Diario Vasco
img
Etiquetas de los Posts ‘

Moonpalace Records

Barzin: serenidad veraniega en dos discos, y cita mañana en Igeldo
Ricardo Aldarondo 18-04-2014 | 1:52 | 4

Barzin actúa mañana sábado 19 de abril en Igeldo, en un lugar y a una hora poco común: a las 12.00 horas en Undermount, el antiguo gallinero al borde del mar acondicionado como “vivero cultural”, así lo definen. Y conviene no perderse esta oportunidad de escuchar en directo a uno de los cantautores más sensibles, cálidos y evocadores que se pueden encontrar actualmente.

Conocí la música de Barzin por la amable insistencia de Juanra, del recoleto sello donostiarra Moonpalace Records, que tenía una devoción por él que necesitaba contagiar a otros. Una vez que consigue que lo escuches, ya te conviertes en otro proselitista de Barzin.

Juanra, en su Moonpalace Records, ha conseguido además publicar un EP exclusivo, con cinco temas inéditos de Barzin, que se presentará y estará disponible también mañana en Igeldo (y en la web de Moonpalace Records y que viene a ser inmejorable complementeo del LP To Live Alone In That Long Summer, publicado el mes pasado, uno de los álbumes a considerar en lo mejor del año, que constituye el regreso del cantautor canadiense después de cinco años.

“El perezoso verano vuelve a mí /Todas esas chicas adorables y esos chicos solitarios / pronto llenarán las calles” (Lazy Summer). Palabras como esas definen el espíritu de un disco en el que “love” y “summer” (o “spring”) reaparecen continuamente, como si las nueve canciones de To Live Alone In That Long Summer pertenecieran a un solo relato. Con un protagonista siempre pensando en la persecución del sublime amor veraniego y en la melancolía de no haber alcanzado el fulgor buscado. Nada de beach boys y brillos del sol: el tono ocre predomina en los ritmos serenos y la voz aterciopelada, sencilla y sincera, de Barzin, que por momentos puede evocar a Al Stewart en sus espléndidos comienzos folk, antes de convertirse en un megaventas.

Todo en las canciones de Barzin es sutil y delicado, pero con un trasfondo emocional de alta intensidad, incluso doloroso a veces. “Miras dentro de las casas / para ver cómo viven los otros / Cometes los mismos errores / y el conocimiento / siempre llega demasiado tarde”, canta en Stealing Beauty. No son lamentos dolientes, sino un cierto estupor ante la belleza y el dolor de la vida. Y los sencillos y certeros arreglos de viento y cuerda, que nunca se hacen presentes, simplemente envuelven las canciones en un manto de calidez inmejorable. He aquí dos de las mejores de To Live Alone in That Long Summer, aunque la unidad y calidad de todo el disco hace casi imposible destacar una sobre otras.



Y el Moonpalace EP no se puede considerar de ninguna manera una recolecta de sobras o rarezas, sino otro disco impecable y cautivador, complemento o no del Lp. La canción que lo abre, Sad and Beautiful World, es quintaesencia del actual Barzin en todo su esplendor, con un ligero viraje country gracias a esa slide guitar. There Will Be Time For es la continuación perfecta en tono y tempo. Pero además aparecen sorpresas tan estimables como el delicioso (casi) instrumental Boxes of Poems, con su encantadora caja de ritmos primitiva. Y, como en el LP, este Moonpalace EP se cierra con placidez absoluta en otra emocionante pieza, It’s Come To This. Aquí se puede escuchar el EP completo.

Cuenta Juanra en la presentación del EP: “Por fin, muchos son los años que han pasado desde que conocí a Barzin, allá por el 2003 escuchar su primer disco fue una especie de revelación, revelación y enamoramiento de unas canciones que han ido evolucionando con los años, de la áspera desnudez de su primer disco a los maravillosos y certeros arreglos de los últimos trabajos. De unas canciones que jugaban con el silencio y el minimalismo a otras que buscan la belleza sirviéndose de unos arreglos certeros y justificados que aportan una luz, un cierto optimismo a unas canciones que en estos once años de carrera no han perdido ni un ápice de eso que las hace tan especiales, emoción e intensidad”. Pues eso.

Hay que recuperar los tres primeros Lps de Barzin (todos menos el segundo en el mismo sello, Monotreme Records): Barzin (2003), My Life in Rooms (2006) y Notes to an Absent Lover (2009). Pero lo urgente es ver y escuchar sus canciones en directo, mañana en Igeldo. Y además viene con banda.

