Diario Vasco
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Fecha: noviembre, 2017
DE LUGARES Y HOMBRES
Carolina Isasi 06-11-2017 | 4:22 | 0

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Este verano tuve el privilegio de pasar una de esas noches de ensueño en casa de Eduardo Chillida. Agosto, una noche de Semana Grande, unas vistas privilegiadas a la bahía y a los fuegos y la mejor de las compañías, amigos, hermanas y los anfitriones: Eduardo Chillida Belzunce y Susana Álvarez San Martín. Después de la cena y de haber brindado por un verano más y por la noche que estábamos disfrutando, visitamos el estudio de Eduardo. Siempre siento curiosidad por los lugares de trabajo de los artistas. Pienso que en ellos voy a descubrir un secreto que hasta entonces desconocía o que algo del método de trabajo me puede servir como inspiración y acicate y algo de ello es cierto. Regresé a casa con ganas de crear, de inspirarme en las olas del mar al romper en las rocas. Deseé ser pintora y escultora y que mis manos fueran capaces de crear belleza, de conseguir transmitir todo lo que Eduardo transmite en sus cuadros y en sus esculturas. Porque cada vez que veo esculpida una mano de Eduardo, me apetece rozarla con la mía y decirle que no está sola, que sé por lo que ha pasado y de sus pinceles salen cuadros que me hacen volver a casa porque Eduardo pinta generalmente mirando desde su ventana y pinta ese mar que tanto echo de menos y ese Peine del Viento que tanta cerca se acerca a visitar y que cuando estás delante de él te crees un marinero noruego al que las olas le azotan. Porque Eduardo pinta mi mar, nuestro mar, todos los mares.

Porque cuando le pregunté a Eduardo cuándo empezó a crear, me cuenta esta historia, “de niño, a los cuatro años y medio, creé mi primera escultura con unos pedazos de tierra que me lanzó mi padre desde la ventana de su estudio.”  Eduardo, en seguida se dio cuenta de que su vocación era el arte, siempre lo tuvo clarísimo. Su madre contaba muchas veces que siendo él un niño pequeño, de tres o cuatro años, decía, “yo voy a ser artista.” Y lo logró. Recuerda con mucho cariño que su padre, el gran escultor de los espacios abiertos que se integran para formar parte de ellos, pero su aita para Eduardo, dejaba de ver el telediario, que lo hacía con sus hijos en silencio, para admirar un dibujo de Eduardo y quedarse impresionado. “La verdad es que entonces yo no me daba cuenta de la importancia que tenía. Ahora sí, veo que la admiración de un artista tan grande como mi padre hacia mí, era muy importante y satisfactoria.” comenta reflexivo Eduardo. Mi padre estaría encantado con esta exposición, vendría con mi madre a la inauguración y me diría como siempre me dijo cuando iba a inaugurar una exposición: “ahí va, camino de la gloria. La verdad, es que creo que aparte de nuestro amor padre e hijo, la admiración artística que nos teníamos el uno al otro era preciosa y verdadera.”

Dentro de unos días, Eduardo expone en París. La exposición se titula “Des lieux et des hommes “(de lugares y hombres) porque a fin de cuentas ¿De qué va la vida? De lugares y hombres. Es una doble exposición con distinta duración cada una. En el Ayuntamiento del Primer distrito de París, se van a exponer veintitrés cuadros y seis esculturas pequeñas de bronce. Esta exposición estará del 9 al 18 de Noviembre. Delante de la Mairie, en la Plaza del Louvre, se inaugura la segunda de las exposiciones. Esta se compone de seis esculturas de bronce de gran tamaño que se quedarán allí hasta el 3 de Enero 2018.  A la inauguración de la doble exposición van a acudir Fernando Carderera, embajador de España en Francia, Jean François Legaret, Alcalde del Ayuntamiento del Primer distrito, Javier Muñoz Sánchez- Brunete, Director del Instituto Cervantes en París y el conservador del museo del Louvre, Guillaume Kientz.

