En esta presentación quiero transmitir a los lectores de este Cuaderno de Bitácora, en primer lugar, que mi objetivo, el objetivo de los socialistas guipuzcoanos de cara a las elecciones forales del 27 de mayo, no es ser el primer partido de la oposición. Nuestro objetivo es liderar Gipuzkoa. Sé que no es un objetivo fácil, pero desde ahora les digo que en él voy a poner todo mi empeño.
A ello me lleva, lo digo desde ahora, un compromiso firme con Gipuzkoa, con la libertad, con la pluralidad, con la concordia, la tolerancia y el bienestar de la ciudadanía guipuzcoana.
Quiero transmitirles igualmente que si los guipuzcoanos me eligen como su Diputado General, no será un Diputado General socialista; seré simplemente un socialista ejerciendo con dignidad las funciones de Diputado General de Gipuzkoa.
En Euskadi, a pesar de la violencia y el terrorismo, vivimos un tiempo de esperanza de paz y libertad que se nutre por la propia fortaleza de la democracia. Vivimos también tiempos de relativo bienestar, también de exigencia, de ilusión renovadora, afán de superación y ambiciones colectivas.
Nuestro marco constitucional y estatutario sigue dinámico y continúa con capacidad para vivificar la sociedad, sigue siendo capaz de proporcionar respuestas a los problemas de la ciudadanía. Todo ello me lleva a hablarles de LEALTAD. Lealtad con nuestras Instituciones de autogobierno, con el Estatuto, con el Concierto Económico y con la LTH. El cambio tranquilo que propongo tiene un marco institucional claro que respetaré en su letra y espíritu.
Los socialistas tenemos un proyecto para Gipuzkoa. Un proyecto alejado de ensoñaciones identitarias, un proyecto que dará continuidad a las cosas buenas que se han hecho hasta ahora -muchas de ellas con nuestra colaboración desde una oposición constructiva o en anteriores Gobiernos de coalición-, pero afrontará y dará respuestas a los nuevos retos que tiene nuestro Territorio, a los problemas reales de los ciudadanos: vivienda, atención a las personas mayores dependientes, a las personas que cobran pensiones mínimas, a la mejora del transporte público con criterios de sostenibilidad, a la mejora de nuestras carreteras, a la ejecución de los programas de la red viaria de alta capacidad, a una concepción plural de la cultura, al medio ambiente, a conseguir que nuestros adolescentes y jóvenes sean cada vez más cultos, educados y tolerantes.
Nuestros objetivos se centran en las ciudadanas y los ciudadanos de Gipuzkoa. Estamos para resolver problemas, no para crearlos.
Nuestros objetivos se centran también en los grandes proyectos estratégicos que Gipuzkoa necesita: colaboración institucional para llevar adelante la Y vasca; Puerto Exterior de Pasaia, un proyecto que no ofrece sólo la posibilidad de ampliar tráficos y prestaciones del puerto, sino que también va a permitir remodelar en profundidad el entorno de la Bahía y mejorar la calidad de vida de decenas de miles de guipuzcoanos que viven en esa zona.
Quiero llevar adelante una polìtica de infraestructuras viarias que impulse el desarrollo económico y la competitividad, que asegure una accesibilidad adecuada al conjunto del Territorio, fortaleciendo su cohesión. Quiero -queremos los socialistas guipuzcoanos- hacer más eficiente nuestra red de infraestructuras de transporte, queremos abordar los cambios necesarios para asegurar la sostenibilidad ambiental del sistema de transportes, fomentando los menos contaminantes.
Quiero manifestarles que, hoy por hoy, vista la política de alianzas que algunos plantean, el PSE-EE es el único partido que garantiza que los grandes proyectos estratégicos de Gipuzkoa no se paren. Lo digo muy en serio.
Quiero llevar a cabo una política social que ayude a que nadie quede atrás, a que nadie quede descolgado en esta Gipuzkoa que progresa.
Quiero una Gipuzkoa innovadora, quiero unas empresas que apuesten por la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación.
Quiero trabajar codo con codo con los Ayuntamientos de Gipuzkoa.
Quiero llevar a cabo una verdadera política de derechos humanos para que nadie amenazado o perseguido se quede sin el apoyo, la comprensión ni la proximidad de la Diputación Foral.
Quiero hacer de la Diputación la ‘Casa de la Libertad’.
Quiero unir la pasión con la razón. La pasión por este territorio unida a la razón para afrontar los problemas que tenemos con inteligencia.
Por último, quiero manifestarles que creo en la Gipuzkoa de la proximidad, de la cercanía, del pluralismo y la tolerancia, la Gipuzkoa de la sensibilidad social, una Gipuzkoa dinámica, consciente de los problemas que nos acechan, pero convencida también de que los mismos tienen solución.
Un saludo cordial.