ha provocado esta situación no permite que el análisis pueda ser del todo acertado. Pero sí que al menos hay dos cosas claras. Por un lado, en la eliminatoria por la permanencia nos venció Brasil, con su mejor jugador como número 83 del mundo, o lo que es lo mismo, con una docena de jugadores españoles con mejor ranking que él. Y segundo, la falta de compromiso absoluta y flagrante de muchos jugadores. Está claro, muchos de ellos se enfadan cuando se les llama y al final juegan Nadal y Ferrer los individuales. Pero ha sido bonito ganar cinco Davis y aparecer en esas fotos. Lo difícil es que cuando Nadal está lesionado y hay que ir al otro lado del mundo para jugar una eliminatoria por la permanencia aparezcan todos esos cansancios que hacen que el seleccionador no sepa hasta cinco días antes con quién puede contar para esos partidos. Sin poner en duda que los Ferrer, Feli, Verdasco o Robredo estén cansados, su decisión de dejar en la estacada a su país cuando más les han necesitado hace clamar al cielo. Cada uno a su carro, que para eso es un deporte individual.

Contador, de momento, ha sido capaz de arrastrar esos tres carros con su maltrecha rodilla ganando la Vuelta a España, compromiso con quien le paga y con su público. Veremos hasta donde llega. En Ponferrada, en el Mundial ante su público en dos semanas parece que no va a estar…

 

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El valor de lo inédito
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Alexis Algaba | 07-09-2014 | 09:14| 0

Cuentan por ahí que el Rey del Pop falleció hace cinco años pero dejó material grabado como para sacar decenas de discos más. Cientos de canciones que se encuentran hibernando y que irán emergiendo y llegando a nuestros oídos cuando los productores musicales y las empresas con sus derechos quieran. Año tras año tenemos una canción inédita de Michael Jackson sonando en las radios. Y la gente seguirá comprando esas nuevas piezas que nunca antes se han escuchado a precio de oro. Y es que lo inédito habitualmente es esperado con ansia, apreciado con furor y devorado hasta la extenuación. O no.

¿A quién beneficia que una final de uno de los torneos más importantes del tenis mundial sea inédita, haya batido marcas antiguas y la disputen dos tenistas fuera del top ten? Quizá a los aficionados más puros del tenis, pero para el resto, posiblemente, el US Open concluyó ayer. Seamos claros, personalmente estoy encantado de que se produzca esta final, la primera desde Roland Garros de 2002 que la disputan dos jugadores que se encuentran fuera de los diez primeros del ranking. En aquella ocasión, fueron Juan Carlos Ferrero (11) y Albert Costa (20) los que llegaron al envite final en París, ahora son el japonés Kei Nishikori (11) y el crotata Marin Cilic (16) los que han hecho saltar la banca.

Pero a lo que vamos. Está claro que los tres tenistas grandes de los últimos años (Roger Federer, Rafa Nadal y Novak Djokovic) nos han malacostumbrado. Han sido 38 finales de Grand Slam consecutivas, desde el Safin-Hewitt del Australian Open de 2005, en las que el suizo, el español o el serbio han sido de la partida, lo que demuestra la hazaña de estos dos tenistas medio desconocidos para el gran público. Pero, ¿quién pagaría por ver una final entre ellos dos?

Seguro que más de un ‘aficionado’ de los que había comprado la entrada para ver la final del cuarto grande del año a precio de caviar (hay que pagar cientos e incluso miles de dólares para poder sentarse en la Arthur Ashe el último día de torneo) se haya pegado cabezazos contra la pared por el encuentro que le ha tocado ver. Otros tratarán de colocar la entrada a alguien en las últimas 24 horas. Las televisiones seguro que tendrán que bajar sus precios para vender esta final en Estados Unidos y en gran parte de Europa.

Posiblemente el encuentro sirva para que Asia gire su cabeza hacia el tenis. La presencia de un japonés en la final de un grande puede servir para que la atracción sea incontrolable en el país del sol naciente y alrededores, además de la lucha interna entre las marcas que visten a ambos finalistas. Por un lado, la japonesa Uniqlo que viste a Nishikori (y a Djokovic), y por el otro la china Li-Ning que viste a Marin Cilic. También es la primera final desde el Ferrero-Verkerk de RG en 2005 en la que no están representadas ninguna de las dos multinacionales deportivas más importantes (Adidas y Nike).

Por tanto, no nos engañemos. Los frikis del tenis estamos encantados y con muchas ganas de ver una final entre Nishikori y Cilic, pero el publico menos entendido lo pasará por alto tras las derrotas ayer de Federer y Djokovic. ¿Malo o bueno para el tenis? El tiempo lo dirá.

