Diario Vasco
img
Autor: juligan
El Clásico de nuestros clásicos
img
@TabernaMou | 24-04-2017 | 10:01| 0

Acabó el Clásico, la madre de toda las batallas, el partido del siglo, el enfrentamiento de las galaxias, o como ustedes quieran llamarlo. El caso es que ganó el, hasta anoche, desahuciado Barça, el del cartel de ‘cerrado por derribo’, para poner de nuevo en modo ‘emoción máxima’ el desenlace de la Liga y, como no, para recuperar las viejas tradiciones conspiranoicas que tanto nos gustan, en sus diferentes vertientes, según quien sea la parte afectada. Y lo más importante; después de darle muchas vueltas, creemos saber ya por qué llaman Clásico a los enfrentamientos entre Madrid y Barcelona.

Es un clásico que el arbitraje sea una calamidad impropia de lo mucho que hay en juego y de la repercusión que tiene el partido. Vale que se va a atizar hasta el dolor a quien pite, sea quien fuere pero, por favor, amos y señores de la cosa arbitral, pongan a alguien un poco más lustroso para dirigir el encuentro. Es un clásico también el privilegio que supone poder disfrutar del mejor jugador del mundo a día de hoy, capaz de maravillar incluso al más acérrimo de sus rivales. No llegamos a la petición de canonización que algunos medios catalanes han solicitado en medio del éxtasis cuasi orgásmico provocado por la victoria, pero cerca andamos. Leo Messi es … y escriban sobre los puntos lo que quieran, que nosotros tenemos ya agotado el stock de calificativos.

Por su puesto, son clásicos los sanos y amistosos intercambios de gestos, miradas y exabruptos entre Piqué y Ramos que, mientras no terminen en comisaría o en el juzgado de guardia, tienen hasta su pequeño encanto. Y, como no, son todo clásico las enternecedoras batallas mediáticas entre las distintas facciones o grupos de presión. La mayoría de las veces son inofensivas aunque, siempre es interesante ver a quién señala el dedo acusador para acabar en la guillotina de los culpables de la amarga derrota en el último suspiro. Nos vamos a entretener.

Ver Post >
Y tú más…
img
@TabernaMou | 20-04-2017 | 9:51| 0

Pocas veces tres modestos puntos suspensivos en un mensaje tienen tanto poder de convocatoria y provocar tantas y variadas reacciones entre los receptores. Quien estuviera viendo el Madrid-Bayern al tiempo (mala costumbre) que su teléfono móvil, asistiría estupefacto a la madre de todas las batallas tuiteras desatada por Gerard Piqué (qué raro, ¿no?) y sus tres puntos suspensivos con, se supone, el arbitraje de Kassai en el Bernabéu. Sin embargo, lo más llamativo no fue que se estuviera de acuerdo o no con la calidad del arbitraje, no. Los tiros iban por determinar el ganador del concurso ‘Quién roba más en el campo’, apartado ‘Tú de qué te quejas, que tenéis comprados a la mitad de los árbitros del planeta’. Entretenido.

Es curioso lo mucho que se utiliza la especie de que ‘no hay colores cuando un equipo español juega en Europa’. No se lo cree nadie, por mucho que se empeñen los narradores de radio o televisión. Como diría aquel, que pierda hasta en los amistosos. Un enemigo es un enemigo, juegue aquí o en Kuala Lumpur. También es curioso lo que les cuesta a los comentaristas-ex futbolistas-expertos que acompañan en las narraciones reconocer que un penalti es un penalti y un fuera de juego es un fuera de juego. Cuando la evidencia de las repeticiones a cámara lenta es demoledora, la única forma de salvar el ridículo es confirmar que sí, que es un gol ilegal, pero dicho muy bajito, casi susurrando, como pasando de puntillas. Claro, así se lo ponen a huevo a tipos tan traviesos como Piqué.

El fútbol está alcanzando un nivel de fanatismo que ha avanzado peligrosamente de la anécdota divertida y casual hasta las cercanías de las alteraciones del orden público. Nos importa un bledo que el árbitro sea malo como un dolor. El caso es que nos beneficie. Y quien tenga la osadía de decir lo contrario, lapidación virtual. Nos la la pela, nos la bufa, nos la refanfinfla y nos la trae al fresco que sea o no una jugada ilegal. Lo único que cuenta es que tú eres peor.

Ver Post >
El fútbol bajo sospecha
img
@TabernaMou | 04-04-2017 | 9:29| 0

Todo el mundo lo sospecha. Quien más quien menos lo intuye. Pocos se atreven a dar el paso hacia adelante y lo denuncia. Claro que se sabe desde siempre que hay amaños, resultados pactados, beneficios mutuos, pasteleos, maletines…como lo quieran llamar, en el fútbol español. Hoy se denuncian las irregularidades de un partido de Segunda B entre el Barça B y el Eldense. La historia se repite. Pueden apostar que el guión de esta película se escribirá así. Capítulo uno: escándalo, indignación y propósito de que todo el peso de la ley caiga sobre los tramposos. Capítulo dos: el denunciante o denunciantes quedarán en evidencia ya que nadie sabe nada, nadie ha visto nada, nadie ha notado nada extraño. Que sí, que un marcador de 12-0 no es muy normal pero, oiga, esto es fútbol. Capítulo tres: pasará el tiempo, se dormirá el asunto hasta quedar archivado en el cajón de los misterios sin resolver junto a viejos casos del todo conocidos y denunciados en su día.