 

Ver Post >
Old Amica: el espacio se expande
Ricardo Aldarondo 09-04-2014 | 8:01 | 0

No hace ni nueve meses que hablábamos aquí del primer disco de Old Amica editado por Moonpalace Records, The Burning Dot, y que en realidad juntaba dos EPs. Y ahora el sello donostiarra que descubre pequeñas joyas internacionales, cual si fuera una de las más lanzadas ‘indies’ europeas, se aventura con un nuevo disco del dúo sueco. Normal, el avispado y gran catador Juanra no podía dejar pasar otra colección de canciones, en la misma linea del anterior, pero aún superior.

Si el año pasado hablábamos de “flotar en el espacio del desamor”, la sensación antigravitatoria, etérea, vaporosa, se mantiene ahora, en el mejor sentido. Y el título del último de los nueve temas de Fabula, Floating in the Deep, parecen darnos la razón. Linus y Johan utilizan la ampliación del espacio sonoro y la capacidad evocadora que siempre ha tenido la reverberación para hacer que sus voces se eleven, no diremos espiritualmente, que suena entre grave y cursi, pero sí de una manera envolvente y acogedora.

Y en su partícular estilo, casi tienen un hit en Showers of Light, que enseguida se te queda dando vueltas en la cabeza y es de las que te hacen caminar con más ligereza cuando las vas tarareando por la calle inevitablemente. Otros momentos de sinpar belleza son las dos canciones precedentes Old Oaken Pond, The Note y la sydbarretiana Falling Asleep. Pero todo el disco es una delicia que merece colocar a Old Amica entre los nombres a cuidar y venerar.

Como siempre, Moonpalace brinda la alternativa de escuchar el disco entero en bandcamp, o comprar uno de los 100 ejemplares únicos y hechos a mano con primoroso diseño en http://moonpalacerecords.com/tienda.html

Ver Post >
The 99 Call: deberías saber quiénes son
Ricardo Aldarondo 20-12-2013 | 2:22 | 0

No es un christma, sino una auténtica postal, o una postal de irrefutable belleza creada como parte del característico arsenal artesanal de Moonpalace Records. Y con un detalle especial: ¡unos sellos con dodos (la mascota-símbolo del sello) procedentes de Islas Mauricio! La llamada de atención, que no felicitación, viene de un territorio tranquilo y bello, como indica la imagen, algo crepuscular también: los ambientes en que se mueven las, también a veces alegres, canciones de The 99 Call. Es el tercer lanzamiento de 2013 de Moonpalace Records, que fiel a su frecuencia y puntual a la cita de tres discos anuales, vuelve a ofrecer su característica calidad y exquisitez.

Esta vez no es un descubrimiento total, como los felices casos recientes de Francis Alun Bell, House of Wolves y Old Amica. Porque los británicos The 99 Call ya ocuparon la referencia 19 en el catálogo de Moonpalace con un EP, Spanish Flies, que era una gozada en su brevedad, y que ahora se amplía y se completa en You Know Who You Are (Sabes quién eres) con la grandeza que merecen las canciones de Paul Anderson y Clive Painter, un dúo de compositores que se puede ir incorporando a la estela de bondades que ese formato ha dado en el pop. No vamos a ponerlos a la altura de Paul McCartney y John Lennon, de Chris Difford y Glenn Tilbrook, que aún es pronto, pero llevan buenas trazas. Los ex componentes de Tram y Broken Dog, respectivamente, tocan casi todo, con ayudas puntuales de otros en trompetas, acordeón o voces. Detalles que engalanan un pop delicado como pocos pero en absoluto blando o ñoño.

Aunque sus composiciones son muy notables, entre las diez canciones del disco incluyen una versión de Radar Brothers. Dice la hoja promocional que es la mejor de ese reivindicable grupo. No puedo atestiguar si es la mejor, pero sí desde luego que es espléndida, al menos tal como la presenta The 99 Call. Y que se haya recogido aquí, una bendición. Porque cuando hace dos años a The 99 Call les tocó ser los primeros en un concierto en Gazteszena que incluía a cuatro grupos (PLV Havoc, Bigott y Clem Snide eran los otros), nos dejaron encantados con esa versión de Shovelling Sons (al menos a los pocos que les vimos a esa temprana hora, como contamos aquí con el clarificador título de Vosotros os lo perdísteis) y es estupendo poder disfrutarla de nuevo. También recuperan en You Know Who You Are cuatro de las cinco canciones de aquel anterior EP, y han hecho bien porque así este Lp es ya una tarjeta de presentación del grupo por todo lo alto.

The 99 Call, como demostrando la coherencia de Moonpalace Records, tiene lazos estilísticos, ambientales, espirituales, con algunas cosas de House of Wolves (en voces) y Francis Alun Bell (en pianos ambientales), aunque por otra parte sean muy distintos. O sea que está garantizado que complacerán a los que ya han disfrutado de esas joyas que nos va descubriendo Moonpalace.