La final

Aunque sea cabe remarcar algunos detalles a tener en cuenta en esta final. Marin Cilic puede convertirse en el primer tenista que tras una sanción disciplinaria de cuatro meses por un positivo por niketamida. De hecho, el croata no pudo disputar el US Open del pasado año por estar sancionado y pasó, como describió él “una verdadera pesadilla”. Tras un inicio de temporada deslumbrante haciéndose con los torneos de Delray Beach y Zagreb, daba la sensación que había dado un paso adelante y se había revelado contra la sanción sacando su mejor tenis este año. Ya hablamos en el post de marzo previo a los másters 1000 que Cilic se presentaba como uno de los grandes alicientes esta temporada, pero ha sorprendido su tenis de alto voltaje en las dos semanas que lleva en Nueva York. Sufrió en octavos con el pasabolas Gilles Simon, pero tanto en cuartos contra Tomas Berdych como en semifinales con Roger Federer no ha concedido un set. Se ha mostrado inexpugnable con su saque y la derecha le ha corrido cada vez más a medida que avanzaba rondas. Me parece que es el favorito en la final.

Por su parte, Nishikori lleva una paliza extenuante de encuentros largos en Flushing Meadows. Llegó a los cinco sets en octavos ante Raonic y en cuartos contra Wawrinka. Se le ve ligero de piernas, eso sí, pero ayer le ayudó mucho la desconexión total de Djokovic con el partido. En sus cara a cara con Cilic marcha por delante 5 a 2 (las últimas dos victorias este mismo año en Brisbane y Barcelona), pero en una final esas marcas pasan a ser anecdóticas y Kei deberá mostrarse firme al servicio y voluntarioso al resto para poder hacer frente a las oleadas de golpes de Marin.

Anecdótica será también la presencia en la grada de los entrenadores de cada uno. Por un lado, Michael Chang estará presente en el banquillo del japonés, y Goran Ivanisevic en el de Cilic. Ambos ganadores de Grand Slams y que tuvieron sus batallas sobre la pista como profesionales. Disputaron once encuentros oficiales con balance parejo. Chang se impuso en seis ocasiones e Ivanisevic en las cinco restantes. Ahora el cañonero croata esperará equilibrar la balanza aunque sea desde el banquillo.

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La pasión griega del tenis australiano
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Alexis Algaba | 03-07-2014 | 10:02| 0

Lo avisé. Quizá no en voz demasiado alta, pero ya dejé reflejado en los primeros post de inicio de esta temporada que Australia había confiado el futuro de su tenis en la ‘Doble K’. Dos figuras rutilantes en su etapa junior, en la que ganaron títulos individuales y conjuntos a dúo y que respondían al nombre de Nick Kyrgios y Thanasi Kokkinakis y con una Wild Card en el Open de Australia comenzaban a apuntar alto en el inicio de sus carreras profesionales. Ambos vencieron su primer partido como profesionales en su tierra (algo de lo que muy pocos pueden presumir).

El primero de ellos acaba de completar su gran eclosión en la hierba británica de Wimbledon. Consiguiendo una invitación tras vencer el torneo challenger de Nottingham partiendo desde la ronda previa, Kyrgios ha alcanzado los cuartos de final del torneo londinense venciendo por el camino al número 1 mundial en una exhibición de poderío con el servicio y buena cabeza y levantando nueve bolas de partido a todo un top 10 como el francés Richard Gasquet. Un resultado que le costará digerir todavía por su juventud, 19 años, pero que ya le va a permitir asentarse en el top100, disputar los torneos importantes sin necesidad de acudir a la ronda previa y embolsarse en una semana tres veces más ganancias que en lo que llevaba en su carrera (386.500 dólares por los 119.000 que llevaba ganados).

Pero volvamos a contemplar el dúo al completo. La doble K. Cualquiera que se detenga en sus apellidos sin conocerlos los hubicaría lejos de su lugar de nacimiento. Sí, en efecto, sus apellidos provienen de Grecia. El país heleno y Australia han tenido históricamente una conexión cercana. Todo nace de la expulsión de los griegos de Asia Menor a comienzos de la década de los 20 que se vieron obligados a refugiarse en Nueva Gales del Sur. Pero esos años quedan muy lejanos para estas dos nuevas figuras del tenis. Grecia conforma el séptimo grupo étnico más grande de Australia. Unas 600.000 personas tienen ascendencia helena en el país oceánico. Dos de ellas son Nick Kyrgios y Thanasi Kokkinakis.