Cuando le pregunto a Eduardo si hay alguna pieza más especial entre todas la de la exposición, tiene clara su respuesta, “Generalmente, cuando estoy metido en una obra no pienso en las otras. Ahora, si me preguntas de los 23 cuadros que llevo, seis esculturas pequeñas de bronce y seis esculturas grandes de bronce, pensándolo mucho, te diré: ¿Tengo realmente que elegir alguna? No me quedo solo con una, no soy capaz. Les doy la misma importancia a todas, grandes o pequeñas, pinturas o esculturas. Todas son mías y como uno quiere a todos sus hijos por igual, que tengo 4, quiero a mis obras también por igual. Sin olvidarme por supuesto de Susana, mi mujer, que es realmente mi musa, mi amor y mi mejor compañera.”

¿Qué es lo que le inspira a Chillida? El mar, su tierra, el Peine del Viento pero de una manera especial, la luz. “Yo siempre digo que la luz es mi maestra, mi mayor inspiradora. Que no va nunca sola sino que lleva sus sombras con ella. Son su contrapunto y complemento. Pinto cosas que veo o lugares que imagino. Transformo lugares reales quitando y poniendo lo que me inspire en cada obra. No hay una regla general para aplicar al arte. Hago lo que, haciendo referencia de nuevo a mi padre en mi modo de crear: “lo que me sale de las tripas”.

Lo más normal es que pinte todos los días, a menos que esté esculpiendo, cuenta entre risas. Los fines de semana me gusta dedicarlos a mi familia, aunque alguna tarde tonta de domingo me voy al estudio a pintar si es que Rafa Nadal no está jugando algún campeonato de tenis. ¡Eso si que no me lo pierdo!

Y perderse a Eduardo Chillida estando en París, sería como perderse un partido de Nadal.invit-vernissage-mail-ok

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LAS REINAS DEL PATIO
Carolina Isasi 02-11-2017 | 4:58 | 0

las-reinas-del-patio-jpgLo mismo que hay días en los que la vida a veces parece conjurarse para que todo salga del revés, hay  otros días que ocurre exactamente lo contrario. Será que la vida tiene sus propias leyes de la compensación que no siempre somos capaces de entender. Fue el jueves pasado. Un jueves de una semana muy complicada, tanto política como culturalmente. Puigdemont nos tenía en ascuas a todos y el sobre exceso informativo estaba empezando a pasarme factura. A todo eso se había unido una semana de altos niveles de contaminación en Madrid y había tenido que usar todo tipo de transporte público: autobús, metro, Car2go, Emov (estos son los coches eléctricos)  Uber, MyTaxi, Cabify… para llegar puntual a cada cita que había tenido. Nuestra Alcaldesa Manuela Carmena no habría tenido más remedio que felicitarme. Solo me faltó tirar de bici automática. Caminé kilómetros, Gran Vía arriba y abajo, esquivé controles de Policía (algún majadero había dejado un coche abandonado en doble fila en plena Gran Vía, me enteré más tarde, creando un caos absoluto en esa zona) como si fuera una delincuente para llegar a entrevistar a mi querida Alicia Giménez Bartlett que publica una nueva entrega de la gran Inspectora Petra Delicado. Una Petra cada vez más fuerte, segura e irónica. Una Petra que me encanta como modelo de mujer.

Me he sentido estos días como una reportera de guerra porque la ciudad  parecía un campo minado. La he sentido hostil, como pocas veces me ocurre. Las sirenas de las ambulancias y de la Policía se mezclaban indiscriminadamente, los bocinazos  agujereaban mi oído y la nube de contaminación me irritaba los ojos. He añorado el mar, el romper de las olas, el olor a sal. Añoré mi ciudad pero llegué a todos y cada uno de mis compromisos y a punto estuve de robarle a mi hija una medalla que tiene de natación para colgármela encima de mi camisón y pasearme un rato con ella por la noche en mi casa con un tazón de Cola-Cao en una mano y unas galletas en la otra. Lo que sin embargo no he contado que la parte buena de esos días de tanto jaleo, ha sido conocer a la periodista del Diario de Navarra, Sonsoles Echavarren, premio Concha García Campoy, que reconoce trayectorias profesionales o trabajos periodísticos nacionales e internacionales de cualquier género y en el caso de Sonsoles el premio fue otorgado por el reportaje que publicó en su diario  sobre intoxicaciones etílicas en menores.