So I’ll Just Walk Away (que luego se repite en una versión con piano distinta pero igualmente hermosa), abre con una inevitable separación amorosa que cala inmediatamente en el oyente: dolorida pero no quejumbrosa. Y con una trompeta conmovedora en su sencillez. Un comienzo por todo lo alto, que no decae con Friend, Lover, Companion, a la que si hubiera que buscar comparación, nos haría pensar en los Mercury Rev más delicados y celestiales. Algunas canciones nos hacen recordar lo bueno que era el EP anterior, pero de otra manera: son nuevas versiones, y así, una de las más bonitas y pegadizas, Don’t Forget Me, si antes tuvo el piano como base, ahora vira hacia el country con acústicas, banjo y un órgano juguetón. En A Gift, una de mis favoritasdespliegan un lujoso juego de voces (no pienses que vienen de Fleet Foxes, sino de Beach Boys), y YoursAlways es una miniatura musical con un texto con la brevedad, la concisión y la despedida de una postal auténtica. Como todo gran disco, You Know Who You Are se reserva una de las mejores canciones para el final: el vals a contrapelo Last Days.

Como siempre, Moonpalace Records da la opción de escuchar el disco entero en bandcamp, o comprar una de las cien únicas copias creadas a mano y de cuidadísimo diseño, que brindna placer y emoción a más sentidos, y no solo al oído. Para comprarlo, aquí.

Y para escucharlo:

 

Ver Post >
Old Amica: flotando en el espacio del desamor
Ricardo Aldarondo 15-07-2013 | 12:24 | 4

Un piano espacial da entrada al disco de Old Amica, un dúo sueco que es otra de esas pesquisas de lo invisible que practica el sello donostiarra Moonpalace Records, en busca siempre de la exquisitez entendida no como un estilo musical, sino como un ejercicio de distinción. Para no aburrir con lo de siempre, más que nada.

Con una guitarra acústica y una voz como del Neil Young más tirado, sin cambiar aún de canción, continúa un disco, The Burning Dot, que si bien se va reinventando continuamente, ya en su segunda pieza hace parada en un lo que podría ser un hit indie del año. Hablamos de una canción, A New Star, que tiene como en voz baja los atributos para triunfar de unos The XX, de unos Bon Iver, con el atractivo vocal de Fleet Foxes. Todo vaporoso y melancólico, misterioso, pero también directo, que te envuelve rápidamente.

Leamos: “The Burning Dot está inspirado por los sonidos de Tangerine Dream, la voz de Carl Sagan y la tormenta que se aproxima”, dicen sus autores, de los que solo sabemos que son suecos, que son dos, que viven lejos el uno del otro, y que en algún lugar del espacio que los separan encontraron estos sonidos planeadores, pero no tanto en el sentido de Tangerine Dream, como en el de las almas perdidas que, por desamor o por desaliento, flotan en busca de algo a lo que agarrarse.

No dicen los suecos nada de dúos vocales como Simon & Garfunkel ni siquiera de tríos como Crosby, Stills & Nash o America porque esa timidez que se adivina entre los brumosos sonidos en que envuelven sus armonías vocales no permite imaginarlos actuando en parques gigantes ni concitando euforias colectivas. Pero algo hay de ese legado sesentero (¿un poco hippy, un poco folk?) en la también ‘comercial’ Inflammable Night bajo las capas de reverberación y los mantos de electrónica casera entre los que se cuela, de nuevo, un piano de viejo caserón, en To Find It Gone. Su sonido parece enlazar con uno de los más celebrados discos de Moonpalace Records, el de Francis Alun Bell, Agustin, lo que nos hace pensar que el sello encuentra extrañas conexiones entre portugueses, suecos y americanos, bajo una envoltura propia, de personalidad cada vez más recia y desafiante (la del sello, queremos decir).

Y en medio de todo esto se cuela un instrumental con tres repetidos acordes de órgano, We Found Water. Y una especie de gospel cavernoso muy acogedor, Dunes. Y aún queda uno de las mejores paradas en lo melodioso, Under the Night Sky, preciosa canción con ruptura a lo Brian Wilson, seguida de otra delicia, Thin Blue Ribbon. Y así, siempre acechando lo inesperado, siempre sin sobresaltos, se va completando “una historia que gira alrededor del amor perdido, y el inevitable resultado de una vida con los ojos cerrados. Un viaje post-apocalíptico a través del espacio, lejos de nosotros mismos”. Bueno, palabras quizás algo grandilocuentes, o al menos más que su ajustada y delicada música.


En este disco se unen los dos EPs que solo en formato digital habían puesto en circulación Old Amica. Como siempre, la generosidad de Moonpalace Records permite a todos escuchar el disco entero en bandcamp. Pero esa exquisitez tienta a cualquier espíritu sensible a hacerse con una de las 100 únicas copias del CD, no fabricadas sino elaboradas artesanalmente entre cartones, sellos de caucho y ¡¿letraset?!