Giorgios, el padre de Nick es griego, y el de Thanasi, nació en la ciudad helena de Kalamata, “la tierra de las aceitunas” como la describía el propio Kokkinakis en una entrevista a ‘The Age’. Pero, ¿por qué dos familias de ascendencia griega ponen a jugar a tenis a sus hijos? ¿Cuál es la coincidencia en toda esta historia? Sencillo. No hay más que elevar la vista y fijarse en otro de los ídolos del tenis australiano de las últimas décadas. Hablamos de Mark Philippoussis, el cañonero de 1.95m que llegó a ser número 8 del mundo y a alcanzar las finales en Wimbledon (2003) y el US Open (1998).

Cuando Philippoussis, de padre griego portero de futbol de nombre Nick (como Kyrgios) y madre italiana, ganó esos torneos, Kyrgios y Kokkinakis apenas habían entrado en la escuela de primaria, pero los emigrantes griegos en Australia veían a Mark como una referencia y firmaban con los ojos cerrados que sus hijos llegaran a ser un tenista como él.

Tanto Nick como Thanasi comparten más cosas con Mark. Sus madres tampoco son australianas. La de Kygios es malasia y la Kokkinakis, libia. Además en cuanto a altura, los tres se encuentran cerca de los 2 metros. Kokkinakis es el más alto con 1.96m, mientras Kyrgios alcanza los 1,93m. Medidas de puros cañoneros que también se mueven con solvencia sobre la pista. Thanasi es un año más joven que Nick, por lo que su eclosión puede ser algo más tardía, aunque ya ronda el puesto 300 del ranking con 18 años recién cumplidos. Ambos llegarán tarde o temprano a comandar también la nave australiana en la Copa Davis, un trofeo que no ganan desde 2003, con su ídolo Mark Philippoussis todavía sobre el verde.

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Feliciano pide pas(t)o
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Alexis Algaba | 21-06-2014 | 10:52| 0

Sus resultados no engañan y se acerca la cita en la que él suele destacar por encima del resto de raquetas nacionales. Feliciano López ha realizado unas maniobras de aproximación y aterrizaje hacia la gran cita sobre hierba de la temporada dignas de los mejores del mundo. Al borde del top 20 y llegando a dos finales consecutivas sobre los pastos británicos, Feli se ha adjudicado por derecho propio el cartel de serio aspirante a alcanzar las rondas finales en Wimbledon. El toledano lleva ejecutando un tenis de muy alto nivel en las últimas dos semanas, utilizando los torneos de Queen’s y Eastbourne para poner a punto su agresiva pero a la vez delicada herramienta y orientarla a los éxitos de antaño, ya que Feli, aunque muchos no lo recuerden, ha sido cuartofinalista en Londres en 2005, 2008 y 2011.

Todo hace indicar que esta puede ser esa cuarta vez y mirando los años en los que lo consiguió, observamos que la tendencia es lograrlo cada tres ediciones, de forma que en este 2014, toca. Y si repasamos los resultados desde ese 2005, las coincidencias resultan aún mayores. En 2005 CF, 2006 primera ronda, 2007 tercera ronda, 2008 CF, 2009 1R, 2010 3R, 2011 CF, 2012 1R, 2013 3R, 2014…. Ahora que se habla tanto de ciclos, parece que el de Feliciano indica que este año toca llegar, al menos, a la antepenúltima ronda en el All England Tennis Club. Pero más seguridad que las meras estadísticas es la que está ofreciendo el tenis del toledano en estas dos semanas.

En Queen’s se plantó en la final ante Grigor Dimitrov perdiendo solo dos sets en el tie break ante Lajovic y De Schepper. Y en la propia final, ante el búlgaro, solo pudo hincar la rodilla tras perder otros dos parciales en el desempate. Feli ha vuelto a encontrar la seguridad en su servicio, y no sufre ansiedad si en alguna ocasión lo pierde ya que le está funcionando a las mil maravillas el reves cortado raso o ‘filete’ que pone en muchos apuros a sus rivales sobre hierba y le permite subir a la red a finalizar el punto. En Queen’s venció al sexto del mundo, Tomas Berdych, su primera victoria ante un Top10 desde octubre de 2011 en Shanghai, cuando también venció al checo.

