Diario Vasco
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Si te duele el cuerpo, haz lo que puedas
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Belén Casado Mendiluce | 03-11-2017 | 09:31

 

Cuando tenemos un dolor físico resulta difícil hablar de estar tranquilos, de conservar la calma, cuando sabemos que hasta un simple dolor de muelas nos puede dejar fuera de combate.

El cuerpo tiene su memoria, así que las personas que han sufrido dolencias, enfermedades o ingresos hospitalarios, tienen un cuerpo resentido no sólo físicamente sino emocionalmente. Es decir, que es normal que para esas personas, el cuerpo les tiemble cuando ven agujas o, simplemente, una persona con bata blanca. El miedo también se mete en el cuerpo.

A esas personas les gustaría estar más enteras y no demostrar su alteración nerviosa, pero no es posible por mucho que lo intenten. Así que es mucho más sano dejarse estar como se pueda, reconociendo el propio nerviosismo y no pretendiendo ocultarlo de cara a los demás.

Cuando tienes un dolor físico, no pretendas hacer un ejercicio de control mental. Puede ayudar bastante el hacer respiraciones tranquilas, pero si el malestar te supera, no luches contra ti mismo por mantener el control.

Cuando te sientas mal, permítete quejarte para desahogarte y luego sentirte así más relajado. Permítete no tener ganas de hablar y estar más silencioso con los demás. Permítete estar como te pida el cuerpo, en la cama, tumbado o sin ganas de hacer nada.

Y cuando te sientas algo mejor, entonces sí puede ser momento de leer algún libro que te interese, escuchar música o dar un paseo por la calle, Es decir, que puedes hacer algo por entretenerte, llevando la atención a algo que te relaje o te haga sentirte mejor para no darle vueltas a tu malestar. Pero hasta que llegue ese momento, haz lo que puedas.

Si te vienen pensamientos negativos acerca de tu salud, ten la actitud del espectador de cine. Contempla tus pensamientos a una cierta distancia, como si vieras una película pasar: los pensamientos así vistos, de la misma forma que vienen se van. Esta actitud te ayudará a estar más tranquilo.

Ten paciencia contigo mismo, y no te machaques por estar enfermo. Tu cuerpo es sabio y te irá diciendo lo que necesita en cada momento: quejarse, callar o llevar la atención a otra cosa. Hazle caso y te sentirás mejor.

 

Caminamos…Belén Casado Mendiluce

belencasadomendiluce@gmail.com

www.psicologiapersonalizante.com

 

Sobre el autor Belén Casado Mendiluce
Soy Licenciada en Psicología y desarrollo mi trabajo en una consulta privada. Mi vocación desde joven ha sido la psicología, y a través de ella he buscado comprender a los demás y a mí misma. Desde ese trabajo interior, intento que lo que transmito sea un reflejo de aquello en lo que creo y que me sirve a mi. Me siento siempre en búsqueda, abierta a aprender de todo aquello que me haga crecer como persona. Y creo que lo que se vive como vocación no es sólo patrimonio mío sino que puede servir a los demás.

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