Sonsoles tiene una gran habilidad para contar lo cotidiano, para acercarnos a esas mujeres anónimas y sin embargo grandes heroínas que luchan día a día para llegar a todo: trabajo, hijos, cuidar de los padres en muchos casos… y eso es lo que hace  en Las reinas del patio (ediciones Eunate) pero con una altísima dosis de humor y sin juzgar a nadie. Nos veremos muchas veces identificadas en las escenas que narra. La periodista María Rey prologa el libro y cuenta cómo ella también se siente identificada y cuenta que tiene su  propia corte, “las reinas del pasillo del Congreso “a las que ha tenido que acudir en multitud de ocasiones para que le cubrieran mientras ella hacía una escapada de un par de horas al pediatra o a una reunión del colegio de sus hijos o al festival de Navidad.

Sonsoles es una periodista de las que lo dan todo.  Hablando con ella me di cuenta de que vive su profesión con pasión y que le entusiasma lo que hace. Estas columnas que empezó a escribir robando tiempo a su familia y al descanso, ahora ya las escribe en su horario laboral y cuando sale del periódico a todo correr, improvisando más de una vez una merienda rápida para sus hijos a los que intenta recoger en el patio del colegio,  sigue siendo periodista, amiga y reina del patio. Sabe que las mujeres tenemos que ayudarnos y que una sociedad solidaria funciona mucho mejor  pero también sabe que en ese patio, hay mujeres  reales, como ella que hacen malabares para llegar a todo y que tienen grandes historias que contar. Ahí está la Sonsoles periodista, tomando nota mental de todo para que luego nos lleguen esas historias, siempre con cariño y respeto, algunas veces con los nombres de las protagonistas cambiados pero historias reales, a fin de cuentas. Gracias Sonsoles. Conocerte fue volver a conciliarme con el periodismo. Ya sabes, que a veces una no puede evitar algún desencanto de vez en cuando y tú en una semana que para mi fue como si hubiera tenido que ganar una gymkana, me hiciste ganadora de tu amistad y de tu pasión por el periodismo. Esto no hubiera ocurrido sin el cariño de otra gran periodista del Diario de Navarra, Marialuz Vicondoa que pensó en que Sonsoles y yo podríamos tener mucho en común y no estaba equivocada. Marialuz es además mi prima y mi amiga y mi apoyo cuando al escribir, las fuerzas flaquean. Allí estás siempre dándome ánimos. Gracias.

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Sobre el autor Carolina Isasi
Estudié en el ya desaparecido colegio francés de San Sebastián y me fui a vivir un año a Dublín y otro a Oxford. Tenía claro que quería ser periodista. Devoraba libros y me gustaba escuchar historias. Vine a Madrid a estudiar periodismo y mis primeras prácticas fueron en radio Voz. Logré convencerles para que me dejaran hacer una agenda cultural diaria. De ahí me viene mi pasión por las exposiciones, conciertos y cualquier tipo de ocio que despierte mis sentidos. Sin darme cuenta me ví entrevistando en diversos medios, casi a diario, a escritores y he tenido la suerte de haber conocido a muchos de los que ya admiraba: Ian Mc Ewan, Martin Amis, Salman Rusdhie, Paul Auster, John Banville, Rosa Montero, Almudena Grandes, Juan José Millás… y considerarme amiga de muchos de ellos: Paula Izquierdo, Nativel preciado, Juan Cruz, Soledad Puértolas, Alicia Jiménez Bartlett, Ángela Becerra … y descubrir a otros tantos. Lo peligroso de las listas es que siempre te dejas a alguien querido. Para eso estará este blog, una memoria semanal para cuando lleguen los malos momentos siempre me queden los buenos recuerdos ¡Y esa bahía que tanto añoro!

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