El toledano ha remontado hasta la posición 25 del ranking, a la espera de ver como concluye en la final de Eastbourne ante el francés Richard Gasquet, un torneo en el que consiguió coronarse el pasado año. En esta ocasión, para llegar hasta la final Feli no ha cedido un set ante Kamke, Chardy y Querrey. Sencillamente ha sacado sus partidos adelante con un tenis vistoso y muy eficaz, la verdadera esencia de este deporte sobre pasto. Su recorrido en Wimbledon también parece propicio para avanzar un par de rondas sin aparentes complicaciones. En primera ronda deberá superar al japonés Yuichi Sugita, en segunda se enfrentará previsiblemente al colombiano Alejandro Falla (que alcanzó la final de Halle ante Federer), en tercera ronda llegaría una buena piedra de toque como es el estadounidense John Isner (nº9 cabeza de serie) y tras el de Greensboro se podría enfrentar al ganador del Australian Open Stan Wawrinka. Y después de estas guerras esperaría Roger en el jardín de casa en cuartos de final.

Evidentemente, a medida que avance el torneo las rondas son más complicadas, aunque nunca es descartable ninguna sorpresa en Londres, tierra de especialistas. Feli llega tras realizar la mejor gira sobre hierba de su carrera, como la mejor baza española en el torneo y en un gran momento de forma le pese a quien le pese. Feliciano pide pas(t)o en Londres. Veremos quien es capaz de pararle.

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Cinco top 5 para abrir boca con Roland Garros
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Alexis Algaba | 23-05-2014 | 14:23| 0

Apenas falta una jornada para que arranque Roland Garros y ya tenemos el cuadro principal masculino y femenino. Solo falta que lo completen los jugadores que están terminando las rondas previas. Entre los 128 que formen el cuadro principal no estará el hondarribiarra Iñigo Cervantes que perdió en la segunda qualy con Blaz Rola. El análisis general del cuadro masculino nos puede llevar a comprobar que Rafa Nadal tendrá un camino de todo menos sencillo este año en busca de su noveno título en París. Ha sido el favorito al que menos ha beneficiado el sorteo, ya que si todo marcha según lo previsto (el tenis no suele ser una ciencia exacta) se encontrará de camino a la final a Almagro, Ferrer y Wawrinka. Estos tres antes de llegar a una hipotética final ante Djokovic que tendrá que lidiar con Tsonga, Nishikori, Raonic y Federer. Aquí tienen el cuadro final:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En féminas, Garbiñe Muguruza tendrá el dudoso placer de disputar la segunda ronda ante la vigente campeona y número 1 del mundo Serena Williams. Mala suerte en el sorteo esta vez para la venezolana con raíces guizpuzcoanas:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estos son los cuadros. Cualquiera que quiera vencer en la tierra parisina tendrá que llevarse siete partidos de forma consecutiva (si viene de la previa serían 10). A partir del domingo comenzará el baile, pero antes conviene deleitarse con varios videos de mejores momentos elaborados por la propia organización del torneos. Aquí van:

MEJORES INTERCAMBIOS

https://www.youtube.com/watch?v=a7O54L_vcy

MOMENTOS EMOCIONANTES

https://www.youtube.com/watch?v=PuM7jwQz5x0

MEJORES FINALES MASCULINAS

https://www.youtube.com/watch?v=9D93H4-v060

MEJORES GOLPES

https://www.youtube.com/watch?v=tAZaHJsPIVI

MOMENTOS LOCOS

https://www.youtube.com/watch?v=tAZaHJsPIVI

 

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Los mosqueteros y el número 1
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Alexis Algaba | 21-05-2014 | 09:59| 0

Ya se acerca una de las citas más atrayentes del tenis mundial. Con Wimbledon, posiblemente la que más atención concita en el viejo continente, por el tema horario y demás. Hablamos del Roland Garros, el Grand Slam sobre tierra por excelencia y que reúne ya en París a lo más granado del deporte de la raqueta mundial. Ya se está jugando la fase previa, en la que está enmarcado el tenista hondarribiarra Iñigo Cervantes, que con suerte partirá el domingo en el cuadro principal si consigue avanzar tres elimatorias. Será a partir del domingo día 25, con la resaca de la final de Champions y con las elecciones europeas cuando arranque la verdadera lucha por el trofeo de los mosqueteros.

Pero este año, como ya anuncié a finales del curso pasado, se producirá una lucha más importante que el mero trofeo de campeón del Open de Francia, ya que estará sobre la pista el reinado oficial del tenis mundial. Rafael Nadal se planta en Roland Garros con una ventaja que no le permite fallar, tras haber caído este año en tres finales de torneos importantes (Australia, Montecarlo y Roma) y solo conseguir revalidar la victoria en Madrid tras la retirada del japonés Nishikori. Nadal deberá jugar con la presión de tener que vencer casi obligatoriamente el torneo para no llegar a la temporada de hierba en segundo lugar del ranking. Llega con solo 650 puntos de ventaja sobre Novak Djokovic de forma que solo le sirve ganar los siete partidos que disputará en París para seguir como número 1, a no ser que Nole tenga un desliz y tropiece capítulos antes de ese previsible domingo.

