Diario Vasco
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Fecha: abril 11, 2014
Hágase La Luz en el Microcosmos del Dabadaba
Ricardo Aldarondo 11-04-2014 | 4:36 | 4

Una de esas casualidades ‘ilusionantes’: un día veo que uno de los grupos que presenta el cartel del Festival Aló Dabadaba (hoy viernes y mañana sábado, a partir de las 21.30 en el nuevo bar- sala de conciertos donostiarra) se llama La Luz, y me llama la atención el nombre, sobre todo al saber que son de Seattle. Y al día siguiente leo en un tuit al siempre venerado y fiable David Gedge, alma mater de The Wedding Present y Cinerama, diciendo que su nueva banda favorita es sin duda, y precisamente, La Luz. Poder ver en tu ciudad al grupo favorito en estos momentos de David Gedge no es cosa a desdeñar.

Así que había que investigar quien y cómo eran La Luz. Son cuatro chicas y en el etiquetado de su bandcamp pone “surf rock doo wop girl-group garage”. Y sí, hay un poco de todo eso. Pero al escucharlas me acuerdo, no de The Wedding Present, sino de David Lynch. Ese tipo de guitarras con eco y trémolo, y también ese cruce entre pop luminoso y oscuridad y misterio tan querido por el director de Terciopelo azul, en sus bandas sonoras y en sus propios discos. Otra razón de que Lynch venga a la mente puede ser que él fue quien en su día me puso sobre la pista de Au Revoir Simone, trío de chicas que también tiene puntos en común con La Luz.

Parece que han publicado un EP cuya portada tiene forma de cassette, Dump Face, y un Lp de hace unos meses, It’s Alive. He aquí tres de sus canciones, que me han gustado, y mucho:

Y también en estos días previos me han llegado mensajes más o menos subliminales de que el grupo donostiarra Microcosmos, también en el cartel de mañana sábado en el Dabadaba,  es de lo más interesante que ha salido últimamente en nosecuántos kilómetros a la redonda. Veamos las etiquetas bandcampianas también: “Psicodélia, San Sebastián”. Vale, claros y concisos. Cuatro chicos: Aitor, Inaxio, Olano, Iñigo. Y así de sólidas y sugerentes suenan tres de sus canciones.




Así que hay al menos dos buenas razones para acudir, y en muchos casos estrenarse, en el Dabadaba, que es la nueva sensación donostiarra, eso tan antiguo y tan necesario como un bar con buena música y música en directo. Está en Egia, en el Camino de Mundaiz, 8 y tiene lo imprescidible: un letrero de neón.

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