Diario Vasco

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No empujes el río, el río fluye solo
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Belén Casado Mendiluce | 18-01-2012 | 06:58

A veces nos empeñamos en que las cosas sean diferentes a como son, nos rebelamos contra lo que no nos gusta y lo queremos cambiar.

Que si esas personas no me llaman con la frecuencia que a mí me gustaría y yo insisto llamándoles para demostrar mi interés porque, lógicamente, me apetece estar con ellas. Que si considero que las cosas se tienen que hacer de una determinada manera, por ej., en la educación de los hijos, y no consigo que el otro cambie de actitud.

Nos han enseñado que a base de esfuerzo se puede conseguir lo que queremos, y esto puede servir para sacarse unas oposiciones -y aun así-, pero no cuando existen otras personas cuyas actitudes no podemos controlar. Quizás necesitamos “echar el freno de mano” y no hacer nada.

No significa que no nos protejamos para sufrir lo menos posible. Puede que tengamos que evitar tocar ciertos temas, compartir menos espacios (dejar de ir a las reuniones familiares que me descomponen) y dejar que cada uno se las componga como pueda y sabe… hasta donde quiera.

Podemos tener la actitud de conciliar posturas, tender puentes, favorecer la comunicación…y sigue sin dar resultado porque nada cambia.

Entonces, hay que cambiar de táctica. Dejar que las cosas sigan su curso porque la realidad es como es, aunque en el camino me duela estar parada, sintiendo la soledad con mayor consciencia que antes…

Hay que reorientar la mirada, dejar de estar pendiente de esas llamadas que nunca llegan y buscar por otro lado. Otras personas con las que poder contar, otras actividades con las que explayarnos y enriquecernos.

Y cuando no podamos disfrutar de la vida como a nosotros nos gustaría, permitámonos vivirla como estemos, sin más exigencia sobre nosotros mismos que dejarnos en paz con lo que hay.

La realidad, como el río, va por donde tiene que ir por mucho que yo empuje en sentido contrario. Pongámonos a favor de la corriente, no en contra de ella y observaremos que, como el agua, todo fluye mucho mejor.

 

Caminaremos…Belén Casado Mendiluze

belencasado@terra.es

 

  • luzcaminante

    Hola Belén

    Me ha gustado la metáfora del río porque parece todo más sencillo cuando se fluye que cuando se
    empuja en contra.
    ………..

    Me doy cuenta de que no pretender cambiar lo que no se puede cambiar ya es una manera de hacer algo, una actitud -la de estar parado- que repercute en los demás.
    ………..

    Aunque también a mí me cuesta “echar el freno de mano”…

    Gracias y Agurtxo

  • Belén Casado Mendiluce

    Luzcaminante

    Cuántas veces observando la naturaleza se sacan lecciones para la vida diaria, y en el fluir del río hay mucho que aprender…

    Es cierto que no hacer nada, en determinados momentos, es también una actitud. Y los demás no permanecen indiferentes ante eso.

    Y lo que dices de que te cuesta echar el freno de mano, pues es más frecuente de lo que imaginas, porque queremos forzar lo que no sale de manera natural, y frenar eso cuesta.

    Un abrazo

  • patxisi

    Después de leerte he pensado en las vecesque he insistido en retomar algo que no salía bien una y otra vez..aun teniendo que superar grandes momentos de frustración para ello..cuánta energía malgastada por no aceptar la realidad aparente..
    Es difíicil distinguir..entre luchar por lo que uno desea y obcecarse…
    Quiero señalar varias cosas que cometas de las que he aprendido que son importantes:
    Que no todo está en tu mano, que cuando algo no funciona hay que cambiar estrategia, y lo que en este momento todavía estoy madurando: ” cuando no podamos disfrutar la vida como a nosotros nos gustaría, permitámonos vivirla como estemos…”
    Transmitir estos mensajes en muchos momentos, es de gran ayuda para el que los recibe.

  • mara

    Belén, pongo un enlace sobre algo que hemos comentado recientemente.

    Buscando un video en el canal HISTORIA me he encontrado con éste sobre “clases de Inteligencia Emocional en las aulas”.

    http://www.adnstream.com/video/nmeSmiYsuX/La-inteligencia-emocional-llega-a-los-colegios

    Buenas noches.

  • mara

    Hola Belén,

    El tema de hoy es muy interesante ( como los otros ) , pero éste en especial.

    Estoy de acuerdo en que no hay que “empujar al río”, …pero no me cuadra del todo, por experiencia propia.

    ¿ Estas segura que siempre es negativo un empujoncito ?. :-) )

    Por otro lado, y por propia observación me he dado cuenta de que hay personas que lo de no “empujar” lo hacen * de natural* por su forma de funcionar y de ser , y otras tenemos que desandar el camino transitado para ….restar energía a nuestros actos, y dejar a los acontecimientos …que ocurran, o mejor…que vaaaaaaayan ocurriendo :-) )

    Aunque somos parte de la naturaleza, la supervivencia humana, no es exactamente igual a la natural y salvaje.

    Gabón.

  • Belén Casado Mendiluce

    Hola Patxisi:

    Gracias por tu comentario.

    Qué verdad es lo que dices de: “cuánta energía malgastada por no aceptar la realidad aparente”. Cómo damos pasos una y otra vez, tomamos la iniciativa y no queremos darnos cuenta de que el otro va a un ritmo diferente al mío.

    Quizás podamos distinguir entre luchar y obcecarse cuando se repite la misma historia sin resultado satisfactorio para mí. Como cuando vuelven a juntarse esas parejas y su convivencia sigue, pasado un tiempo, repitiendo las mismas conductasde maltrato.

    Me alegra que lo que escribo pueda servir de ayuda. Eso es lo que deseo, y que sigas compartiéndolo conmigo, también.

    Un abrazo

  • Belén Casado Mendiluce

    Hola Mara:

    Gracias por tu enlace. A ver si con la tranquilidad del fin de semana, lo veo.

    Lo del “empujoncito” es válido cuando el otro responde y me dice:”pues sí, vamos a quedar” o cuando está pasando por una mala etapa y no puede estar con nosotros como quisiera, por ej. Pero si la tónica habitual es vernos muy de vez en cuando, mejor no insistir.

    Tienes razón con lo de que hay personas que “no empujar” lo hacen de forma natural. Los demás tienen que contenerse para no desparramarse, como se diría.

    Quizás necesitaríamos que esa energía la canalizáramos hacia otra persona de la que yo también recibiera.

    Un abrazo

Sobre el autor Belén Casado Mendiluce
Soy Licenciada en Psicología y desarrollo mi trabajo en una consulta privada. Mi vocación desde joven ha sido la psicología, y a través de ella he buscado comprender a los demás y a mí misma. Desde ese trabajo interior, intento que lo que transmito sea un reflejo de aquello en lo que creo y que me sirve a mi. Me siento siempre en búsqueda, abierta a aprender de todo aquello que me haga crecer como persona. Y creo que lo que se vive como vocación no es sólo patrimonio mío sino que puede servir a los demás.

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