Este año, a diferencia del pasado curso, los dos solo se podrán encontrar en la gran final. En 2013, en uno de los mejores partidos del año, Nadal venció a Djokovic en semis ya que partía como cuarto del mundo tras su lesión y el sorteo propició ese duelo en semifinales. Djokovic solo pudo sumar 720 puntos, y Nadal tras vencer en la final a David Ferrer se llevó 2.000. De esta forma, todo lo que no sea sumar esos 2.000 puntos se convertirá en la pérdida del número 1 para Nadal. Si el mallorquín venciera en la final a Nole, el serbio se acercaría a 170 puntos de distancia, pero no le atraparía y Nadal podría sumar puntos en la temporada de hierba donde el año pasado apenas participó y se despidió de Wimbledon en primera ronda. Una victoria de Rafa en RG significaría que hasta los masters americanos el español sería número 1.

Aunque después de su victoria en Madrid y la lesión de Nole en Montecarlo parecía que sería Nadal el favorito para llevarse la copa de los mosqueteros, la última final de Roma ha provocado que las casas de apuestas y muchos aficionados vuelvan a ver este 2014 como el año en el que Djokovic consiga coronarse por primera vez en París, único grande que le falta en su palmarés. Al serbio solo le resta vencer en RG y llevarse el masters 1000 de Cincinnati para el círculo de victorias en grandes torneos y puede ser un año propicio para ver esa circunstancia.

Al margen de Rafa y Novak, sería muy complicado ver una tercera alternativa para llevarse el torneo parisino. El cuadro de favoritos para el torneo quedaría de la siguiente forma:

5 estrellas: Rafa Nadal y Novak Djokovic

4 estrellas: Stanislas Wawrinka y David Ferrer

3 estrellas: Kei Nishikori, Roger Federer, Andy Murray, Grigor Dimitrov y Tomas Berdych

2 estrellas: Fabio Fognini, Tommy Robredo, Aleksandr Dolgopolov, Ernests Gulbis, Jo-Wilfred Tsonga

1 estrella: Nicolás Almagro, Fernando Verdasco, Santiago Giraldo

La edición de este año contará con las bajas de Juan Martín del Potro, Florian Mayer y Janko Tipsarevic.

 

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Nishikori, el primer japonés top 10
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Alexis Algaba | 12-05-2014 | 10:58| 2

Los países del Asia más oriental siempre se han caracterizado por ser una potencia mundial en los deportes de raqueta. El badminton o el tenis de mesa (no extrictamente de raqueta) son deportes que no se comprenderían sin el dominio histórico de países como China, Japón o las dos coreas. Pero también históricamente se les ha resistido el más global de todos los deportes de raqueta, que no es otro que el tenis. En féminas, parece que desde hace un tiempo, la irrupción de Na Li ha permitido que el gigante chino comience a mirar al tenis como un deporte en el conseguir éxitos, aunque en el terreno masculino no llegue ninguna estrella que les permita duplicar o triplicar su impacto en la población.

La existencia de apenas tres torneos masculinos importantes en el calendario que se juegan entre China y Japón (el masters 1000 de Shangai, y los torneos 500 de Pekín y Tokyo) que se disputan en escasas dos semanas tampoco han ayudado a que el gran público asiático se siente a ver tenis. Llamaba mucho la atención que las dos potencias asiáticas nunca hayan tenido, hasta hoy lunes 12 de mayo de 2014, ningún tenista entre los diez primeros del ranking mundial. Quizá la irrupción de Michael Chang a comienzos de los 90 hizo ver que los países asiáticos también podían tener ese potencial para algún día alcanzar la cima del tenis. Pero Chang era estadounidense. Se crió y se convirtió en un tenista top bajo el sistema de entrenos y programas estadounidense. De las academias estadounidenses ha salido también el que hoy se ha convertido en todo un referente e ídolo para el pueblo nipón. Kei Nishikori, primer tenista japones en escalar hasta el top 10 mundial.

Y todo ello también a la sombra de Michael Chang, que ingresó en su equipo de entrenadores a partir del pasado año, lo que a Kei, que ya planeaba sobre el top 20, le sirvió como impulso para buscar decididamente el top 10. Nishikori, se trasladó hace 10 años hasta la academia de Nick Bollettieri en Bradenton, Florida para convertirse en un futuro en la estrella que hoy es. Sin saber una palabra de inglés y con apenas 1,70 metros demostró el tesón, dedicación y sacrificio tan característicos de la filosofía oriental para dar pequeños pasos en el camino correcto.

