Diario Vasco
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La bandera del grupo “Thaelmann” (1936).
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Ion Urrestarazu | 30-08-2017 | 15:31

Los milicianos del grupo "Thaelmann" desfilando en San Sebastián con su nueva bandera. Foto Frente Popular.

Los milicianos del grupo “Thaelmann” desfilando en San Sebastián con su nueva bandera. Foto Frente Popular.

LA BANDERA DEL GRUPO “THAELMANN”

Hoy trataremos sobre la bandera del grupo de milicianos “Thaelmann” y la ceremonia de entrega realizada en la calle San Marcial de Donostia-San Sebastián el 30 de agosto de 1936. El siguiente artículo ha sido realizado siguiendo las escasas noticias de la única fuente disponible: el diario “Frente Popular”. También, se ha realizado una reconstrucción básica de la bandera, siguiendo la información hallada en la misma fuente.

INTRODUCCIÓN

Según el diario “Frente Popular”, la idea de entregar una bandera al grupo “Thaelmann” —perteneciente a las Milicias Antifascistas Obreras y Campesinas (MAOC) y vinculadas, a su vez, al Partido Comunista de España— partió de un grupo de “entusiastas leales”, a los que se unieron algunos vecinos de la calle San Marcial mediante suscripción popular.

El diario en ningún momento argumenta la razón por la cual los vecinos de dicha calle deciden dedicar una bandera a los milicianos. Una probable explicación sería que, apenas dos semanas antes de la entrega, el 13 de agosto de 1936, San Sebastián sufrió dos bombardeos aéreos. En el segundo, ocurrido durante la tarde, la calle San Marcial resultó ser la más castigada: en sus inmediaciones las bombas causaron, al menos, ocho muertos.

Sea como fuere, el grupo “Thaelmann”, tras combatir en el frente de Irún, marcharía el día 29 a San Sebastián para tomar parte en la entrega de la bandera y descansar unos días, con toda seguridad, en el hotel María Cristina, convertido en Cuartel General de Milicias.

LA CEREMONIA DE ENTREGA

El domingo 30, al mediodía, todo estaba dispuesto para dar comienzo a la ceremonia de entrega de la bandera. Al acto, que se realizaría con sencillez, acudió mucho público, que ocupaba los andenes y la calzada entre las calles de Easo y Urbieta.

Los milicianos del grupo “Thaelmann”, dirigidos por Agustín Zumalabe, formaron al final de la calle San Marcial, lugar donde se realizaría la ceremonia.

La madrina, “una bella y gentil señorita republicana” llamada Elvira Arregui, hizo la entrega de la bandera pronunciando un discurso en el que se elogiaba a los milicianos por su sacrificio y la participación de donantes y costureras en la manufactura del estandarte. El discurso terminó con vivas al grupo de milicianos, a los “proletarios del mundo unidos en lucha justiciera”, la libertad y la “República de los trabajadores”.

Los vivas, a los que se sumarían los aplausos, serían contestados tanto por los milicianos como por el público. Tras esto, Ramón Ulacia, como representante de los milicianos, pronunció un breve discurso en el que agradecía aquel obsequio y afirmaría que defenderían la bandera con “ardor” mientras sus “corazones proletarios” palpitasen y sus “pechos milicianos” alentasen. Terminó afirmando que volverían a San Sebastián con la bandera y, en caso de que esto no sucediese, es decir, en la derrota, solo sus “despojos” deberían esperar; nunca “el cuerpo vivo”. Como despedida, terminó con vivas a la libertad y la “España libre”.

Los presentes nuevamente respondieron con aplausos y vivas. Como acto final el grupo de milicianos comenzó a desfilar por las calles de San Sebastián, siendo nuevamente aplaudido y vitoreado.

Hipotético aspecto que podría tener la bandera. Diseño Ion Urrestarazu Parada.

Hipotético aspecto que podría tener la bandera. Diseño Ion Urrestarazu Parada.

LA BANDERA

Realizada por “muchachas entusiastas a la causa”, estaba realizada en raso rojo y artísticamente bordada con la siguiente inscripción: “La calle San Marcial al Grupo Thaelmann”. Además, llevaba bordada la estrella de cinco puntas y las siglas M.A.O.C.

En la actualidad, se desconoce si sobrevivió al conflicto o se conserva en alguna colección privada o museo.

ION URRESTARAZU PARADA

Sobre el autor Ion Urrestarazu
Un donostiarra curioso de su ciudad, entretenido en observar, desde sus ojos de peatón, todo el entorno que le rodea. Porque hay algo más allá que la bahía y la gastronomía, mostraré con todo lujo detalles, las anécdotas y curiosidades que ayuden a ampliar vuestro conocimiento