Diario Vasco

img
Si quieres ser inteligente, no pienses
img
Belén Casado Mendiluce | 06-07-2012 | 07:11

 

Si quieres desarrollar tu inteligencia, tu capacidad de reaccionar y darte cuenta de las cosas, piensa sólo cuando tengas que solucionar aspectos prácticos de la vida; para todo lo demás, es mejor dejar de pensar.

¿Que no sabes cómo arreglar un problema concreto, un golpe que te dan en el coche, una tubería atascada en tu cocina o un informe que tienes que presentar? Pues utiliza tu cabeza para encontrar la mejor manera de solucionarlo.

¿Que te preocupa lo que te ha dicho tu pareja, el mal rato que pasaste con tu hijo o la poca relación que tienes con tu amiga? Utiliza tu cabeza y déjala en paz no pensando sobre ello. Si estás constantemente dando vueltas a lo que te ha pasado, dejas que sea tu cabeza quien te controle y maneje a su antojo; en realidad, no la usas para tu beneficio en absoluto, ella te usa a ti ¿no te das cuenta?

Si quieres tener una mente más lúcida y despierta, a la que se le ocurren ideas originales y creativas y que encuentra caminos que no se te habían ocurrido, necesitas dejar de desperdiciar tu energía mental. Pensar sólo cuando es estrictamente necesario, que es con cosas concretas de tu vida.

La capacidad de pensar y reflexionar es sólo una de las capacidades de la mente pero no la única, ni mucho menos. La mente es, sobre todo, capacidad de darse cuenta y tomar conciencia de la cosas, pero para ello necesita del silencio como herramienta de trabajo; sin él no puede funcionar.

Prueba lo que te digo. Deja de pensar, de analizar y de reflexionar sobre lo que te pasa a nivel anímico: tu miedo al futuro, tu inseguridad en las relaciones, tu frustración por no conseguir lo que deseas…y lleva la atención a algo en lo que puedas concentrarte, estar atenta y que te relaje: una lectura, ejercicio físico o preparar un plato que te guste. Mientras estás a lo que estás no piensas en nada más y eso relaja tu mente, sin desperdiciar su energía.

Utilizando así tu mente estás liberando la capacidad que tiene para penetrar en la realidad de las cosas, para ver más allá de lo que tienes delante, para intuir nuevas vías que no se te habían ocurrido antes, Y resulta que, gracias a tu silencio mental, vuelves a tu tarea cotidiana del trabajo, por ej., con más lucidez y estando más despierta para afrontarlo. O te sorprendes de tener una actitud, con esa amiga que no te llama, de serenidad, como habías querido tenerla.

Si quieres ser inteligente de veras, deja de analizar lo que te ocurre. Con el silencio permites el desarrollar tu mente y dotarla de la energía suficiente para…pensar cuando haga falta.

 

Caminamos…Belén Casado Mendiluze

belencasado@terra.es

 

Sobre el autor

Etiquetas

No hay tags a mostrar

Otros Blogs de Autor