El único recuerdo de Japón en el ranking mundial lo representaba hasta hace pocos años Shuzo Matsuoka, tenista que llevó los focos de los medios japoneses al tenis en los 80 pero que apenas alcanzó el puesto 45 en el ranking ATP. Matsuoka formó en a finales de los 90 una red de campamentos de tenis para formar jóvenes nipones de entre 10 y 18 años para alcanzar el top 100. El ‘Proyecto 45′ se le denominó y Kei comenzó a dar sus primeros raquetazos en los primeros años de ese plan y gracias también a la fundación Morita.

Sencillamente, resultaba raro que en un país con 150 millones de habitantes no se formara un tenista que abordara la barrera del top 10 mundial. Pero tras la victoria conseguida por Nishikori en Tokyo en 2012 el país entendió que se había dado con la tecla. A ese título se le sumó el pasado año el conseguido el Memphis y en 2008 otro en Delray Beach, ambos sobre pista rápida. El cambio, para Kei, ha llegado ahora y sobre tierra batida. La influencia y los consejos de Michael Chang, vencedor en Roland Garros en el 89, parecen haber terminado de completar la metamorfosis del nipón, que se ha convertido en un rival temible para los expertos sobre polvo de ladrillo en apenas tres semanas en España. El título en el Conde de Godó y la final en Madrid han encendido al país del sol naciente, que ven en Kei a la nueva estrella del deporte patrio.

Desde 2004, con el tailandes Paradorn Srichaphan, ningún asiático había conseguido entrar en el top 10 mundial. Kei, desde su 1,78m y sus 24 añitos, ha llegado para plantar batalla al pelotón de acomodados entre los mejores. Y además hay algún compatriota que parece asomarse bajo su sombra. Entre ellos, el más destacable podría ser Yoshihito Nishioka, que con apenas 18 años ya se encuentra el 347 del mundo, ganando torneos Futures en EEUU y haciendo grandes papeles en los torneos challenger de norteamérica, donde ha llegado a vencer a todo un top 80 como Donald Young.

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Stan lo pone todo patas arriba
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Alexis Algaba | 21-04-2014 | 11:22| 0

Hay tenistas que se pasan buena parte de su carrera -incluso toda ella- sin hacer ruido. Sin molestar a los grantes tenistas del momento, a los número 1, 2 o 3, y pasando por los torneos acumulando pocas rondas finales y cayendo en cuanto se enfrentan a un cabeza de serie. Jugadores que encuentran en los campeonatos menores, los ATP 250, el único nicho donde se sienten capaces de conseguir ganar un título. Donde se erigen los poderosos maestros de la raqueta por una semana ante otros que todavía no han podido alcanzar esa clase media del tenis y que se puede ubicar entre el puesto 35 y 80 del ranking. Son tenistas que tienen talento para la raqueta (si no sería imposible estar en el top 100 en este deporte) pero que llevan un lastre casi ‘de serie’ cuando se enfrentan a tenistas mejores que ellos. Hasta que llega ese momento que lo cambia todo, algo que ha entendido muy bien el reciente ganador en Montecarlo, Stanislas Wawrinka.

Más de 12 años peleando como profesional de la raqueta, para en cuatro meses ganar los títulos más importantes y la mitad de dinero que lo que llevaba conseguidos en su camino en la ATP. Más de una década en la sombra, hasta poder llegar a sentirse inexpugnable sobre una pista cuando nadie se lo esperaba. Stan siempre ha pertenecido a la clase media del tenis, pero sus últimos logros nos demuestran que la clase media también tiene la oportunidad y el talento para poder cambiar el orden establecido. Wawrinka lo está poniendo todo patas arriba y debe aprovechar su momento para poder mantenerse un tiempo en la cúspide.

La situación es atípica, sí. En un deporte caracterizado por las eclosiones a muy temprana edad, Stan ha roto moldes. A los 20 años, cuando los Nadal, Djokovic, Murray etc. ya rondaban las posiciones cabeceras de la clasificación, Wawrinka entraba a duras penas entre los 100 primeros del ranking. Hasta 2008 no se asentó entre los 30 primeros, hasta que encadenó dos grandes actuaciones de manera consecutiva sobre tierra. Primero en el Conde de Godó, donde llegó a semifinales ante David Ferrer, y posteriormente en el Masters 1000 de Roma, alcanzando la final ante Novak Djokovic, tras dejar en el camino a Murray, Ferrero y Marat Safin. Pero esa puerta del top 10 que alcanzó en 2008 se volvió a cerrar y no volvió a enfrentarse a ella hasta cinco años más tarde.