Puede parecer muy cínico este planteamiento, pero es real como la vida misma. Tan real como difícilmente demostrable. Cómo no sospechar de fondos de los fondos de inversión que poco a poco van tomando el control de las acciones de los clubes de fútbol; de las poderosas casas de apuestas que patrocinan competiciones y equipos; o de esos palcos en los que comparten butaca de privilegio lo que antes se conocía como las fuerzas vivas de la sociedad para concluir los partidos con el apretón de manos de los grandes y rentables negocios. Lo dicho por Gerard Piqué es una frivolidad que se ha quedado corta. Se puede aplicar a cualquier palco de cualquier estadio importante de este país.

No se escandalicen aun. Hay más. El Parlamento Europeo quiere que comparezcan el presidente de FIFA y el empresario Jorge Mendes para hablar del fraude fiscal en el fútbol. Preguntas incómodas después de las no menos incómodas filtraciones en Football Leaks sobre paraísos fiscales, cuentas opacas, evasión de impuestos, por no hablar de corrupción pura y dura para otorgar la celebración de eventos deportivos a ciudades o países a través de presuntos sobornos ¿Les suena? Tampoco tendrán mucho recorrido estos escándalos. Es un avispero que nadie quiere agitar. Y es fútbol, son nuestros héroes…aunque coticen en Panamá.

Ver Post >
La paradoja de Fernando Alonso
img
@TabernaMou | 28-03-2017 | 9:29| 0

Con Fernando Alonso se produce una paradoja: es odiado y admirado a partes iguales. Y no es el único deportista que, a pesar de haber logrado triunfar en su profesión, no recibe el reconocimiento unánime de todos los seguidores, los de siempre y los ocasionales, del deporte en cuestión, en este caso la Fórmula Uno. Es un fenómeno de estudio el del piloto asturiano. No tiene un término medio, o le adoran, le consideran un samurai del pilotaje, un héroe sin recompensa y un incomprendido Quijote que lucha contra todo y contra todos o, por el contrario, se le tilda de llorón, vende excusas de tres al cuarto, estirado y prepotente que jamás tiene la culpa de nada. Abran cualquier foro del mundillo del motor para comprobarlo.

Quizá no ayude el que la Fórmula Uno sea un deporte que sólo ha tenido amplio seguimiento en España coincidiendo con el fenómeno Alonso y la explotación televisiva de Telecinco, que consiguió crear un héroe deportivo y su leyenda prácticamente de la nada, sin aprovechar la oportunidad de hacer pedagogía con un deporte nuevo para la mayoría de los espectadores. Se vendía espectáculo y triunfo sin ocuparse de formar a un aficionado solo interesado en que ganara Fernando Alonso. Nada más. Como máquina de hacer dinero fue un chollo…hasta que dejó de serlo con el inicio del declive deportivo del héroe. A partir de ahí, el intento de estirar al máximo el fenómeno Alonso fue lo que quizá una de las cosas que más perjudicó al piloto español.

Posiblemente tendrá que retirarse y pasar todavía un tiempo para que la figura de este enorme deportista ocupe el lugar que le corresponde y se le juzgue con cierta perspectiva. Sería una necedad negar lo que Fernando Alonso ha hecho por un deporte residual en España hasta su llegada y el enorme mérito de ser campeón del mundo en estas circunstancias. También el daño que le ha hecho el elogio desmedido, sin crítica alguna, perdonando, justificando y rebotando responsabilidades en los errores cometidos. Quienes así se han comportado, han hecho un flaco favor a Fernando Alonso, restándole un gran porcentaje de credibilidad y provocando que muchos no se crean que, a pesar de haber hecho la carrera de su vida, haya tenido que abandonar. Claro, piensan, la culpa ha sido de la junta de la trócola, que se ha vuelto a fastidiar…Lo de siempre.

Ver Post >
¡Salvajes!
img
@TabernaMou | 21-03-2017 | 10:31| 0

Asqueados, abochornados, indignados…todos los calificativos que ustedes quieran poner a continuación si han visto las imágenes de padres contra padres en un partido de infantiles en Mallorca. No teman. Se pasa pronto. Inmediatamente, aparecen los buenistas que te convencen de que es un hecho aislado, lamentable, pero aislado; que el fútbol no es eso, que no es un reflejo de lo que sucede en la sociedad y que un mal día lo tiene cualquiera. Se afea la conducta a los salvajes y a otra cosa, mariposa. Pues no.

El fútbol es un laboratorio en miniatura de lo que pasa cada día a nuestro alrededor. No nos engañemos. Una patada mal dada, una respuesta chulesca de un contrario son la chispa necesaria para sacar el salvaje que llevamos dentro, convirtiéndonos en salvajes irracionales. Pasa en un semáforo, en cualquier rotonda, en un adelantamiento al límite. El fútbol tiene, además, la ventaja de la masa, del anonimato, del poder de la manada. Te sientes protegido, invulnerable. Es más, incluso fomenta la camaradería con las quedadas para matarse antes de los partidos. Y lo mejor del asunto, sin consecuencias penales!

Un señor respetable, padre de familia, en su localidad junto a su hijo, viendo un partido de fútbol de su equipo. De repente, el árbitro pita una falta injusta, o que el cree que es injusta, ya que desde su sitio es realmente difícil ver con detalle lo que ocurre en el campo. Salta como un resorte, grita, insulta, se transforma en un muñeco diabólico. Nadie le afea la conducta. Es más, alguna sonrisa se dibuja entre sus vecinos de grada. Acaba el partido y marcha a casa para seguir siendo un respetable ciudadano ¿Les suena la escena? De ahí a los puños, hay una delgada línea roja. No. La culpa de la violencia física y verbal en el fútbol no es de unos bárbaros aislados. El fútbol es solo el espejo en el que se refleja la calle.

Ver Post >