Ver Post >
Saioa y las fuerzas de la naturaleza emocionales
Ricardo Aldarondo 25-01-2013 | 1:20 | 5

En el lujoso inserto (papel couché y a todo color) que incluye esta vez el nuevo lanzamiento del artesanal sello Moonpalace Records, aparece un poster-retrato de Saioa compuesto por centenares de fotografías minúsculas. Con lupa se descubren imágenes portentosas de parques naturales y otras bellezas del cielo y la tierra. Al otro lado del papel, sin lupa, se puede descubrir en las letras, cantadas en euskera y reproducidas también en castellano, las otras imágenes, figuradas, que alimentan el mundo de Saioa: volcanes, ríos, tormentas, cuevas, oleajes, truenos, inundaciones y sequías. Todo ello formando un disco de mimada coherencia formal y emocional titulado, precisamente, Natura.

Saioa, fenómeno natural de Legorreta, reaparece después de cinco años vestida con los más elegantes ropajes. No hablamos de look ni de moda, porque ella siempre se mantiene en la penumbra (el retrato no muestra su rostro), como corresponde a las desgarradas canciones en las que muestra sus simas emocionales. Pero si el anterior disco tenía una increíble portada troquelada en forma de Matriuska que se correspondía con el título, en esta ocasión el siempre primoroso gusto en la presentación de los discos de Moonpalace contiene el mencionado inserto con todo lujo de detalles, como joya en un cofre en suave cartón que en su centro tiene un pequeño corazón. Un corazón de lija. Literalmente. Suave lija que añade otra metáfora al multisensorial nuevo disco de Saioa.

La songwriter guipuzcoana reaparece elegantemente vestida sobre todo porque, frente al carácter espartano y folkie de su anterior disco, aquí sus canciones, que aún conservan el espíritu de quien compone a solas en su habitación, están empujadas por los arreglos de una banda comandada por Joseba Irazoki que le da un carácter mucho más rico y versátil a las canciones y presentan a una Saioa crecida, con un nuevo potencial. Incluso la forma de cantar ha cambiado, más brava y desgarrada, aunque manteniendo el tono cercano y confesional.

Saioa ha abandonado el inglés y ya por completo en euskera integra con total naturalidad sus influencias norteamericanas de folk y rock con esa tristeza humedecida apegada a la tradición de cantautores vascos, más cerca de Mikel Laboa que de los demás. Las tonalidades varían, del rock arrastrado y contudente de la estupenda canción inicial, Desoreka, cantada con una cierta desesperación (El desequilibrio va de mi mano / Me gustaría convertir esta montaña en un volcán / Para perder peso de vez en cuando, de vez en cuando), en uno de los momentos más hermosos de sus letras, hasta el pop melancólico pero luminoso del canto de amor Zu. Pero hay un hilo conductor perfectamente labrado entre los textos, hasta el punto de que Sumendia parece una continuación con otra perspectiva de Desoreka; y Bihotz Alpinista, de Ezpidizio Itsua.

La brillantez e imaginación ya bien conocidas de Joseba Irazoki se aplican con tanta mesura como atrevimiento a las canciones de Saioa, y en Bihotz Alpinista adquieren tonos fronterizos, y hasta de spaguetti western, para una canción que en su parte vocal parece emparentada con el disco canónico de Haizea. En Itsakikara, una de las mejores del disco, emerge el fantasma del Neil Young eléctrico (también en los contratiempos de la batería), en contraste con un precioso estribillo que puede hacer de la canción casi un hit.

Detalles como el sonido del piano de Sumendia, que parece grabado en una casa y no en un estudio, los arreglos del trombón de Igor Telletxea que colorean magníficamente lamentos y suspiros, o esas baterías secas y contundentes de Felix Buff, denotan un trabajo concienzudo y convencido para hacer de Natura una obra ambiciosa y recogida al mismo tiempo, que se cierra con la lentitud atmosférica de Low, en el compendio de intenciones que es la canción que da título al disco, Natura.

Saioa presenta mañana sábado Natura, un día despues de su publicación, en la Euskal Etxea de Barcelona. Esperemos que sea el comienzo de unas cuantas ocasiones de ver y escuchar en directo, ¡y con toda la banda! este Natura que seguro será una de las apuestas más firmes surgidas en Euskadi este año.

Como siempre con Moonpalace Records, el disco se puede escuchar entero en bancamp (aquí mismo) pero merece la pena comprar una de las cien copias únicas del CD, convertido en artesanal objeto artístico por el padre del sello, Juanra, en www.moonpalacerecords.com

Ver Post >

Otros Blogs de Autor