Por el camino, nadie se acordó de Wawrinka. Con solo cuatro títulos ATP 250, los puntos apenas le llegaban para entrar entre los 30 mejores del mundo. Sin hacer ruido y con un peso insuperable en la mochila. El de ser suizo. Ser la sombra de Roger Federer no es sinónimo de ser el siguiente. Nunca es fácil compartir el tiempo con un genio, y menos si ese genio es el mejor tenista de la historia y el ídolo en tu país de origen donde el mundo bebe los vientos por él. Además, tener que cubrir el vacío que Roger ha dejado habitualmente al ningunear la Copa Davis tampoco ha ayudado a que Stan fuera un referente en las pistas para el público suizo. Pero todo cambió en 2013 con dos momentos clave. El primero, el inenarrable partido de octavos de final en el Open de Australia ante Novak Djokovic. Wawrinka cayó en el quinto set por 10-12 pero comprendió que sus golpes ya no estaba tan lejos de los más grandes.

El siguiente paso fue la aparición del extenista Magnus Norman en el banquillo del suizo. El coach sueco comprendió que los mimbres estaban ahí y la cuestión era pulirlos, sobre todo el aspecto mental del deportista, tan necesario en un deporte como el tenis. El efecto fue inmediato. Final del Masters 1000 en Madrid y semifinal en el US Open. Nadal y nuevamente Djokovic privaron a Stan de los títulos, pero el suizo se plantó entre los 8 mejores para disputar la cita de Maestros. Maestros, una palabra que le ha dado alas a Stan. Se plantó a comienzos de año en Australia y ganó después de 14 partidos a Novak Djokovic y después de 12 derrotas también a Rafa Nadal para hacerse con su primer Grand Slam y romper la marca de que en los últimos 35 Grand Slams, solo Del Potro había conseguido en el US Open de 2009 arrebatar un trofeo a los cuatro magníficos (Federer, Nadal, Djokovic y Murray).

Y la semana pasada llegó a Montecarlo y lo volvió a bordar. Llegó a la final y venció a su maestro Roger Federer once enfrentamientos después y con el número tres del circuito en juego. Ahora él es el número uno suizo y lo demostró sobre la tierra monegasca consiguiendo su primer Masters 1000. De momento, además, también encabeza con 500 puntos de diferencia respecto a Djokovic la clasificación del año y sus ganancias esta temporada ya superan los 3,3 millones de dólares. Su revés a una mano (el más bonito del circuito junto al de Richard Gasquet) fluye como nunca y él flota más ligero sobre la pista. Veremos donde coloca su techo y si tras doce años de carrera ha venido para quedarse entre los mejores. Con 28 años, ‘Stanimal’ ha llegado para romper el orden establecido y demostrar que hay tenis más allá de los cuatro magníficos.

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Tomic-Nieminen, el partido más corto de la historia
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Alexis Algaba | 15-04-2014 | 11:41| 0

Sus logros tenísticos no darían nunca para pasar a la historia del tenis, pero en la primera ronda del masters 1000 de Miami, el australiano Bernard Tomic (nº74) y el finés Jarkko Nieminen (nº40) han disputado el que ya es considerado el partido de tenis ATP más corto de la historia. Un visto y no visto podríamos denominarlo, que además puede haber batido otras marcas mínimas del deporte de la raqueta. Desde el primer servicio de Jarkko, hasta que el juez de silla ha decretado el “game, set and match Nieminen” apenas han pasado 28 minutos y 20 segundos. Una verdadera minucia para los amantes de este deporte, y algo insignificante al lado de las 11 horas y 5 minutos que duró el encuentro más largo de la historia disputado entre John Isner y Nicolas Mahut.

El anterior partido más corto fue el que enfrentaron Gred Rusedski y Carsten Arriens, que duró 29 minutos, en un doble 6-0 para el británico en Sydney en 1996. Cuarenta segundo menos ha tardado Nieminen en ventilarse a Tomic, que regresaba tras una lesión de espalda, por 6-0 6-1.

Otros datos destacables han sido que Tomic tan solo ha conseguido 13 puntos en el partido y solo 3 en el primer set. Al servicio solo ha conseguido 7 puntos (1 solo con segundo servicio) y al resto 6, posibles marcas mundiales si se revisaran los libros de historia. El partido ha concluido con solo 61 puntos disputados. Una vez más, el tenis vuelve a revelarse como un deporte imprevisible. Para ver otros récord del circuito ATP, visiten la siguiente página:

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:R%C3%A9cords_del_ATP_World_Tour

 

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El perro vuelve a morder
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Alexis Algaba | 15-04-2014 | 11:41| 0

Puede ser la estrella inesperada del torneo, aunque ya avisamos de su gran estado de forma en el anterior post. Alexandr Dolgopolov, apodado ‘The Dog’ por parte de sus compañeros de profesión, venció contra todo pronóstico a Rafa Nadal en tercera ronda de Indian Wells y se encamina hacia su mejor resultado en un masters 1000 en su carrera a sus 25 años. Dolgo es un tenista especial, de los que poseen un don para la raqueta pero deleitan con cuentagotas al público. Querido y odiado a partes iguales y desquiciante cuando las bolas no le entran. Ahora parece vivir un segundo pico en su carrera, tras el gran 2011 en el que con apenas 22 años alcanzó los cuartos de final en el Open de Australia y encadenó buenos resultado que le hicieron alcanzar a comienzos de 2012 su mejor ranking, número 13 del mundo a un paso del top 10.

Se le consideró una seria promesa que permanecería entre los 10 mejores durante mucho tiempo, pero su efecto efervescente se diluyó con el paso del tiempo. Tan solo dos títulos ATP en su carrera y su peor ranking desde que tenía 20 años (puesto 59 en octubre del pasado año), hacían presagiar que Dolgo había perdido el paso y su nivel para mantenerse entre lo más granado del circuito, pero la temporada sudamericana de tierra le ha insuflado la confianza suficiente para que el gran público le vea regresar en este 2014 a comerse las pistas hasta llegar a vencer al mismísimo número uno cuando hasta el momento el parcial que le había endosado Rafa en sus cinco enfrentamientos era de 10 sets a 0. Dolgo ha vuelto por sus fueros y ha tomado la lucha de su Ucrania natal como ejemplo para volver a remontar puestos en la clasificación y situarse ya con los puntos ganados en IW en el top 30 del circuito.

Y es que la historia de este ciudadano de Kiev es muy particular. Su padre Oleksandr Dolgopolov senior fue también tenista de la Unión Soviética, aunque apenas alcanzó el puesto 500 del ranking. Disputó algunos partidos de la Copa Davis con su país y años más tarde, en 1993, participó en los primeros encuentros de Copa Davis de Ucrania, ante Djibuti. En el 1988 nació Dolgopolov Jr. de nombre también Oleksandr. Bueno, realmente su nombre es Oleksandr Aleksándrovich Dolgopólov, aunque en un intento de occidentalizar su nombre y poner una barrera a sus raíces soviéticas, modificó su nombre y se quedó con el de Aleksandr, Alex para sus más allegados. Cuando nació Alex, su padre era entrenador del tenista Andriy Medvédev, aquel ucranio exnúmero 4 del mundo que llegó en 1999 a una final de Roland Garros ante Andre Agassi y que perdió estrepitosamente tras ganar los dos primeros sets por 6-1 y 6-2.

Se instalaron en Nueva York, donde Alex comenzó a dar sus primero raquetazos. Eso sí, en su carrera las cosas no han sido tan fáciles, ya que Dolgo sufre la enfermedad denominada Sindrome de Gilbert. Una dolencia hereditaria que afecta al hígado y a la sangre y que produce una extrema debilidad cuando se manifiesta. Siendo joven los médicos le recomendaron dejar la raqueta, pero Alex lo tomó como un desafío personal. Ahora hay ocasiones que en determinados torneos o tras recorrer largas distancias en avión su cuerpo se resiente y se debilita. “Puedes seguir en la cancha pero eres el 75% más débil y no puedes mostrar tu mejor tenis. Cuando me sucede voy a un hospital. Me suele pasar un par de veces al año. Entonces debo para de jugar un par de semanas”, manifestó durante la disputa el pasado septiembre en España de la repesca de la Copa Davis. Dolgo se paró en medio de un entrenamiento en la Caja Mágica, se fue a su banquillo y durmió durante 20 minutos antes de abandonar la pista, en la que pudo ser una manifestación de la enfermedad. Uno de los principales síntomas de este Sindrome de Gilbert es la Ictericia (coloración amarillenta de la piel) sobre todo en épocas de esfuerzos prolongados.

De momento, este año parece que la dolencia no se ha manifestado en el organismo de Alex, de forma que podemos disfrutar de un nuevo apogeo en su tenis irreverente y agresivo. Una gran noticia para el mundo del tenis y una excelente nueva para los fans del ucranio. Veamos hasta donde es capaz de llegar en tierras estadounidenses.

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